"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

sábado, 18 de agosto de 2018

La agonía de Venezuela. Otros casos de hiperinflación

El tirano Maduro sigue hundiendo su país cada vez más hondo. Ha logrado que la inflación, según el FMI, llegue a 1000.000 % anual. Así que ha decidido actualizar los billetes a la nueva situación, quitando ceros,  y ha inventado una nueva divisa, el Soberano, que para más garantía irá ligada “sólidamente” a una criptomoneda de su invención, el Petro, a su vez ligado a ¿las cantidades, el precio? de petróleo. El Petro, desde su emisión, no a despertado el más mínimo interés de los inversores. 
La paridad Petro-Soberano implica una devaluación del 96%, aunque dada la inflación de un millon% parece ridícula. 
Por otra parte ha decretado un aumento de los salarios públicos y privados de 3400%,lo que no subsanará la inflación del millón, pero a buen seguro ilusionará a alguien. 
Me gustaría añadir un comentario más, y es que la pregunta natural que uno se hace es, ¿Cómo se sale de esto? bueno, La referencias históricas no son optimistas, desde la hiperinflación de Alemania en los años 1920 a la de Argentina en los 1980 : salir de una hiperinflación requiere provocar una brutal recesión, y eso siempre crea conflictos sociales y estallidos de violencia. En el caso de Alemania, la suma de frustraciones de la pérdida y las indemnizaciones de la I Gran Guerra, más la hiperinflación y posteriorcontraccion, abrieron el camino al poder a Hitler, y a la Segunda Guerra Mundial. Hitler es la respuesta a la profunda frustración social. Llegó al poder por las urnas. 
Argentina no llegó a eso. Raul Alfonsín, el creador de la hiperinflación, perdió la elecciomes ante un peronista que, sorprendentemente, quiso acabar con la hiperinflación más o menos ortodoxamente. Fijó el tipo de cambio de una nueva moneda, el peso, al dólar, y se comprometió a no emitir un peso mientras no entrará un dólar en el Banco Nacional de Argentina. Es decir, estableció lo que se conoce como un Currency Board, como un patrón $ con la moneda local, lo que hacia la creación de dinero dependiente de la política monetaria USA. Durante cuatro años funcionó, hasta que EEUU contrajo su Oferta Monetaria en 1991 por razones internas, y los tipos de interés subieron. Rápidamente argentina entró en sospecha de que no tendría liquidez suficiente, y además la banca matriz USA de los bancos argentinos anunció que ellos no harían de prestamistas de última instancia, es decir, no ayudarían a sus filiales. Estas rápidamente fueron sospechosas de quiebra. 
El problema, como siempre en estos casos, es de caída a cero de la confianza, la salida en masa de capitales, hsta que el gobierno, en una crisis política inaudita, cerró la frontera a la salida de depósitos en pesos, y luego incluso a los depósitos en dólares. No solo eso, sino que se apropió de ellos y declaró que no pagaría su deuda exterior. Es decir, robó sin miramientos a los que poseían algo y no pagó su deuda. 
No es extraño que por entonces más del 50% de los argentinos quisieran expatriarse. 
Ahora, de nuevo, argentina vuelve a las andadas, y ha tenido que pedir ayuda oficial al FMI. De momento la sangría se ha parado. Turquía tendrá que hacer los mismo, si no quiere caer en el pozo de Venezuela, pero los tiranos populistas son reacios a que les intervengan las cuentas. 
Como se ve, no es fácil salir de una hiperinflación. Requiere un estado político apoyado por la voluntad mayoritaria, para ejercer una política económica ortodoxa de moderación. Y eso no es fácil en algunos países con tendencias seculares a la demagogia... que el fondo es lo que alimenta la hiperinflación. No, no es una cuestión técnica. Es una cuestión cultural. 

