DECADENCIA DE OCCIDENTE

sábado 7 de marzo de 2009

charlete y la decadencia II.

Lo del aborto me preocupa como hecho cultural en sí. Como un hecho aceptado pasivamente, con normalidad.
Ahora el gobierno Zp ha propuesto una ley del aborto por plazos hasta las 22 semanas, para chicas de hasta 16 años sin pedir permiso a los padres. Esto es una aberración, pero no sólo moral, sino cultural. Yo hace mucho se lo leí a Julián Marías, que el aborto era un acto, el más corrosivo, contra nuestra civilización, y entonces me costó entenderlo. -"claro, me dije, como es católico creyente". Pero no era eso, no era una consigna de su iglesia: era una actitud vital íntima, más allá de sus creencias. Es su concepto íntimo de la vida, que se deriva de sus creencias, pero como todo el mundo, aunque no lo sabe, se basa en unas creencias.
Yo no entiendo, con el dinero que despilfarra el estado, como es que no hay una red de ONGs apoyada financieramente para convencer que a las niñas que quieren abortar que den el bebé en adopción. Esa red existe, y tengo familiares volcados en esa actividad, pero si no están medio perseguidas esas ONGs, tampoco están protegidas como deberían estarlo. Están haciendo un bien inmenso a todos cuando convencen a un preñada que no aborte, en primer lugar a la madre, que se da cuenta del trauma que supone abortar. La demanda en adopción es inmensa, y no habría problemas en ese sentido. La valoración de la vida por encima de la comodidad, ¿Cómo es que no se impulsa desde el gobierno, sea este ateo o lo que sea? Sólo veo una explicación: porque a estos masones de pandereta les interesa destruir valores, sin darse cuenta que destruyen la sociedad.
Convencer a la gente de que el feto no es un ser vivo, sino un pedazo de carne desechable, es lo que hacen estos hijos de su p... madre.
Hace cien años, y menos, un hijo era un bendición. Se morían muchos a los pocos días, y los padres vestían el cadáver con las ropitas que le habían preparado y se fotografiaban con él en brazos. Esas fotos, que están en algunas recopilaciones de fotos antiguas, no son bonitas de ver: son tristes; pero expresan lo que sentían esos padres al perder lo único casi (o sin casi) que daba sentido a su vida. Querían guardar para siempre el recuerdo de su hijo, al que habían "cristianado" con un nombre. Y ese hijo o hijos figuraban en el grupo familiar, y le creían salvado en el cielo.
Ahora bien, yo creo que no es necesario ser creyente para ser anti abortista, y que todo gobierno de bien debería educarnos en el valor supremo que es la vida de un recién nacido, al que la sociedad defiende como un ser individual de incalculable valor.
Pero no tenemos gobiernos de bien. Tenemos gobiernos racionalistas, ilustrados, que creen saberlo todo a través de la razón. Pero la razón todo lo amilana a cosa sin misterio y sin vida, cosa mecánica sin alma.
Y eso es decadencia, seguro, porque su mecanicismo deprimente nos lleva a desaparecer.

viernes 6 de marzo de 2009

Decadencia

¿A que llamo decadencia? como le digo a charlete en su blog...
Yo no sé si es el fin de la civilización occidental, pues no sé si eso ha existido alguna vez. Ya sabes que yo creo que es distinto EEUU que Europa, que es una meretriz barata. Para mi el fin es cuándo los signos de decadencia, tan manifiesto aquí, se impongan allí. Esos signos son:
- la caída de la natalidad pese a la prosperidad económica, signo claro de pesimismo.
- el aborto, signo claro de pesimismo. Comprendo que una joven se ofusque y se quiera deshacer del feto, pero no comprendo que una sociedad no prefiera hacerse cargo de un niño, y no penalice el intento de aborto. El proyecto de ley del aborto libre del PSOE-Bibiana Aido es ignominioso. Es un signo de decadencia absoluto en una sociedad de cada vez más inmigrantes. Soy anti abortista feroz, aunque en cuestiones sexuales sea tolerante.
- las suaves penas penales, signo claro de debilidad ante los enemigos sociales;
-la tendencia a preferir la intromisión del estado, signo claro de preferir joder al vecino antes de que prospere, pese a que su prosperidad beneficia a los demás (la envidia está en la raíz del socialismo, y en España, desgraciadamente, somos envidiosos); ojalá mis amigos fueran riquísimos, ya que no lo soy yo.
- Preferir la pobreza compartida que el riesgo a ser rico o perder en el intento.
Estos, para mí, son claros signos de decadencia, de antivitalismo, y se ven en toda Europa.
?Hay otros? seguramente me he olvidado de algo; no el de la eutanasia, cada vez más propagada por el poder.

