"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

miércoles, 18 de octubre de 2017

El artículo de Ángel Martín Oro me incita a responder a la posición de optimismo sobre las bolsas. Primero he de decir que sí, que sólo la Bolsa americana está sobrevalorada en standares actuales, pero el problema es que si peta, todas las demás petan. Esto se vio en 1987, en que por cierto, Miguel Boyer sin en público que no había de qué preocuparse, porque el dinero que salía de La Bolsa de EEUU vendría a las europeas. Craso error. ¿No había oído hablar de la demanda de dinero infinitamente elástica al tipo de interés?
Por supuesto que las bolsas, americana incluida, pueden seguir subiendo, pero en mi artículo de ayer quería advertir de algunos puntos que indican que se acerca el máximo tolerable. ¿Sólo en EEUU? Bueno, ya he dicho que si La Bolsa USA peta, no duden que las demás también. Así que no es descabellado analizar sobre todo aquella. 
Hoy La Bolsa de EEUU está muy por encima de los indicadores de 1987: PER, índice en relación al PIB... que fue lo que desencadenó el derrumbe es un 20% en un día? año fue un a
evento Exógeno, sino puramente interno: una revaluaciom de la prima de riesgo por los agentes, que de repente se pusieron a vender. El contagio a las demás bolsas, al menos las europeas, fue inmediato. Y tiene su lógica. Si los agentes de un lado del Atlántico buscan liquidez desesperadamente, la buscan en el mundo entero, hasta que la FED se la proporcione, que fue lo que pasó: la primera experiencia "fuerte" de Greenspan, que empezó a hacerle famoso. 
¿Tenemos algún baremo para poder comparar aquello con la situación actual? 

martes, 17 de octubre de 2017

Las bolsas no tienen miedo, lo cual es de temer.

Los indicadores bursátiles señalan una falta de estimación del riesgo. Para empezar, los indicadores bursátiles están en máximos históricos, aunque hay observadores que dicen que hay recorrido al alza. 
Una medida de la falta de miedo es la caída a mínimos del indicador de volatilidad, el VIX (ver gráfico que tomo de Jeffrey Frankel  lo que demuestra que, pese a la sobrevaloración, la gente duerme tranquila con su capital en acciones.


Otro indicador que hace sospechar es el de la prima de riesgo de las bolsas respecto a activos seguros, com los bonos públicos. Ésta se calcula restando a la inversa del PER el tipo de interés del bono. Aquí, el gráfico de la prima de riesgo de diferentes bolsas, que pasamos a comentar. 



Lo que quiero resaltar es que cuanto más sube la Bolsa, menor es la prima de riesgo, tal como se calcula (inversa del PER ámenos tipo de interés, siendo el PER un indicador de nivel). Obsérvese que el exceso de confianza hace bajar mucho la prima, y cuando los agentes pasan a sobre estimar el riesgo, la prima sube en flecha, porque las bolsas se vacían al buscar la gente sin medida la liquidez. Es lo que se ve claramente en 2007, con unas primas bajísimas antes de la crisis de 2008, en que la caída de las bolsas hizo subir las primas a más de doble. Ha de observase,  también, que no hay un nivel general, que cada Bolsa tiene el suyo, siendo el más bajo el de EEUU, lo que se compadece bien con que está es la Bolsa más amplia y profunda del mundo. 
En los últimos meses vemos una tendencia a la bajada de la Prima, lo que resta incentivos a invertir en acciones, aunque los niveles según el autor del que tomo el gráfico - Miguel Ángel Paz Viruet - son niveles que deben inspirar confianza en que hay recorrido al alza. Yo no soy tan optimista. 
Ademas, hay otra consideración: los tipos de interés están anormalmente bajos, lo que puede estar subiendo artificialmente las prima de riesgo.
El tercer indicador que quería comentar es la opinión de uno de los más importantes operadores, tal como lo recoge Jorge Alarcón, otro buen  analista: uno de los mayores inversores por cuenta ajena, Seth Klarman, ha dicho que ante la falta de oportunidades de inversión dados los altos niveles, va a devolver dinero a sus clientes. Un párrafo de Jorge nos ayuda a ver la relación inversa entre la estimación del riesgo y el riesgo real, que por definición es immedible. 

En una reciente carta enviada a los inversores, Klarman se ha mostrado muy preocupado con la situación de los mercados financieros y ha apuntado que los inversores se están mostrando muy confiados. En la misma señala que en la actualidad los precios de los activos son muy elevados, la percepción del riesgo por parte de los inversores es escasa o nula y, en consecuencia, los riesgos para éstos son muy elevados. Por el contrario, cuando los precios son bajos, como lo fueron a finales del 2008 y principios del 2009 tras el estallido de la crisis subprime, el riesgo real suele ser bastante bajo, aunque la percepción del riesgo sea muy alta.

La valoración del riesgo es subjetiva, pero eso no es problema. El problema es que es contagioso, que todos se observan, y tienen a dejarse llevar y actuar en masa. Eso es lo que produce las excesivas fluctuaciones, pero es inevitable actuar así. Si tú pretendes no reaccionar  a lo que hacen los otros, corres el riesgo de que te eliminen. Hay que tener esto en cuenta cuando se lee sobre valoración de mercados, etc. 

lunes, 16 de octubre de 2017

Es hora de pensar en la Elegía a España

Cuando ayer dije "se acercan las horas finales", me refería a algo muy concreto: estaba casi seguro que Puigdemont iba a responder al requerimiento con ambigüedad, y que el Gobierno de la Nación no iba a estar a la altura. Y no lo ha estado. Ha vuelto a prorrogar la prórroga, y a dejado patente que el artículo 155 lo va a aplicar con exquisita cortesía, si es que lo aplica. España se va al garete. 



Hoy ha sido un día aciago por eso: porque si no se consuma la iniquidad, es por propia decisión de los sediciosos, lo cual no es de esperar, cuando tienen la sartén por el mango y saben las enormes debilidades de este gobierno de ganapanes.  El jueves, nuevo plazo, de nuevo volveremos a asistir a la misma comedia. 
Por lo que me temo que Boadella tenía razón, cuando hace un par de décadas dijo que estaba seguro que Cataluña estaba perdida. Yo entonces me quedé sorprendido: ¿cómo lo sabe con esa certeza, me dije? Entonces gobernaba Pujol, Boadella lo ponía en la picota en su famosa obra "Ubú rey", y por el horizonte no se veía a Junqueras ni a Puigdemont. 
Pues tenía razón. Lo que no sé es si adivinaba los daños colaterales para España, que no son poca cosa: la desintegración del Estado, ni más ni menos. Adiós territorio Constituyente, adiós constitución, y todo lo demás que pende de ella, y seguramente adiós integridad territorial de lo que quede. 
Hubo tiempo en que parecía que en el PP había gente capaz de gestionar este desafío con mano firme, pero han desaparecido por designio de Rajoy, con la ayuda de Sorayita, a quienes no les gusta los caracteres fuertes. Bueno, da igual, porque lo que es irreversible en la historia es irreversible. O yo estoy loco, y veo visiones y Rajoy ve el futuro como nadie, o España se va al guano por obra y gracia de un desalmado traidor que se cree que ha hecho una gestión genial de la legislatura, porque la economía ha crecido mucho (aunque no dice cuánto ha aumentado la deuda). Encima deberíamos estar tocando las castañuelas porque la prima de riesgo se mantiene firme, lo que no se más que una confirmación de que los mercados, cuando entran en pánico, lo hacen tarde y se derrumban. Ojalá lo hicieran de otra forma. 
Ya podemos empezar a componer la elegía a España, la Nación más antigua de esta Europa que tampoco se entera de nada - como demostró ayer Junker, diciendo que en Cataluña hay un enfrentamiento entre dos mitades,; que Santa Lucía le conserve la vista -, porque con estos contendientes, sólo se puede esperar un milagro. 


