jueves, 18 de septiembre de 2014

¿De quién es la culpa?

La primera entrega de TLTRO por parte del BCE ha sido un fiasco: débil demanda de los bancos de liquidez para aumentar las operaciones de crédito. Como podemos ver aquí.

Los bancos no están para asumir riesgos, y los sujetos no están para pedir créditos. Es difícil decir si la demanda es floja porque las condiciones exigidas por los bancos son leoninas, o al revés, dichas condiciones son inasumibles porque los bancos no ven solvencia en los clientes. Los banco dicen que no tienen demanda, pero las condiciones que ponen son draconianas. ¿De quién es la culpa?

Del BCE, por supuesto. Aquí no hay manos invisibles ni leches. Al BCE no le sale de los cojo---s Inyectar liquidez incondicional, sin plazo de devolución. ¿O es acaso la culpa de Alemania que no deja al BCE hacer lo que...? No sabemos lo haría el BCE sin Alemania, pero es imposible de imaginar: no existiría. Draghi, ¿una víctima? Pues que se quite. Total, esto es un enigma para los europeos, el BCE y el euro. Nadie sabe como funciona, ni nadie sospecha la intromisión política. Castradora. Todo lo demás es ignorancia y ganas de negar que el euro es un desastre. Lo es.

Expectativas, inversión y tipos de interés


Una de las quejas más estúpidas que se oyen hoy en día, es que por culpa de los bajos tipos de interés los "ahorradores no reciben una recompensa suficiente por su esfuerzo de no consumir"; o como decía Keynes, los rentistas se creen estafados por la política monetaria que mantiene los tipos de interés tan bajos.

Naturalmente, sin prueba ni argumentación, a esta gilipollez se adhieren los austéricos más recalcitrantes, los españoles por ejemplo. Para ellos, la falta de rentabilidad es la causa de la escasez de ahorro, a su vez causa de la falta de inversión.

Bueno, esto es asaz suspicaz. Un rentista no puede aspirar a recuperar de media más que un 2% real de recompensa por un préstamo a la hacienda pública en bonos del estado, que tiene un riesgo casi nulo y una leve prima de liquidez, puesto que actualmente el banco los puede convertir en dinero en unos segundos.

Si pretende que eso sea un 5% nominal o más, es porque tiene ilusión monetaria, es decir, le importa más la rentabilidad nominal que la real. ¡Lo cual demuestra que hay ilusión monetaria!

Pero veamos cuánto renta la posesión de deuda pública en el mundo de hoy:

En el gráfico vemos la rentabilidad real del bono del Tesoro USA a 10 años (nominal deflactado por IPC), ídem del tipo de interés del niño privado Baa y el % de variación anual de la inversión privada productiva (no residencial).

Primero, observemos que el tipo de interés real privado siempre es más alto que el tipo de la deuda pública. Esto es lógico, por el mayor riesgo de impago que soporta el primero. Luego,

¿de qué hablamos cuando hablamos de tipo de interés? Vemos en el gráfico que el tipo de interés real privado está en el 3% (un 5% nominal) que no es moco de pago. Poe su parte, el tipo de la deuda del Tesoro ha remontaso desde que la FED está reduciendo el volumen de QE y ha dado a entender que en un unos meses subirá sus tipos monetarios. El tipo real de la deuda es ahora de un 0,7% aprox. Es decir, un diferencial de más de 2 PP entre ambos.

Segundo: No se puede negar que hay una relación causa efecto inversa entre el tipo de interés y la inversión privada. Ahora bien, ¿en qué dirección va esa causa efecto? El tipos de interés determina la inversión, o la inversión (y la demanda de fondos financieros) determina el tipos de interés? Respuesta: ¡ambos a ambos!

Además, observemos que en la crisis (zona gris), ambos tipos, privado y público, se elevaron a niveles insoportables para una economía. Esa zona de altos tipos de interés es la que Pilkington caracteriza como de trampa de la liquidez: todos deseando vender activos y nadie comprando. Lógicamente, la inversión real privada productiva (IRPP) se desmorona casi un 20% (escala derecha).

Por fin, es mentira que el rentista este "desasistido": puede invertir en bonos privados, que le dan ¡un bonito 3% real! pero claro, hay que arriesgarse.

Las expectativas determinan la inversión. En esas expectativas entran: lo que hace y va a hacer el banco central; los beneficios esperados; el tipo de interés real esperado. La inversión demanda fondos de financiación. También las expectativas determinan el ahorro y la oferta y de fondos financieros. La demanda frente a la oferta de fondos determina el tipos el interés real de la inversión.


Según el modelo keynesiano, la inversión es determinada por las expectativas del rendimiento marginal de capital, comparada con el coste (tipo de interés) de financiarlo. Expectativas de beneficios comparadas con expectativas de tipos de interés. Está relación puede verse alterada - y lo es - por la incertidumbre que rodea la primera variable: los beneficios esperados. En realidad no hay un modelo que sepa estimar los beneficios futuros, pues están condicionados por un montón de factores que a su vez son imprevisibles.

Por eso los inversores no suelen prever con precisión a largo plazo, y como no tienen un modelo que puedan adquirir en el mercado, porque no existe, miran alrededor y intentan leer cuales son las expectativas de los demás. Así, se dejan llevar por intuiciones que comparan con las de las demás. Y los demás hacen a su vez lo mismo. Por lo tanto, las oleadas de optimismo y pesimismo influyen en la decisión de invertir a nivel macroeconómico. Por eso la inversión real es mucho más volátil que el consumo y el ahorro.

El ahorro es el resultado de no consumir o invertir la renta ganada. Tanto el consumidor como el empresario pueden gastar el ingreso anual o ahorrarlo. El ahorro es por deficinión la renta menos el consumo. El ahorro puede depositarse en liquidez (no rentable) o en colocaciones de riesgo (con rentabilidad en función del riesgo). El riesgo se puede ordenar de menor a mayor, de manera que el dinero sería el activo más líquido sin riesgo, y la inversión real el de más riesgo y menos liquidez. Lo que se coloca en liquidez, por definición, no es oferta de fondos para inversión. Así que sólo una parte del ahorro, la colocada en activos rentables, financia la inversión.

El ahorrador tiene más oportunidades de gradual su riesgo/rentabilidad, de manera que cuando se producen sorpresas, minimiza las pérdidas mejor que los inversores. Digamos que si es tan optimista como el empresario, compra acciones y obligaciones de las empresas, mientras que si es el extremo puesto, sólo tiene dinero. Un ahorrador miedoso sólo tiene dinero, y cuando se produce una crisis como la de 2008, no sufre pérdidas en su cartera de activos. Es más, si viene una deflación, sale ganando, pues su poder adquisitivo aumeta. El más astuto habrá prestado dinero justo hasta el momento previo de la caída, en que habrá pasado todo a liquidez.


En suma, todos intentan liquidar activos menos líquidos y obtener dinero. Si la cantidad de dinero es fija, los excesos de oferta de todos loa mercados serán cada vez más grandes, lo que acelerará la caída de precios de bonos y bienes. Esto aumentará el atractivo del dinero, aunque no devengue un tipo de interés: si su oferta no varía, si demanda aumentará sin límite. Trampa de la liquidez: cuando la demanda de dinero es ilimitada frente a todos los demás activos.

Claro, sería más eficiente que todos acordaran no vender, convencerse unos a otros que no es más que una ilusión monetaria (luego, ¡existe!), que lo más conveniente es no dejar de invertir, de consumir, de adquirir activos financieros de riesgo... Y que todo siguiera igual. Ah!

Pero no es fácil. En contra de lo que dicen los clásicos, no es fácil. Podría decirse que es imposible. Si los clásicos piensan que los movimientos de precios de bienes y activos colaboran en volver al nivel de renta real de antes, los keynesianos dicen que estos movimientos aumentan la incertidumbre y aceleran las caídas de precios. Los monetaristas, que como toda la incertidumbre se vuelca en la demanda de dinero, con que el Banco Central aumente su oferta de liquidez, esa demanda se verá saciada y la gente volverá a gastar en bienes y activos.

Como antes hemos hecho con los activos, podemos ordenar las escuelas económicas de mayor a menor optimismo en cuanto a capacidad de autocorreción de una crisis: los más optimistas son los clásicos, que dicen que no hay que hacer nada, ni siquiera un aumento de la liquidez. Es más, ¡no debe de haber banco central! El patrón oro es el mejor regulador del dinero! Los monetaristas, que basta con el Banco Central. Los keynesianos, que el banco central debe aumentar la liquidez, pero que no es suficiente si esta liquidez no va al mercado a gastarse: se necesita que el gobierno, único agente que tiene poder de coordinar las expectativas, lleve el dinero al mercado.

Pensemos un poco en esta última frase. Para los clásicos, el gobierno no tiene ese poder de coordinación. El mejor coordinador es el agente guiaso por sus intereses y por los precios.

Esro es lo que los keynesianos llaman la "falacia de la composición". Nada garantiza que las decisiones individuales llevan a la coordinación del conjunto. De hecho, lo que se observa es es que los movimientos de precios auspiciados por los clásicos llevan a mocimiento su acumulativos que retrasan el regreso a la normalidad.

Vemos un poco de historia pasada desde 2008. EEUU hizo una interpretación Keynesiana de la crisis (más o menos), y la intervención del gobierno aceleró el enderezamiento. Europa en cambio siguió el modelo clásico, además haciendo hincapié en la austeridad fiscal, y está de nuevo cayendo en recesión. En realidad no ha llegado a salir de ella, aunque ha habido picos transitorios, pero muy débiles, de repunte. Se puede llamar propiamente depresión. Con una excepción: Alemania...

Volvamos a la cuestión del principio: los bajos tipos de interés y los "pobres" rentistas. Subir los tipos como recomiendan los austéricos llevaría a caídas aún mayores de la inversión. Recuerden la inversión comparada en EEUU Europa y España:

No parece el momento de subir los tipos de interés porque los rentistas ganen poca rentabilidad. Habrá que esperar a que la inversión real despegue, el empleo suba, y repunten los precios un poco. El nivel de inversión sólo en EEUU ha superado niveles pre crisis. Europa y peor aún España, están muy por debajo.

Caeteris paribus, si el BCE subiera los tipos, los rentistas se arruinarían... Como todos. Todos, al fin y a la postre, vivimos de la rentabilidad real del capital físico. El capital financiero no es más que un intermediario, que además ha capturado cada vez más trozos de PIB, lo cual ha sido una innegable causa mayor de la crisis. Una subida de ríos aparición a ver los predios se los activos, incluida la deuda pública, como se ve en la imagen que pasó en 2008. El valor de las carteras de todos se desplomaría. Sí, subirían los tipos, porque nadie querría invertir en nada.

No hay coordinación espontánea, al menos fuera de los tiempos de "normalidad". La espontaneidad lleva a la depresión por medio de movimientos acumulativos de desinversion y ahorro.

No hay tipo de interés "natural" de equilibrio de ahorro e inversión con pleno empleo. El tipo de mercado no garantiza que la depresión no se perpetue. El BCE ha actuado mal y con mucho retraso.

Jueves negro

Gran artículo de Arcadi Espada en el Mundo. Escocia supone hoy el principio del fin del imperio burocrático europeo. Un desmantelamiento que puede ser muy conflictivo. "El separatismo es la guerra", dijo Mitterrand en su último discurso. ¿El resultado del referéndum? Sólo relevante a corto plazo. Porque las políticas seguirán siendo las mismas: entreguismo, apaciguamiento, cobardía. Como dice Arcadi al final, ¿esto es un asunto de quién? Nadie se pone de frente.
La crisis ha tenido una gran parte de la culpa. Pero la crisis económica europea ha sido causada por los políticos. Escocia se quiere ir porque no aguanta el austerismo de los Tories. Nosotros llegaremos a estallar por el austerismo de Alemania, austerismo de hondas raíces nacionalistas. Europa ha fracasado cuando se ha topado con los intereses nacionalistas, que no han desaparecido como esperaba Monnet, el ideólogo de Europa: un burócrata francés.

DESDE el 13 de agosto de 1961, en que la ciudad de Berlín, y con ella Alemania, quedó dividida en dos mitades, Europa, la Europa nacida en Potsdam y felizmente corregida en 1989, no vivía una jornada tan decisiva como la que hoy incumbe a los escoceses. Hoy se decide la continuidad o la destrucción de un Estado europeo y se constata, como si aún no fuera suficientemente amarga y elocuente la lección de la historia de que el nacionalismo, después de dos guerras y ochenta millones de muertos, sigue siendo el principal riesgo de Europa.

Ayer, en el Congreso, el presidente del Gobierno español, de forma rápida e incluso algo atropellada, acertó a decir que el referéndum escocés y la intentona catalana eran un torpedo en el corazón de la Unión Europea. Aunque lleguen tarde, tardísimo, y aunque prueben paradójicamente el lado débil de su política ante el nacionalismo, yo me alegro mucho de estas palabras del presidente. Estas palabras contrastan con la doctrina del asunto interno que Europa, pusilánime y torpemente, ha ido pronunciando en torno a los dos proyectos secesionistas. Europa ha reaccionado ante estos dos supuestos de secesión con la boca mínima del juridicismo, fiada a que la arquitectura legal y el principio -económico- de la realidad bastarían para disolver las intenciones secesionistas. Y ha olvidado que estos dos intentos de secesión no obedecen a razones económicas ni tampoco a razones vinculadas con el ejercicio de la llamada identidad cultural, sino a emociones políticas perfectamente gestionadas por un caciquisimo populista y sentimental. Aún es la hora de que en todo este larguísimo año de agitación nacionalista se haya oído la voz grave y tajante de un político europeo, ¡uno solo!, subrayando el lugar moral que el nacionalismo ocupa en la historia europea. Es cierto que parece un tópico aludir a la retórica francesa que cíclicamente, y a la vista del paisaje político, se pregunta: «Ou sont les grands hommes?» Pero en esta hora de banalidad se echa de menos, por ejemplo, el Mitterrand que en su último discurso, en Berlín, sentenció: «Le nationalisme, c'est la guerre». Y se echa de menos, sobre todo, la ausencia de un profundo y comprometedor relato europeo.

Si hoy el voto escocés se decanta por el secesionismo Europa habrá entrado, casi sin advertirlo, a su funesto estilo siglo XX, en una dinámica de fagotización imparable. Ella misma, entonces, se habrá convertido en un asunto interno. La pregunta es un asunto interno de quién.

Xabi Alonso

Esta noche me he concentrado en añorar a Xabi Alonso. Gran partido del vasco en su nuevo equipo, que se ha ajustado a él como un guante. Digo bien: el Bayern se ha ajustado a XA, al que le he visto no menos de ocho o diez pases desde la defensa a la delantera precisos y mágicos.

El Bayern ha salido ganando con el cambio Xabi por Croos. Por lo menos en el presente. Un jugador de los que ya no hay, que ha impuesto su juego donde ha ido porque es único. Pases de cuarenta metros al más desmarcado. Inigualable. Desde Shuster no recordaba esa capacidad de poner el balón a la distancia que le pete. Pero Shuster no defendía.

Guardiola: "Estoy de acuerdo con el presidente", dijo Guardiola al ser preguntado por Xabi Alonso. "Los buenos jugadores no necesitan adaptación", añadió. "Él nos da el 'tempo', esa cosa que sólo los mediocentros de ese nivel pueden hacerlo. Pocas cosas le puedo enseñar a Xabi", dijo el técnico.

Mal negocio del Madrid, como el de Di María, pero mucho más decisivo. Lo echaremos de menos.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El perdedor, los mediocres

No sólo en España reina la mediocridad. Aquí vemos que Cameron está haciendo campaña en Escocia a la desesperada, haciendo promesas a los escoceses, si votan no, que implican una verdadera cesión de soberanía.

Es lo malo de esta época tan difícil que nos ha tocado vivir. Estamos gobernados por mediocres en todos los centros de poder que nos importan, de los que depende nuestra vida, estabilidad, bienestar. Cameron es un perdedor, gane o pierda el referéndum. Si pierde, será el hombre el la historia que rompió el RU. Pero aunque gane, podría ser el hombre que entregó a Escocia parte del Reino Unido.

No esperemos más de Mariano Rajoy y los que le rodean, empezando por el consejero a(b)úlico Arriola.

Estos mediocres se criaron en los mejores y últimos años de Occidente, cuando el comunismo cayó al arroyo y se creyó que la lucha por la libertad había acabado. ¿Que mejor que hombres y mujeres grises para gobernar la prosperidad perpetua? no estaban preparados para lo que vino después y sus implicaciones políticas.

martes, 16 de septiembre de 2014

Escocia, Cataluña, y el problema monetario

Escocia pretende secesionarse de RU dejando de pagar su parte de la deuda nacional, pero a la vez seguir perteneciendo a la libra y el Banco de Inglaterra.

Tal tomadura de pelo es imposible, si no me equivoco. Londres ya ha dicho de todas las formas posibles que el Banco de Inglaterra no dará liquidez a los bancos residentes en Escocia. Escocia podrá declarar unilateralmente que su moneda en la que acepta saldar sus deudas con su hacienda es la libra, pero eso la convierte en una nación sin divisa peopia ni banco central propio. ¿Consecuencias? Su dinero en circulación dependerá de la entrada neta de divisas convertibles en libras, es decir, del saldo final de su balanza de pagos corriente y de capitales.

Algunos piensan que podría establecerse una trampa por la que un banco residente en Londres puede recibir liquidez del Banco de Inglaterra y a su vez prestar el dinero a su sucursal en Escocia, lo que sortearía el problema legal; pero sabemos que eso no funcionó en Argentina cuando estableció un Currency Board con el dólar y llegó una crisis de confianza. Los bancos matrices se negaron a financiar a sus filiales argentinas. La quiebra de las dolores podría arrastrar a toda la entidad con la matriz incluida.

Por lo tanto, Escocia tendrá una restricción perenne: tendrá que obtener un superávit exterior si quiere aumentar su circulación de dinero, o viceversa, lo cual puede ser una disciplina muy encomiable a largo plazo, pero a corto plazo le puede llevar a sufrir ciclos monetarios muy perjudiciales y nada relacionados con su economía real. En otras palabras, Escocia estaría sometida a un Currency Board, a menos que decidiera formar su propia moneda. Pero esto no se hace con éxito sólo con la voluntad política. Necesita una credibilidad que se tendrá que ganar durante un periodo más o menos largo de Currency Board, durante el cual se puede ver sometida a desagradables movimientos adversos de capitales.

Esto se ve agravado por su intención declarada de no pagar la parte correspondiente de la deuda de RU.

Lo que podemos sospechar que es la intención de Cataluña, aunque nada oficial se haya dicho al respecto. El primer efecto sería una descalificación de la deuda de la nueva nación ante los mercados, como deuda susceptible de impago. La prima de riesgo y las restricciones crediticias aumentarían, lo cual dificultaría la financiación del nuevo estado. Cataluña ya está en quiebra técnica, pues sólo consigue dinero del gobierno español a través del FLA. No hay nadie dispuesto a prestarle en condiciones de mercado. Es mucho más barata la financiación de Madrid, lo que no deja de ser irónico.

De hecho, una buena parte del aumento de la deuda española, que alcanza más del 140% del PIB sin los ajustes que permite Bruselas en su PDE, es para taponar el agujero financiero creciente de las CCAA.

Por lo tanto, Cataluña es cada vez más dependiente de la financiación de Madrid, pero a la vez cree que va a poder suspender el servicios de esa deuda. Cuanto más alto sea el default de la deuda con Madrid, peor será su clasificación en los mercados, ya de por sí no muy boyante. Es decir Cataluña estaría dispuesta a obtener financiación a tipos de interés mucho más altos para prescindir de la ayuda casi gratis de Madrid, que no devolvería.

Estas consideraciones financieras hacen muy inverosímil la ruptura definitiva, a menos que los secesionistas hayan decidido hundirse en la miseria con tal de ser independientes. Ahora bien, entre la ruptura definitiva -que técnicamente podría llegar a ser interesante para Madrid- y la prolongación de la situación actual, hay muchas vías alternativas por explorar, siempre que Madrid acepte seguir no reclamando la deuda creciente.

Claro, todo esto son consideraciones racionales que no tienen nada que ver con la emoción visceral de odio desatada en Cataluña respecto a España, que puede seguir intensificándose, aunque se aplace de momento, por cuestiones financieras, la decisión definitiva. El lloriqueo - como dice Pablo Bastida- puede seguir mientras los demás no miremos las cosas de frente.

Decadencia, entropía, masa

Decadencia es perder los criterios que ayudan a decidir lo que es bueno y es malo. Venimos de un caldo cultural, ya agostado, que nos sugería lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo. Los bueno y lo bello iban juntos, como lo malo y lo feo, desde muy antaño, desde la Biblia, pero también desde la Divina Comedia de Dante. En este monumento, el infierno es feo y aterrador, pero el cielo, con la presencia de Beatrice, es el súmmum. Aunque ya desde entonces se empezaba a notar que el infierno, si aterrador, era diviertido visto desde fuera. Lo mismo pasada en el Los Paradise de Milton, que el personaje más interesante era Satán el rebelde.

Pero había un equilibrio en esas combinaciones ingenuas bellas y con algo de picante transgresor.

La decadencia es la confusión. Se van combinando poco a poco lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo, en combinaciones binarias tomadas de cuatro en cuatro, y se va perdiendo la seguridad en uno mismo. El envilecimiento es lento, pero afecta a todos los estamentos. Se va infiltrando insidiosamente, guiada por "una mano invisible" que va diluyendo los criterios, cuando más ricos y profundos eran, en una sopa que al final es insípida, porque siempre sabe a lo mismo: los miles de sabores que había flotando por el mundo se pierden. ¿Por que se pierden? Porque los que antes demandaban obras bellas se ha retirado ante la confusión; porque ahora el criterio es funcionarial, viene del recóndito despacho de un museo municipal espeso y mostrenco, de la subsecretaría del ministerio en cuestión, que cuanto peor gusto tenga, más estará en el cargo.

¿Es bello esta nueva adquisición del Reina Sofía?

No lo sé. No hay una guía para perplejos, como la había en la Edad Media de la España morisca. Sólo sé que me alejaría lo más rápidamente posible de esa cosa y esa persona que parece tan satisfecha de sí misma por gustarle lo que ve y haberlo traído.


Porque el arte es ahora eso, satisfacción de haberse conocido y pertenecer al círculo de los que van y vienen, trayendo y llevando mierdas como esa. Perdón, yo lo llamo mierda por caridad, porque una mierda me parece más útil que esa mierda.

Ud va a un museo, pone una burger en un pedestal, y conseguirá que fuera de turistas en shorta se paren a admirarla. Lo sé porque alguien lo ha hecho.

Miles de lazos invisibles entrelazaban sutilmente todo, y arriba había lo bello y lo bueno. Esos lazos tan dinos se van rompiendo por la entropía de Occidente.

Y así vamos decayendo, dando nuestra sensibilidad a la burocracia, que nos dicta qué debemos amar y creer. Es la entropía, el desgaste de la energía de Occidente, la fuga de energía del "Hombre Faustico", que tuvo su apogeo no sé cuando, la verdad, pero que como todo organismo delicado y complejo se va agotando. Es la decadencia anunciada por Ortega y Gasset: el hombre masa se ha apoderado de la fábrica de criterios. El hombre masa orteguiano no es la masa informe, es el hombre sin pasado, el Adán que cree que el mundo en el que vive es así de siempre y que no hay que hacer esfuerzo alguno para conservarlo. El hombre masa es el futuro burócrata que dictará los criterios desde su cobachuela, en un documento que pasará de mano en mano para ser pulido hasta que no se entienda nada, hasta que cuando va la luz nadie lo lea, aunque haya sido traducido a todas las lenguas de la Unión. Desde el español al Filandés, pasando por el Italiano. Son importantes papeles que nacen muertos, como casi todos los papeles satinados que se reparten en saraos y congresos y actos y... La entropía avanza. Es normal en un organismo vivo. Una roca no decae, sólo la desgasta lentamente el viento. No somos una roca. Entropía (esta parte -Wikipedia-no hace falta leerla):

Esta idea de desorden termodinámico fue plasmada mediante una función ideada por Rudolf Clausius a partir de un proceso cíclico reversible. En todo proceso reversible la integral curvilínea de \frac{\delta Q}{T} sólo depende de los estados inicial y final, con independencia del camino seguido (δQ es la cantidad de calor absorbida en el proceso en cuestión y T es la temperatura absoluta). Por tanto, ha de existir una función del estado del sistema, S=f(P,V,T), denominada entropía, cuya variación en un proceso reversible entre los estados 1 y 2 es:

 \Delta S = S_2 - S_1 = \int_1^2 \frac {\delta Q} {T} .
Téngase en cuenta que, como el calor no es una función de estado, se usa δQ, en lugar de dQ.
La entropía física, en su forma clásica, está definida por la ecuación siguiente:

dS = \frac{\delta Q}{T}
o, más simplemente, cuando no se produce variación de temperatura (proceso isotérmico):
S_2 - S_1 = \begin{matrix} \cfrac{Q_{1 \to 2}}{T} \end{matrix}
donde S es la entropía, Q_{1 \to 2} la cantidad de calor intercambiado entre el sistema y el entorno y T la temperatura absoluta enkelvin.
Unidades: S=[cal/K]



lunes, 15 de septiembre de 2014

El sentido último de la UE

Como se sabe, la UE nació de la idea de evitar para siempre otra guerra europea, sobre todo entre Alemania y Francia, que durante siglos habían sido los contendientes principales en sucesivos conflictos del continente. Monnet es considerado el padre de la UE. Fue el presidente de la Comunidad del Carbón y del Acero, el embrión de la Comunidad Economiva Europea, que nació en el tratado de Roma en 1959, con 6 países: Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda.

Monnet concibió la UE como una formación en marcha, una cadena de decisiones de las élites, de tal manera que no pudiera volverse atrás. Cada decisión debería crear un problema que obligará a tomar una nueva decisión hacia adelante. Lo llamó el "funcionalismo" de la UE. De esa manera, aunque hubiera costes "colaterales", siempre se avanzaba hacia la lejana unión política total.

Es lo que Hayek llamaría un proyecto constructivista, y Popper antidemocrático, por implicar decisiones de la élite no revisables si dieran contraproducentes. (Aunque Hayek estaba tan cegado por su endeble teoría monetaria que apoyó la idea de la moneda única, aunque de muy diferente forma. Su idea era que las monedas compitieran entre sí de tal manera que las buenas desplazaran a las malas, y al final ganara la mejor, un proyecto estrambótico potencialmente más recesivo aún. España llegó a presentar un proyecto farragoso e incomprensible de la mano de Manuel Conthe, a la sazón Secretario General Técnico, con el único fin de salir en la prensa internacional haciendo el ridículo.)

El paso más decisivo fue, obviamente, el Tratado de Maastricht y el euro. Si una decisión se hizo con la idea de que fuera irreversible, pese a los consejos de los más conspicuos economistas de fuera de la UE (los de dentro estaban todos corrompidos o silenciados), fue ése. Hasta tal punto estaban ciegas las élites que se dictó que los países que entraran en el euro renunciaran a salir de él, aunque se da la paradoja que se puede salir de la UE y entonces ser expulsado del euro.

Todo el proceso se ha hecho de espaldas a, o en contra de, la opinión de la población europea, como se manifiesta en el post citado:

The authors point out that a number of the later entrants to the European Union joined even though only a minority supported the step in public opinion polls: for example, "United Kingdom (36%) and Denmark (46%) joined with only a minority supporting the EU. So did Greece (42%), Sweden (40%), and Austria (42%)." In addition, each significant move to greater European unification has made the European project less popular over time: "While EU membership has strong support in most of the EU-15, this support dropped every time the European project made a step forward and never recovered. Rightly or wrongly, the Eurozone crisis has contributed to further erode this support, albeit the drop appears more related to the terrible economic conditions and, thus, potentially more reversible. Today a majority of Europeans think that the EU is going in the wrong direction. They do not want it to go further, but overall they do not want it to go backward either, with all the countries (except Italy) having a pro Euro majority."
El euro ha sido el paso más constructivista y peligroso de todos. Se hizo con la idea de que los problemas que surgieran obligaran a avanzar, con, un paso de gigante, decisivamente, hacia la unión política total. Sin embargo, lo que se ha logrado es todo lo contrario: un rechazo cada vez mayor, en especial en los países que antes eran los más pronunciado a favor de Europa.
El resultado ha sido una burocracia que ya sólo toma decisiones para su supervivencia (sólidamente imbeicada en la irreversibilidad), y que el poder real haya ido al país más poderoso, con más población y más nacionalista. Se consiguió convencer a la población europea, traumarizada por la guerra, de que era un estigma recelar del proyecto en su totalidad. Durante cierto tiempo proyecto unionista fue cuestionado y retrasado por el sentimiento nacionalista de algunos líderes europeos, como De Gaulle, que lo veían más como una unión de intereses comunes de naciones soberanas.

En España se creyó que el proyecto era una garantía democrática contra el franquismo y las tentaciones autoritarias larvadas en España, por lo que fue ansiosamente perseguido por las élites de izquierdas, y por las de derechas por el miedo a ser tachadas de antidemocráticas. Se pensó que todas las debilidades españolas, como los nacionalismos, quedarían diluidas en la Unión Europea, lo que hoy aparece un inmenso error: ni siquiera la amenaza de ser expulsados de la UE es capaz de frenar el frenesí independentista de Escocia y de Cataluña. Ni la UE ha servido para adormecer a nuestros demonios más temidos, ni tampoco para encauzar la economía hacia una convergencia con los países más adelantados, al revés: la crisis del euro ha amplificado las consecuencia y duración de la crisis.

Ahora la UE se va a enfrentar a un reto decoocido hasta ahora: se van a poner a prueba los consensos que apoyan los. Tratados de la Unión cuando haya que tomar decisiones serias contra las regiones secesionistas. Es una incógnita que vaya a haber voluntad firme de cumplirlos y expulsar a los rupturistas. Quizás la debilidad de los fobiernos nacionales sea un anticipo de la impotencia de la UE.

Nunca ha sido tan evidente como hoy la trampa mortal del proyecto Monnet: la irreversible cadena de sucesos hacia adelante hace muy difícil la disolución del euro, pero tampoco es verosímil un avance hacia una unión siquiera económica, y mucho menos política. Los nacionalismos se han erigido en bastiones invencibles, y el euro en un lastre insoportable. La meta final, que era la desaparición de los nacionalismos, ha resultado un fracaso total. El euro ha vigorizado los nacionalismos. Las economías son más asimétricas que antes del euro. Las diferencias de países ricos y endeudados aumenta incesantemente.

Los gobiernos sin embargo, no quieren oír hablar de eso. Prefieren dejarse comer el terreno por partidos anti sistema, esperando que se diluyan con el tiempo. Esos partidos avanzan y hacen improbable la cadena irreversible imaginada por Monnet.

Krugman, en un artículo riente sobre el desastre Euro:

 

Gran artículo

El de Gabriel Tortellá en el Mundo. Algunos extractos.

El gran error que los gobiernos españoles, fueren del partido que fueren, han cometido en esta materia ha sido el conceder al separatismo su premisa fundamental: Cataluña es diferente, Cataluña no es España, es un rancho aparte en el que los gobiernos catalanes tienen todas las competencias y hasta sus propias leyes (aunque sean de la jungla); lo único que los gobiernos españoles han exigido a Cataluña desde la Transición es el pago de impuestos y el mantenimiento del orden. Lo que los gobiernos de la Generalitat hicieran, en Cataluña e incluso en el extranjero, no parecía incumbir a Madrid.

Esto, por desgracia, sigue vigente hoy: da la impresión de que lo único que le importa al actual Gobierno es que Cataluña no celebre el 9 de noviembre ese extraño referéndum llamado «consulta» si el Tribunal Constitucional, como es muy altamente probable, lo declara inconstitucional (lo es a todas luces). Parece lógico que el Gobierno español se niegue a permitir un acto público de tal envergadura que vulnere la Constitución. Sin embargo, la pregunta que se plantea seguidamente es: ¿si tanto rigor muestra ahora, por qué ha permitido (él y sus antecesores) tantas y tan repetidas violaciones de la Constitución en materia educativa, lingüística, de orden público (banderas, rotulación de establecimientos), tributaria y financiera, etc?

El Gobierno de Mariano Rajoy no parece darse cuenta de que el desafío separatista no se resuelve impidiendo la «consulta»; al contrario, lo favorece. Aunque la no celebración de la «consulta» pueda interpretarse como un revés, inmediatamente se convertirá en un argumento más para demostrar la tiranía que Madrid ejerce sobre Cataluña y una razón más que justifique el ansia de independencia. En otras palabras: no es con argumentos formales como se ganará la batalla al separatismo, sino con argumentos de fondo y, sobre todo, con coherencia. Si los gobiernos de España se proponen defender la Constitución, como es su deber, deben hacerlo siempre, no sólo a veces.

Pero es que la cuestión del separatismo catalán no es un simple problema legal; hay una cuestión mucho más profunda: ¿por qué ha adquirido estas dimensiones el separatismo catalán, que en 1980 era un factor marginal? La respuesta es clara: porque los gobiernos de Convergència i Uniò han dedicado todos sus esfuerzos desde que alcanzaron el poder a subrayar el fet diferencial, a hacer propaganda del nacionalismo, a acosar a los no nacionalistas (el caso de Albert Boadella es quizá el más conocido, pero existen miles parecidos) y a utilizar todos los instrumentos a su alcance, en especial los medios y las escuelas, para potenciar un nacionalismo que no podía sino desembocar en separatismo. Esto ha sido posible porque los gobiernos españoles, como dije antes, han dejado a CiU campar por sus respetos, violar impunemente la Constitución y desacatar las sentencias de los tribunales. Todo ello ha creado un campo abonado donde una chispa provoca un incendio separatista.

EL SEPARATISMO DE estos tres últimos años se debe a razones económicas. La reacción de los gobiernos catalanes ante la crisis ha sido recurrir al endeudamiento masivo, que comenzó con el tripartito y continuó con el Gobierno de Artur Mas. En 2007 la deuda catalana era de 15.776 millones de euros. Hoy es de 61.836 millones, es decir, se ha cuadruplicado en menos de siete años. Cataluña no encuentra comprador de su deuda y recurre a España para que le saque del apuro (como lo oyen). Ha recibido ya del Fondo de Liquidez Autonómica, en los últimos dos años, más de 30.000 millones. La mitad de lo que debe se lo debe a esa «España que le roba.» Y pide más. Financieramente ahogada, su Gobierno quiere separarla de quien la salva. Se puede pensar que, una vez separados, no piensan devolver la deuda. Y Madrid sigue «prestando». Bastó ver en la última Diada la organización, comparable a la de las Olimpiadas de Berlín de 1936, para darse cuenta de los millones que se invirtieron en la manifestación. No importa, Madrid paga.

Hoy estamos todos los españoles, y en especial los catalanes, en una situación complicadísima, a donde nos ha conducido la pasividad de los gobiernos de Madrid, que ya hicieron dejación de responsabilidades en el caso de Banca Catalana, hace nada menos que 30 años. Allí empezó todo este lío.

Hoy todo es mucho más difícil que entonces, porque 30 años largos de «construcción nacional» han moldeado a la población. Pero esto debe ser contrarrestado. Cataluña es parte de España, y la ley debe aplicarse allí como en el resto del país. Los gobiernos de Madrid no pueden acomodar sus principios a gusto del interlocutor, como Groucho Marx. Y, sobre todo, Madrid debe acordarse siempre de esos millones de catalanes que se sienten españoles contra viento y marea, y que empiezan valientemente a hacerse oír frente a una casta gobernante hostil.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El ajuste exterior, siempre es cosa de dos

Me dice un amigo que no está de acuerdo conmigo en que, si un país está en déficit y otro en superávit constantes uno frente al otro, es la culpa de ambos.

Es un error de consecuencias enormes no entender esto. Porque hay paises, como los del Euro, que se culpan a sí mismos de la opulenta deuda que todos le debemos a Alemania. Alemania tiene constante superávit frente a los demás países del euro, lo que hace que contablemente todos seamos deficitarios. Esto se traduce en una deuda creciente de todos frente a Alemania. (Hay muchos economistas de incomprensible prestigio en España que ni siquiera han reflexionado en esto. Pero si no entienden la contabilidad nacional del PIB, ¿como van a entender que la contabilidad siempre implica dos apuntes opuestos: si un país tiene superávit, otro (u otros) tiene déficit? 

Esto es debido a que la zona euro es una zona bastante cerrada (la mayoría del comercio entre países es dentro de la zona). Los déficits de unos son los superávits de otros. Esto no sería importante si estos saldos variaran de signo, se compensaran con el tiempo, de tal manera que las deudas no se acumularan. Pero para eso sería necesario que hubiera un mecanismo interno de equlibrio. Cuando el superávit de uno país alcanzara demasiado nivel durante mucho tiempo (y los déficits de los demás ídem), ese mecanismo haría aumentar la demanda interna del país excedentario y contraerse de la demanda de los deficitarios, y así facilitar la vuelta a saldos simétricos sostenibles.

¿Cuál sería ese mecanismo? Como estamos en un zona monetaria única, el mecanismo debería ser el que funcionaba con el patrón oro, puesto que no hay posibilidad de ajuste de las paridades oficiales. (Por supuesto, yo prefiero los tipos de cambio flexibles.)

En realidad el euro es como el patrón oro: unos países, los más ricos, deciden hacerse miembros de un sistema monetario en el que sus monedas deben siempre guardar el valor frente a una cantidad de oro, de tal manera que estas monedas tienen siempre el mismo valor de mercado: una vez definida la paridad oro de la libra y la paridad oro del dólar, la libra y el dólar cotizarían en el mercado de divisas a un precio expresado en £/$ constante, por ejemplo, 4 $ la £ que, si no recuerdo mal, era la cotización en el patrón oro de antes de la Primera Guerra Mundial.

El euro es de efectos idénticos: el precios de las monedas que se fundieron en él han quedado fijadas para siempre. Con la diferencia, enorme, que la llave de esa fusión se tiró al mar. Por eso el euro es mucho más rígido: un país no puede salirse voluntariamente. Del patrón oro sí.

Pero volvamos al mecanismo de cambios que funcionaba en el oro y no funciona en el euro. El mecanismo fue primeramente descrito por el filósofo David Hume (quizás el filósofo más decisivo de la historia, aunque no es el momento de hablar de ello).

Cuando un país entraba en déficit persistente (y otro país en superávit persistente), había un flujo neto de salida de oro de ese país hacia el del superávit. Las importaciones eran mayores que las importaciones: los ingresos en oro eran menores que los pagos en oro.

El oro estaba depositado en el banco cental, y éste estaba obligado a entregar oro por cada cantidad de dinero presentada al cobro. Los importadores presentarían su demanda de oro, y los exportadores su oferta de oro, a cambio de la moneda nacional. El saldo neto para el banco central era de pérdida de las reservas de oro, q cambio de entradas de moneda nadional, que quedaba retirada de la circulación. Viceversa, el saldo neto del banco central del otro país, era de entradas de oro. Por lo tanto, en esas operaciones la cantidad de dinero en circulación se reducía en el primer país u aumentaba en el segundo.

Las salidas de oro del primero contraían la cantidad de dinero interna del país: la demanda interna se contraía, los precios bajaban, y se hacían más competitivos. Por el contrario, y esto es muy importante, en el país viceversa la entrada de oro originaba un aumento de la cantidad de dinero, y los precios subían.

Esos movimientos convergentes de precios tendia a restablecer el equlibrio de los saldos exteriores. Este es en esencia es el Price-specie flow mechanism de Hume. Llamado así porque los flujos de oro originan los movimientos convergentes de precios equilibradores. Dejo de lado complicaciones que harían más difícil la comprensión, pero que no afecta al modelo: esa era la lógica del parón oro. Para ver una sareufcion total de la teoría, ver Keynes, "Tract on Monetary Reform", por el que se oponía al restablecimiento del patrón oro en los años veinte, junto a Hatrwey y Cassel, los únicos que previeron el desastre que iba a traer ese restablecimiento.

Precisamente lo que advirtió Keynes es que esa simetría armónica era ilusoria: no iba a funcionar en un mundo posbélico en profunda depresión europea y emergencia de EEUU. Efectivamente, EEUU no hizo ese papel que se esperaba con las entradas de oro: no las monetizó, no subieron sus precios, y el oro seguía afluyendo, dejando seco al resto del mundo de liquidez. Luego tomó el relevo Francia en es papel de atesorar oro. Francia fue el verdugo de la economía mundial y la causa más importante de la crisis del 1929 (ver los post de David Glasner).

Lo mismo se puede decir del euro. Alemania no cumple con el papel que le corresponde de subir sus precios internos para que que aumenten las exportaciones de los país que, como España, sí han cumplido con su papel de austeridad.

Pero parece difícil meter esto en la mollera de nuestros gobernantes, y menos aún de los ciudadanos. Al revés, parecemos empeñados en masoquizarnos y decir que debemos hacer como Alemania... Y Alemania, mientras, esta encantada y nos da caramelitos, como puestos en la burrocracia europea. Es la conjura perfecta de los necios que nos gobiernan, unos incompetentes señoritos que sólo quieren conservar el poder y el reparto reprendas a un coste incalculable para España. No nos engañemos sobre esto: el gobierno es igual de incompetente que lo fueron muchos que provocaron la crisis de los años treinta y el profundo malestar que trajo la IIWW.

