"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

lunes, 22 de febrero de 2021

Un poema de un maestro

Como poeta meramente lector, sólo me atrevo a reproducir versos de otros más dotados que yo. Aquí, un poema de Borges. Lo he encontrado en un libro de Fernando Aramburu, muy recomendable, “Vetas profundas”.

LOS JUSTOS 

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire. 

El que agradece que en la tierra haya música. 

El que descubre con placer una etimología. 

Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez. 

El ceramista que premedita un color y una forma. 

El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada. 

Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto. 

El que acaricia a un animal dormido. 

El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho. 

El que agradece que en la tierra haya Stevenson. 

El que prefiere que los otros tengan razón. 

Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo. 

                                               Jorge Luis Borges

domingo, 21 de febrero de 2021

Una situación indeseable

En el gráfico, vemos la línea azul, tasa interanual de inflación de la zona euro, y la línea roja, ídem para el PIB real. 


O
La inflación acabó el año 2020 más baja que nunca, mientras el PIB, indicador trimestral, y podría ello más retrasado, está en el tercer trimestre en el -4%.
Es decir, una situación de debilidad de la demanda agregada de la zona, que por supuesto nos amenaza a todos. No es extraño, por tanto, que Bruselas esté acelerando su plan de asignación gratis de fondos, aunque lo que haga cada país con ellos ya depende del gobierno nacional. Ya he hablado de eso en en post https://www.miguelnavascues.com/2021/02/espana-objetivo-restablecer-la.html
en todo caso, una inflación tan débil no indica buenas sensaciones sobre la pujanza económica, y la prolongación de la pandemia gracias a sus mutaciones no anuncian nada bueno. 

miércoles, 17 de febrero de 2021

Casado y la derecha no liberal

Pablo Casado se ha pegado una buena galleta tras sus giros vergonzosos. Cuando se dejó la barba, dije huy, malo. Y malo fue para él. Y para los suyos, los que le apoyan y le aconsejan. 
¿Que se le ha ocurrido como ocurrencia? Desalojar la sede de Génova, como si estuviera apestada. Hombre, si se tratara de dinero e hipotecas, eso no se anunciaría como gran decisión política. 
Lo que le pasa al PP de Casado es que el espacio que quiere gobernar no existe. Casado no ha dejado claro si quiere para España más Libertad, más afianzamiento de la propiedad privada, más pujanza de las personas y empresas privadas... o todo lo contrario. ¿Más iglesia católica o un verdadero liberalismo religioso? Todos los males de España derivan de un siglo XIX en el que la lucha entre liberalismo e Iglesia fue perdida estrepitosamente por el primero. La República remachó el clavo del ataúd de liberalismo, que Franco no podía ni oler porque para él era la causa de la venida en torrentes del comunismo (y porque le venía bien para conservar el poder). Sin embargo, su economía fue una leve apertura hacia el liberalismo. La Transición, que debió ser un camino hacia el liberalismo y el cierre definitivo de La Paz, perdió contra el socialismo y la Iglesia esa batalla, prefiriendo ésta ser parte de un conglomerado donde pintar algo que una más entre iguales. 
El PP se debate entre un liberalismo anémico y un conservadurismo racial, porque España no da para más. Aquí los liberales hemos de ser pedagogos, pues nadie tiene ni puta idea de qué es eso, y la inmensa mayoría se debate entre extremismos de derechas e izquierdas como si un socialista no pudiera ser liberal en economía o un conservador liberal en la Opinión. 
La Iglesia ha sido y será la más acérrima enemiga del liberalismo, que en el XIX era pecado, según los papas de entonces. Era la mejor manera de garantizar que no habría competencia de otras religiones y de tener bien cautivas las mentes en su esquema de cielo-infierno. 
¿Donde se coloca Casado en ésta lucha perenne? No sabe. Prefiere no definirse. Son temas tabúes en España, que fueron dirimidos en los demás países europeos mucho antes, pero aquí se impuso el Imperio del Vaticano. Y así, hay cuatro o cinco temas tabúes que se debaten en petit comité entre poderes. Véase, por  ejemplo, La negociación salarial, el estatus de los sindicatos, el calendario de fiestas donde imperan las religiosas - para gran regocijo de la mayoría -, medicina privada o pública, etc. 
De estas constantes no se puede sacar algo nuevo y moderno si los políticos prefieren no arriesgarse de esconder lo que piensan sobre ellas.
¿Pero es que hay algún miembro eclesial que se defina liberal? Eso es ya mosqueante. La Iglesia no es conservadora ni de izquierdas, pero que no se le pida Libertad de convivencia como base para todos. Anatema. La Iglesia no es comunista, pero tampoco es capitalista más que con la boca pequeña. 
Pues es bien fácil: se trata de elegir entre la libertad personal y la propiedad privada, o la manipulación del estado en casi todo (y sus adláteres). El Papa Juan Pablo II dijo que había combatido el comunismo por invadir su patria, pero el capitalismo no le gustaba. Pues no hay una tercera vía. Se pueden enmendar cosas parciales de manera que se pueda revertir (socialdemocracia), pero la base es la base. Libertad y propiedad como firmes principios. 
¿Quien reivindica esto en España? 