domingo, 15 de octubre de 2017

Mañana, Puigdemont a las diez. Se acercan las horas finales

He de confesar que a mí la pregunta de Rajoy a Puigdemont no me parece una genial jugada de ajedrez, como pretenden algunos, sino una una bobada en la que se ve el escaso valor de este gobierno. Este gobierno que es de altos funcionarios que no quieren perder sus puestos en excedencia, aunque perderán el país, y por tanto sus puestos. Por el contrario, la "Suspensión de Puigdemont de la declaración de independencia me parece cada vez más inteligente. Inteligente porque ha comprendido perfectamente de que pie cojea Rajoy, y además Cataluña lleva ya muchos años jugando a la ambigüedad, y la mantendrá mientras le convenga. Dicha ambigüedad le permite seguir avanzando mientras no declare cosas irreversibles que obliguen al gobierno central a usar la fuerza. 
¿Qué responderá mañana Puigdemont a Rajoy? Si contesta Sí, como le exige la CUP y ER que haga, sabe que le pueden las esposas en las muñecas - si es que Rajoy tiene valor.  Si contesta No, los suyos, la CUP especialmente, le pueden aullar. Ni Rajoy va a tener valor (ojalá lo tuviera) ni Puigdemont es tonto. 
No va a decir ni Sí ni No. Va a decir exactamente lo que dijo, Si pero No, pero cambiando la retórica. Mientras, seguirá avanzando. 
Dice Arcadi Espada que en realidad Cataluña lleva muchos años siendo independiente sin declararlo. Se ha acercado ya a varios intentos de declararlo, pero luego lo ha dejado en suspenso (ver el artículo). 
No va a decir Sí, y que el Gobierno saque el artículo 155. (Tiene otro plazo, hasta el jueves, para volver a la legalidad, pero a mí esto me parece de coña. ¿A que legalidad? La de 1978? La legalidad de antes del 6 de septiembre no es legalidad para los catalanes unionistas. ¿Seguir prohibiendo estudiar en español es la legalidad? aquí es donde se ve el desafuero de los sucesivos gobiernos españoles). A todo esto, Ha de tenerse en cuenta que la suspensión es un fraude, porque mientras sigue en vigor la ley de Transitoriedad(*), que es la base de actuación para la independencia. 
Cataluña tiene que elegir entre seguir tomándonos el pelo aparentando que no es independiente, o jugarse la vida, declararlo, y el riesgo de que le caiga el 155. Pero resulta que eso es lo que quiere la CUP, jaleo, jaleo en las calles. Jaleo que se traduzca en riadas de tinta acusando a España de dictatorial. El 155 sería un riesgo, pero para España también. 
Y a nosotros, ¿qué nos conviene? Que nos tomen el pelo hasta que un día rompan la última amarra, o que les metan el 155, y sustituyan al Govern por un cuerpo de gestores de una puta vez? 
Nunca se arreglará. Demasiados millones de ilusos a los que se les roba un sueño, dispuestos a todo. 
¿Se dan cuenta de lo cerca que estamos de rompernos? Todos hemos sacado la banderita española, pero en cuanto nos toquen los perendengues, nos hacemos secesionistas también. Manuel Llamas pone negro sobre blanco (excelente artículo) que los catalanes secesionistas llevan la iniciativa. Con la declaración-Suspensión, han dado un golpe de propaganda maestra. Algunos dicen que el golpe lo ha dado Rajoy, pero si Rajoy quiere conservar Cataluña, debe sacar la fuerza, y el éxito de ésta debe ser rápido, ante de que ruja la opinión pública internacional. 
Por lo tanto, este pulso lo están ganando los secesionistas, que ahora mismo son millones. Millones que se pueden tirar a la calle con una palabra de sus adorados líderes, lo que automáticamente nos resta a nosotros toda la fuerza. Y mientras el Gobierno (Soraya) diciendo que a lo mejor no hay que aplicar el 155. 
Hay que tener en cuenta esto sobre todo lo demás: un pueblo en marcha contra un Estado débil, poco convencido, trufado de funcionarios, jueces, etc, progres, mandado por un hombre más débil aún. Cuando digo el Estado incluyo naturalmente al ejército. Hemos ganado batallas, pero nos queda ya poca cuerda, a menos que a los secesionistas les entre el pánico al vacío. Como decía Wolfgang Münchau, la mejor opción es que se den cuenta donde van a caer. 

(*) El documento firmado por los rebeldes,  contempla, según Llamas, 

Cataluña restaura hoy su plena soberanía, perdida y largamente anhelada (...)

CONSTITUIMOS la República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social (...)

DISPONEMOS la entrada en vigor de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República (...)

INICIAMOS el proceso constituyente, democrático, de base ciudadana, transversal, participativo y vinculante (...)

APELAMOS a los Estados y las organizaciones internacionales a reconocer la República catalana como Estado independiente y soberano (...)

INSTAMOS al Govern de la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para hacer posible la plena efectividad de esta Declaración de independencia y de las previsiones de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República (...)

Total nada. Esto no fue no ratificado por el parlamento, pero tampoco lo fue la ley de Transitoriedad. Todo cada vez más ilegal, bajo las barbas de Rajoy, pero da igual. La legalidad cuenta cada vez menos. 
Esta vez, Cataluña parece cerca de sus máximos objetivos. 

sábado, 14 de octubre de 2017

La predicción de la crisis desencadena la crisis

Scott Sumner tiene un bueno punto en su último post cuando dice:  la gente que se queja de la inanidad de la Economía por no haber sabido predecir la crisis en 2008, debe saber que la sola predicción hubiera desatado la crisis, al desencadenar las ventas masivas se activos, que es lo que al final pasó. 

"¿Querías que te advirtiéramos que vendría una gran crisis financiera para que pudieras vender todas tus acciones antes de que cayeran? Pregunto esto porque una predicción de una crisis financiera severa es implícitamente también una predicción de un colapso masivo del precio de los activos. Entonces, las personas que se quejaban de que los economistas no predijeron la crisis financiera (sepanlo o no) se quejan efectivamente de que los economistas no les advirtieron que su plan 401k estaba a punto de perder unos cientos de miles de dólares."

