"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

viernes, 21 de abril de 2017

Reflexiones: cambio climático y economía

Esta mañana, Juan Carlos Barba titulaba su columna "Es imprescindible dejar de pensar en el crecimiento económico". Razón: el crecimiento económico, culpable del calentamiento. 

"Visto el estado actual del conocimiento y la gravedad y aceleración del cambio climático, la única solución racional a todas luces sería reducir la actividad económica mundial."

Hace unos días, yo publicaba un post titulado "¿Debe el capitalismo crecer constantemente?", en el que intentaba explicar por qué sería una tragedia de dimensiones mundiales que se extinguiera el crecimiento.
Las razones son sencillas. Sin crecimiento, sin cambios tecnológicos, estaríamos en una economía de supervivencia, todo el día trabajando para no morir de hambre, y sin lograrlo. El crecimiento es lo que nos ha traído beneficios enormes para todos, desde la alimentación asegurada hasta los máximos avances en la salud, pasando por el tiempo de ocio ganado gracias a la productividad y a que la mecanización (y pronto la robotización) nos libera cada vez más de ingratas tareas en el trabajo y en casa. El crecimiento no es producir más cantidades de los mismos productos, con la misma técnica, lo que no nos llevaría a ninguna parte. El crecimiento es aumento a largo plazo de la calidad: calidad de vida, lo que incluye cada vez menos incertidumbre en cubrir nuestras necesidades - en lo que no suele pensar la gente, que se imagina una historia rocambolesca de distribución -. Desgraciadamente la educación no se preocupa de enseñar al infante y la infanta estas cosas que son mucho más importantes que las fútiles boberías sin base que les inculcan. 
Vamos ahora con la tesis de Calentamiento. Creo que hay demasiada gente deseando creer en ella, por la elemental razón de que  hay demasiados roussonianos que quieren creer en el Buen Salvaje. Aún así, voy a a asumir su teoría y supongamos que es verdad, que el planeta se está calentando por culpa de la acción humana. Si es así, me temo que estamos aviados. 
Estamos aviados porque no soy capaz de imaginar cómo pueden redirigirse los recursos a este fin sin que todo se venga abajo y nos quedemos en la absoluta miseria. No niego que a lo mejor es falta de imaginación mía. Pero me temo que no. 
Les invito a que lean una magnífica entrevista en Revista Consejeros con uno de nuestros empresarios, Manuel Moreu Munaiz, ingeniero y consejero de Iberdrola y Tubacex. Es una magnífica visión de la falta de industria en España (a la que he visto, por cierto, mencionar a JC Barba en numerosas ocasiones), por deslocalización - la empresa española, tan competente, prefiere residenciarse en ámbitos más acogedores, como es lógico - y resulta que se presenta con ventaja a todos los concursos de obras en infraestructuras en el mundo, mientras que el sistema interno nuestro desincentiva tal actitud. Nuestras 10 mejores empresas están entre las 100 mejores del mundo, y sin embargo... 
¿Por que les invito a que lean la entrevista? Porque da una visión antitética de la que se desprende de una actitud cerril sobre el calentamiento. Nada más y nada menos que es necesario seguir innovando, compitiendo, construyendo, creando empleo y productividad, para que de todo ello rezume bienes y servicios para los más necesitados del mundo. Parodiando a Adam Smith, no es la distribución de los bienes y servicios lo que acabara con él hambre y la pobreza, sino la actividad empresarial. 
Y desde luego no se esperen que sean lo países que han llegado a tocar el cielo del capitalismo los que vayan a ceder graciosamemte en su afán de crecer y dar empleo a los suyos, como los paises asiáticos.
Mientras esos países creen con firmeza que están en el buen camino, nosotros, europeas decadentes, sólo miramos para atrás, hacia un mundo que nunca existió y nunca existirá. 
Sí, eso es lo que quiero decir. Si uno se hace adepto a la teoría del calentamiento, que sepa las consecuencias, y las diga, para que la gente pueda elegir entre una teoría  - que muchos científicos discuten - a la alternativa de un mundo devastado por el hambre y, probablemente, la guerra. Porque, tampoco esperen que se dejen de producir armamentos. Y tampoco esperen que el estado va a ser capaz de dirigir con éxito el nuevo modelo. 
Así que hay que elegir, que es el destino del ser humano. 

No hay comentarios: