DECADENCIA DE OCCIDENTE

viernes 7 de octubre de 2011

Conspiranoias liberaloides ronpaulistas.

Es increíble la visión conspiraranoica que tienen los Juandes de los "mercados", cuando éstos no se comportan como deben (según ellos). Aquí, Jorge-valin, en la-mano-de-dios-vuelve-a-manipular-la-bolsa,  (al que no conozco) dice que hay un tenebroso grupo, sayón del gobierno USA, que se dedica a manipular el mercado de bolsa. Pero no aporta ni una sola prueba. Según él, fue Reagan quien introdujo tal poder oscuro y paralelo. ¿Para qué? pues para eso, para hacer subir y bajar la bolsa cuando se le antoje al Poder.
Nos cuenta el ejemplo del último martes, en el que el mercado recuperó al final de la sesión lo que había perdido durante el día (como si eso no pasara contínuamente). Hoy, por ejemplo, ha pasado lo contrario,
¿Por qué no ha intervenido ese poder en la sombra?
Fue la intervención de ese grupo -la mano de Dios, lo llama-. Pero ya digo, ni una prueba. Lo único que aporta, es que Ron Paul, ese superdotado del oro, ha preguntado varias veces a Bernanke, pero el astuto judío, como siempre, "ha eludido responder". Y se queja a continuación de que no sea obligatorio responder a las preguntas (imbecilidades) del Congreso (de Ron Paul).
Permitáme que le diga a Valín que eso sí que sería una dictadura del Congreso, si empezara (como desea Ron) a obligar a presentarse a todo ciudadano que pasara por ahí.
Supongo que si cita a Bernanke es que sospecha que es la FED la que realiza o financia esas comprar "fuera de mercado". Eso se vería reflejado en el balance de la FED, así que ahí se podría ver.
Pero no es menester; es más sencillo leer el propio intercambio entre Ron y Bernanke en el link aportado por Valín, 
http://www.lewrockwell.com/paul/paul340.html, donde se ve claro que
1) Ron es un completo alucinado peligroso, y
2) que el grupo ese de "La mano de Dios" es un grupo que hace informes, no intervenciones en bolsa, para lo que no tendrá recursos, obviamente. y
3) que el tal Valín es un perfecto
3.a) alucinado, como su amo espiritual (Ron) o lo que es peor
3.b) un pícaro sin vergüenza, que intenta colar como sesudo artículo una verdadera melonada. Cada cual que elija.
Así no se puede hablar de economía. deberían hacérselo ver. Con la cosnpiranoia siempre se encuentra la respuesta deseada, no la verdad. La JETA, a la par que incompetencia, de esta gente adquiere niveles siderales, francamente. Van buscando stalinismo a EEUU, donde se ejerce un control del poder más exigente que en ninguna parte, y ni se sonrojan cuando publican estas conspiranoias. Y estos son los que pretenden arreglar España. El mismo Papa -que habla con Merkel para someter a los mercados al Hombre-  es más liberal que ellos. 

Casandras, go home

 Como dice el buen hombre de la ventana, asesor externo del FMI... pues eso. Viene con subtítulos, se puede leer.
Mientras, Europa sigue atacada de parálisis aguda. Dicen que, anuncian que ya, pero nada. Como si no fuera con ellos, como si ellos no hubieran montado el lío. Por lo menos, debería tener un plan A, y B. Pues no tienen ni plan C. Lo irónico de todo esto es que es una crisis perfectamente diseñada, sin querer, desde el poder europeo en aquellos años que deprisa y corriendo se decidió lanzar el euro.

Greenspan sobre el euro

En su libro autobiográfico, Greenspan hacía mención de la importancia de las diferencias culturales y de valores para explicar las diferentes riquezas nacionales. Para él, los "valores" inculcados en la infancia, asumidos como una segunda naturaleza, que siempre quedaban marcados para el resto de la vida, eran los que orientaban las decisiones en los momentos cruciales. En realidad, Greenspan, en todos sus escritos, se manifestó admirador de Adam Smith, del que decía que había sido el mejor de la historia. Y A Smith era muy consciente de los "impulsos morales", a los que dedicó un gran libro.
En "Europe-crisis-is-all-about-the-north-south" Alan Greenspan tiene un artículo donde se muestra pesimista sobre el euro debido  los distintos resortes morales del norte y del sur de Europa .
Yo me dí cuenta que la gente creía, ingenuamente, que el euro nos obligaría a comportarnos como alemanes, ahorrativos y productivos alemanes, disciplinados y obedientes a las leyes. Pero nunca me creí que el euro por sí solo lograra tal cosa.
En España no hay tendencia alguna asumir el coste de los errores de cada uno, todo lo contrario: solemos buscar un chivo expiatorio externo sobre el que descargar nuestros pesares. Ese chivo suele ser el gobierno, y curiosamente, los 17 gobiernos autonómicos han agudizado es e vicio tan español de dirigir la ira hacia "Madrid", cuando si en esta crisis ha habido un acción aún peor que la del gobierno ha sido la de las CCAA. Tampoco tenemos ninguna tendencia a ver el ahorro como una virtud. Nos conformamos con la cobertura que nos da el estado para la salud y la vejez, y creemos natural consumir lo demás. No hay más que "cerrar el mes" más o menos sin agujero...
De ahí la tendencia socializante de esta sociedad, que no quiere quebrarse la cabeza en el futuro, y delega esas complicaciones al Estado, así que ningún partido se ponen a ella. El PP ya a prometido bajar los impuestos y mantener la cobertura social, lo que es perfectamente imposible. Yo soy escéptico como Greenspan, y eso me hace escéptico no sólo a largo plazo, sino, como he dicho muchas veces, que a corto plazo cambiemos repentinamente y nos pongamos con frenesí a ahorrar y se virtuosos. Sobre todo cuando hay tantos intereses políticos y sindicales que defienden lo contrario. Sin una expansión del BCE que permita crecer mientras nos desendeudamos...
Volviendo al artículo de Greenspan, hace notar que, según ciertos indicadores,  los comportamientos  no han sido modificados por el euro, todo lo contrario:
 Desde 1990 hasta finales de 1998, el euro y el sur los costes laborales unitarios y los precios aumentaron más rápido que en el norte. En los años siguientes a la aparición de una moneda única,  apenas se desaceleró el ritmo. De hecho, la tendencia subyacente sólo se interrumpió por la crisis financiera de 2008. Desde entonces ha habido señales de una estabilización del nivel de precios en el norte y el sur. 
"El ranking de los diferenciales de riesgo de crédito  en la zona euro en 2010 era casi idéntica a la clasificación del nivel de los costes laborales unitarios(en relación a la de Alemania), lo que sugiere que los costos laborales  y los precios más altos  han hecho a los países "euro-sur" menos competitivos y, por lo tanto, más sujetos a riesgo de crédito. Las exportaciones a precios más competitivos neto de los participantes países del  norte de la zona euro, en efecto, han cubierto con holgura el creciente nivel de las importaciones netas del sur. En resumen, entre 1999 y el primer trimestre de2011, ha habido una continua transferencia neta de bienes y servicios enviados desde el norte hacia el sur. El norte de Europa, en efecto, ha estado subsidiando el consumo del sur de Europa desde el inicio del euro el 1 de enero de 1999. No es un fenómeno reciente.
 La capacidad para el sur para sostener su  excesos financieros pre-euro a partir de 1999 se vio facilitada por los préstamos subvencionados por las calificaciones crediticias de euro-norte miembrosAntes de 1999, los préstamos en las monedas del sur era mucho más caro que en el norte. Sin embargo, anticipando el euro, los préstamos en dracma a10 años de los bonos soberanos cayeron más de 450 puntos básicos en relación con las tasas del alemán, en los tres años anteriores a la adopción de Grecia del euro en 2001. Del mismo modo, los rendimientos de Portugal  cayeron casi 375 puntos básicos y los rendimientos de Italia lira casi 500 puntos básicos, en los tres años anteriores a la formación de la zona euro el 1 de enero de 1999.Los cambios en  las tasas de entrada de bonos por Francia, Austria, los Países Bajos, Finlandia y Bélgica eran insignificantes.
Esta transferencia de calidad del norte al sur en los riesgos de crédito -auténtica subvención- y su correspondiente bajada del coste del crédito mantuvo alto el nivel de consumo de los países del sur, que se aceleró respecto a Alemania.
El Euro-norte se ha caracterizado históricamente por altas tasas de ahorro y  baja inflación, los indicadores de una cultura que hace hincapié en inversiones a largo plazo en lugar de su consumo inmediato. En contraste, las tasas negativas de ahorro- el exceso de consumo - han sido una característicacomún de Grecia y Portugal desde 2003. [y España]
Queda la cuestión de si la mayoría o la totalidad del sur  adoptarán voluntariamente la prudencia del norte. El futuro del euro, más allá de un selecto grupo de países del norte con una cultura similar dependerá de la capacidad de todas las naciones a seguir su ejemplo la zona del euro.
Ahora, por el sindicato de las prisas, como una pareja que se casa porque ella está muy embarazada, nos quieren hacer cambiar a esos valores que el euro ha sido incapaz de inculcarnos. Los "fanáticos del dolor" nos quieren replicar deprisa y corriendo en pequeño alemanes. Y nos lo dicen como si nosotros fuéramos maleables y capaces de absorber lo que dicen todos: nos jugamos mucho" (Recarte, Guindos, Barea, Doctor M-fô, y Ma-lô, JODEA & Co, en fin, todos), todos  los melindrosos que no saben contar sus dedos de la mano .... "España se juega mucho"... Pero los políticos no dan el ejemplo, y eso invita a no creerles. Menos cuando los del PP, que van a heredar un estado en ruina, dicen que van a bajar los impuestos y respetar los gastos sociales.
Todos estos fanáticos del dolor (de los que sospecho de algunos que están postulándose a un alto cargo con el PP) han adoptado el mantra de que el dinero "doesn´t matter", no importa, no tiene efectos reales. Pues si fuera así, tampoco sería el origen de la inflación.

