"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

miércoles, 17 de mayo de 2017

HIPONA y Nación

HIPONA ha remitido un nuevo comentario sobre la idea de Nación. Lo transcribo aquí para su más fácil lectura. 

HIPONA ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Otra vez el debate sobre la nación": 

Lo que dijo Patxi Nadie es que una cosa es la nación política y otra cosa es la nación cultural. Y que el psoe está a favor de la nación cultural (una nación sin soberanía), no de la nación política (que implica soberanía).

Esto de que la nación cultural sea una nación sin soberanía es algo muy socorrido que se han sacado nuestros políticos de la chistera para tratar de aplacar a los nacionalistas, igual que en su día trataron de aplacarlos con el concepto de nacionalidad.

Si buscáis en inglés el concepto de nación cultural, veréis que no es eso. Una nación cultural es una nación que se define a su misma por sus rasgos culturales. Como expliqué ayer, es la corriente dominante en la doctrina continenal, especialmente en Alemania, según la cuál la Nación es una entidad natural que tiene existencia propia y su propio espíritu.Un concepto de nación que bebe del pensamiento romántico y que llevó al totalitarismo.

Los anglosajones, por el contrario, partidarios del contractualismo, entienden que la Nación se basa en la voluntad de las personas que la integran de formar un proyecto político. A mí, personalmente, es el concepto de nación que más me convence y el único que considero compatible con nuestro sistema político, que es el liberalismo democrático.

Ambos tipos de nación, la cultural y la contractual, son soberanas. Por eso no tiene sentido lo que pretenden Patxi López y otros "intelectuales". La Nación Cultural no va a aplacar a los soberanistas.

Por ultimo, yo soy español y para mi la única nación que existe en españa es la española. Pero si el gobierno de Rajoy continua sin ofrecer a los españoles un proyecto nacional atractivo, por supuesto que surgirán otras naciones. No creo que exista una nación catalana, porque una nación no puede proclamarse con un 51% a favor y un 49% en contra. Pero, ¿alguién es capaz de decir que si un 80% de los catalanes muestran su clara voluntad de tener un proyecto político propio, eso se puede parar diciendo que la constitución española no permite referendum de autodeterminación?

Lo que se le olvida siempre a Rajoy y a Soraya, dos empollones que saben mucho de leyes, pero muy poco de Historía y de Política, es que la Nación es un concepto metajurídico. Son las naciones las que hacen las constituciones no las constituciones las que hacen las naciones. 

Me importa subrayar el último párrafo y la afirmación final "Son las naciones las que hacen las constituciones no las constituciones las que hacen las naciones."
Yo creo que la nación existe antes de que la defina una Constitución. La nación española es anterior a la Constitución de 1978 e incluso a la de 1812. Una nación no viene basada en que sea una República o una monarquía. Los de la izquierda española pretenden que España no será nación hasta que sea una República. Otros - Pedro Sánchez & co - que España no será nación hasta que sea una nación de naciones, lo cual es una paradoja en la que no han pensado. Otros, simplemente, que España no existe.
También pienso, en consecuencia, que la nación es anterior a que sea democrática o no. La nación española era España con Franco, con la República, con la Restauración, incluso con la primera República que se empeñó en fraccionarla. 
Todo esto demuestra lo difícil que es definir en el aire qué es una nación. No se puede despegar del suelo - del suelo de la historia - si no queremos volar en la metafísica. 
La nación ha existido como idea común desde hace siglos. Desde que se desprendió de la idea de peopiedad de una dinastía, y aún así, ¿qué era sino la Corona de España?  Una nación no tiene que esperar a tener un determinado Estado para ser lo que es. 
Nos podemos remontar al Tratado de Paz de Wetsfalia, 1648, que puso fin a 30 años de guerras de religión, para encontrar escrito sobre un papel la idea de nación. Después de tantos años de guerrear y destrozar Europa, se convino que "cuius regio eius religio": a cada príncipe y sus súbditos la religión que él rey practica. Empezó a nacer la idea de Estado-Nación, y Europa adoptó esa idea que ligaba La Corona al estado, a la nación, y a la religión que decidía él principe. 
Para bien o para mal, nació la Europa de las naciones. Pero antes de nacer la idea existían España, Francia, Inglaterra, Portugal... existían. Pero no existían porque se hablará una lengua, a bailara la sardana o la jota. 
En la cristalización de algunas naciones había un conflicto con una potencia exterior (EEUU versus Gran Bretaña, Francia frente a la inversión de las coronas aliadas extranjeras en la Revolución). Otro ejemplo es el nacimiento de Portugal como nación frente a España, en la batalla de Aljubarrota en 1385. De modo que no es posible "torear de salón" del concepto sin tener en cuenta la presencia de la guerra en el nacimiento de nación. La nación nace en oposición a, como el nacionalismo tiene su principal impulsor en el rencor a (invasores o seudo invasores). Esta motivación se suele explotar con sagacidad, como arma decisiva, para que los nacionalistas consigan sus fines. 

2 comentarios:

HIPONA dijo...

Completamente de acuerdo con lo que dices. Y por eso no nos ha de extrañar que los nacionalistas catalanes comiencen a utilizar un lenguaje bélico. Ayer Quico Homs (que está en el paro tras ser inahbilitado) dijo que la guerra se había declarado....


Muchas gracias por ponerme en la página principal de tu blog.

Todo un honor para mí. Que sepas que te leo toda las semanas y me encanta tu blog.

miguel navascues dijo...

Muchas gracias a ti por tus estupendas contribuciones, tan bien ilustradas!