Libertad: origen, vitalidad y agonía

Las cuatro culturas dominantes en el mundo son la Musulmana, la Protestante, la Católica, y la Cristiano-Ortodoxa. Las tres últimas han evolucionado desde sus orígenes, no así la primera.
Quizás sería más actual y realista llamarlas:
la del desierto, la de la democracia, la de la Ilustración (gracias al doctor Angélico y su Silogismaquia), y la cirilico-griega-rusa.
La primera, la más fiel a sus orígenes, sigue basada en una ligazón muy fuerte con el Corán. Aunque en su seno hay sunitas, chiitas, y otras ramas, el armazón que las une es el Corán como fuente linguista y cultural. Es la religión de una sola lengua, lengua en la que Alá dictó a Mahoma el Corán. esta exigencia es un factor cultural fuerte, que mantiene el núcleo de creencias a través de los años por su exclusivismo identitario, dominante sobre cualquier otro factor, como la nación.
La cuarta, pese al origen común, ha dado lugar a una cultura política muy distinta, influida además por largos años sometida al comunismo.
Algo así como el cristianismo fue, entre los europeos en la edad media, ese vínculo identitario hasta el Renacimiento; lo que pasa es que entre los cristianos occidentales -es decir, excluyendo a los ortodoxos- se fueron imponiendo las lenguas romances sobre el latín, promocionadas incluso entre los miembros más cultos y creativos de la Iglesia, con gran rapidez desde cuando la imprenta permitió la difusión de esas lenguas.
Cuando Lutero lanzó la Biblia alemana para que cada cual pudiera leerla e interpretarla según su conciencia, la diversificación se intensificó en un lado de Europa, el lado perseguido; mientras que en el otro, la reacción defensiva del Vaticano fue poner por encima la tradición institucional dogmática, y cerrar filas en torno a la autoridad indiscutible del Papa, que no quería perder su poder sobre las almas, el cual le había permitido destronar reyes. Los Papas de entonces, muy creyentes (fueran vividores o austeros), eran por encima de todo, a efectos públicos, políticos maquiavélicos con su propia fuerza militar y sus recursos dinerarios, que ponían a disposición de los reyes de España o Francia, intentando objetivos a veces incompatibles: la persecución de los herejes protestantes hasta el exterminio, el dominio hegemónico sobre Italia, y el equilibrio de poder entre las dos grandes potencias europeas, entonces indiscutiblemente España y Francia (y Austria en menor medida por el título honorífico de Emperador de Romanos).
La invasión de Inglaterra, la matanza de la noche de san Bartolomé, el apoyo a los ultra católicos en Francia frente al moderantismo de la corona, La excomunión, la llamada a la desobediencia -la teoría de la legitimidad del regicidio, de los jesuitas, el cierre del bucle dogmático Tomista en Trento- todo fue fomentado por el vaticano para imponer una sola religión, un solo dogma, una sola autoridad en Europa. (Por cierto, que el doctor Angélico y sus silogismos probadores la existencia de Dios fueron la simiente de la Ilustración y su fe el la Razón, su futuro enemigo.)
La penetración de los Jesuitas -que por su preparación y capacidad de amoldarse a los matices culturales de cada país eran los mejores propagandistas- fue especialmente útil en los fines papales, aunque su origen español y la desconfianza hacia el poder de los Austrias les hacía reiteradamente sospechosos de espionaje a favor del Imperio. Con todo, incluso lograron "colarselos" a Enrique IV, de Francia, después de haber estado años excomulgado por haber confesado la fe luterana. La habilidad de los papas era esa: ligarse a y apoyarse en las testas coronadas a reyes que pudieran ser "modulados" por sus devaneos religiosos o de otra índole. Felipe II era el más temible, pues podía a veces acusar al papa de ser poco ortodoxo...