Expectativas y tipos de interés




Como sabemos, la FED ha intentado dos veces reanimar la economía desde que salió de la crisis. Primero fue el QE2, que Bernanke anunció a finales de 2010 y se puso en marcha desde entonces hasta junio de 2011.  La segunda es la operación Twist, iniciada recientemente con el objeto de reducir los tipos a largo plazo. Lo que quiero que se vea es que el efecto sobre la economía actúa a través de las expectativas generadas en los agentes.
En la imagen tienen los spreads, o diferenciales, de tipos de interés de bonos empresariales respecto a los bonos públicos (elaborados por Merry Linch), para dos categorías: High yields, o de alto riesgo y rendimiento, y bonos BB. Son la línea verde superior y la azul. Abajo, represento las expectativas de inflación a 5 años, estimadas por la diferencia entre el tipo de interés del bono del Tesoro normal y el que está indiciado contra la inflación. La línea quebrada es el índice bursátil S&P 500.
FRED GraphVoy al grano: es fácil ver que los tipos de interés más significativos para la inversión (los bonos empresariales) han bajado cuando las expectativas de inflación subían, y al revés, han subido -sobre todo ahora, recientemente- cuando las expectativas de inflación han remitido. Lo opuesto se puede decir de la bolsa, que ha subido cuando aumentaban las expectativas de inflación y ha bajado cuando estas remitían. Por ende, la bolsa y los tipos corporativos han variado al revés.
Esto puede tener varias líneas explicativas, pero creo que la única consistente es a través de las expectativas.
La operación QE despertó expectativas de mayor crecimiento e inflación, lo que se refleja en el índice correspondiente, que subió netamente por encima de 2%. Eso suscitó expectativas de mayores volúmenes de ventas y de beneficios, un aumento de la demanda efectiva, en suma. La bolsa tuvo una subida espectacular, lo que facilitaba el acceso a la financiación: eso redundó en que la oferta de fondos vía bonos (y otros instrumentos) aumentó, rebajando notablemente los tipos exigidos a las empresas.
El mejor momento fue hacia mayo de 2005 2010, cuando despegaron claramente las expectativas de inflación (y sin duda de crecimiento) lo que hizo subir el índice de bolsa a su máximo del periodo, y bajar notablemente los tipos de los bonos corporativos.
Después, las expectativas inflación/crecimiento bajaron como un sufflé y todo se volvió en contra: menos ingresos esperados, más primas de riesgo, mayores tipos de renta fija y caída de la bolsa. En la última fase, de nuevo se observa una subida en bolsa impulsada por un leve aumento de la inflación, pero las crecientes dudas sobre el euro se imponen, la bolsa vuelve a caer y a subir los rendimientos de los bonos corporativos.
Esto, si no me equivoco, sería un razonamiento de tipo keynesiano, en el que la (expectativa de) mayor renta induce lo demás.
Pero tampoco es un razonamiento opuesto a Friedman, cuando decía en su artículo sobre Japón (http://www.hoover.org/publications/hoover-digest/article/6549) que no había que confundir un tipo de interés muy bajo con una política monetaria permisiva, sino con una demanda de crédito baja debida a la recesión causada por un tipo de interés muy alto en el pasado. Como dice Scott Sumner (en http://www.themoneyillusion.com/?p=915)
Those who read this blog know that I have had a lot to say about “liquidity traps.”  I think what most people are missing is that causation tends to run from contractionary monetary policy to low interest ratesLow rates are not a sign of monetary policy ineffectiveness; rather they are a symptom of excessively tight monetary policy.  So far as I know, virtually every zero interest rate environment in history has occurred when central banks have run deflationary monetary policies.  The IS-LM framework leads to a sort of defeatism about the possible efficacy of monetary policy when rates are near zero.  In one sense that’s not hard to understand, after all it is deflationary policy that got us into the mess, why should we expect more from monetary policy in the future?
En todo caso, me parece que, en esta fase del ciclo, el argumento correcto es ese, y no el contrario, que son los movimientos de los tipos de interés los que determinan el nivel de renta. En este caso, las expectativas de inflación y crecimiento animan la oferta de fondos, y bajan los tipos de interés, suben las bolsas. En una fase de ciclo alcista, deberíamos ver que la demanda de préstamos aumenta más que la oferta, que los tipos suben, y que la bolsa vacila ante un posible sobre calentamiento. Pero las expectativas son las que dirigen. Y las expectativas de más inflación tienen un efecto positivo sobre las rentas futuras esperadas de las empresas y trabajadores. Es algo que no se concibe aquí, en Europa, y menos en España, pero que es la historia esencial de los ciclos.
Aplicado esto a Europa, deberíamos esperar que cualquier decisión seria y persistente de las que hemos hablado (compra de bonos por el BCE, bajada de tipos) debería actuar contundentemente en una mejora de las expectativas. 

jueves 6 de octubre de 2011

Indignados, go home. La desesperación produce monstruos

En EEUU tienen también sus "Indignados": están ahora ocupando Wall Street. Sus peticiones son las mismas milimétricamente, igual de demagógicas, contradictorias y utópicas. Hasta el punto de que, como los nuestros, han alcanzado su "punto de saturación" y ya dicen que les urge aclarar sus objetivos, que no saben cuáles son.
Confusión, ingenuidad mezclada con malicia, como aquí. Supongo que degenerarán -como aquí- a la ocupación de la calle sin sentido, yendo de un lado a otro berreando. Como aquí.
Esto es inquietante porque se van a multiplicar. La crisis hace burbujear la calle, hasta que sale uno ofreciendo una cosa distinta: Orden. Éste sabe lo que quiere y suele borrar a los demás. Lo primero que hace es suprimir las instituciones representativas.
Creo que no tienen nada que ver con movimientos como los hippies, que no buscaban cambiar la sociedad, sino los comportamientos. Quizás tengan relación con mayo del 68. Pero aquellos no dudaban de lo que querían, y el resto de la sociedad no estaba desesperada.
Hoy se huele la desesperación. Es un proceso bien conocido que no se ha visto desde los años de entre guerras, casualmente en una crisis que, desgraciadamente, empieza a parecerse a ésta. La desesperación produce monstruos.

El caballo de Merkel susurra que no

Trichet (por unanimidad; o sea, por que le sale) ha decidido no bajar los tipos, que siguen en el 1.5% (mientras, el banco de Inglaterra ha decidido impulsar las compras de deuda pública mientras los tipos están al 0,5%).
La unanimidad de Trichet se ha ablandado un poco y va a comprar 40 mm de € de deuda pública (totalmente insuficiente para salvarnos) a la vez que relanza los préstamos bancarios a largo plazo.
El efecto en los mercados ha sido regular.
Para compensar, ha dicho que se niega a que el BCE financie un EFSF(fondo de rescate) convertido en banco, pues no le compete. Eso es hablar por boca del caballo de Merkel, porque al él sí que no le compete opinar lo que hagan los líderes europeos. Si les place crear un banco llamado EFSF y que éste se financie en el BCE y compre deuda pública, no creo que tenga nada que replicar.
Las nuevas líneas de financiación a la banca tienen el problema de que no ha bajado los tipos de interés, y la cantidad de 40 mm en compra de bonos anunciada es totalmente insuficiente. En fin, ha hecho lo que le ha dejado el caballo de la Merkel, el que le susurra las consignas. (¿Recuerdan la peli "El  caballo que susurraba a los hombres"?)
Todas estas reticencias demuestran que no hay "ambiente" entre sus amos para hacer lo que hay que hacer. 

¿Por qué, cómo?