lunes, 15 de febrero de 2021

Inditex tributa en España 14 veces más que Apple, Amazon, Facebook y Google juntas

A ver si nos dejamos de pamplinas. Las cuatro empresas americanas citadas en el título apenas tributan en España porque mayormente lo hacen en su país residencial, EEUU. Desgarrarse la túnicas de ayatolás por tamaña obviedad es como si en EEUU los progres reclamaran a Inditex tributar por ser grande. Hay leyes internacionales que regulan los tributos, y lo normal es que las multinacionales tributen de manera consolidada una vez en el país escogido como residencia, no las veces que se le ocurran a Pablo Iglesias, que, por cierto es hacerle el juego con estos comentarios demagógicos. 
Nosotros tenemos pocas multinacionales, desgraciadamente. Si les subimos los impuestos demasiado, siempre podrán elegir otro país residencial para ahorrarse impuestos. Por ejemplo, Irlanda. Lo que no harán es venir a España a pagar más impuestos.
¿Qué tendría que haber acuerdos internacionales para igual los impuestos? Pues depende. Si fuera para bajar la media, aumentaría la renta mundial. Pero como hay gente, como el moñas, que quiere jugar al comunismo hundiendo empresas, pues mejor dejarlo.

domingo, 14 de febrero de 2021

¿Y cómo salgo de aquí?

Miren en qué lugar me encuentro, prisionero. ¡Me echan muchos piropos!, lo que resulta muy agradable. Pero claro...
Aunque se está muy bien, la verdad, y mientras me den de comer... avisen a mi casa. Cuando este taxi pase por ahí, ya me bajaré.




¿Fin del capitalismo? ¿Qué promesas harán los políticos?

El conocido economista Niño-Becerra ha anunciado el fin del capitalismo de aquí a unas décadas, algo así como en 2060. 



Yo discrepo amablemente de tal pronóstico - pese a La impresionante barba de profeta de Niño, como la del capitán Ahab -, que según El Economista se basaría en

"El modelo económico mundial se estaba desacelerando desde 1960 y con la llegada del coronavirus se ha roto del todo, provocando un nuevo escenario sin parangón", ha explicado. Y ha añadido que, para encontrar una caída similar del PIB a escala global, habría que remontarse a las crisis agrarias de finales del siglo XVIII.

Tiene razones para dudar de lo que ha pasado en los últimos 60 años - como la tiene Larry Summers para su tesis de la “Secular Stagnation”, aunque me convence más este economista; veo sus razones más sólidas -.
Niño-Becerra tiene un libro sobre el fin del capitalismo, que resume en una entrevista aclaratoria del ABC. En ella llega a decir que:




Llegando a la parte mas visionaria de tu libro, hablas del empleo del futuro, un tema muy crítico y complejo, ¿cuál será entonces el empleo del futuro? Cuéntanos

Hasta la década de 1990 para generar más producción, más valor, más PIB era necesario más factor trabajo, es verdad que, en proporción ese «más trabajo» iba a menos debido al aumento de la productividad, pero en los 90 esa simetría se rompió y a partir de entonces la tecnología ha ido sustituyendo trabajo, es decir, personas, a medida que la tecnología se va sofisticando y abaratando a la vez. Hoy, de media, por cada empleo que crea la tecnología, destruye siete. ¿Hacia dónde vamos? Pues hacia un mundo en el que la tecnología lleve a cabo la mayoría de tareas que aún son desarrolladas por humanos, con mayor intensidad cuanto más esquematizables sean esas tareas.

Con lo que no puedo estar más en desacuerdo, pues es justamente al revés. Crecimos mucho con grandes aumentos de productividad y en 2007 dejamos de crecer con la productividad anémica. Al final de la entrevista, es donde se ve que N-B “filosofía a marillazos” como Nietzsche:

Para concluir esta interesante entrevista, una última pregunta: si el capitalismo, según tu hipótesis, concluirá su ciclo en el 2065, ¿qué vendría después? Te pido quizás un adelanto sobre tu próximo libro...