Afortunadamente para la diversidad frente a la unidad asfixiante y paralizante -la uniformidad-, Los protestantes se hicieron fuertes en Inglaterra, la Invasión de la Invencible fracasó, en Holanda cristalizó también la fe de Lutero, y las diferentes lenguas vernáculas fueron imponiéndose con una fe u otra. Afortunadamente, los protestantes fundaron en el Nuevo Mundo una sociedad completamente nueva, en la que se impuso el cristianismo libre, la fe individual, la interpretación libre de las escrituras y, para protegerla, unas instituciones protodemocráticas en la temprana edad de 1620, casi cuando en Europa empezaba la tremenda Guerra de los treinta años. El resultado de esa guerra fue la convicción de que Unos no podían acabar con El Otro, y nacieron las naciones que hoy conocemos, lo cual mantuvo una diversidad por lo menos geográfica, y la independencia de algunas naciones respecto a Roma; incluso entre las católicas como Francia, que pese a su persecución de los protestantes, siempre mantuvo un galicismo independentista entre su clero, más o menos alerta en contra del vaticano y los jesuitas, apoyado intermitentemente por la corona. Seguro que factores de no sumisión ciega como éste fue lo que debilitó la influencia papal y permitió la diversidad, aunque fuera incompleta.
Las naciones monárquicas fueron un avance contra la uniformidad, y como signo identitario diversificaron y matizaron el religioso. No hace falta decir que la Nación Norteamericana aportó un gran factor de diversificación y de identidad cultural novedosa, pues fue la primera en articular la diversidad no como tolerada, sino defendida por las instituciones que desde 1620 fueron naciendo y evolucionando. Su ejemplo fue intentado replicar en Europa, pero mal interpretado por los Ilustrados, el intento fue un desastre.
En realidad Europa no ha acabado de asumir con todas sus consecuencias la diversidad Individual, la única importante. Domina el sentimiento de que la democracia es una cuestión de mayorías dominadas por Ilustrados-déspotas benevolentes-, y sigue habiendo una gran fascinación por la Unidad que se confunde con la uniformidad demasiadas veces. Ese sentimiento ha dado origen o ha reforzado sueños imperiales milenarios, en cabezas como Napoleón, Hitler o Stalin. Hay una buena dosis de Ilustración -ideología básica de Europa-, de confianza ciega en la razón, tras este uniformismo racionalista (basado a su vez en el tomismo silogista), al fin y al cabo (¿si todos somos igualmente racionalistas, porqué no gobernarnos uniformemente?)
El (fracasado) proyecto de Unión Europea, que se limita más que nada a la desconfianza mutua, es una renovación del sueño napoleónico, en el que Francia hegemónica manda sobre la política exterior europea, con el apoyo económico de Alemania. Al menos Napoléon acertaba en una cosa: Alguien tiene que mandar para imponer es uniformidad...
No hay más que ver como se comporta Sarkozy, o como lo hacía Chirac, o Giscard, o el mismo de Gaulle, para ver que Francia tiene una constante aglutinadora: el napoleonismo vendido a los demás como libertador, ser la nación lideradora europea y hacer frente al hegemonismo americano. En la guerra de Irak demostraron el poder de boicot que tienen cuando quieren. Pero al final la UE no ha avanzado nada hacia la libertad individual de los europeos; por el contrario, la han constreñido a una segunda o tercera fila en las naciones de más tradición liberal, como Holanda, Inglaterra, en favor de los burócratas de Bruxelas que imponen su voluntad por encima de las leyes y costumbres seculares.
Ahora corren malos tiempos para la libertad individual. las crisis no suelen ser caldos de cultivos de sutilezas políticas, sino de avance de la mediocridad y la brutalidad. Veremos hasta dónde llegan las aguas anegantes, auto destructivas, de nuestra civilización.