viernes, 17 de agosto de 2018

Génova no será un caso único

Nos advierte Tony Barber en el FT que la desgracia de Génova es un mal de occidente. A ambos lados de Atlántico se da una penosa degradación de las obras públicas, ya no solo iniciadas, sino en su aspecto de conservación. Ya sabemos lo que se dice de las infraestructuras de EEUU, pero no son las únicas. Alemania ha tenido que cerrar un importante puente, también orgullo de la ingeniería, por advertir grietas, y no será abierto al menos hasta 2020. Recuérdese el trágico accidente del AVE en Galicia, hace pocos años. 
Todo esto pone en candelero el eterno problema de déficit público y la deuda, por una parte, y por otra la evidente rentabilidad a largo plazo de la inversión pública cuando se hace con sentido. El puente de Génova soportaba mucho más tráfico que el predicho en su construcción, lo que da una idea de su necesidad. La rentabilidad de las infraestructuras públicas son difíciles de estimar, pero es obvio que reducen costes y precios privados a largo plazo, y por ende aportan un beneficio social. 
¿Podemos decir otra vez que es culpa de la crisis, que cercenado la capacidad financiera? ¿O no será que hemos perdido una oportunidad de oro, de tipos de interés extremadamente bajos, para suplir con la inversión pública el desmoronamiento de la privada? Esto es lo que deben plantearse las autoridades europeas, como bien a señalado Salvini (aunque exageradamente), que con sus planteamientos unidireccionales de represión del gasto público, no han visto el vacío de capital que se estaba formando. 
¿Keynes o no Keynes? El error de los keynesianos fue querer hacer una política expansiva permanente, pero es obvio que hay momentos en que con tipos de interés cero - lo que significa que la gente quiere liquidez y no gastar - los gobiernos podrían haber hecho una inteligente política de compensación. 
La semana que viene tendrá lugar las reuniones de Jackson Hole, que organiza el Banco Federal de Arkansas. Se reúnen  allí los banqueros  centrales de Mundo, aparte de economistas punteros. Curiosamente, el tema a debatir es si la concentración de capital y empresas que ha tenido lugar es la causante de que los salarios se muestren tan contenidos. En la imagen, la evidente concentración por ramas de actividad en EEUU ha aumentado la tasa de beneficio, mientras que los salarios se ven estancados tras su estrepitosa caída en la crisis. 



Una de las cuestiones que podrían tratarse en Jackson Hole es cuánto hubiera contribuido a paliar el problema una buena política de infraestructuras, que ciertamente hubiera subido los salarios. 
Concentración, monopolización, salarios exangües, infraestructuras desfallecientes... no pretendo hacer demagogia, pero la gestión de la crisis ha tenido sus fallos, fallos cuyos efectos durarán, porque el momento de actuar se ha pasado, evidentemente. Ahora estamos en otros temas, como la amenaza turca y cía. No confío en que la gestión sea mejor. Ni por parte de Turquía, que es un país en descomposición, ni por parte de las potencias, cuyo Máximo interés es posar al vecino. 

Begoña

Me entero en un par de diarios - El Mundo, Emília Landaluce, OK diario - que Begoña Gómez, esposa del Presidente Sánchez, no tiene título universitario, pese a lo cual, por medio de un truco oficinesco, consigue dar un máster a alumnos licenciados. 
El truco consiste en que ella esta fuera de la plantilla de la UCM; da el curso como miembro de un organismo hecho ad hoc para ella. Así mi sobrino de seis años podría dar clases a licenciados y doctores. Y se lo pasarían mejor, porque tiene gracia el chaval, se partirían el culo de risa. 
Según Landaluce, el padre de la susodicha tenía una sauna llamada “Adan”, para homosexuales, que por lo visto no daba dinero suficiente para pagara una licenciatura a la chica. No me extraña, porque esos negocios o son cadenas por toda España, o son cutres y con pocos clientes. 
No importa. Por lo visto ya sabía que su marido sería presidente de gobierno e iba a conseguir milagros con los quítame allá esas pajillas, que un buen partido es mejor que una carrerilla. ¿A qué dedicó sus juveniles años Begoña, si no estudiaba? ¿Ayudaba a papá en el negocio?
Sánchez, en poco más de dos meses ha demostrado ser un especialista en dirigir circos, de manejar el látigo como un maestro, y sacudir pulgas dormidas en cualquier rincón de la caspa universitaria, que es mucha. 
Hay que agradecerles que nos informen del patio de monipodio en que se ha convertido la Universidad española, un máquina se expender títulos a cambio de subvenciones y donaciones que mantienen el circo. El circo es sobre todo trincar. Trincar en círculo, que eso multiplica mucho. 
Pero no importa, porque lo más importante es el máster de Casado, que ya está a nivel de jueza. 
Todo esto no son más que detalles de la falta de estética - la ética ya se perdió irremisiblemente - de la papilla asquerosa que nos echan todos los días, ese mejunje lleno de gente como Torras y Colau, que nos castigan con su mera presencia. Por no hablar de Chimo Puig. O de Kichi. 
España da asco y pena. Se descompone a la vista de todos sin que nadie tenga la capacidad de frenar el derrumbe. Somos espectadores involuntarios. El que quiera ver, porque hay muchos más con borriqueras. 