En realidad algunos economistas predijeron la crisis, aunque no cuándo se iba a producir. Robert Shiller, por ejemplo, o Nouriel Rubini. Pero nadie les hizo caso. 
Ahora estamos en una situación parecida, con bastantes indicios (PER máximos, baja volatilidad, y otros), que nos advierten de problemas. Pese a lo cual algunos siguen apostando porque las bolsas van a seguir subiendo. Incluso Shiller no se atreve a decir más que los indices bursatiles están muy altos pero pueden subir más. 
Es imposible saber cuándo se puede producir un colapso, lo que es lo mismo que decir que es impredecible. Una previsión sería debe ser capaz de decir "cuando", y eso implica desencadenar la crisis. Así de simple y complicado a la vez. 

viernes, 13 de octubre de 2017

Une drôle de guerre (he incluido una imagen cortesía de F Coppola que ilustra su "modelo")

Salvando las enormes distancias, creo que en el escenario actual de Cataluña-Gobierno nos hemos trasladado a un escenario como el que se dio en 1940, cuando finalmente Inglaterra y Francia declararon la guerra  a Hitler - al invadir éste Checoslovaquia - pero ninguno de los contendientes movieron un dedo, por lo que pasaron semanas en que había guerra oficialmente, pero de hecho no había campos de batalla. A esa situación se la llamó, en francés, "Une drôle de guerre", una extraña, o curiosa, o divertida, guerra. 
Lo que vino después no tuvo ninguna gracia. La guerra comenzó de verdad y dejó de ser "drôle".
Hoy, no sé si es para reír o llorar, pero Soraya ha pedido a Puigdemont que depongan su actitud ¡para hacer frente a la recesión en Cataluña! Pero se cree este personaje que con estos egos enfebrecidos de heroísmo se puede recurrir a capulladas así? Y está es la jefa suprema de los servicios secretos!
Están escenificando la guerra de Gila, pero la guerra de Gila era en un mundo de ficción, y acababa bien porque todo era surealista. 
Sin embargo esto es más serio en sus posibles consecuencias. 
Junker, El presidente de la UE, quien, por cierto, tampoco es un genio, ha dicho que no quiere una Europa de 98 estados, y si se independiza Cataluña "otros lo harán también". Pues sí, Junker, es una obviedad, pero no salís de ahí, no sabéis cómo unir vuestras fuerzas al gobierno para que no se desmigaje el tinglado. ¿Que sería de tu pequeño país, Luxemburgo? ¿Que pasó con los paises pequeños y débiles en La Paz de París de 1919? Fueron barridos por el viento de la historia. 

¿Es Cataluña un efecto más de la crisis mundial que - pese a lo que diga la UE-, no ha terminado de expandir sus ondas desestabilizadoras? No es casual que Cataluña en rebelión suceda a la vez que cientos de otros casos de desestabilización antisistema, y no es casual que los antiguos nacionalistas hayan caído en manos de los más extremistas. Esto es lo que vemos en el mundo. Nos hemos acostumbrado a pensar que Cataluña es un problema único, nuestro, y en parte es así, pero ha sido violentado irremisiblemente por las sacudidas de la crisis, que, contra lo que se cree, no han acabado.
Ampliemos nuestras miras: Si no estamos en un "drôle de guerre", estamos en un escenario amplio peor que "drôle". Les recomiendo que lean el último artículo de Frances Coppola  ("Sacudidas") sobre la extraña economía que vivimos, de tipos de interés bajos, salarios de risa, empleos precarios, y productividad desaparecida, bolsas en máximos... y todos los economistas desconcertados. Su tesis es que la crisis ha lanzado una serie de hondas, como cuando se tira una piedra al agua, y las hondas siguen moviéndose, aunque la superficie donde cayó la piedra ha vuelto a su calma aparente. O como el impacto del meteorito que acabó con los dinosaurios en la tierra... hubo reacciones en cadena que no acabaron con la vida, pero ya nada fue igual. Una imagen que pueden ver en en el enlace siguiente  ilustra esta tesis:


Algo así es cómo interpreta el choque Lheman:

"Ya sea que consideremos a Lehman como un evento exógeno o endógeno, o un poco de ambos, su efecto en el sistema económico global parece haber sido similar al efecto que los grandes desastres naturales tienen en la vida en la Tierra. Deformó el sistema económico de manera caótica e imprevisible, y hubo sacudidas importantes, ondulaciones imprevisibles. Por ejemplo, la Primavera Árabe fue una reacción violenta al alza de los precios internacionales de los alimentos, generada por el QE de la Bancos Centrales, y condujo al colapso de Libia, la guerra de Siria y la crisis de la emigración a Europa. No todos los shocks se revelan en las estadísticas económicas."

Es más - añado -, ¿Por que pensar que todos los problemas tienen solución? Como decía Isaia Berlin, ese pensamiento es fruto de la Ilustración: la razón es suficiente para resolverlo todo. La razón puede cuestionar todo, lo que a veces la lleva a pensar que todo es solucionable. Y, ¿por qué pensar que cada problema no tiene nada que ver con el de al lado, que sólo es casualidad su simultaneidad? Nuestra estrechez de miras no nos deja ver la conexión. 
En realidad no sabemos donde estamos. No disponemos de instrumentos sólidos para saber lo que pasa con la economía, sus efectos sociales, y los de la sociedad en la economía... y en medio los politicos, aferrados a los esquemas del pasado (como repetía Keynes: un político alimenta ideas de un economista muerto del que no sabe ni el nombre). De nuevo Coppola, 

"Los políticos se aferran como lapas a los paradigmas políticos y económicos del pasado, en algunos casos al pasado muy distante. Mientras no se suelten de ese desenfoque, el mundo no puede recuperarse realmente, pero no será fácil que renuncien a su naturaleza."

Lo más terrible es la última predicción de Coppola: 

"Este artículo se titula "sacudidas", porque después de una gran crisis ocurren sacudidas secundarias a medida que el mundo se ajusta al nuevo paradigma. No creo que hayamos visto la última de las sacudidas, ni siquiera la peor de ellas. La última vez que el mundo experimentó una crisis en la escala de Lehman, el impacto que finalmente rompió el paradigma político y económico imperante fue el más destructivo en la historia. No veo ninguna razón por la cual esta vez debería ser diferente. A menos que los políticos abandonen voluntariamente su obsesión del pasado y, con los macroeconomistas, comiencen a centrarse el futuro, el mundo se dirige a la guerra."


jueves, 12 de octubre de 2017

Rajoy, amortizado

Estoy completamente de acuerdo con Javier Somalo en la incesante decepción que es Mariano Rajoy. Su comentario a cómo se traduce su mensaje a Puigdemont - que diga él mismo si ha prevaricado o no - es una tomadura de pelo, peligrosa además, por los antecedentes que supone. Dice Rajoy: 

"Es muy importante que el señor Puigdemont acierte. Basta con que diga lo que le hemos escuchado aquí al señor Aitor Esteban [que no ha habido declaración de independencia]. No es lo mismo que el presidente de la Generalidad diga que ha habido declaración de independencia, en cuyo caso el gobierno actuará de una manera, o que diga que no ha habido declaración de independencia, en cuyo caso el gobierno actuará de otra manera. Son situaciones diferentes."

Esto se asemeja mucho al perdón de confesión católica. "Ego te absolvo, Carles, puesto que dices que no declaraste la "Cataluña independiente el forma de República". Ego te absolvo de éste y todos tú pecados. Vete en paz."
Todos lo oímos, todos lo vimos escrito. Si Puigdemont dice, "no, no lo hice", ¿queda en paz para seguir violando la ley y asesinando la libertad en Cataluña, hasta que sea independiente de la ley de hecho, cuando no de derecho? Y los demás que firmaron la carta? 
Es más, ¿qué pasa con el plazo que le ha dado (jueves próximo) par volver a la legalidad? ¿Es retórico? 
Con este presidente de gobierno, den por interminable este problema. Interminable y extensible a otras comunidades, no sólo el País Vasco. 
Rajoy es incapaz de instrumentar el art 155, si es que es capaz de aplicarlo. Da la sensación que lo va a sacar como un espantajo. Es incapaz de tomar la iniciativa en un problema que él mismo califica de "gravísimo para España". Pero todo lo limita a una esperanza: 

"Espero fervientemente que Puigdemont acierte en su respuesta"

Pues yo sinceramente, espero que no. Porque si basta que Puigdemont, reo de sedición contra el Estado - y no sólo él - salga  tan campante mintiendo, para seguir socavando la ley, Rajoy pasará a la historia como un cobarde que dejó que la nación española se desintegrara. Hay que temer que si Puigdemont efectivamente miente y dice que no declaró la independencia, se lo quitarán de en medio y vendrá otro más decidido. Entonces espero que no esté Rajoy para hacerle frente, patentemente un cobarde, aunque no veo un político capaz de cumplir con su deber. 
Siento hablar tan desesperadamente, pero hasta ahora los hechos me han dado la razón. 