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jueves 5 de marzo de 2009

¿Quién teme al ahorro? opiniones de un experto

En el blog de Roubini (habría que decir Giga-Blog, por la cantidad de información que contiene) vienen dos opiniones suyas interesantes, aunque para mí discutibles, sobre todo la segunda. Yo le he tomado estima y respeto a Roubini, pues su pesimismo le ha dado al final la razón, pero a veces se equivoca.
En la primera opinión estoy totalmente de acuerdo, es más, hace unos meses la expresé aquí, en este blog [13 de noviembre], en el sentido que deberían coordinarse los países más importantes de manera que el esfuerzo fiscal de gasto fuera más fuerte en los países con un gran ahorro interno: o lo que es igual, con un gran superávit exterior. Así, por ejemplo, China. Reproduzco el párrafo Roubiniano.

So without a recovery in the US and global economy there cannot be a sustainable recovery of Chinese growth. And with the US recovery requiring lower consumption, higher private savings and lower trade deficits a US recovery requires China's and other surplus countries (Japan, Germany, etc.) growth to depend more on domestic demand and less on net exports. But with domestic demand growth being anemic in surplus countries (China, Japan, Germany, and emerging economies relying on export led growth) for cyclical and structural (demography, weak household income growth as massive and excessive corporate profits/savings that are hoarded rather than transferred back to households in the form of dividends). So recovery of the global economy cannot occur without a rapid and orderly adjustment of global current account imbalances.

El segundo párrafo es donde discrepo. Dice Roubini que el ahorro está creciendo a pasos agigantados en EEUU, hasta el 5% de la renta disponible. Eso, según él, frena el gasto de consumo y por lo tanto, el gasto total. Es más, como ese ahorro de la cuenta corriente no mide lo que han perdido las familias por la caída de activos, pues en realidad no es tan alto, habrá de subir más, y por ello la contracción del consumo continuará durante años.
-Primero, discrepo sobre el efecto negativo del ahorro. El ahorro abarata la inversión, y sí, reduce el consumo por unidad de renta, pero aumenta la inversión por unidad de renta, lo cual es sencillamente magnífico. Esto del ahorro como factor negativo es keynesiano, y un juicio necio. Más, ahora que el Gobierno se lanza a gastar y aumentar el déficit: a desahorrar: razón de más para que alguien ahorre y ofrezca fondos a la inversión.
-segundo, otra cosa es que ese ahorro se manifieste en dinero líquido, lo cual no es ahorro, sino atesoramiento, pero eso es debido a la falta de confianza en los mercados de inversión, y es función del Banco Central inyectar el dinero atesorado hasta la gente se convenza de no es rentable invertir en dinero (como explicaba magistralmente R. Lucas en un artículo que reproduje aquí, 22 de diciembre).

But now with stock prices down over 50% from peak and home prices down 25% from peak (and still to fall another 20%) the destruction of household net worth has become dramatic. Thus, correcting for the fall in net worth personal savings are not 5% - as the official NIA definition suggests – but rather sharply negative. In other terms given the massive destruction of household wealth/net worth since 2006-2007 the NIA measure of savings will have to increase much more sharply than has currently occurred to restore the severely damaged balance sheet of the households. Thus, the contraction of real consumption will have to continue for years to come before the adjustment is completed.

¡Esa manía de que hay que contraer el ahorro para que la economía crezca! De algún sitio tiene que venir la financiación necesaria, aparte de que si las familias han cometido excesos de consumo e inversión en pisos, bueno es que equilibren las cuentas. Es más, yo forzaría el ahorro máximo posible del sector público, y que fuera la empresa la que, cuando recupere la confianza, se endeude e invierta.

EN el AEROSTATO amplío este tema. Pinche en el título para acceder

Diferentes formas de estar en contacto con amigos y familiares. Descúbrelas. Descúbrelas.

Nuevos datos

Han salido los datos de enero de Oferta monetaria en España. La circulación monetaria en España sigue cayendo. En el primer gráfico se ven las tasas interanuales de caída de 12 en 12 meses. En el segundo, el stock de dinero en euros en los últimos doce meses, enero a enero, periodo en el que ha caído un 5,9%. (Pinchar gráficos)





La oferta monetaria o M1, se compone de efectivo y depósitos a la vista. En realidad, como el efectivo es una magnitud de toda la zona euro y no se puede desagregar por países, los que representa el gráfico es el total en España de depósitos a la vista.