Es quizás el artículo más preciso que he leído sobre "El Problema".
En It’s time for plain-speaking to Europe’s electorates, Howard Davies explica muy contundentemente por qué y como hay que salvar al euro. (Este post puede ser leído en inglés en (
http://www.thecorner.eu/archives/922)
1) Por qué: redenominar los contratos pactados en euro sería simplemente un imposible jurídico-legal de conecuencias funestas. Es la razón más poderosa, casi la única, para defender con uñas y dientes el euro:  No one knows today which euro-denominated contracts, which are found all over the world, should be redenominated into one or more new currencies. Would it be on the basis of nationality, or residence, or intended place of settlement of the contract, or law of jurisdiction over the contract? Who would decide? Which courts could enforce whatever was decided? In every case of redenomination there would be a winner and a loser, so every attempt to enforce a change would be disputed. Then arrangements for the new currency(ies) would be needed. Intricate preparations were made over many years to introduce the euro – we were involved. 
2) Cómo: antes que nada, no hay tiempo para otras vías: por el BCEWhat leaders must explain is that, firstly, over the medium term there is no alternative to some form of federal fiscal arrangements. Second, that in the period before longer term fiscal transfer arrangements can be put in place, some euro area governments will need debt relief. 
And lastly, that the European Central Bank will need support, from governments and their taxpayers, to provide indefinite liquidity to maintain the machinery of day-to-day economic activity. This need not affect its operational independence. The ECB’s balance sheet will be extended and is likely to need support – which can ultimately only come from governments. Central banks are almost always ultimately backed by taxpayers. This need not affect their operational independence. Leaders must assure their electorates that explicit fiscal support for the ECB by eurozone governments, if it were needed, would only put the ECB in the same position as other central banks whose operational independence is unquestioned. In the rest of the world central banks support markets by buying government debt with the taxpayer, through governments, as ultimate guarantor of their soundness.

Until the eurozone’s leaders have explained to their electorates these four unavoidable facts we will all be going up blind alleys, when time is of the essence in averting potential economic and social disaster. (Dirigido a los Luis de Guindos de España, y al PP: no depende de nosotros).
The writer is a former chairman of the UK’s Financial Services Authority. David Green, a former head of international policy at the FSA, is co-author. Their book, “Banking on the Future: The Fall and Rise of Central Banking”, is published by Princeton University Press

Más de lo mismo. Ahora, Guindos

Ahora Europa confiesa lo que negaba hace un mes: la banca necesita recapitalizarse. Hace un mes se lo dijo el FMI (por cierto, por la recién estrenada Directora general, que no esperó ni cinco minutos para salir de su puesto de ministra francesa y empezar a decir verdades).
Razón: sus tenencias de deuda pública se han derrumbado.
Aquí, en el FT, pone el dedo en la yaga, pero no remata, porque:
¿de quién es la culpa de que se derrumbre la deuda Italiana o Española?
De la recesión e incertidumbre alimentadas por el BCE. El BCE es el único con recursos para levantar los precios de esas deudas, porque es un problema de precios, que han caído por su culpa. Fenomenal que quiera controlar la inflación de consumo, pero si permite que los bonos se hundan, y con ellos la banca, no es de recibo. Cuanto más se tarde en reconocerlo, y darle los poderes al BCE para que actúe, más en precario estará la banca.
Se lo ha dicho así, en plata, el FMI y el gobierno Obama a través de Geithner. Le hicieron un corte de mangas y le dijeron "Go Home". Pues vale.
En otro plano, he visto a Luis de Guindos en la Tv salir en defensa del BE y decir que nuestra salvación va a ser el nuevo gobierno. Él sabe que no, pero no me extraña. Es un Hooligan (uno más) del euro, y lo será hasta que balbucee incoherencias. Es de los que no reconoce sus errores.
Addendum. La verdad es que el discurso de este señor fue repugnante. No hay salida: lo que debe hacer España es imitar a Irlanda (100% de deuda pública), porque está creciendo una brizna. Recordemos que el bono irlandés  está a 7,74% y a 6,91% del alemán. Pero no es de extrañar: fue uno de los que más empujaron a Aznar par meternos en el euro.  Bien, ahora se trata de salvarlo, y si el BCE sigue por dónde va, no se va a conseguir¿Es que nadie puede criticar al BCE?  ¿Nadie puede dirigir las críticas más arriba que al oponente político? No sé si de sus elogiosas palabras hacia el BE y su gobernador, se puede vislumbrar que aspira al puesto. 

miércoles 5 de octubre de 2011

Monsieur Trichet: su deporte favorito



La zona euro está entrando en otra recesión, aunque nunca salió de la anterior. El indicador de manufacturas PMI (opiniones de los directores de compras) ha caído por debajo del 50, nivel límite que señala el deslinde de crecimiento o recesión. En la imagen, se aprecia bien la capacidad de predicción del PMI sobre el PIB.
Esta recesión se la debemos particarlemente a Trichet, y más ampliamente a sus corifeos, entre los que cuento a Monsieur Ma-fô, un convencido de la dureza monetaria para curar todos los males. Por supuesto, detrás de monsieur Ma-fô veo la sombra omnipresente de monsieur Ma-lô, el trístemente célebre amo de la Isla de su propio nombre.
Vayamos por partes, paso a paso: en febrero M. Trichet decide que la inflación es el principal riesgo (sic) y sube, él solito, como hizo en 2008, el tipo de interés, del 1% al 1,25%. Podría haberse estado quieto, pero el es así: intrépido como un huracán. ¿o es más bien como un conejo que se esconde ante las voces de trueno de Schaüble? no importa, en el Consejo ahí está M. Ma-fô, que le apoya en sus subidas cual gregario de Induraín, el bravo navarro ganador de 5 tours. ¡Muy bueno Tricky, le dice Ma-fô dándole aire con la toalla, no te rindas, en verano otra!
Tricky ni le escucha, pues oye otras voces que vienen del altísimo. Efectivamente, él sabe que Merkel habla con el Papa de someter a los mercados, esos hijos de Mamóm. Y de ahí espera la consigna.
Con que llega el verano y ¡zas! otro hachazo a los mercados para que aprendan, y el tipo se pone al 1,5%. ¡Cést magnifique! Pero los tipos de los bonos se ponen de repente a subir y subir, no ya los griegos, sino los de España e Italia, ¡Oh, mon dieu, qu´est-ce que j´ai fait!!
Total que adiós débil crecimiento: recesión. Total, para una mierda de crecimiento anémico, ¿no es mejor una buena recesión? Mais oui, voyons.
Lo malo es que, si antes del verano, los estrés test bancarios salieron de cine, resulta que era mentira. No consideraron el riesgo soberano (del que están hasta las trancas) pero para eso estaba Trichet, para recordarlo. Subió los tipos, se desplomó la deuda de países hasta ahora sin problemas, descapitalizó la banca y creo una recesión. Ahí está el hundimiento del banco Dexia estos días. No sólo eso, sino que ha puesto la economía mundial al borde del abismo. Trés joli.
Mañana, reunión de Consejo en el BCE, donde podrían considerar bajar los tipos. Será la última decisión de Trichet, que deja el puesto a otro replicante (fanático del dolor, como debe ser).  Ummm, ¿qué dirá Ma-fô?
Ummm dirá lo que diga el que susurra cosas al caballo de Merkel (frase de dos o tres sentidos, polisémica, como si dijéramos). Pero la recesión no está bien, bien contrastada, dejemos un poco más de tiempo...
Como dice Scott Sumner (http://www.themoneyillusion.com)
The fourth example [of premature  tightened monetary policy] that I am aware of is the ECB in recent years.  The ECB tightened policy in the spring of this year, when they raised rates.  The European recovery was aborted, the debt crisis got much worse, and inflation expectations fell sharply.  How long before they reverse course?

Tiempos keynesianos: trampa de la liquidez

Se llama "Trampa de la liquidez" a la situación límite en que el Banco central no puede bajar el tipo de interés al cual está el tipo "natural" de interés... Vayamos por partes: el tipo natural, inventado por el sueco Wicksell, es el tipo de interés real al que oferta (ahorro) y demanda (inversión productiva) de fondos prestables se igualan. Sería el tipo de equilibrio, en el sentido en que nadie movería el ahorro o la inversión si no cambian las demás variables importantes.
La economía neoclásica suponía que esa era la posición de equilibrio y si los salarios eran flexibles, habría pleno empleo.
Un tipo de interés artificialmente menor menor llevaría la inversión por encima de su equilibrio, y a la larga exceso de demanda e inflación. Un tipo de interés superior llevaría a contracción, pero los salarios flexibles garantizaban una vuelta al equilibrio.
Para Keynes, el tipo de interés no era la variable clave en la conexión ahorro inversión. Siguiendo a Minsky, para Keynes hay un abismo entre los determinantes de la inversión, que son todos subjetivos y volátiles, y el determinante del ahorro. La igualdad ahorro e inversión no garantiza un equilibrio de pleno empleo.
La inversión depende de unas expectativas de rendimiento a largo plazo dependientes, a su vez, de los "animal spirits" de los empresarios. Con esto Keynes quería decir que fijar con precisión, de antemano, el valor actual de la inversión era un ejercicio de los más incierto, más incierto que colocar fondos a renta fija, que es la acción típica del ahorrador. En la inversión real hay, además, un  factor de riesgo de iliquidez notable, pues en caso de error no hay un mercado secundario donde liquidar los bienes adquiridos si estos no cumplen con las expectativas.
Todo esto se traduce que que el tipo de interés al que está dispuesto a meterse en una inversión el empresario es muy distinto en el tiempo, muy influido por el general estado de optimismo o pesimismo que se da en la economía, y por la valoración de la futura demanda de los que se produce con la inversión. En suma, la inversión, creadora de empleo, implica tantos condicionantes que el tipo de interés del mercado, por muy bajo que sea, no alcanza al nivel que daría pleno empleo. Es más, para Keynes, en esas circunstancia adversas, lo que animaría a los inversores es ver que va a haber demanda para sus productos durante suficiente tiempo, aunque ese horizonte temporal no sea muy concreto.
La Trampa de la liquidez invalida, según Keynes, la política monetaria como medio de volver a poner la demanda en marcha. Por eso Keynes propuso que fuera la expansión del déficit público el que complementara la oferta de dinero, pues "se puede llevar al caballo al abrevadero, pero no se le puede obligar a que beba".
Pero Keynes nunca dijo que la política fiscal sustituyera a la monetaria, sino que la complementara. Es decir, que el déficit serviría para gastar el dinero que los particulares no quieren gastar, acelerando el proceso de gasto demanda y crecimiento.
Los keynesianistas que después quisieron hacer política fiscal sin expansión monetaria, cometieron el error de aumentar la deuda pública, eso sí con una inflación muy baja, como en Japón, por ejemplo.
Friedman, por su parte, que admiraba la teoría monetaria de Keynes (keynes by friedman.pdf), negaba la trampa de la liquidez. Como dijo en su famoso Reviving Japan en 1998, lo único que hay que hacer es elevar las expectativas inflacionistas, lo que bajaría el tipo de interés real para hacer de nuevo rentable la inversión. Sin embargo, Japón optó por una política monetaria ultra conservadora, de precios estables, que ha hecho que el PIB no haya crecido en 20 años, mientras que la deuda fiscal ya alcanza el 200% de PIB.
Hoy se habla de una japonización de la economías desarrolladas. Obviamente, el riesgo ahora es de crisis financiera aguda y posible rompimiento del euro, pero la alternativa a ese escenario dantesco es ciertamente un estancamiento a la japonesa. Es decir, ese sería el escenario menos malo. El problema radica en la mentalidad inculcada durante décadas de que el dinero no importa, no tiene efectos reales. Como decía hace poco  Kenett Rogoff: "elections-portend-even-greater-volatility-than-this-year"... 
 Esta mentalidad está tan asumida, que el ciclo electoral se ha vuelto del revés, y no sólo nadie se atreve a hacer políticas monetarias expansivas de cara a las elecciones, sino que la FED y el BCE están estrechamente vigilados y condicionados por el adversario, más allá que la autonomía jurídica de estos organismos les concede.
Sin embargo, en el estado de desconfianza total en la que vivimos, es impensable que los inversores se pongan de repente a comprar capital y contratar mano de obra. En EEUU, se da el hecho paradójico de que S&P 500 ha recogido beneficios históricos, pero producidos no por la inversión, sino por el ahorro.... necesitamos salir de la Trampa de la liquidez fomentando la inflación durante "several years", como dice Rogoff, para que el rendimiento real de la inversión esperado despegue.
Con todo, creo que Keynes, pese a sus errores, hizo una  revolución, pues por primera vez se habló de la economía del desequilibrio, de desempleo permanente de la inestabilidad financiera y de la inversión como algo inestable.  Y en ese sentido, estamos en un momento keynesiano.