Bueno… próximo… Los sistemas económico-sociales nacen cuando la evolución de la dinámica histórica propicia la aparición de unos principios filosóficos nuevos que dan lugar a una nueva estructura económica y social; y mueren cuando esa estructura se agota. El sistema capitalista se está agotando porque los principios sobre los que se construyó han dejado de ser ciertos: la inagotabilidad de los recursos, el supuesto de que el individuo solo podía conseguir todo, la acumulación de la propiedad como fin, el Estado como soporte de todo. Es obvio que el Sistema que sustituya al capitalismo solventará lo que ya son carencias.


Primero, es impredecible lo que veremos en 2065. Segundo, lo que anuncia N-B el capitalismo no es un sistema teórico que nació de unos principios. Es un cambio de actuar debido a cambios apenas visibles en aquel tiempo de los valores, la tecnología, y las instituciones, que supo ver más tarde Adam Smith y describirlo. Pero no fue un invento de Adam Smith. Primero se produjo el cambio, luego Adam Smith, brillantemente, lo analizó y sintetizó, y el futuro demostró que tenía razón: la mano invisible de la acción individual era mucho más productiva y eficiente que el mercantilismo de la monarquía absoluta. La acumulación de más oro que otros países podía hacer ganar una guerra, pero no traían la estabilidad ni el crecimiento. Era un sistema de suma cero, en el que uno ganaba lo que otro perdía, y desde luego la población no accedía a ganancia material alguna en ese juego de gana-pierde. Era más fecunda La Paz para todos, pobres incluidos. 
Tercero, de cara al futuro me parece más eficiente el moldeo de “Secular Stagnation” de Larry Summers, en el que la caída Secular de la productividad y de la población anuncian una larga época de falta de crecimiento y de estancamiento, lo que determinará rentas per capita más bajas que en el pasado. Cómo se repartirán esas rentas será objeto de conflictos sociales graves hasta que nos acoplemos a esa renta más baja, pero no veo determinado el fin de capitalismo. 
El fin del capitalismo lo ha intentado el comunismo, mediante la violencia extrema, pero ahora vemos que uno de los dos países más comunistas de la historia, China, se ha metamorfoseado en un gigantesco capitalismo de estado, y ahora parece ser el más adaptado para adaptarse a los tiempos de Estancamiento Secular. 
Aparte de esto creo que no se puede aventurar más. No seremos más pobres, seremos seres adaptados a un nivel de vida que no aumenta todos los años, creo. Miremos a Japón. Está estancado desde hace décadas, pero el PIB per capita sube, pues la población disminuye. 
Cómo reaccionemos a esto, como harán los políticos para hacer promesas, qué instituciones nos representarán, habrá más agitación, es posible. Pero es un incógnita. Mientras la innovación no esté prohibida, siempre habrá margen para algo de crecimiento vía aumento de productividad. 

viernes, 12 de febrero de 2021

La mujer imperfecta, de Somerset Maugham

“Rosie levantó su mano y me golpeó suavemente la mejilla. No sé por qué me comporté de esa manera; de todos modos, no era como me había imaginado que actuaría en semejante ocasión. Un sollozo contenido salió de mi garganta. No sé si sería por vergüenza y porque me sentía solo —no físicamente, pues pasaba todo el día en el hospital en contacto con toda clase de gente, solo de espíritu— o porque mi deseo era muy grande; la cuestión es que comencé a llorar. Me sentí muy avergonzado de mí mismo, traté de controlarme y no pude: las lágrimas brotaron de mis ojos y se vertieron sobre mis mejillas. 
Rosie las vio y dio un pequeño suspiro. 
—¡Oh, cariño! ¿Qué sucede? ¿Pero qué te ocurre? ¡No, no! 
Me rodeó el cuello con sus brazos y comenzó a llorar también, besándome los labios, los ojos y mis mejillas húmedas. Luego se desabrochó el corpiño y me hizo apoyar la cabeza sobre su pecho. Me acarició las mejillas y me acunó como si fuera un niño. Le besé el pecho y su blanquísimo cuello, y entonces se quitó el vestido, y se quedó en corsé. 
Luego comenzó a quitárselo, conteniendo la respiración para facilitar la operación. Quedó en pie delante de mí, en camisa. Al rodearla con mis brazos, pude notar las marcas dejadas en la piel por el ajustado corsé. —
Apaga la lámpara —murmuró. 
Ella me despertó al día siguiente, al amanecer. Pude adivinar que amanecía debido a la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas, dando forma a la cama y al ropero. Me despertó con un beso en la boca. Sus cabellos me hacían un suave cosquilleo en la cara. 
—Debo irme —me dijo—; no quiero que me vea la dueña de la casa. —
Hay tiempo de sobra. 
Inclinada sobre mí, sentía el peso de sus senos. Al rato, saltó de la cama. Encendí la lámpara. Se puso frente al espejo, arregló sus cabellos y luego durante un instante se quedó contemplando su cuerpo desnudo. Su cintura era pequeña; aunque muy bien formada, estaba delgada. Sus pechos eran firmes, como tallados en mármol. Era un cuerpo hecho para el amor. A la luz de la lámpara, forcejeando con la creciente luz del día, todo era oro plateado, con excepción del tinte rosado de sus duros pezones. 
Nos vestimos en silencio. No volvió a ponerse el corsé, sino que lo envolvió en un pedazo de diario. Cruzamos el pasillo en puntillas, abrimos la puerta y salimos a la calle. El amanecer vino a nuestro encuentro, como un gato que trepa una escalera. La calle estaba desierta; el sol brillaba en las ventanas orientadas al este. Me sentí tan joven como el día. Caminamos del brazo hasta llegar a Limpus Road, donde ella vivía. 
—Déjame aquí —dijo—. Uno nunca sabe... 
La besé y vi cómo se alejaba. Caminaba despacio y muy erguida, firme sobre sus talones, como toda mujer de campo a la que le gusta sentir la buena tierra bajo sus pies. No podía volver a la cama. Caminé hasta llegar al puente. Las aguas tenían el tono brillante de la mañana. Una barcaza oscura cruzaba por debajo del puente de Vauxhall. En una lancha dos hombres remaban cerca de la orilla. Estaba hambriento.”

lunes, 8 de febrero de 2021

La Iglesia y sus sombras

Todos sabemos por experiencia, especialmente los que hemos vivido la Transición, que la actitud de la Iglesia ante los crímenes de ETA y, en general, respecto al nacionalismo, ha sido más que criticable. Pero hemos dado por supuesto que era sólo una parte de la Iglesia, un sector muy concreto y localizado en las provincias separatistas, las que pensaban y actuaban así. Pura pereza mental. 
Según Cesar Vidal, en su libro “La historia secreta de la Iglesia católica”, no es así. Se trata de una política diseñada de la Iglesia frente al Estado español para sus fines de política exterior, que luego comentaremos. 
Yo he sido laxo y permisivo en la presencia de la Iglesia en España, aunque sea por mi creencia liberal. No es que la Iglesia en España haya sido un ejemplo de virtud liberal, todo lo contrario. Pero fui educado en un colegio católico, y no me fue mal. Antes habían pasado por el Liceo francés, y les juro que ante la disciplina tricolor, jacobina y atea y el catolicismo español, fue pasar como del infierno a un país normal donde podía sentirme yo mismo. Comencé a no estar todo el día atemorizado por la arbitrariedad del castigo y la tunda menos esperada, y comprendí lo que valían las reglas como marco en el que te podías guiar para actuar, sabiendo de antemano las consecuencias de hacerlo o no según las reglas. Eso otorgaba el privilegio de  un ámbito privado en el que te podías mover y tener amigos, beneficio que no tuve en el funesto liceo. Imaginen lo que es estar todo el día en un colegio sin un sólo amigo. En resumen fui razonablemente feliz, saqué buenas notas sin mucho esfuerzo, y en la cuestión religiosa no hacían mucho hincapié los curas, al menos como colectivo. Había alguno que se ponía pesado, pero la mayor parte era cumplir el ritual.
Pero eso no exime de culpa a la Iglesia por su comportamiento político, que a lo largo de la historia ha sido la de un Poder más, ejercido con gran intriga y sin escrúpulos, en alianza o desavenencias con unos y otros estados. Algunas veces ha sido Ella quien ha estado en inferioridad de otros poderosos, como Felipe II, pero al menos desde que Constantino le empezó a ceder el poder terrenal, siempre ha estado en la brecha de la política, ejercida sin rebozo maquiavélicamente. 
Bien, pues parece que desde su Concordato con Franco, ha sido un ten con ten continuo sin que éste le complaciera como jefe de uno de sus estados, y sin que Franco estuviera satisfecho totalmente. Pero la necesitaba, pues la ideología de Franco no era la Falange, ni el Movimiento, sino la doctrina del Vaticano. Las leyes fundamentales de Franco eran una traslación más o menos disimulada de la doctrina eclesial, mucho más fiable que La falange y demás “revoluciones” que arrinconó, dejándoles un estrecho margen para que jugaran a sus revoluciones y si acaso dieran clases de gimnasia en los colegios. 
Franco fue tirado al basurero de la historia por el Vaticano en 1969, cuando estaba claro que iba a haber un cambio de régimen y había que posicionarse para mejorar los beneficios del estado a la Iglesia con los nuevos mandatarios. 
De ahí la ira que debió de sentir Franco cuando ETA empezó a matar en 1960 y la reacción de la Iglesia (no solo vasca), fue descaradamente asimétrica y a favor de los asesinos de ETA. De hecho, ETA nació en las sacristías, y desde el principio fue impelida desde allí a la justificación de la violencia para conquistas la independencia. ¿Cosas de Euskadi? Pues no, cosas del Vaticano, que nunca dio a la iglesia vasca un grito de ¡basta ya!, algo que no se por qué nos cuesta pensar como algo inconcebible. Tan inconcebible como que haya católicos españoles practicantes en unión espiritual con ese grupo tan infame y racista de gente. Tengo por cierto que si el Vaticano hubiera querido parar eso lo hubiera hecho, y si no lo ha hecho - como en otras ocasiones ha permitido cosas iguales o peores -, es porque tiene una política exterior e interior que no desvela, pero descubre con sus hechos. 
ETA nació en las sacristías, y ni Franco ni sus sucesores recibieron jamás palabras de consuelo por las víctimas de los asesinatos de ETA. Palabras al menos de disimulo, no las hubo. 
(Es absorbente la historia de las nuevas negociaciones con éstos y el Vaticano. La opinión Cesar Vidal es que el Vaticano, ante la indecisión y la parcialidad de los negociadores españoles, democristianos, sacó una buenísimas tajada.)
El hecho cierto es que los dos fenómenos, tanto el Vasco como el Catalán, han debilitado permanentemente al Estado español. El Vaticano no tiene ejército, pero tienes apoyos de los más fuertes - mutuos apoyos - y da la vitola de respeto o no a quien le da la gana. 
Curioso el libro citado, que recomiendo encarecidamente, porque los hechos que cita, y no puedo reproducir aquí por falta de espacio, no dejan lugar a dudas. No sé si hay un solo miembro de la Iglesia que pueda llamarse a engaño, o al despiste. Supongo que sí. Lo que sí creo que hay muchos que han cerrado los ojos voluntariamente. 

miércoles, 3 de febrero de 2021

Los funcionarios y los currantes. Hay que saber vender

Para vivir en una sociedad abierta (Popper), hay que saber vender. Bueno, siempre ha sido así. Si no vives en un régimen comunista que te dice qué puedes debes consumir, en cualquier sociedad capitalista debes saber que vives de lo que vendes. Si eres dentista, por ejemplo, debes buscarte la clientela. Es la parte de la política de ventas, que tiene cualquiera que no sea funcionario. 
Aquí en España es curioso que los funcionarios ganen más que los trabajadores privados, que chapan más y además su sueldo se ve minorado por ese coste adicional que él o su patrono tiene que dedicar a las ventas, que se llevan su pellizco del gasto total. España y yo somos así señora. Además, cuando la economía va mal, lógicamente los privados no ven aumentos de sueldo, pero los funcionarios sí. Supongo que todo el mundo sabe que los funcionarios viven de los no funcionarios. Estos, sin embargo, se dedican a poner palitos en las ruedas en la economía privada, que en España es cada vez más anémica. 
No es que no haya funcionarios útiles, como todos sabemos los hay. Pero si midiéramos la productividad de éstos (si se pudiera) y comparáramos con los privados, veríamos que la inmensa mayoría de las protestas y reivindicaciones de la rúa no tienen sentido. 
La productividad funcionarial no se puede medir porque no tiene mercado, su consumo es obligatorio sí o sí, no hay un precio de demanda que permita calcular el valor atribuido al servicio, ende no hay cálculo posible del valor del producto y por ende, de su productividad. 
Lo que me extraña es que todo el mundo no se presente a unas oposiciones. Ganas más, chapas menos, te vas a hacer la compra mientras uno/a compañero/a (que sobran) te atiende tu chiringuito, el trato con los jefes es más relajado, etc. Y lo más importante: no te tienes que vender. Es difícil que te de un estrés. Eso vendrá más del lado de lo hijos, del colegio, seguro. 
En este país se odia a la empresa privada, que es de la que vivimos. Tiene unos ingresos y beneficios que dependen de la venta del producto a un precio que permite calcular la productividad. Eso permite conocer la verdad del país, lo otro es ficción pura. 
Hay gente que confunde la productividad con la cantidad trabajada. Error. Cuanto más tiempo trabajado, menos productividad. Hay funcionarios que se largan el pegote de que trabajan 10 horas día, pero eso no significa nada. Puede satisfacer su conciencia, pero la verdad es que no hay nadie que desee lo que produce o que le pague un precio por ello. No, no es una cosa que vaya por la economía habitual de los currantes.
No me quiero pulir a los funcionarios. Sólo estoy valorando a este país, que es como es, y que marca el contexto moral en que habitamos.

martes, 2 de febrero de 2021

España, objetivo: restablecer la confianza. Gobierno: un nuevo plan E

España va a recibir de la UE cientos de miles de millones (140 mm) para - suponiendo una  asignación eficiente -, sentar las bases para un despegue económico que nos devuelva pronto a la renta previa al shock del Covid. ¿Es posible conseguir el objetivo de crecer con más empuje que lo que se conseguiría con la inercia que lleva la economía y un gobierno que hasta ahora no ha dado muestras de mucha  afición calurosa a la eficiencia y la productividad?
España está en una situación nada prometedora, de una pérdida excepcional de capital productivo desde hace décadas, como se puede ver en la gráfica siguiente, que representa la inversión bruta (con reposición) en términos el PIB (téngase en cuenta que la cumbre de 2007 es la de la burbuja inmobiliaria). En todo caso, la cantidad de capital físico que se ha comido la crisis de la Gran Recesión es escalofriante, y sólo se ha frenado un poco en 2016... tras la cual fecha hay un amago de remontada que el Covid se encarga de abortar. 




Téngase en cuenta que la pandemia ha destruido la estructura de expectativas que estaban empezando a funcional razonablemente bien en los últimos años, lo cual, con dubitaciones lógicas, había hecho crecer a la economía a un ritmo cercano al 2-3% anual, (por encima de la mayoría del resto UE), lo que había propiciado crear empleo y bajar la tasa de paro del 25% al 15% en un corto periodo de tiempo. Ciertamente, en ese periodo la Deuda pública/PIB había aumentado, pero dado el dinamismo y los resultados económicos, no parecía preocupante. A esa pérdida de capital habría que añadir el incontable capital intelectual y el Know-how que se han ido por el vertedero. 
Entonces llega el tremendo golpe de la Pandemia, que disloca todo, obliga a cerrar empresas de todo tipo por miedo al contagio y paraliza la vida cotidiana, desde ir al trabajo cotidianamente a volver al hogar cotidianamente y consumir cotidianamente. Millones de autónomos y Pymes se ven obligadas a cerrar o aguantar agónicamente con ayudas públicas que no llevan el márchamo de indefinidas. Los mismos que ante la Segunda ola tendrán que cerrar o restringir actividad. Es obvio que se plantea una divergencia radical entre atender las necesidades del aislamiento social y los mínimos requerimientos económicos, una pesadilla que sólo se superará con la vacunación masiva. 
Una muestra del golpe encajado puede verse en el gráfico de los resultados empresariales, según la Central de Balances del Banco de España (línea amarilla, CBT, variación trimestral), que da una idea del estado financiero resultante de la situación empresas.



Mientras se hunden las cuentas de resultados, y cae la inversión, el consumidor, al quedar sin fuentes de renta seguras, o simplemente no hundidas, se le abre un futuro dantesco, abandona sus planes de gasto y acelera el ahorro, lo que simétricamente reduce el consumo: l ahorro ha subido a un % de la renta disponible casi el doble que los máximos anteriores, como puede verse en el siguiente gráfico:



El aumento de la tasa de ahorro sobre renta disponible no es un signo positivo, como piensan muchos economistas de ciertas escuelas. La caída de la demanda de consumo por incertidumbre, añadida al del paro y reducción de rentas, es una caída añadida a la de la inversión, que además representa la parte más importante del PIB.
Los países y la UE reaccionaron correctamente, abriendo las compuertas de sus Bancos centrales, bajando los tipos de interés  garantizando que las nuevas facilidades van a perdurar mientras las economías estén por los suelos. Se intenta que las conexiones financieras no se interrumpan, que haya liquidez suficiente para evitar en lo posible cierres y despidos, se habilitan sistemas ERTES para parados transitorios que recuperarán el trabajo, etc.
Pero una reciente nueva ola de contagios reducen el optimismo que empezaba a renacer tras el primer impacto. 
Bajo estas condiciones actuales, nace a la luz, pero en inglés - al parecer ya somos todos angloparlantes; o bien se desea su divulgación -, este documento del Gobierno (Recent Developments in the Spanish Economy, Policy & Funding) que con un optimismo digno de mejor causa, nos explica cómo se van a asignar eso se cientos de miles de millones referidos para obtener el mejor resultado: un sólido rebote de la economía con fundamentos permanentes. Desgraciadamente, el objetivo queda a años luz de los medios propuestos en dicho documento. Es claro que lo que necesita la economía española es que la donación recibida se emplee en refundar las expectativas de individuos y empresas de manera que se consiga lo más difícil y además más urgente: Infundir confianza en recuperar una normalidad básica. Que los trabajadores en paro vuelvan al trabajo, que las empresas vuelvan a tener expectativas confiables de resultados, y que el PIB vuelva a una senda de crecimiento suficiente para ir amortiguando y reduciendo el peso de la Deuda/PIB. No será posible que esto se logre inmediatamente, pero hay que conseguir que la linea del PIB tome la senda de la línea roja del gráfico de la página 9 del DOC del gobierno, objetivo ineludible si no queremos que dárnoslo en el secarral a que estaríamos destinados. 
Bien, pues pocas esperanzas deja lo que hay en el resto de la página, que es la distribución de los fondos según objetivos. Su contenido económico es cero, nulo, y hace temer que esa cantidad esperada como el maná quede en aguda de borrajas, y vaya a subvencionar actividades vagas y ambiguas, por las que se puede producir un deslizamiento hacia el más puro despilfarro. 
He hecho traducir esa página...