Richard Thaler y la racionalidad de los mercados

El reciente premio Nobel de Economía, Richard Thaler - uno de los fundadores de la "Behavioral Economics" - se ha mostrado preocupado por los niveles actuales de las bolsas

"Parece que estamos viviendo el momento con más riesgo de nuestras vidas, y sin embargo los mercados bursátiles parece que estén durmiendo la siesta. Admito que no lo entiendo". 
"No sé ustedes, pero yo estoy nervioso, y parece que cuando los mercados están nerviosos, son propensos a ser asustados. Pero parece que nada les asusta ahora".


Richard Thaler (Confidencial)

Una de las aportaciones más importantes de Taler ha sido a la economía financiera. El debate se centró con Eugene Fama (Nobel, también), el gurú del hiperclasicismo en este campo, Thaler, junto con otros colegas, como el también premio Nobel Robert Shiller, ha sido muy crítico con la MEH, o la Hipótesis de la Eficiencia de los Mercados, caballo da batalla de Fama. 
La MEH se basa en dos premisas también indiscutibles para los perfeccionistas de mercado: primero hay un precio justo, de equilibrio, de las accciones,  en torno al cual fluctúa el mercado. Segundo, el agente inversor es racional, capaz de detectar ese precio óptimo. La libertad de mercado y el arbitraje hacen que, si no todos se han enterado de que el precio justo ha cambiado de 30$ a 35$, en cuanto el que lo ha percibido empieza a comprar masivamente esas acciones, las hace subir, lo que incita a otros a comprar, hasta que el precio llega a 35$. 
Esto se ha demostrado falso por muchas pruebas estadísticas, aunque Fama insiste en que es indemostrable, y por eso la llama hipótesis. Pero háganse una idea de lo que es Fama cuando dice que en 2008 no fue una crisis financiera, que no hubo burbuja del ladrillo y que por lo tanto está no explotó...
Como demuestra un gráfico de Shiller, con datos desde 1827, y muchas otras pruebas, es muy difícil tragarse que los precios de los mercados no sobre reaccionan sobre un supuesto precio justo. Shiller 


Robert Shiller (Wikipedia)

pensó que si los precios eran óptimos y los agentes racionales, el precio de una acción debería ser el valor actualizado de los dividendos futuros distribuidos, cosa conocida por el agente racional. Como Shiller estaba trabajando con una serie histórica, no le costó obtener una serie de dividendos y, a partir de ellos, construir cuál era el valor descontado que debería valer la acción o acciones que entraban en la serie. 
El resultado fue, obviamente, que mientras el precio teórico apenas fluctuaba, el precio real era una montaña rusa. 
A eso Fama & cía replicaron con una serie de razones ad hoc, y así ha seguido el debate hasta ahora. 
La lectura de Richard Thaler me ha hecho preguntarme, como con otros autores, por el significado del chartismo. Yo creo que el chartismo no puede considerarse abonado a la hipótesis racional y de Eficiencia  máxima. Creo que, al revés, el chartismo es un sistema de valoración del futuro subjetivo, en el que "cada maestrillo tiene librillo", no basado en un nivel de los mercados de equilibrio, sino en la dirección próxima para tomar posiciones ganadoras, sea cual sea esa dirección prevista. Pero el chartismo de unos y otros tiene mucha influencia en el precio y sus cambios, sobre todo si todos (o la mayoría) los modelos chartistas tienden a decir el mismo mensaje, con lo que se refuerzan unos a otros, lo que explica la sobre reacción del mercado. 
En realidad Keynes tenía razón cuando desconfiaba del mensaje de los mercados, en los que el fue, por cierto, muy afortunado, aunque nunca creyó en un precio justo. 
Ya saben la descripción que hizo de la "racionalidad" de estos: un especulador predice un precio como un concursante que participa en el concurso de un periódico, en el que se ofrece un viaje al que adivine qué seis bellezas de las 20 expuestas en el periódico serán las más votadas. El jugador ingenuo marcará las seis que más le gustan a él. Otro más ducho, marcara las seis que el creen que gusratan a los demás. Y otro más retorcido, marcará las seis que el cree que los demás piensan que serán las más votadas. 
En mi opinión, eso es lo que intenta el chartismo: la adivinación de qué acción subirá y cuánto en función de los gráficos, que nos desvelan las preferencias y otros datos de los inversores. 
Pero, claro, hay que tener en cuenta que una vez elegida la pieza, conviene correr la voz, para que otros se fijen, y apuesten también por ella, lo que elevará el precio, pero no como dice Fama, "hasta el precio justo", sino según la fuerza del viento - de las compras - vertido en ésa. Al chartista no le interesa el secreto de su lógica, al contrario. Parece aventurado sacar conclusiones de por dónde va la economía en función de La Bolsa. 
En todo caso, yo saco una conclusión. Los mercados no tienen nada que ver con la economía real. Keynes decía que el mercado era más útil a la economía real cuando los accionistas eran propietarios de la empresa, y entonces sí había una relación entre la cotización y la actividad de ésta. Pero una vez dispersado el capital social, los objetivos de los participantes son otros, y pasan olímpicamente de la vida de la empresa. Más cuando se especula sobre índices bursátiles, por ejemplo. Pero eso es ya irreversible. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