Y aquí me paro. Sólo quería demostrar que el ajuste de los desequilibrios externos es cosa de dos, y que si uno no quiere jugar su papel, jamás, jamás, jamás, de los jamases habrá ajuste permanente.

Vértigo

Sensación de que nadie es capaz de controlar la quiebra del mundo. El Papa habla de la Tercera Guerra Mundial en marcha. No sé si tiene derecho a hablar así quién culpabiliza a los "fabricantes de armas". Los máximos culpables de que haya armas y se usen son los compradores de armas. Pero ya sabemos que este Papa es un demagogo de tomo y lomo. Le salen bien las frases de tebeo.

¡Otro que cree sólo en la política de oferta! (Es broma)

Pero es verdad: parece que hay una gigantesca demanda de catástrofe humana, de escala mundial. Parece que todos quieren jugar a la ruleta rusa. Cuando se habla de votos por encima de las leyes, el vértigo suicida aparece. Hay mucho vértigo suicida en Cataluña, en Escocia, que desoye las voces de la realidad. No importa, dicen, hemos llegado hasta aquí, ni sabemos ya las causas, seguimos adelante. Viva el vértigo.

No se ve a nadie capaz de controlar las inumerables fugas por donde se escapa el vértigo. Si Europa es incapaz de gobernarse, ¿como va a controlar lo de Ukrania o lo de ISIS? ¿Cómo se controla lo de Escocia cuando el Gobierno de su HM quiere irse de Europa? Cameron es un aprendiz de brujo, idiota desde luego.

¿Y como se controlan las guerra árabes si tú (EEUU) las has puesto en marcha con la primavera árabe? Y cómo retomas tu alianza entre países (EEUU-Europa) con los mismos intereses si todos están ensimismados en dejar que prosiga la enfermedad del vencino? Cómo te va a ayudar animoso el vencino si le dejas hundido en una crisis que le impide sofocar los incendios internos que alimentan esa crisis?

Alemania tiene una grave responsabilidad de dimensiones históricas por su gestión de la crisis. Es el mister Scrooge del cuento de Dickens. Su excedente exterior es cada vez más grande y cree firmemente que es mérito propio. Como demuestra Wren-Lewis, (y explicaba yo en uno de mis anexos), es todo lo contrario. Tan culpable es el siempre tiene superávits -y por ende, acumula créditos frente al exterior- frente al deficitario -qu acumula cada vez más deudas. Porque si este se ajusta y se ajusta y el país excedentario sigue vendiendo más que nadie, ingresando más que nadie, y no deja que el otro pueda ajustarse como siempre se han ajustados los desequilibrios -un cambio de signo monetario- se está haciendo trampas a sí mismo, porque cada vez va a ser más difícil que cobre las deudas acumuladas.

Es una situación imposible que al final estalla y desune. La unión se hizo para unir Europa, y lleva camino de una desunión violenta de consecuencias perennes, de países destrozados, de nuevos conflictos europeos, de rompimientos irreversibles, sin una potencia capaz que lidere la recuperación por la prosperidad perdida. En ese juego tiene tanto que perder o más Alemania que los demás.

sábado, 13 de septiembre de 2014

El bluff de Messi

Aquí, en este video tienen el "jugadón" de Messi, "el mejor jugador del mundo... En la liga española". Por eso no se come un Colín con la albiceleste...

Como ven, Messi corre por la banda, al tran tran, como un abuelete, "férreamente" marcado a 20 metros de distancia por dos defensas del Bilbao... Cuando llega al área, los defensas se acercan, convergiendo hacia él atemorizados, y le abren un pasillo para que se cuele... Y luego vienen los loores, las campañas, dog, dang... Vaya mierda de gol. Beueno, no, que Neymar la juega bien. Vaya mierda de jugada por parte del Bilbao.

Los putos amos del universo, a ver si se van de una puta vez de España, joder.

Trampas a sí mismo

No hay trampa más letal que la que uno se tiende a sí mismo. Raymond Chandler

Lean la nota de prensa del BdE sobre los últimos datos de deuda pública. Han logrado un cambio de metodología de manera que ya no se sabe cuanto es el volumen total de deuda emitida. Hasta ahora, el último dato, del primer trimestre, sobrepasaba el 130% de PIB. Depués, los afeites permitidos por Bruselas (metodología del PDE; Prorocolo del Déficit Excesivo) reducían por arte de birlibirloque la deuda total a menos del 100% del PIB.

Ahora nos anuncian que el PDE permite una serie de cambios. Además, que se está a la espera del nuevo PIB (ya saben, ese que va a incluir servicios como putas y drogas, lo que va a dar un impulso alcista ilegal a nuestra producción. Digo ilegal porque no pagan impuestos, no porque no esté a favor de legalizarlos).

En suma, que sospecho que desde ahora no sabremos cuánto es la deuda emitida, la cual, hasta ahora, se afeitada mediante el truco de la consolidación: la deuda que está en poder de una entidad de las AAPP resta del total. Así, por ejemplo, diversas entidades de las AAPP que, como la Seguridad Social, poseían deuda emitida, o, más sangrante,el FLA, el Fondo de ayuda Líquida a la CCAA (activo del gobierno frente a la CCAA, aunque sabe que no lo va a cobrar nunca. De hecho, el calendario de evoluciones es regularmente ampliado... Sine die). Ese fondo que acaba de aumentarle la ayuda a Cataluña, justo despues de la Diada, por lo que supongo que Mas se está escojonando de risa de Montoro y de nosotros. No me extraña que estén eufóricos y convencidos que nos la van a meter doblada.

Es más, el FLA se va a modificar para poder ayudar a pagar permanentemente gastos de sanidad y sociales de la CCAA. Y digo yo, si no pueden hacer frente a esos gastos, ¿por qué no se recentralizan y los gestiona el que paga? cuando una empresa no puede hacer frente a sus deudas, se liquida o se recapitalizar las deudas, y un niego propietario se hace carros e ella.

Todos estos son signos de lo de culo que vamos, perdonen la expresión. Cuando un país se miente a sí mismo, se esta haciendo trampas en el solitario a sí mismo. Para compensar mi zafiedad, y mala educación, les dejo con Quevedo (me he levantado literario hoy. Será porque me invade la melancolía):

Miré los muros de la patria mía,

si un tiempo fuertes ya desmoronados

de la carrera de la edad cansados

por quien caduca ya su valentía.

Salime al campo: vi que el sol bebía

los arroyos del hielo desatados,

y del monte quejosos los ganados

que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada

de anciana habitación era despojos,

mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,

y no hallé cosa en que poner los ojos

que no fuese recuerdo de la muerte.

No fue la hiper, sino la deflación...

En contra de lo que creen los propios alemanes, que se amparan en el pánico a la hiperinflación para su austerismo, fue la deflación posterior la que llevó a un tercio de los votantes a elegir a Hitler, como muestra este artículo del Economist:
A study of hyperinflation published earlier this year by the British historian Frederick Taylor has confirmed that the Nazis benefitted much more from deflation than they did from rising prices. Although hyperinflation played a role in destabilising German politics and weakening its institutions in the 1920s, it was deflation and depression during the early-1930s that "brought the toxic plant into fruit" in the form of Nazism.
The hyperinflation of 1923 created winners and losers among the middle classes (those with mortgages or debts found some relief while those with savings lost them). Middle-class votes subsequently splintered between several different parties, such as the Economic Party of the German Middle Class.
Yet virtually all classes lost out when Brüning’s government reacted to a projected fiscal deficit and gold outflows in 1930 with deflationary policies. The resulting economic tailspin hurt most groups in German society. Unemployment surged among both the working and middle classes. Businessmen went bankrupt. Civil servants were either laid off or had their wages repeatedly slashed. Creditors lost their savings and debtors had their homes repossessed when the banking system collapsed in 1931. The experience of deflation made Hitler’s promises to conquer unemployment and stabilise prices by any means necessary attractive to a wide range of groups in German society, making it into a mass political movement across Germany for the first ever time in the early-1930s. The rest, as they say, is history.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Un comentario de Pablo Bastida

Creo que el comentario de Pablo Bastida merece ser leído. Lo subo aquí. Sólo subrayo un par de cosas.

Anónimo Pablo Bastida dijo...