martes 4 de octubre de 2011

El metal áurico

El oro sigue cayendo. Durante meses nos hicieron creer que era la reserva contra el hundimiento de todo lo demás. Que no era una burbuja especulativa lo que impulsaba al alza su precio día  día, como el de la plata, que en un año se multiplicó por dos.
Era, nos decían, protección segura tanto contra la inflación como lo deflación (Rallo dixit). Los adoradores del áurico metal (o vil, según dónde te posiciones) se quedaron descolocados cuando empezó a caer en serio, y dijeron cosas como:
Pero el pinchazo se produciría, no porque haya una burbuja, no porque exista algo así como un precio objetivo del oro del que éste no pueda rebasar durante mucho tiempo, sino porque al igual que el ordenador dejó obsoleta la máquina de escribir, un buen dinero estatal esterilizaría temporalmente la demanda monetaria del oro".
¿Qué es un bueno dinero estatal? será el $ un "buen dinero" estatal? como se entere Ron Paul te va a cotar los artibutos, Rallo.
Antes subía porque todos huían del mal dinero estatal. Ahora el dinero estatal está peor que nunca, el euro está a punto de estallar, pero...
Ahora cae. En Mark Williams, nos explican un poco los trasfondos de ese mercado que, como todos, tiene un componente especulativo, potenciado por unos instrumentos derivados que facilitan la entrada y la salida de las posiciones del oro.
Qué curioso que cuando todo se derrumba el oro deja de ser refugio. ¿No será que mantener las posiciones adquiridas se ha hecho cada vez más difícil, por esa demanda de liquidez que sigue aumentando precisamente por la incertidumbre ambiente, y que el oro seguirá cayendo en la medida en que los precios alcanzados se basaban en un gran apalancamiento? O sea, una burbuja, como los pisos.
Porque al final, recoger los beneficios y disfrutar de ellos es demandar dinero, y si da la puta casualidad de que todo el mundo o está haciendo...pues todos están vendiendo.

lunes 3 de octubre de 2011

2012

Soberbio artículo de Kenett Rogoff: "elections-portend-even-greater-volatility-than-this-year"...
Ya no se puede confiar ni el el ciclo político: antes, una elección suponía una buena dosis de expansión monetaria y fiscal, pero eso se acabó en los 70 ¿afortunadamente? Advino la independencia de los bancos centrales, y los ciclos políticos se apaciguaron. El último en hacerlo fue Nixon, y el Watergate impidió que le sirviera de algo.
Lo malo, dice Rogoff, es que hoy es al revés. Con la que está cayendo, el ciclo electoral que culminará en 2012 tendrá un efecto opuesto. La FED está cautiva de los Teapartianos; Obama está cuativo de los idem; el BCE simula que es independiente arrimándose a Alemania; en China hay cambio de líder, pero no sabemos que sentido económico tendrá.
Todo esto podría traducirse en un 2012 más convulso todavía que el 2011. Happy new year

Siguen las propuestas cada vez más locas, eso sí, legales

Según Wolfgang Münchau en Eurozone fix a con trick for the desperate, los arbitrajistas del euro se están encontrando con obstáculos legales para encontrar la "solución final", al igual que los arbitrajistas españoles se están encontrando sus propias dificultades y se inventan la "devaluación fiscal" (ver post anterior). Todo viene de no reconocer las fuerzas económicas conocidas y querer sustituirlas por otras. Cuando legalmente se intenta represarlas y que vayan por cauces extraños, los problemas se envenenan y los recursos alternativos son una baratijas de tecnócratas para engañar al personal.
Ahora el obstáculo es que el artículo 123 del tratado de Lisboa prohibe al BCE financiar directamente deuda soberana; incluso algunos dicen que esa norma ya sen ha conculcado. Además. Alemania está en contra; está incluso en contra de bajar los tipos de interés en la reunión del Consejo del BCE del jueves.
Por ello, ahora lo que se intenta es potenciar el EFSF, fondo de rescate, que con sólo 440 mm de € es insuficiente para rescatar a Italia o a España, y menos a ambos. Habría que duplicar o triplicar el volumen de recursos, y se ha pensado que se financie vendiendo bonos garantizados.
Según Münchau, lo que están pensado hacer es una réplica de los tristemente famosos CDO (Collateralized debt obligations), que fueron el epicentro de la crisis financiera.  UN CDO era un activo ficticio que sumaba por franjas activos de distinto riesgo y calidad. Era ficticio porque tenía una calificación máxima, mayor que la suma de sus componentes. Fue el origen de la expansión tóxica de las hipotecas subprimes. Cuando explosionaron, dice Münchau, había un gobierno que "limpió la escena del crimen"; pero ahora los gobiernos ya están en el EFSF con su capital de 440 mm, y garantizar un volumen triple representaría el PIB de Alemania... si esos bonos entraran en sospecha, la quiebra sería de todos e inmediata. Ciertamente, si se pretende que el EFSF logre financiación externa  y emita un bono cuyo colateral sería una síntesis de los bonos nacionales de la zona, sería algo así como un CDO. Pero, ¿alguien compraría esos bonos, pretendidamente AAA, después de lo que pasó en el 2007?
Todo viene a lo mismo: sólo el BCE tiene capacidad para recapitalizarnos -empezando por la banca- comprando sin contemplaciones las deudas nacionales, pero eso invita inmediatamente a los alemanes a sacar el artículo 123 del Tratado de Lisboa y cuestionar la legalidad de tal medida. Estamos en un impasse jurídico-legal que no se puede ni se quiere sortear, dice Münchau.
Un elenco de estultos criminales (WSJ)
(En WSJ Irving Stelzer, un argumento similar.)
Pero miremos los acontecimientos, por desgracia siempre adelantados a los arbitrajes propuestos. Grecia ha anunciado que no cumplirá su déficit de este año, lo que mantiene en vilo los 8 mm de € que quedaban por entregar del rescate anterior, y de paso nos pone otra vez contra las cuerdas. Se estima que Grecia aún habrá de decrecer un 2,5%  el año que viene (7% este año y 5% el pasado), y su deuda alcanzará un 172% del PIB. El camino de Grecia de ahorro/contracción ha de servir de contraejemplo de lo que debería ser la verdadera salida.
"It is the last confidence trick in the toolbox of the truly desperate. The eurozone is about to kick the can a final time."
Que viene a decir que la Eurozona está a punto de hacerse el tonto por última vez.