A la independencia por el lento liberticidio

Cataluña tendrá difícil ser independiente como sueña, al menos a corto plazo. Tendría como mínimo que obtener el reconocimiento de la ONU, harto difícil. 
Pero lo que sí está consiguiendo es desautorizar cada vez más al Estado. Se puede decir también que gracias a la colaboración de los poderes estatales, por desidia del poder central, máximo garante de la Constitución y las leyes, ante una independencia de facto que se va infiltrando poco a poco. El Gobierno ha descubierto con amargura y ansiedad que no tiene autoridad ejecutiva en Cataluña, y recuperarla supondría hoy una puesta en escena de la fuerza policial, cosa que, como ha comprobado, le atrae la enemistad de muchas instituciones internacionales, a las que necesita no enajenarse. 
Por lo que de momento asistiremos a una corrosión del Estado en Cataluña - al mismo tiempo que en otros territorios- bajo la vigencia nominal de la Constitución según Madrid, lo que originará el rechoteo de los territorios rebeldes. 
El restablecimiento de la unidad nacional de hecho - por ejemplo, que los castellano hablantes puedan estudiar en su lengua natal , requerirá más o menos ejercicio de fuerza, cuanto más tarde, más fuerza. Ojo, que esto no es sólo problema de Cataluña. Véanse las inclinaciomes separatistas cada vez más pronunciadas en Valencia y Baleares, que pretenden seguir el mismo "proces" que el catalán. 
A la conquista de la independencia por el liberticido, podría llamase este esquema de acción: socavar e ir protestando, mientras una parte de la población, mayoritaria, va sufriendo las consecuencias. 
Hasta que llegue el momento, cuando sea, del reconocimiento internacional, condición sine qua non de ser plenamente independiente. 
Así es como interpreto yo la surealista declaración de Puigdemont ayer, "Republica independiente suspendida", que nadie sabe lo que significa. Significa que las ocas del Capitolio han avisado: no tendréis reconocimiento de nadie, el presidente del Consejo Europeo os ha pedido que no hagáis el DUI (declaración Unilateral), saldréis del euro y eso os costará un potosí. Y ahora, ¿que sois? Un ente que no cumple más que lo que le conviene de la Constitución, que tiene sus normas propias, que maneja la autonomía con indisciplina total, en perjuicio de la mitad de la población. 
Por cierto, obsérvese que ayer el parlamento catalán asistió a una sesión de aquelarre, en él unos señores aplaudían a los suyos, pero en donde no se votó nada, por lo que la declaración no fue legítima, y menos el papel firmado después sólo por los partidarios de ella. De traca. 
El Gobierno central debería haber intervenido suspendiendo la autonomía hace tiempo. Hubiera sido mejor que nos acostumbráramos a ello desde el principio. El Gobierno hubiera adquirido cotas de autoridad normales en otros países federados. Ahora va a costar conflictos sin número, y victimas de la violencia inevitable. 

martes, 10 de octubre de 2017

Independencia, pero suspendida

Puigdemont ha declarado la independencia, pero la ha dejado sin ejecutar en espera de un diálogo. Una trampa, fundada en los ignorantes desinformados extranjeros que piden "dialogo", como Obstfield, baboso economista jefe del FMI. Cuando un economista pide diálogo, metanse debajo de la cama. 
Puigdemont ha creado un gran desasosiego entre los independentistas más decididos, mientras no ha convencido, seguramente, a los suyos y al resto de España. No se puede pedir diálogo insultando una vez más a los españoles. El Govern está cada vez más dividido.  Se imponen elecciones que aclaren quién representa a quién. 
¿Será esto suficiente para el IBEX y frenar la salida de empresas? Posiblemente introducirá confusión, tranquilidad para unos, dudas para otros. ¿Dialogo? Rajoy es capaz de tender la mano, pero no creo que salga nada de ahí suficiente para los más independentistas. 
España está en un buen atolladero y debe reforzar su búsqueda de aliados en Europa - sobre todo Europa. A Europa le va la vida en esto. Le pueden crecer secesionistas como hongos. Los Balcanes, como siempre, son un hervidero de malestar con el vecino de casa y de frontera. España debe moverse incesantemente buscando apoyos, cuanto más explícitos mejor. Debe aprovechar la brecha que se ha abierto en el Govern. Debe jugar con astucia, no como hizo manipulando a la policía el 1-O y perdiendo la batalla de la propaganda. 
Esto no había hecho más que empezar, y ahora se alarga por la falta de coraje de Puigdemont. Me temo que Rajoy cederá. Está en su naturaleza.