Estaba ansioso por leer tu post sobre el tema. Magnífico.
Cataluña está perdida, eso no es nuevo, los que no queríamos mirar para otro lado lo sabíamos hace mucho: el divorcio cultural y emocional era un hecho evidente. Pero lo que no se comprende tan fácilmente es que estén dispuestos a ejecutar el divorcio de dos economías que ni siquiera tienen separación de bienes (y muchos hijos de por medio). Va a ser algo horroroso y lo peor de todo es que no tendrá nunca fin, jamás nos libraremos de ellos y su permanente chantaje y lloriqueos. Se comprende, les ha ido muy bien hasta ahora. Además, ellos son bastante más listos que nosotros, están más unidos y les caen mejor a nuestros vecinos europeos, así que los que serán presionados para ser "razonables" y ceder seremos nosotos.
España es una nación ya cadaver, ¿sabes cuantos vi ayer aquí, en un pueblo cercano a Murcia, con la camiseta del Barcelona, el estandarte internacional del independentismo? Están preparando los Encuentros en la Tercera Fase con la indigencia para este país y todavía les jaleamos, ¡Força Barça! ¡Aún nos habéis humillado poco!
¡Ah! Y ni una palabra sobre el Molt Honorable y su partido -en el poder- ni sobre el 3% que todos conocían. Espanya es roba.
Garcia Dominguez dice hoy en LD que esto es algo así como un capricho de ricos, no hay más que ver la composición sociológica de los no nacionalistas: charnegos, sin estudios superiores y parados. Hace tiempo te escribí en un comentario que una nación sin una clase dirigente responsable y preparada que guíe y modere al pueblo no es más que una manada, o algo así. Aquí la clase dirigente es más ciega que los que solo tienen el Graduado Escolar, estos al menos tienen sentido común.
Me vienen a la memoria las palabras infinitamente amargas del diario del profesor Klemperer, escritas en el agujero donde los nazis le permitían -aún- vivir en Dresde, en cuya Universidad había trabajado: "... si alguna vez se me concediera poder para ello, perdonaría a la mayoría de los nazis, porque son personas sencillas que han sido engañadas. Pero a los profesores universitarios, a esos les condenaría a todos a ser ahorcados del alumbrado público, y les tendría allí todo el tiempo que la salud pública lo permitiera". Fin de la cita.

España ha perdido a Cataluña. UE, tenéis un problema

Resulta que la realidad es cabezona como una resaca. De repente la independencia de Escocia es posible y probable. Con una sincronización en la que nadie (¿?) había pensado, la bestia creada por Artur Mas es cada vez más tangible y hambrienta. Mientras Rajoy (cree) ganar la batalla en los despachos, la hidra sale a la calle y se le enreda en los pies, pero no quiere verlo. Las vocecitas de SSS (SS de Santamaría) advirtiendo a los catalanes de las consecuencias han sido patéticas, después de lo que hemos visto hoy. A la gente le importa una higa las Casandras oficiales. Ya lo decían ayer a gritos: "nos vamos porque queremos, ya somos muchas para pensar en razones".

¿Y los bien pensantes que decían que jamás sucedería? Me pueden decir ahora cómo sé para esto?  

Esto es un oleaje emocional, y Rajoy lo ha perdido. España ha perdido. Si hubier sido español, y no defensor de una Marca comercial, hace tiempo que se hubiera puesto a la tarea de sofocar la sedición, cuando todavía eran una minoría. A ver ahora como encaja este proceso en la integridad de la Marca-España. 



Escocia y Cataluña se preparan a dar un salto en el vacío. Respecto a Escocia, El FMI ha advertido de las incertidumbres que aparecerán al día siguiente del referéndum si gana el sí. Londres ha dicho tajantemente que el Banco de Inglaterra no cubrirá las necesidades de la banca residente en Escocia. Escocia tiene un volumen de activos bancarios sobre el PIB mucho más altos que Inglaterra: ergo, más apalancamiento, ergo un riesgo mucho mayor de crisis sistémica. Pero es que ese riesgo aumenta sólo con la posibilidad del sí, que forzará a los bancos a desplazar si central a la City para seguir operando con el BoE, e incitaría a muchos a retirar sus depósitos.

El FMI también advierte que Escocia se verá obligada a pedir el reingreso en el FMI como nuevo país soberano. RU tiene una gran cuota de poder de voto para impedirlo. Lo más probable es que también sea expulsada de la UE. Todo esto ha sido fraudulentamente ocultado por Alex Salmond, como por Artur Mas en Cataluña.

El portavoz del FMI, Murray ha expresado perfectamente los riesgos a que nos enfrentamos. A corto plazo, hay unas altas probabilidades de inestabilidad financiera, monetaria y fiscal. A largo plazo, depende en gran parte de cómo se resuelvan esos problemas.

Ayer se ha celebrado la Diada y, como se esperaba, la calle ha hervido de entusiasmo por irse de España. Como salga el sí en Escocia, lo de Cataluña de hoy va ser un día de picnic. Mas se ha declarado firmemente partidario de seguir adelante. Yo creo que ya no puede dar marcha atrás. Llevo meses oyendo pitonisos que anularía el referéndum si el TC lo declara ilegal, pero quizás le convenga más dejar que el gobierno se enfrente a las frustración y las consecuencias. Un patético e ilegal referéndum podría ser menos malo para él que cumplir con la legalidad: porque, ¿qué va a hacer el gobierno si el referéndum, ilegal o no, se celebra y gana la secesión? Rajoy tendría que impedir el acto: sería más prudente que hacerse el sordo y luego decir que no vale. Oriol Junqueras ha invitado a la desobediencia civil. Sabe que el gobierno no va a tener el valor moral de sacar lo tanques a las calles. Llevan años poniendo a prueba esa debilidad de Madrid.

Así que me temo vamos a seguir asistiendo a una manifestación de debilidad del gobierno de consecuencias funestas. Por muy ilegales que sean, seguirán los hechos  consumados irreversibles, como ha venido sucediendo. ¿Quién se va a fijar ahora en la legalidad? Demasiado tarde. No sé qué va a oponer el gobierno a esa masa enfervorizada que él ha permitido crecer y descontrolarse. Si el Presidente de allí, representante del estado español en Cataluña, no ha podido ni querido frenar la marea, la obligación de Madrid era haberle echado a un lado y tomado las riendas. Eso sí hubiera sido legal y creíble. 

Ríete del problemita de Ucrania, que seguro va a pasar a segundo plano cuando despierten los nuevos cargos de la QUE a la terca realidad. 

UE, tenemos un problema. Bueno dos. Bueno muchos. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Por qué no hay inflación

No hay inflación en los países del G-20, a pesar de los tipos de interés tan bajos. ¿Why?

En el gráfico se ve que la productividad, desde hace 15 años, crece cada vez más que los salarios reales. Es imposible que haya inflación, por mucho que aumente la base monetaria de los bancos centrales. La demanda sigue siendo tan débil, que los precios y salarios se mueven a paso de tortuga. El empleo es tan bajo, que la productividad aumenta aunque el PIb se arrastre.

La teoría de que sólo había que bajar los salarios ha resultado, como predijo Keynes, contraproducente: la demanda empresarial de trabajo no ha subido hasta restablecer el pleno empleo. La demanda de consumo se ha desinflado. Los precios están a cero. Los tipos de interés también, lo que da pábulo a la teoría Keynesiana de la trampa de la liquidez, que explica por qué la inversión no arranca. La calidad de la mano de obra se ha deteriorado. Algo huele mal en la teoría económica clásica.

Sí embargo, seguimos amparandonos en ella. Dios nos lo pagará.

En otras palabras, lo que hay es un enorme vacío de demanda en las economías aún después de siete años de crisis.

Gráfico de OCDE

Rajoy, un cursi insoportable

Definitivamente, Rajoy no tiene ninguna grandeza. Es mediocre incluso rodeado de todos los asesores que tiene flotando en torno a él. Más que mediocre, yo diría que es mezquino y cursi. Sólo pueden ser cursis los mezquinos. Lo sė por experiencia.

A la gente se la cala cuando se muere alguien importante y tiene que hacer una declaración más o menos institucional, a la altura del finado y a la altura de la institución que representar el declarante. Es relativamente fácil, sobre todo sí tienes un par de asesores buenos, no tres mil incapaces, seudo ingeniosos y paletos

Casi todo el mundo ha dicho frases acuñadas para la ocasión desde tiempo inmemorial, con siglos de de polvo de las estanterías donde se las recoje para la ocasión, pero que no dañan a nadie: son inocuas. Algunos pocos han logrado decir algo sencillo y ajustado a la circunstancia. Rajoy no. Rajoy prefiere ponerse a la altura del betún.