Evidentemente, una evolución así denota que el problema de la crisis sigue profundizándose, que la confianza en los bancos no se ha restablecido, que la gente retiene el efectivo en sus manos, o bien lo coloca en isntrumentos muy liquidos y seguros, como las letras del Tesoro. No es osado afirmar que esa huida a liquidez no aumenta el dinero en circulación: no se piensa emplear más que en caso necesario: es más bien un ahorro líquido. Luego, por mucho que esté incluido en definiciones más amplias de dinero (M2 y M3) no aumenta, más bien reduce, el dinero y su velocidad en circulación y su propensión al gasto.
Hoy Monsieur Trichet podría hacer algo por aliviar este tipo de cosas, pero será prudente: seguirá con su táctica de pasito a pasito, pese a que los medios europeos le pongan a caldo.
Y ahí estamos. Precios cayendo, producción cayendo, dinero en circulación cayendo.

miércoles 4 de marzo de 2009

Por cierto, en el Expansión" de hoy hay un excelente artículo de JL M CAmpuzano: "No tiene sentido esperar más", que dice más o menos lo que yo sobre Trichet y el BCE, pero con otras palabras, lo que siempre es refrescante.

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El BCE y Friedman. Respuesta a anónimo

Yo creo que es la opinión de Trichet y los que le apoyan. Creen que están siendo "prudentes", pero yo no llamaría prudencia a eso. No sabemos qué se cuece en los Consejos, pues no publican actas, como sí hacen otros. Dicen que las decisiones son por unanimidad, lo cual las hace sospechosas de ocultamiento. Es el Banco más críptico... y el más criticado ahora: ha confundido credibilidad con inmovilidad.
Con todo, en Europa continental apenas han entrado las teorías monetarias de Friedman, mientras que en el mundo anglosaxon se reconocen como básicas, con todos los matices que se quieran.
¿Cuántos habrán leido el capítulo de conclusiones de la "Historia Monetaria de EEUU, 1867-1960?". Yo creo que Nadie, salvo economistas retirados o que ya están criando malvas. Cuando yo estudiaba no se trataba apenas porque era considerado "fascista"; Es curioso: en los más elevados círculos -las facultades siguieron a su ritmo-. Cuando se dio por muerto a Keynes, se dio un salto de Keynes a las expectativas de Friedman y luego Lucas, sin pasar mucho por las teorías monetarias del primero, sobre todo cuando se dio por acabado la era de la cantidad de dinero y se pasó a los tipos de interés.
Yo no entiendo el paradigma económico europeo: Se basa en ser de izquierdas pero aceptar que se debe ser eficiente, pero que esa eficiencia no viene de la libertad, y a la vez no creer en los efectos reales del dinero... No hablo a tontas y locas: tengo montones de amigos que son así: votantes del PSOE, pero anti sindicalistas, que creen  los salarios no deben sobrepasar el aumento de productividad, pero a la vez no creen en la libertad de mercado, y a la vez dicen que el BCE debe ser prudente porque la inflación es una amenaza... Un batiburrillo que no entiendo. Izquierdosos, seudo rigurosos, desconfiados de la libertad y creyentes en la acción correctora del estado.
Yo creo que Friedman era un liberal coherente, que demostró que las variaciones en el stock de dinero producen perturbaciones reales serias, que creía por encima de todo en la libertad de asignación de recursos. y que, a veces, en momentos de shocks de demanda de dinero con graves efectos deflacionistas, el Estado debería reponer en el mercado ese dinero que por pánico había desaparecido de la circulación. Por otro lado creía que un constante aumento de la cantidad de dinero por encima de la capacidad productiva creaba inflación. La gestión de la oferta monetaria era un asunto grave que no debería dejarse a los políticos... ni a automatismos que en el pasado se habían mostrado ineficientes, como el patrón oro.   
A él le debemos su lucha durante décadas para que los banco centrales fueran más responsables y menos políticos. Las leyes de independencia de los años noventa, de los Bancos frente a los gobiernos, que ha dado un resultado notable -la inflación más baja en mucho tiempo- se lo debemos a su impulso. También le debemos que se hayan tomado en serio los déficits fiscales, aunque la verdad, ha durado poco la seriedad.
Friedman ha muerto, y por ello no puede echarle la bronca a Trichet que le echaría probablemente si estuviera vivo. Recordaría que él avisó que ese tinglado no iba a funcionar, que nunca había funcionado en la historia un banco no ligado a una nación. Le diría que el riesgo mayor ahora es la deflación, y que su pusilanimidad puede llevarse por delante a toda Europa. Eso creo.