martes, 14 de agosto de 2018

La economía fraudulenta

En 

La propuesta de Trabajo Garantizado: marco conceptual y objetivos (II)

“Vamos a presentar la propuesta de Trabajo Garantizado: cuáles son sus fundamentos; qué objetivos persigue; cuáles son los beneficios esperados; cómo incluirla en una agenda política más amplia; y, finalmente, cómo diseñarla e implementarla,”





volvemos a la fantasmal idea que todos los economistas hasta ahora se han equivocado y que existe, gracias a la MMT (Modern Monetary Theory, ver mi blog anterior) la posibilidad “evidente” de que no  haya paro y que todo el que quiera trabajar lo haga, a un salario satisfactorio para todos. 
En el artículo no hay más que una fantasmal idea que el Estado puede ofrecer a los que estén parados en el sector privado todo el trabajo que pidan. 
Realmente no hay más contenido que éste. No habría paro si el gobierno se ocupara de rellenar este vacío. Punto. ¿Cómo se financiaría? Ni idea, salvo lo que insinuaba en el primer artículo de monetizar toda la deuda pública que hiciera falta. En este artículo II ni se molesta en mentarlo. Lo único que hace es citar a una tal 

Pavlina Tcherneva (que) define el pleno empleo como una situación en la que cualquier persona en edad de trabajar, y que desea hacerlo, puede obtener un empleo con un salario y condiciones de trabajo dignas. Esto incluye, entre otros, a los nuevos participantes que se incorporan en el mercado laboral; a personas con "desempleo oculto", que normalmente no se cuentan en las estadísticas oficiales; y aquellas que trabajan involuntariamente a tiempo parcial u otras formas de trabajo precario.




Acudimos a Internet para saber algo más del mensaje de esta Pavlina, de la Universidad de Missouri, y la verdad es que dice exactamente eso: todo el que quisiera trabajar podría hacerlo para el sector público (SP), con tal de que éste se molestara en colocarlo a podar árboles, hacer carreteras y puentes, y todas esas cosas que no están hechas por desidia y mala fe. 
Lo mismo daría, digo yo, que el SP diera el dinero al sector privado para crear esa demanda de trabajo que absorbiera la oferta insatisfecha. Porque, ¿qué más da que ese tramo de trabajo lo ofrezca uno que otro, si el dinero lo pone el Estado? 
¿Será porque la empresa privada lo iba a disponer para otros fines? Eso es indudable, porque sabemos de las aviesas intenciones de la empresa privada, con su manía de los beneficios. No, es mejor que sea el Estado que defina los fines de ese dinero, que no nos explican de dónde sale. 
Parece ser que esta gente cree que al crear empleo, se crea gasto que generará un ingreso para otros, pues los salarios así pagados se gastarían en consumo y esto iría como ingreso al sector privado. 
Esta teoría sólo es válida en caso de recursos no usados, como sucede en una recesión, en que la tasa de paro aumenta por encima del que había en el techo del ciclo, y entonces se puede hablar de recursos inutilizados que además sufren de “histéresis”: pierden efectividad laboral y es cada vez más difícil reubicarlos en el mercado. Esto lo hemos sufrido en España más que en cualquier otro país, dado que nuestra tasa de paro es la más alta de mundo adelantado. 
La histéresis no es una broma. Puede afectar a la vida laboral de generaciones. En Larry Summers, tenemos, esta vez de una voz auténtica y fiable, una exposición de política monetaria para reducir la histéresis, y otros efectos de la recesión, que no tiene nada que ver con los cantamañanas Laborda/Tchervena. Es una oferta alternativa de estrategia monetaria para obviar los fallos que se han detectado de la actual, en que sólo se persigue el objetivo de estabilizar la inflación al 2%. Pero se trata de un análisis serio, en el que se critica que la política monetaria actual prolongue las recesiones e incluso afecte a la productividad negativamente. 
Obviamente, la tesis de Summers no se sale del marco conceptual de que la economía tiene que partir de la base de que los recursos no son ilimitados, y que lo que usas para un fin no lo puedes usar para otro. Además, este planteamiento básico es intertemporal, lo que quiere decir que los recursos que uses hoy no los tendrás mañana disponible, y que la estructura de precios futura, que todos desearían conocer, es una de las claves del buen o mal funcionamiento de la economía. Si te equivocas hoy, luego es difícil rectificar la falsa tendencia. 
En este aspecto se dirime la cuestión principal entre la economía de mercado y el comunismo (porque no hay otro nombre). La economía de mercado es imperfecta, la comunista es catastrófica definiendo los objetivos en la asignación de recursos. Y eso sin tener en cuenta el sesgo hacia la corrupción (¡más todavía!) en los recursos que gasta el Estado. 
¿Qué pasa con la productividad, qué con el ahorro, qué con la ligazón presente-futuro, tan crucial para la buena marcha a largo plazo de un país? Está bien que el estado se arrogue ciertas funciones, pero no todas. O bien ese dinero monetizado se usa escrupulosamente, por ejemplo en educación compitiendo con la privada, o bien crearemos suplantación y, por falta de límites, duplicidad e inflación. La productividad caería por los suelos, y el país se haría rápidamente no competitivo, expulsado de todos los mercados internacionales, autóctono, como lo es Venezuela hoy, y por ende catastrófico. 
Téngase en cuenta que Summers está hablando de EEUU, un país cuyas universidades, privadas, son las mejores del mundo. Eso no es óbice para que haya universidades públicas, pero es evidente que si todas lo fueran, EEUU no estaría a la cabeza de la tecnología. ¿Pero qué les importa a estos fraudulentos economistas tales frivolidades? Nada. Para ellos, un seudoparado desmochando árboles es lo mismo que un técnico de laboratorio con años de formación, puesto que los dos están ocupados. Que el segundo esté creando futuro, da igual, se la pela. ¿De verdad que usan la cabeza? 
Ya dije en mi artículo citado que la economía no es ideología. Pues desgraciadamente, en España sí. Se habla por hablar, se confunde al profano, se crean ilusiones falsas, y se borra de un plumazo la base sobre la que se construye una economía medianamente auténtica. 

lunes, 13 de agosto de 2018

Las tonterías de los mejores economistas

Antes de la crisis de 2007, se estaban acumulando desequilibrios mundiales muy serios, que empezaron a preocupar a los economistas más concienzudos. 
Esos desequilibrios se focalizaban en el gran déficit exterior de EEUU, hasta un 10% del PIB, frente a un superávit de China similar en tamaño, pero de signo opuesto. ¿Cómo se había llegado a esta situación, en la que EEUU importaba todo lo que vendía China ( y otros países)?  Este país mantenía artificialmente una competitividad con un tipo de cambio muy devaluado, lo que conseguía comprando dólares por yuanes, es decir, emitiendo yuanes. China no es una economía libre, así que podía contener la inflación interna mediante medidas administrativas. 
Es curioso lo que empezaron a decir los economistas americanos más conspicuos sobre lo que podría pasar, en todo caso un inevitable hundimiento de EEUU. En el párrafo que sigue, que extraigo de un libro que será famoso (“Crashed”, Adam Tooze) un ejemplo de los más renombrados:

Los desequilibrios eran preocupantes, pero, al menos en lo que respecta a los países con superávit, se creyeron que la primera conmoción en el caso de un desenlace sería soportada por la otra parte.  Sería Estados Unidos, la gran economía deficitaria del mundo, la que devaluara su moneda y sus tasas de interés aumentarían a medida que los inversores extranjeros abandonaran los activos estadounidenses. Fue este escenario el que causó preocupación a Orszag, Rubin y al senador Obama. No estaban solos. En el prestigioso diario de la casa del Consejo de Relaciones Exteriores, Asuntos Exteriores, Peter G. Peterson, presidente del consejo, el Instituto de Economía Internacional y Blackstone Private Equity Group, alertó sobre los déficits gemelos de Estados Unidos. Los economistas Nouriel Roubini y Brad Setser advirtieron que si los inversores perdieran confianza, Estados Unidos podría enfrentarse a una depreciación muy repentina del dólar y un aumento masivo de las tasas de interés (como hoy en Turquía). Bien podría ser la peor recesión experimentada desde la Segunda Guerra Mundial. Y América no solo estaría deprimida. Sería humillada a manos del creciente poder de Asia. Por supuesto, si Estados Unidos sufriera una crisis, China también estaría herida. Niall Ferguson y Moritz Schularick propusieron el término "Chimerica" ​​para describir el complejo económico sino-estadounidense. Para Larry Summers, que se había mudado del Tesoro a un período nefasto como presidente de Harvard, reavivó los recuerdos de la destrucción mutuamente segura de la era de la guerra fría. En el corazón de la economía mundial, dijo a las audiencias de Washington, había un "equilibrio de terror financiero" .35 La diferencia era que en la guerra fría, la economía había sido el fuerte de Estados Unidos. Ahora, la carta de triunfo de Estados Unidos consistía en la esperanza de que era simplemente "demasiado grande" para que China lo dejara fracasar. Difícilmente fue un diagnóstico tranquilizador.

Es claro que no dieron una. Su gran error, en mi opinión, es que analizaron EEUU como si fuera un país cualquiera, casi tercermundista, y no tuviera unas instituciones que diferenciaban su economía de las demás. Porque lo que paso no fue lo contrario, pero algo así. El paises que se convirtió en refugio por la confianza que daba fue EEUU, y pese a su política de relajación monetaria (lo contrario a lo recomendado) y su aumento de déficit fiscal de un billón decretado por Obama, o quizás gracias a esa política, fue el primero en salir de la crisis. A China tampoco le fue mal, por la enorme cantidad de reservas de divisas que poseía, gracias a su política de yuanes débil/dólar fuerte. China, decidida a no pasar por una recesión, implementó una política puramente keynesiana, de expansión monetaria y fiscal, lo que le permitía sus buenos equilibrios de balances. China y EEUU, las dos superpotencias que en gran parte crearon los desequilibrios de la crisis - pues el déficit enorme de EEUU había que financiarlo con entradas de capitales -, No pensaron en que la banca americana estaba multiplicado por mil los riesgos con su juguete de hipotecas basura camufladas en las famosas MBA. Instrumento en lonchas de mayor a menor calidad, pero con el márchamo de la loncha de arriba, la más fetén. Esas bombitas circularon por el  mundo, emitidas por la banca USA, y envenenaron a Europa. 
El caso es que los economistas famosos, algunos Nobeles, hacían bien en estar preocupados, pero erraron en adivinar por donde venían los tiros. El dólar no se despeñó porque los extranjeros no perdieron la confianza en EEUU, y con razón, pues en 2009 ya estaba creciendo. En 2012 ya había recuperado el nivel de PIB anterior a la crisis. 



Otro error fue que ninguno pensó en la crisis bancaria, ni en una contracción con la de 1929. El gran fallo de la economía “Main Stream” es desdeñar el sector financiero, que apuntó estuvo de quebrarse entero. Todos eran economistas de la “síntesis neoclásica” para la que lo único importante es la economía real. Daba lástima ver a Robert Lucas reconocer poco después que ciertamente había habido una contracción del dinero, y que la FED había hecho bien en emitir más. 

domingo, 12 de agosto de 2018

Los “éxitos” de Trump

Una buena imagen... el éxito de Trump con su política de joder a los demás subiéndoles los aranceles ha resultado en esto



Una apreciación del dólar frente a la mayoría de las monedas, especialmente frente a los países Emergentes. 
No hay ningún misterio en ello. Los aranceles de EEUU suben y dificultan las exportaciones de los demás países a EEUU. Los saldos comerciales de dichos países se deterioran, y por ello empiezan a surgir dudas sobre su capacidad de hacer frente a sus deudas. Dejan de entrar flujos de capitales o huyen algunos, ergo la moneda se deprecia. 
Pero al apreciarse el dólar, las exportaciones de EEUU se hacen más difíciles... y Trump responde a ello, como ha hecho con Turquía, volviendo a subir los aranceles. Es una perspectiva nada grata, porque uno se pregunta cuál será el fin... de este trajín.
El dólar tiende a subir porque la economía de EEUU está muy fuerte, y atrae a muchos capitales. Las monedas de los países emergentes tienen a debilitarse por lo explicado antes. Trump acentúa estos movimientos con su política arancelaria, lo que no consigue más que tirar el delicado tablero de juego del comercio internacional  por los aires. 
Nunca he creído que el comercio internacional no esté trufado de política, pero por eso mismo hace falta mantener organizaciones como la OMC, y voluntad de cooperación, para sostener una estabilidad y unas reglas que, cuando se infringen, se han de sancionar por otros medios. Se requiere, primero, la ayuda de la parte fuerte, eso sí, ayuda condional que restablezca la confianza. Al final todo es cuestión de confianza perdida. 
La confianza da más autonomía para ejercer una política interior que no se puede hacer cuando no la hay. El problema de la moneda es que si sube mucho,  estrangula tus exportaciones, y si baja mucho, por cada unidad de deuda en divisas tienes que poner más dinero tuyo. Esa es la ventaja de EEUU: que se endeuda en dólares, su propia moneda, la que fabrica ella misma. Tiene más margen de devaluación sin que se cuestione su capacidad de pago. 
Trump, con esta política, y su política exterior, pone en peligro La Paz mundial. Sin embargo, su mandato está siendo un éxito que augura una reelección. Es para pensárselo, aguantar a tal zopenco 6 años más. 

Se emigra o se inmigra, pero no se migra

Hay una palabreja que me martillea los nervios: migrante. La palabra “migrante” no existe, como nos recuerda Sánchez Dragó, aunque esté en el diccionario. Es un anglicismo que nos han traído estos periodistas paletos que no tienen ni sesera ni, lo que es peor, oído. Existe el Emigrante y el Inmigrante, y luego las aves lo los peces, y otros animales, migratorios, que es algo completamente distinto. Dragó dice que es un 
Vocabulario conativo. ¿Conativo? Sí. "Función lingüística que intenta dirigir la conducta del oyente". Lo dice el diccionario. Punto redondo.
Otro vocablo nuevo que le da una patada a uno venerable, sancionado por la RAE, desapareciendo éste por la escotilla. 
Es como el “no te escucho” que ha sustituido al “no te oigo”, confundiendo crasamente la facultad con la voluntad de oír. No te escucho es que no me sale de los huevos oírte, mientras que no te oigo es no me llegan tus palabras, porque hace mucho aire, porque no gritas lo suficiente, o por lo que fuera. 
Y así se va empobreciendo nuestra lengua, poquito a poquito. 
Un migrante no es nadie. Un emigrante es una persona que va a buscarse el laburo a otra nación. Un inmigrante es el que llega a esa nación y es bien o mal recibido por ella. Aunque el hecho de que haya entrado con papeles hace suponer que es bien recibido. 
Pero no se puede poner al abrigo de una sola palabra al emigrante, al refugiado, al delincuente que huye, y a todo el que traspasa una frontera, legal o ilegalmente. 
Por favor, periodistas y gentes de igual ralea, vuestra primera obligación es examinar esas palabras que os meten de matute. Se emigra o se inmigra, pero no se migra.
En cuanto a los violadores de fronteras, tiendo a pensar que estas existen y han de existir mientras haya países con diferentes leyes y costumbres. Si en España, es un decir, existe un régimen democrático, las fronteras, como otras partes de Estado, están para defenderlo. Así que no hay más remedio que hacerlas inviolables para que entren sólo los que cumplen ciertas condiciones. 
He leído por ahí que en las pateras que llegan a España se cuelan de todo, malhechores incluidos. Pues resulta que la izquierda es en general partidarias de dejarlos entrar. Seguro que al contacto con la especial bondad de este pueblo - bondad o boboncia - se convierten en ciudadanos ejemplares. Yo no lo creo. Aunque no creo no de coña que la mayoría de españoles esté de acuerdo en dejarles pasar. 

sábado, 11 de agosto de 2018

Turquía y el IBEX

No es culpa de Trump lo que pasa en Turquía y, por contagio en el IBEX. Sí, Trump ha amenazado con subir otra vez las tarifas a Turquía, pero el problema de este país viene de más lejos. No podemos conformarnos con echar la culpa a Trump, que desde luego no es una joya, pero quien ha desencadenado los desequilibrios graves en Turquía es Endorgan, sobre todo desde que ganó las elecciones y se ha puesto a gobernar por decreto ley y, como dice Daniel Dombey, desde una especie  de real corte cada vez más monolítica:

La dura presidencia de Erdogan es de hecho un foco de preocupación. Después del intento de golpe, gobernó cada vez más por decreto. El año pasado, ganó un referéndum que amplió en gran medida los poderes de la presidencia, poderes que entraron en vigor después de que ganó un nuevo mandato como jefe de estado en junio de este año.