Que es un resumen de lo anterior objetivos del gobierno, y como empleará y en qué porcentaje la cantidad total asignada de 140 mm euros.
Notemos, en primer lugar, que se espera un efecto multiplicador de esos 140 mm de 500 mm, es decir un multiplicador no desdeñable de 3,6 € por cada € gastado. ¿Es razonable esperar tal cantidad?

Transición ecológica 
Igualdad de género 
Transformación digital
Cohesión e inclusividad

El plan de España para la recuperación, resiliencia y transformación 

Con la ayuda de Next Generation EU [ El plan de España para la recuperación, resiliencia y transformación / el plan RRT de España] prevé utilizar 140.000 millones de euros en inversión pública y movilizar hasta 500.000 millones en inversión privada. Se espera que esto eleve el potencial de crecimiento de España en más de un 2%. Cuatro objetivos generales y diez áreas políticas concretas. 

 

1-Agenda urbana y rural: 16,0%.

2-Ecosistemas e infraestructuras: 12,2%.

3-Transición energética:  8,9%.

4-Administración pública del siglo XXI: 5,0 %.

5-Modernización y digitalización: 17,1%

6-Ciencia e innovación: 16,5

7-Educación y conocimiento: 17,6%

8-Empleo y asistencia social: 5,7%

9-Industria cultural: 1,1%

10-Transformación del sistema fiscal: ---


Para responder, veamos en los cuatro recuadros al principio, izquierda, los objetivos principales, que son desde luego poco concretos, muy difusos, que no dejan adivinar qué palanca va a ser la que se impulsa. ¿Cohesión e inclusividad? ¿Que se interpreta por esto?
Estos objetivos que suenan pomposos son un puro vacío. No discutimos su valor a largo plazo, pero no parecen designados para hacer una política keynesiana de revitalización. Se corre el  riesgo de caer en la inanidad absoluta. 
A la derecha, vemos la distribución porcentual por las actividades elegidas, que tienen un tono sospechosamente arbitrario. En fin, que es sospechosamente parecido a un plan E de infausto recuerdo.
Para animar la demanda e infundir la confianza que no hay, el mejor camino sería, o bien emprender obra que creara empleo (y consumo), o bien una desgravación en firme, generalizada, relacionada con el empuje de la inversión de la sociedad entidades beneficiadas. No hay por qué descartar una combinación de las dos, pero sí se trata de ganar confianza, el peso debería ser puesto sobre la segunda alternativa. La oferta de recorte de tasas impositivas, obviamente relacionadas con la productividad esperada, debe tender al mayor horizonte posible, para que los agentes no lo tomen como flor de un día que más vale atesorar.
Así, parece muy incierto alcanzar un multiplicador del 3,6 para los 140 mm € recibidos de Bruselas. Como es muy improbable que, como El doc. del Gobierno de España dice, (página 3), como la formación bruta de capital fijo creció el 6,8% en 2017, el 6,1% en 2018, y solo el 2,7% en 2019 para finalmente caer el -18,3 en 2020... Ahora bien, el cálculo del Gobierno es que en este 2021 la inversión habrá crecido -sin las ayudas del plan europeo- el 7,2% pero gracias al Plan de resiliencia, etc etc etc crecerá ¡UN 15%¡ 
No hay donde agarrarse a la seriedad. Añadamos que el plan anterior de ayuda, de 56 mm €, sólo se cubrió en un 34% de esa cantidad... y no parece que esos mermados miles de millones tuvieran efectos potentes y duraderos. ¿Por qué ahora sí?

sábado, 16 de enero de 2021

Keynes versus Hayek (III)