Rajoy ha dicho: "ha sido una sorpresa y a la vez un mazazo. (Y Atención:) Fue un gran embajador de la Marca España." Telón.

Si se habla así, y se dice "Marca España" en vez de "España", se es un mezquino y un cursi insoportable. ¡Qué bien hubiera quedado, "fue un gran embajador de España", simplemente! Flaco favor le ha hecho a España soltando esa especie de consigna de gente mediocre. Debe ser que un registrador de la propiedad no da para más: sólo piensa en registros de cosas y nombres, marcas por ejemplo. ¡Sospecho que Rajoy ha registrado a su nombre la marca España!

Lo malo que es que esta tierra esta llena de analfabetos a los que se les queda pegada la frase para siempre. Periodistas, por ejemplo. Son las primeros en tomar la expresión como consigna. Ya no existe España, sino Marca-España. "Podemos" es malo para la Marca-España. La final del RM Atleti en Lisboa fue buena para la Marca-España. La Diada de Cataluña es mala para la Marca-España. ¡Joder, es mala, pésima, para ESPAÑA, coño!

Yo creo que Botín, un fenicio de tomo y lomo, pensaba en términos España, y no Marca-España. Me lo imagino porque no parecía nada tonto.

Desde luego que hizo por España más que todos los gobiernos juntos desde la transición. La desastrosa gestión de estos gobiernos incompetentes le agudizaron la vocación internacional, llevándole a diversificar aún más su capital en otros países, y gracias a eso ha llevado con solvencia el nombre de España y se ha convertido en uno de los diez banqueros más importantes del mundo. Incluso antes de inventarse la macarra expresión.

Me imagino que al llegar al cielo, Botín iba arrastrando un pesado cartel con la dichosa consigna, que Rajoy le había encargado que colgara en algún lugar del paraíso. Al llegar, le pregunta abochornado a san Pedro, "¿que hago con esto Pedro?" -"¡tíralo a ver si le cae en la cabeza del inventor, a mí no me metáis porquerías!"

De todas formas, desde que este gobierno de mediocres y cursis inventó la frase, no se les cae de la boca. Pese a sus múltiples meteduras de pata para la imagen de España (eso si es correcto castellano: nombre y predicado), se han escudado en el maldito sintagma para opacar todo lo que hacen desastrosamente mal. Como si la gente del común se fuera a consolar con la Marca-España.

¿Y quién es el otro personaje que ha comparado a Botín con la M-E? Cospedal naturalmente. Si no quieres caldo, pues dos tazas.

Krugman sobre Escocia

Soberbia reflexión de Krugman sobre Escocia, la Libra esterlina, y el euro.
It is, in short, that this analysis doesn’t seem to reflect the unpleasant things we’ve learned from the euro crisis. To be blunt, the reassurances from the working group sound like the kind of thing euro defenders used to say pre-2010. Unfortunately, we’ve discovered that sharing a currency without sharing a government is a lot more dangerous than even euro skeptics realized.
We are told, for example, that Scotland need not worry because its fiscal position is relatively strong. But that was true — or appeared to be true — of Spain and Ireland before the euro crisis. What we’ve learned, alas, is that a seemingly strong fiscal position can evaporate very fast in a crisis — especially if banks need to be bailed out. In that context, it’s interesting to note that Scotland’s banks are very big relative to the size of the country, because they serve much of the UK. Nothing wrong with that as long as you have a political union; but without, what’s to prevent an Irish-type situation in which a small country is trying to bail out big banks?
We’re also told that the Bank of England would of course provide liquidity — in effect, act as lender of last resort — to Scottish banks. Are we sure about this? It took the ECB years to step up to the plate in the euro crisis, in part because it turned out that you needed a lender of last resort to governments as well as fInancial institutions; even now, the ECB’s efforts rely to an important extent on a bluff, in the sense that nobody knows what would happen if OMT were actually required. Assuming that England — possibly an England run by a Conservative-UKIP coalition! — would be there when needed is a big leap of faith.
Let me say that I do understand why some people would like to be out of David Cameron’s UK — just as some of us coastal liberals occasionally wonder what America could be like without the old Confederacy. But getting currency realities right is crucial. The European project is a noble idea, and the euro is a grand gesture in support of that idea — but the willingness to ignore macroeconomics for the sake of that grand gesture may end up making Marie Le Pen president of France. You really have to get these things right, or else.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Sobre el Estado

Acemoglu & Robinson tienen una magnífica reflexión sobre el Estado, es decir, sobre el Poder. Yo, con el tiempo, y visto el desastre de España, me he hecho cada vez más Hobbesiano. No hay derechos individuales protegidos sin el Estado. El estado puede ser perverso, pero no necesariamente. Más perverso es seguramente la disgregación del poder. Como explica muy bien el clásico Bretran de Juvenel (por cierto, liberal, pero profundo pese a ello) en su gran obra "Sobre el Poder", el gran logro de las monarquías absolutas fue la liberación de los más oprimidos del poder arbitrario y cruel de los señores feudales.

No hay cosa peor que unos poderes no absolutos, es decir, ninguno por encima de los demás, enfrentados entre sí, y desobedeciendo la leyes dictadas por todos para todos. Eso es lo que pasa ahora en España, en que una Cataluña quiere jugar a independizarse y una Extremadura, con un tipo eje miembro del partido que (seudo)gobierna, dando lecciones de populismo. La razón es muy fácil de entender: cuando no hay un poder sobre todos los demás, se estable del intercambio de favores por encima de la ley, que es a lo que hemos asistido en España durante cuarenta años de transición abierta que no acaba nunca. Un estado central no hubiera permitido eso, por mucha corrupción que hubiera.

La protección de lo estamentos más bajos de la sociedad sólo puede ejercerla el poder central. Sólo el poder central puede gobernar en nombre a de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, objetivo que hoy en España está más que roto y conculcado.

El resultado de cuarenta años de separatismo es que los extremeños más pobres estén peor defendidos frente a la codicia se los demás españoles que en tiempos de Franco. El estado centralista de entonces era más jacobino que el no-estado de hoy. Si hoy somos más ricos que hace cuarenta años, hay que recordar que España, en 1975, estaba más cerca de la renta per capita de las seis países más ricos que componían la Comunidad Europea que hoy. No soy nostálgico del franquismo, pero sí critico sin piedad con la partitocracia que gana tirado el mejor legado: un estado que funcionaba.

Esto no es anecdótico. Se han despilfarrado incontables recursos en satisfacer el falso orgullo de 17 reinos de taifas. El resultado ha sido una pérdida de nivel en todo (calidad del servicios público, sobre todo en enseñanza), fácilmente explicable por la cada vez más costosa y despilfarradora descentralización. En ese proceso, los derechos básicos y el mercado único han desaparecido. El estado gaseoso constante de la defensa las derechos más básicos hace incierto cual va a ser el nivel de servicio y coste con que contar de un año a otro en cosas tan básicas como educar a los hijos en la lengua española; lo cual es decisivo para una vida. Y no sólo en Cataluña, como nos ha contado muchas veces Pablo Bastida. El País Vasco no rige la ley del parlamento, lo que quiere decir que amplias capas sociales están oprimidas.

Uno de los mayores errores de la izquierda española -toda ella de raigambre marxista, lo que no deja de ser paradójico- es haber apoyado siempre la desmembración de España, porque eso debilitaba el poder central. Gran jugada para sus intereses, porque eso la ha alejado del poder. Esperemos que el efecto sea el mismo en la nueva izquierda emergente, igualmente secesionista. Algo tendríamos que agradecer a la estupidez. Estupidez que corre como liebre también en el campo opuesto, el antiestatalismo liberal-superficial e incompetente.

El problema es que lo que se ha hecho en cuarenta años no se reforma fácilmente. Una vez cedidas cuotas de poder hacia dentro (CCAA) y hacia fuera (UE) es muy dificil volver a una centralidad mínima si no es con un amplio consenso, que no se vislumbra. Todo lo contrario, parece que la dinámica sigue siendo centrífuga, y está alentada por concepciones románticas erróneas de la intelizentia occidental. Ahora está intelizentia que ha apoyado románticamente la idea de una Cataluña independiente, se da de bruces con el problema de Escocia, lo que no deja de tener su atractivo morboso para alguien que ha visto durante décadas a la prensa anglosajona y continental alentándoles Freedom for Cataluña del corrupto Pujol y su banda de mafiosos. Que, por cierto, no entiendo cómo no están ya haciendo compañía a Bárcenas.

Pues eso. Que se lo coman como puedan.