Muchos gobiernos están alarmados por lo que ven como un gobierno cada vez más arbitrario del presidente y la atmósfera cada vez más parecida a una corte...

La Lira turca no lleva unos días cayendo hasta el mínimo histórico anual. Como se puede ver en el gráfico, lleva cinco años de caída continua, habiendo perdido desde 2 liras/$ a 6,5 liras/$. Un 69%.



Al mismo tiempo, el tipo de interés de su deuda sube a niveles de crisis. Como dice Ambrose Evans-Pritchard,

La caída de la lira se ha combinado con una incipiente crisis de deuda. Los rendimientos de la deuda soberana a cinco años subieron 47 puntos básicos el jueves a un máximo de la crisis, de 21.2 por ciento. "Erdogan se ha quedado sin suerte: es un cóctel perfecto. Cuando los rendimientos se disparan así, las finanzas públicas se vuelven insostenibles muy rápidamente ", dijo Lars Christensen, un experto en mercados emergentes de Markets and Money Advisory.

¿Cómo no va a afectar esto al IBEX y otros mercados financieros que están muy metidos en Turquía? Sólo el BBVA posee casi la mitad del principal banco turco, como nos dice El Dato. Una barbaridad que uno no entiende como se puede cometer con los signos que se cernían sobre el pais. 
La caída de la Lira turca es, pues, esperable, y también lo es que arrastre a la baja no sólo a la banca española y al IBEX, sino a divisas de otros países Emergentes (EMs) en los que, casualmente, empresas españolas también tienen intereses. 
Así que no sé dónde El Pavito ve “que el IBEX estará mañana mejor de lo que parece”, pero a mí me extrañaría mucho. No descarto, obviamente, que un parón en la caída de la Lira deje respirar a la banca y al Ibex, pero será transitorio. El problema turco no es de un día. El contagio a tiros mercados tampoco. 
Además, yo veo el IBEX lastrado por cómo va la economía española, no tan brillante como dicen los sucesivos gobiernos. Juan Carlos Barba  nos llama la atención sobre una obviedad: España no ha recuperado, pese a haber crecido tanto en tres años, sus niveles de pre crisis. No solo las tasas son importantes, los niveles de renta y producción también lo son. Como vemos en estos gráficos del autor citado, ni en empleo, ni producción industrial, ni ventas de grandes empresas, estamos cerca del nivel de 2007:

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Este gráfico, como apunta con toda la razón Barba, 

... es muy interesante, pues recoge cómo ha afectado la crisis y la recuperación a las grandes empresas. Como se ve, su situación se ha suavizado debido a que están mucho más internacionalizadas que las empresas pequeñas, y la crisis, como sabemos, fue mucho más suave en el exterior. Aun así, como gran parte de sus ventas se realizan en España, no han recuperado ni remotamente el nivel de actividad previo a la crisis, excepto en lo que atañe a exportaciones. Como se ve, la crisis también ha sido un fuerte incentivo para la internacionalización.

Las ventas totales de estas grandes empresas se hundieron un 31,4%, y aún están un 14,5% por debajo de las de 2007. Es decir, que la crisis les afectó tanto como a las pequeñas empresas, pero su recuperación ha sido mejor. ¿Esto ha sido porque han acaparado más del mercado interior o porque exportan más? Es muy fácil verlo si atendemos a las ventas interiores, que llegaron a bajar un 38,7% y actualmente están un 26% más bajas que en 2007. Es decir, que la caída de la demanda interna les afectó más que a las pequeñas empresas y la recuperación del mercado interno ha sido más débil. Lo que quiere decir que sus relativamente mejores cifras se pueden achacar íntegramente a la búsqueda de negocio en el extranjero.

