"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

miércoles, 11 de octubre de 2023

Balance

Hago un balance provisional de la encrucijada en que nos encontramos. Muchos se extrañarían de esta afirmación, pero para mí están bastante claros los varios signos de alarma que se entrecruzan en nuestro mundo. Quien no los vea, mejor para él porque así le pillarán por sorpresa, que es una manera de gozar la vida hasta el último momento. 
Pero, ¿es tan recomendable unan vida inconsciente centrada en los placeres, con las orejeras puestas, y hundiendo la cabeza a modo de avestruz? No lo sé, no soy competente para definir la mejor actitud. Lo que sí sé es que los grandes Filósofos de  la vida, que antaño leí - estoicos y epicúreos - recomendaban gozar de los placeres con moderación, evitando un fracaso de la conciencia, que debe mantenerse firme ante los avatares de la vida. Hay más afinidad entre estoicos y epicúreos que lo que se suele pensar. 
Los llamo filósofos de la vida porque teologizaron apenas, dedicándose a invitar a todos a practicar la dominación de las pasiones y desarrollar una conciencia infalible, mientras se gozan de los placeres moderadamente. Seneca, en sus “Cartas”, Epicuro en sus escritos, Cicero, quizás el mejor político en la historia; no eran nada dogmáticos, mantuvieron a flote el pensamiento durante los siglos en que fue cayendo la religión pagana y el cristianismo no había cuajado. Siglos de total desamparo de cualquier Dios - como son los tipos tiempos de crisis que anuncian grandes transformaciones, siempre inesperadas. Ellos, no conscientes, rellenaron el bache con tanta dignidad que son, hoy, igual de recomendables. Eso sí su mensaje es al individuo, a su intimidad, no formaron legiones ni clérigos, no erigieron banderas. Nos enseñaron a sufrir los contratiempos con indiferencia y fortaleza interior. Creo que, sin deberlo, eran en esencia liberales, tal era su mensaje personal. Adam Smith alabó el Estoicismo, por ejemplo. Su amigo David Hume demostró gran estoicismo cuando sus últimos años llevó con entereza una enfermad mortal.
Yo no tengo duda que estamos frente a lo desconocido, en una crisis que lleva más muchos años larvádandose (Stanley Payne lo cifra en los años sesenta), pero no requiero adhesiones. Quien no le vea, lo dicho: mejor para él.
Se puede percibir la crisis como un cúmulo acelerado de vectores de noticias  en un suelo ya minado. Demasiadas coincidencias de señales de debilidad ante las amenazas latentes. Si enumeramos lo último, la guerra de Israel con Gaza es una señal catastrófica en un mundo que no es el que había en la guerra de Yon Quipur, 1973. Entonces, como ahora, Israel fue pillada por sorpresa en un ataque relámpago de Egipto y Siria (dos frentes, norte y sur). Pero Israel Salió victoriosa: fue claro que Israel era muy superior, y que en realidad tenía el apoyo declarado de EEUU y sus aliados, entonces la superpotencia por antonomasia, que la débil Irán ni soñaba con hacerle frente. 
Hoy no es así. Todos los países occidentales han perdido su supremacía de antaño y, además, no se entienden entre ellos. Son mucho más débiles para mantener a raya a los potentes enemigos armados hasta los dientes - China, Rusia, Irán, Corea del Norte -, que se pueden permitir el riesgo de apoderarse del islamismo antisemita, cada más difundido en nuestro mundo. 
La declaración oficial de la UE, vía su canal más oficial, José Borrell, demuestra una sumisión de Europa al lema islamista: “Israel ha conculcado el derecho internacional al bloquear la franja de Gaza”. Como si lo hubiera dictado Putin, a quien rendimos pleitesía, pese a que oficialmente estamos con Ucrania, pero en los mercados mundiales le seguimos comprando gas y petróleo a escondidas. 
Occidente ya no es Occidente, es la conclusión aquí más ajustada. Occidente, muy endeudado, incapaz de reducir sus constantes déficits fiscales, de fijar su nivel de deuda, cada vez más  inflacionario, cada vez más desunido y desconfiado de su aliado, no pinta nada. 
Si no es en esta embestida, ser así en la próxima. Mientras, sigamos gozando de lo que más se ofrece, buena comida y bebida, etc.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y mientras tanto nuestro proceso de balcanización sigue su curso a velocidad acelerada. Y a la mayoría de los españoles les importa un pimiento.
https://www.vozpopuli.com/espana/alarma-diplomaticos-cuerpo-exterior-cataluna.html

www.MiguelNavascues.com dijo...

Sí, triste. Muy triste 😞