Entrados los años treinta, el debate entre Keynes y Hayek se enfrió bastante; por una parte, Keynes le escribió a su contrincante que creía más interesante dar forma a sus ideas en el libro que estaba escribiendo. Por otra, Hayek se encontró con un nuevo frente en su propia casa, con la llegada de Hitler a poder y la posterior invasión de Austria por Alemania, lo que le llenó de angustia. Se dio cuenta que sus objetivos ahora eran distintos, que tenía que demostrar que tan peligrosos como los comunistas lo eran los nazis, sobre todo cuando viajó a su país y le contaron los horrores nazis. Es significativo que la familia Hayek - su mujer y dos hijos - que hablaban alemán en casa e inglés fuera, se convirtieran en anglófilos totales como rechazo del nazismo. Hayek empezó a romper con sus raíces austriacas, y poco a poco abandonaron la idea de volver. “En cierto sentido, me volví británico, era una actitud natural para mí”. “Era como entrar en un baño caliente que estaba a la misma temperatura que tu cuerpo”. 
De esta fase vital de Hayek quizás surgió lo que para mí es lo mejor de su obra, en la que demostraba que una economía socializada o nazificada era un desastre porque los preciso eran decisión del tirano, y no había precios libres que orientaran la producción de la única manera factible, por la inversión privada. Ahora bien, que nadie se equivoque. Keynes siempre estuvo de acuerdo con eso y nunca propuso intervenir los precios. Es más, Keynes odiaba las guerras, y esa sentencia tenebrosa de que “no hay como una guerra para acabar con una depresión”. “Bien - decían Keynes -, están reconociendo que el gasto público y la deuda son eficaces para sacar a la economía del pozo , ¿por qué no hacerlo en tiempos de paz?”. 
En febrero de 1936 se publicó la “Teoría general de la ocupación, el interés, y el dinero”, donde Keynes exponía sus nuevas ideas, sin dejar de usar su acidez habitual para pinchar a la teoría austriaca. Una de sus primeras batallas, lidiadas brillantemente, fue la “Ley de Say”, que decía que el dinero era neutral porque siempre iba al mercado a gastarse en un bien o en un activo. Nadie estaba tan loco para guardar algo estéril que no rendía nada, salvo como previsión de gasto. Keynes reinventó la teoría monetaria, dandole una firmeza que ha durado hasta ahora. Keynes no era un deductivista como lo eran los austriacos; el observaba los hechos, y desde luego constató que había una demanda de liquidez que, en tiempos normales, era constante, pero en tiempos de turbulencias tenía cambios causantes de grandes contracciones. El dinero dejó de ser neutral. TTorpedo en la línea de flotación de Hayek & al. Porque si aumentaba la incertidumbre y, por ende, el ahorro sobre la renta, desde luego esa demanda de liquidez a cualquier precio del tipo de interés, no se iba a gastar en consumo o activos. Era una demanda de dinero causada por la incertidumbre. Según sus seguidores, Keynes era un economista financiero de primera línea, y la primera traición vino de sus adeptos que quisieron conciliarle con la economía clásica (Hicks, Samuelson & al).
Otra aportación fue el multiplicador del gasto. Toda libra gastada por el gobierno en proyectos no asumidos por el sector privado, tendría un efecto multiplicador relacionado con la velocidad de circulación de esa libra. Y lo mejor que podía hacer el Banco Central era emitir liquidez para que la velocidad de circulación aumentase. Esta idea fue adoptada por Friedman, que no se refrenaba en reconocer las aportaciones de Keynes. En realidad la teoría monetaria de Friedman es un 99% la de Keynes, con matices para que no se notara que la había tomado de su peor enemigo (Friedman logró su fama como polemista contra un fantasma). 
Un objetivo de Keynes, ya mencionado antes del libro, era advertir de peligro de que una sociedad hundida económicamente se polarizara hacías los extremos políticos, como él mismo advirtió en su “Consecuencias económicas de La Paz (imprescindible)”, su primer gran éxito (escrito sobre La Paz de Versalles de la Primera Guerra Mundial), y bien visible en la polarización que hemos vivido desde la crisis del 2008. Para Keynes los Austriacos tenían un modelo inaplicable a la realidad, lleno de automatismos que llevaban a la economía a un nuevo equilibrio con pleno empleo, totalmente inexistentes. De hecho lo que era de esperar si no se hacía nada era una desmoralización que podía llevar a la guerra, como demostraban los nazis. El triste estado hoy de Latinoamérica y su deriva hacia el comunismo enseña con toda su crudeza las consecuencias de la inestabilidad económica. 
Esa polarización la hemos visto en todos los rincones de mundo. Veremos el resultado de la contracción de la pandemia.

(Y aquí termina lo esencial del debate cara a cara entre los dos gigantes. El debate prosiguió por otros caminos menos personales, pero el hecho es que Keynes- o mejor dicho, un esquema empobrecido llamado con su nombre -, se hizo amo y señor de la economía. A este fantasma le combatió Friedman, gran economista y propagandista, seguido por su discípulo de Chicago Lucas. Pero Hayek fue resucitado por Margareth Tahtcher y su amigo Ronald Reagan en los ochenta, año en que la economía dio un giro de 180º. Lo que vino después fue el triunfo de los clásicos hasta la Gran Recesión, 2008, que nos ha dejado a todos con más preguntas que respuestas.)