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martes 3 de marzo de 2009

Desinflación competitiva

Hoy hay un art mío en LD, pero no está completo. Faltan cosas, como los gráficos, sin los cuales no tiene sentido. A continuación,

Artículo completo

En los gráficos adjuntos se representan los índices de precios de consumo armonizados de la zona euro y de España. Es claro que los precios están cayendo desde hace dos o tres meses en toda la zona euro y en nuestro país.
Dicen reconocidos expertos que esto es debido a la bajada de los precios del crudo. Sin embargo, como se ve claramente, si restamos de los índices el componente energía, las caídas son iguales o más intensas. Caídas del precio del crudo hemos vivido en años pasados, como durante los noventa, y no hemos tenido deflación de precios. Entonces la demanda crecía, y eso permitía defender o ampliar los márgenes empresariales.Lo que dicen los gráficos –aunque es pronto para saber cuánto recorrido va a tener el fenómeno- es que los precios no energéticos también caen, lo cual sólo puede explicarse por la extrema debilidad de la demanda. Mientras los precios caen, cae también la producción como ya sabemos (el PIB lleva dos trimestres cayendo, y seguirá cayendo en este trimestre). Mientras caigan ambas cosas, precios y producción, puede hablarse de deflación sin miedo a errar.Los precios finales, detraída la energía, caen ¿y los precios intermedios? el principal precio intermedio, aparte la energía, es el salario, y este no cae -o no lo hace a la misma velocidad que los precios (aparte de convenios inteligentes que están priorizando mantener los puestos de trabajo). Por lo tanto, lo márgenes empresariales se contraen.
Los que dicen que es un ajuste necesario para recuperar competitividad, deben observar que mientras caigan los precios en la zona euro -y en algunos sitios más que en aquí- España no está ganando competitividad... La deflación competitiva es un desastre para todos, y más si está envenena la una crisis bancaria.¿Hay alguna probabilidad de frenar esto? Por el contrario, dado el empeoramiento de todos los países, y los riesgos de contagio serios que amenazan con producirse –Especialmente de los países nuevos países miembros a la banca de la UE- Sólo una acción concertada con apoyo del BCE podría ser de alguna utilidad. El BCE, tras el cambio de rumbo del Banco de Inglaterra y del de Japón, es el único Banco Central importante que no ha reaccionado al peor escenario imaginable.