NOTA: no sé si se han preguntado lo que hace Montoro en el Mosaico, si él no está en el poder - todavía. Muy sencillo tal como lo explica el autor citado, Irving Stelzer:
In Spain, squabbling policy makers complete the portrait of politicians resisting the austerity medicine prescribed by the wealthy North. They reversed their decision to sell 30% of Loterías y Apuestas del Estado, which runs the state Christmas lottery. The market's valuation, €17 billion, fell short of the €21 billion originally expected, and—perhaps more important—Cristóbal Montoro, slated to be budget minister if, as expected, the opposition Popular Party wins the November elections, opposes the Socialist government's plan to "mis-sell … the state's inheritance. These privatizations must stop." Pity the poor socialists, foiled in their efforts to privatize parts of Spain's economy by the conservative opposition.
Si quieren pásenlo por el traductor de Google. Pero el caso es que Cristobalito ha impedido reducir la deuda en 17 mm de €. El futuro ministro de economía, ¡qué responsable!

domingo 2 de octubre de 2011

Devaluación fiscal. A vueltas con la deflación interna

En Economia-pepera, comentaba lo que tienen en cartera los del PP para cuando lleguen al gobierno. Se llama "Devaluación Fiscal". Consiste en "replicar" la devaluación, que no se puede hacer por el euro,  bajando las cargas sobre la contratación laboral y subiendo el IVA. Es un intento de impulsar esa "devaluación intena" (ajuste interno de recios y salarios) que no acaba de arrancar. Juan Iranzo es uno de los propagandistas de esta idea, que ya se ha puesto en práctica en Portugal y otros países. En baselinescenario, Simon Jonhson muestra su escepticismo sobre la alternativa:
Unable to move the exchange rate and unwilling to cut wages, the Portuguese government is embarked on an innovative course of “fiscal devaluation,” meaning that they will cut payroll taxes – to reduce the cost of hiring labor – while also increasing VAT (a tax on consumption) as a way to maintain fiscal revenues.  Unfortunately, “innovative” in the context of stabilization policies often means “unlikely to succeed” – and the precise implementation of this scheme, with some very complex details, seems fraught with danger.
Teóricamente, los proponentes de la idea (por cierto, defensores acérrimos del tabú euro) supone que el efecto de subir los impuestos de consumo y bajar el coste fiscal de trabajo es el mismo que una devaluación.
Supongamos una devaluación del 15%:  la devaluación encarece las importaciones un 15% , y aumenta los ingresos de los exportadores en moneda local en la misma proporción: por cada, digamos, $ exportado, ingresan un 15% más (no tenemos en cuenta los efectos de segunda ronda). Si los salarios no suben para compensar la pérdida de poder adquisitivo, Las importaciones disminuyen y las exportaciones aumentan, y el déficit exterior se reduce.
La alternativa es lo que estamos comiendo todos los días desde hace 3 años: deflación interna de precios/salarios. Téngase en cuenta, para apreciar la dificultad, que lo que ha de ajustarse al coste internacional es el salario real, deflactado -que implica una bajada de salarios mayor que de precios-, lo cual, socialmente, no se entiende bien y no hay polítivo que lo explique sin que le tiren al pilón; y con razón. En una devaluación, el ajuste del salario real es casi instantáneo.
En la "devaluación fiscal", una subida del IVA encarece el consumo, y una bajada de la carga sobre el trabajo aumenta el empleo, "a todo lo demás igual". El consumo se reduce, lo cual incide (¿?) en menores importaciones; la rebaja fiscal reduce los costes empresariales, lo cual aumenta el margen de beneficios.
Pero, ¿es igual de efectivo un camino que el otro? ¿en qué porcentajes de subida del IVA y de bajada de los costes laborales están pensando, para conseguir los mismos efectos que una devaluación?
Por la vía de siempre, una devaluación de la moneda, se consigue el efecto precio directamente sobre el onjetivo: y las importaciones bajan y las exportaciones suben por variación del precio; por la nueva vía, hay que contraer la demanda interna para que bajen las importaciones, y hay que tocar los impuestos de toda la industria para que aumenten -dudosamente- las exportaciones.  Un método es un tiro certero al blanco; el otro método es matar moscas a cañonazos tocando toda la demanda y la oferta. Luego está el tema de las cifras:
Probablemente, una devaluación mínima necesaria para inducir un reequilibraje de la cuenta exterior debería ser del 20%. Para lograr el mismo efecto con el IVA y los costes laborales -más una reforma laboral siempre pendiente que afloje los salarios- pueden imaginarse sin mucho esfuerzo el tiempo que se tardaría -si es que se llegara alguna vez.
La devaluación es expansiva, mientras que la alternativa es una medida contractiva, al menos de primer efecto, como ha demostrado la última subida del IVA en España.  Contrae la demanda interna sin garantizar un aumento de las exportaciones. En todo caso, la rebaja de los costes laborales es una medida estructural siempre necesaria, que no ha de confundirse con un ajuste de los precios internos/externos rápido y potente. El IVA y cualquier otro ingreso fiscal debería dejarse quieto, mucho más que lo que los políticos españoles hacen, que lo toman  como como algo elástico sin efectos secundarios.
La devaluación es expansiva, no sólo por aumentar las exportaciones, sino por sus rápido ajuste de los precios de los activos frente al exterior, lo que produce un inmediata entrada de capitales -que tanto necesitamos- atraídos por la rebaja en el precio de los activos internos. Las ventas de casas vacía se reactivaría, y la inversión directa resurgiría. Esto a su vez revalorizaría los activos bancarios. No creo que ese efecto inmediato y tan positivo se consiga con el plan "B".
En suma, no esperemos mucho efecto de la "devaluación fiscal" y, estructuralmente, subir el IVA es de dudoso beneficio, incluso de dudoso efecto neto en los ingresos si contrae el consumo. No, si no va acompañado de un impulso monetario que contrarreste la perniciosa tendencia a la contracción. 