lunes, 9 de octubre de 2017

Wolfgang Münchau sobre un catalexit

El artículo de Wolfgang Münchau sobre Cataluña y su posible secesionismo es bastante duro. Para Cataluña separarse sería un desastre económico, y para España, por otra parte, es muy difícil frenar el movimiento sólo con la ley. Vayamos a lo primero, que económicamente es lo más interesante. Tomo los principales párrafos, traducidos vía Google, suavizados un tanto, aunque me temo que chirrían. La verdad es que no pinta bien ninguna de las alternativas: la secesión sería un catástrofe monetaria para Cataluña. Pero como hemos dicho muchas veces, el Gobierno no tiene fácil el uso de la ley.


No tomo partido en cuanto a si Cataluña tiene razón, o no, de buscar la independencia. Puedo pensar en razones potentes para oponerse. Si éstas son suficientes, deben decidir los catalanes.
 Lo que hace que la independencia catalana sea mucho peor que la versión más extrema de Brexit es la salida forzada inmediata de la eurozona. El argumento principal contra la independencia es económico. La independencia constituiría un choque de un orden de magnitud mayor que el más difícil de los Brexits. La opinión jurídica de todas las instituciones de la UE es que las regiones que declaran su independencia no se convierten automáticamente en miembros de la UE. El argumento separatista es que la UE no podría permitirse el lujo de perder una región rica que ocuparía el 15º lugar entre los Estados miembros. La UE no quiere que Cataluña se vaya, pero tampoco puede actuar contra España. Independencia realmente significa estatus de tercer país - Catalexit. En ese caso, los ciudadanos catalanes perderían su ciudadanía española y de la UE porque ese privilegio sólo existe en conjunción con la ciudadanía de un Estado miembro. La versión catalana de la doble ciudadanía - tener su pastel y comerlo - es completamente surealista. La frontera entre España y Cataluña se convertiría en una frontera externa fuertemente custodiada de la UE y en la zona de Schengen de los viajes sin pasaportes. Los catalanes tendrían que solicitar visados ​​si quieren viajar a España o la UE. Como no miembro de la Organización Mundial del Comercio, Cataluña no tendría derecho automático a reducir los aranceles de la OMC. 
 Lo que haría la independencia catalana mucho peor que la versión más extrema de Brexit sería la salida forzada inmediata de la región de la eurozona. Catalexit constituiría un dramático retorno repentino de la crisis de la eurozona. El sistema bancario en una de las regiones más ricas del mundo podría colapsar. Es por ello que dos bancos catalanes decidieron la semana pasada trasladar su central a España. Desean garantizar el acceso continuo a la financiación por parte del Banco Central Europeo y del Banco de España. Cataluña podría, en teoría, emular el ejemplo de Montenegro y adoptar unilateralmente el euro como moneda. Pero Montenegro es un pequeño país con un producto interno bruto de poco más de 3.000 millones de euros. El PIB de Cataluña fue de 224.000 millones de euros el año pasado, superior al de Portugal. Cataluña tampoco está preparada para introducir su propia moneda el día de la independencia. Sería una locura tratar de dirigir una economía tan desarrollada sin una infraestructura bancaria central. Excluirse de la UE es bastante difícil, como podemos ver con el Reino Unido. Pero librarse de una unión monetaria al mismo tiempo es una misión de suicidio económico. El único argumento más fuerte que este contra la independencia catalana en esta etapa es una absoluta falta de preparación. 
 Yo diría que la presencia de una unión monetaria hace imposible un movimiento de independencia regional. Sabemos que al menos un tercio del electorado catalán es pro-unionistas. Podrían unirse a sus filas bastantes más cuando se den cuenta de la amenaza de la catástrofe económica, especialmente si se hizo evidente que la UE no está echando faroles. La peor opción de todas es usar la fuerza para evitar la independencia. Esto refuerza a los separatistas y corre el riesgo de provocar la catástrofe económica que España, Cataluña y la UE deberían intentar evitar.
WM cree que sería mejor que los propios catalanes fueran conscientes del abismo en el que van a caer. Lo malo es que si se lo decimos nosotros, no nos creen, ni dejan que otros se enteren, con el control e los medios que detentan. Sería muy bonito que ellos dieran marcha atrás y dijeran "nos hemos equivocado, no queremos ser un país tercermundista". Pero quizás esto sea más difícil, dado el tiempo que han tenido la información disponible y la han desdeñado.