lunes 2 de marzo de 2009

La Invencible

Acabo de terminar un libro increíblemente bueno sobre la Armada Invencible (del americano Garret Martingly), que mandó construir Felipe II para invadir la Inglaterra protestante de Isabel II.
Es un buen libro porque no se ciñe a la historia y derrota de la Armada, sino que abarca otros muchos hechos de entonces que se vieron conectados con el intento de invadir Inglaterra.
Como dice el autor, la derrota de la Armada -que fue derrota militar, no de los elementos atmosféricos, como se ha dejado creer- no cambió el curso de la historia, pero fue de alguna manera decisiva, pues demostró que el rey más grande no era invencible.
Fue un episodio más de la guerra entre católicos y protestantes; los primeros por acabar con los segundos, los segundos por sobrevivir; aunque también soñaran con acabar con Felipe II y el anticristo de Roma. El poderío que hubiera supuesto para Felipe II su victoria era temido no sólo por el bando protestante: también los católicos franceses y alemanes temían el poder sin tasa del rey de España.
Fue una guerra, por lo tanto, de ideas y creencias, como lo fue la destructiva guerra posterior de los treinta años, hasta que en 1648, los monarcas se convencieron de que la destrucción del Otro era imposible, y de que, en cambio, la convivencia de religiones distintas podía ser soportable para todos...
Parece increíble que sólo por creencias se vaya a la búsqueda de la gloria o la muerte, pero así fue; aunque los jefes militares sabían cuales eran los límites de sus recursos, lo que da más tono heroico y trágico a las decisiones de unos y otros. Especialmente a los jefes Medina Sidonia y Recalde, Jefes de la Armada, que presentían que iban a una derrota y una muerte segura, como así fue. O el valor sin esperanza del Duque de Parma, gobernados de los Países Bajos, que sabía que jamás tendrían navíos apropiados para juntarse a la Armada e invadir Inglaterra, su sueño. Unos y otros intentaron advertir al Rey de la escasa preparación de medios y hombres para el intento, pero siguieron las órdenes de su Rey sin dudarlo, y este, pos su parte, creía que la ayuda de Dios sería decisiva para cubrir las deficiencias materiales. Como lo creían los ingleses protestantes, por otro lado, sobre todo Drake, convencido que estaba designado por Dios para acabar con Felipe II.
La derrota desde luego frenó las ambiciones de Felipe II, pero momentáneamente, pues no tardó mucho en preparar nuevos planes contra los isla hereje. Isabel tampoco tardó en darse cuenta que sería mejor llevar la guerra al terreno del enemigo, para tener la paz en casa...
Para mi cuenta particular, me reafirma en que durante esos años los protestantes lucharon a la defensiva, contra el Vaticano y su Católica Majestad, y que en esa lucha agónica se estaba prefigurando el viaje al nuevo Mundo de un barco que iba a llevar a unos peregrinos que al desembarcar en Cap Code iban a sellar un Pacto que sería la primera Constitución de Norteamérica.

Memoria histórica

Enl mundo en general pesa cada vez más decisivamente la consigna. Será que no hay tiempo ni método para digerir tanta información fragmentada y sin forma, pero el caso es que nos movemos entre consignas disparadas con gran precisión desde los centros de poder. Son balas inteligentes, saben su destino, y se posan sin ruido en los cerebros ciudadanos. ¿Información?, no gracias, mi maquinaria cerebral está parada, díganme lo que he de decir (pensar sería meditar, discutir contigo mismo, y eso es un ejercicio de duda nada saludable). La educación de las últimas generaciones ha hecho el trabajo de base; LOGSE, y no digamos LE, son métodos sistemáticos de adormecer neuronas, de seleccionar las más complacientes. Lo malo es que no se puede excluir a nadie de esta manera de no pensar, ni en lo profesional. Se forman bloques consigneros, cada vez más apretados, sin fisuras, y como se ha de hacer llegar el mensaje a todos, se simplifica al máximo. Una sola palabra basta. Una palabra consigue presencias justificativas, que no explicativas. por ejemplo, Keynes es una de esas palabras mágicas que suscitan respeto y admiración después de décadas de bien ganado desprestigio; y su revalorización súbita pone en marcha pesados mecanismos sin resistencia de nadie. No me extrañaría nada que Marx sea una de esas palabras que resucite en todo su esplendor dentro de poco. Al fin y al cabo, sus destinos en el siglo XX estuvieron unidos a pesar de las enormes diferencias de significados.  A pesar de que la primera se usó para frenar la propaganda de la segunda, pero los hechos revolvieron las cosas y si no las unieron, por lo menos no se incomodaban una junto a la otra.  Menos de dos décadas de la caída del muro de Berlín, apostaría a que toda esa impactante información de desastre sin paliativos que fue aquel mundo, está a punto de esfumarse (no es que haya penetrado mucho en la mayoría) y dejar paso a una nueva consigna que se instalará con prestigio indiscutido. Ahora que estamos cercanos al veinte aniversario, preparémonos para la nostalgia manipulada.  Harán de Marx un profeta sin aristas violentas, simplemente igualitario, socialdemócrata, sin gran esfuerzo.
La lucha de las ideas ha sido siempre lucha por el poder. El poder y su conquista han avivado la lucha por la justificación, por el apoyo de la sociedad. Ahora esa  lucha se concentra en las palabras. En su ventaja: la corta memoria histórica del hombre, cada vez más corta.


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