sábado 1 de octubre de 2011

Un mundo imperfecto. Comentarios a Milton Friedman

En esta pequeña joya (de 1948)  "A Monetary and Fiscal Policy Framework for Economic Stability",
Milton Friedman propone un marco institucional para potenciar la estabilidad cíclica. Se trata de un automatismo en el que la FED es simplemente suministrador de financiación a tipo de interés cero para el gobierno cuando este registra déficit.
Por lo tanto, la FED no opera con la banca, que se nutre a sí misma (100% de reservas/depósitos), sino sólo con el gobierno. Por su parte, el gobierno no intenta jugar a estabilizar la economía; simplemente, cuando se produce un ciclo adverso, los ingresos fiscales corrientes, caen, y se produce un déficit. Automáticamente el gobierno acude a la FED, que le compra la deuda por dólares. Esos dólares entran en circulación, lo que compensa la caída en la demanda provocada por el ciclo.
No crean que es un desliz de Friedman. Como buen liberal, que cree en los mercados, establece unas condiciones draconianas para que el sistema sea efectivo. El ciclo se equilibra sólo, mediante lo que ahora llamamos los "estabilizadores automáticos", que provocan un déficit o superávit; pero éste no se financia en el mercado, sino que la oferta monetaria aumenta (o disminuye, en caso de superávit) haciendo de equilibrador de las fluctuaciones de la demanda. Es un estabilizador monetario, no fiscal.
No hay objetivos de empleo u paro: es el mercado e trabajo el que ha de ser flexible para que el desempleo sea el menor posible. Si hay más paro del deseado, han de ser los propios agentes los que ajusten su oferta y demanda al mercado.
Un shock imprevisto produce incertidumbre y recesión. Los agentes atesoran su dinero y no lo gastan ni invierten. Como los ingresos fiscales caen, sube el déficit y a la vez la oferta monetaria (sin  que aumente la deuda y lastre el futuro) lo que aumenta la oferta de un bien, el dinero, que se demanda más por la recesión. En caso de exceso de demanda, se produce un superávit que por un proceso contrario lleva a una contracción de la oferta monetaria.
Otra condición es que los gastos fiscales están bien establecidos por ley, y los ingresos se ajustan a esos gastos. Los políticos no pueden jugar a aumentar los gastos discrecionalmente. A cambio, no se genera deuda.
Una de las cosas más discutibles es la condición bancaria que diseña, pero supongo que eso excitará a los juendemarianos. A mí no. En todo caso, por varias razones supongo que es inaplicable hoy en día.
Pero lo desentierro aquí y lo pongo sobre la mesa por una razón: de siempre me ha mosqueado la independencia entre el Banco Emisor y el Gobierno, pues desde luego lo que hace uno le afecta al otro y a todos. Particularmente, siempre he pensado, y creo que los hechos me dan la razón, que la política fiscal autónoma es un mito, pues lleva a los efectos opuestos a los buscados: si es expansiva y la oferta de dinero no aumenta, subirán los tipos de interés, y viceversa. (Por cierto, Keynes nunca dijo que la PM debía abandonarse por inane, sino que debía ser complementada por la fiscal).
El "liberalismo" que nos quieren vender ahora -especialmente el de PP, pero no solo él: todo el espectro español- es bastardo. Friedman sí que es liberal, porque reconoce que el dinero importa, y que la ausencia de él en los mercados produce recesión.
Si no se han dado cuenta todavía, esto es una enorme y contundente crítica al SME, que nos oprime cuando las circunstancias aconsejarían una expansión monetaria. Reconozcamos, eso sí, que debería ser una expansión "a la carta", con 17 platos distintos, pues no somos un país ni tenemos las mismas necesidades, y eso no  es posible (haberlo pensado antes). Pero eso un tema posterior a a lo prioritario: que en el mundo más liberal soñado, el fabricante del dinero ha de responder a las variaciones de la demanda de dinero.
Friedman fue un escéptico respecto al euro, pero seguro que, como mal menor, hoy diría que el BCE debería, como dice Martin Wolf,  Time... to start to printing again. Eso, ciertamente, tiene consecuencias: inflación por ejemplo. Pero hay cosas peores, como una Gran Depresión por ejemplo.