Las grandes empresas se han buscado la vida fuera (línea amarilla) pero las ventas internas y las totales están un 26% más bajas que en 2007. La brecha entre importaciones (línea verde) y exportaciones se cierra, por lo que hay que felicitar a estas empresas por el esfuerzo, aunque la contracción de la demanda interna juega un indudable papel en la contención de importaciones. 
Pero lo que tenemos delante es un frente de turbulencias financieras, que nunca se sabe por qué empiezan y cuando acaban. Es claro que Trump (que ha doblado las tarifas a Turquía ante la caída libre de la lira) va a ahondar el problema. 
A esto se ha de añadir las malas perspectivas de la deuda, si Sánchez saca adelante sus funestos proyectos de elevar el techo de gasto y el déficit - en consecuencia también la deuda -, en un panorama de subida de tipos de interés, y no sólo de los bancos centrales. En todo caso, el BCE ya no comprará deudas nacionales en el 2019, y el aumento de las necesidades financieras habrá que pagarlas en el mercado, que ya veremos de qué humor se encuentra después de las pérdidas en Turquía & co. 

martes, 7 de agosto de 2018

MMT. ¿Trabajo garantizado? Íncubos y súcubos

He estado leyendo a Juan Laborda, un economista español que ha sido abducido por la MMT. La MMT es la Modern Monetary Theory, que predice que la mayoría estamos  errados y que hay una forma de alcanzar el pleno empleo permanente. ¿Cómo? 
No voy a criticar la MMT porque la he estudiado y no he conseguido creérme sus conclusiones. Lo siento, pero no me creo que se pueda tener pleno empleo permanente ¿a qué salario, y sin otras consecuencias? Cuando en economía tocas algo, otra variable se descabala. Si das empleo a todo el mundo, a cualquier productividad, por cualquier salario que te sale de la retambufa, ciertamente estás afectando a todo lo demás. 
Yo creo en la economía que no preconiza milagros, porque si existieran los milagros, no existiría la economía. 
Precisamente la economía existe para arreglar conflictos entre unos intereses y otros, para atenuar las discrepancias entre unos mercados y otros, y lograr un resultado mínimamente satisfactorio, que  nunca podrá ser óptimo y a satisfacción de todos, porque lo que es seguro es que los objetivos de unos y otros no son siempre compatibles. Todos queremos un Rolls. No todos podemos tener un Rolls. Esto se arregla con una oferta de coches diversificada a precios diversos, y la mayoría conformándose con lo que puede alcanzar. Esta solución, que la da el mercado, no existía en el comunismo sovietico, donde había que esperar años a que te dieran un LADA que además era una mierda. 
Cuando digo mercados es que creo en lo mercados, porque los mercados existen. Es ridículo ver a los mercados como una conspiración. No lo son, son el resultado natural del deseo de consumir otras cosas que no tenemos, pero podemos obtener produciendo otras que desean los demás. No hay nada más natural. El dinero hace más fluido el mercado y más extenso y eficaz. 
Es la vieja definición de la Economía: “asignación óptima de los recursos escasos”, porque los recursos son siempre escasos comparados con nuestros deseos. 
Pero no creo en el Equilibrio General - No creo que en la realidad se llegue, sólo por el mercado, al óptimo paretiano. Porque los agentes comenten errores que les llevan a tomar decisiones no compatibles con las de los demás, así que siempre habrá demandas insatisfechas y ofertas sin vender. Pero se puede conseguir un razonable estado de cosas en el que el paro sea tolerable, como el 3,7% de EEUU hoy, y un inflación razonable, durante bastante tiempo. 
Por eso no me creo lo de la MMT, solución definitiva y perfecta que no entendemos porque somos tontos. No creo que exista el mundo perfecto en economía. No creo que dé igual la productividad, como dijo uno de los gurús de la MMT: “está muy sobrevalorada”. No creo que si el estado da trabajo a todos,  a base de emitir dinero, la gente buscaría colocarse en el trabajo más cómodo y menos productivo. No creo que hubiera mucho entusiasmo por trabajar, ni por emprender, condición fundamental del bienestar a largo plazo. Creo que eso no llevaría a una inflación galopante, a una defección de las empresas, y a una economía tipo argentina, turca, o venezolana, a conflictos con los acreedores, y a la necesidad de una intervención de éstos para recuperar parte de sus créditos. 
No sé de donde salen estos MMT, pero me parecen locos peligrosos. 
Por cierto, no sé si lo que dice Pedro Sánchez se inspira en esto, pero se le parece mucho: una justificación ex post, teórica, de cómo pagar a los clientes políticos: creando deuda y monetizándola. 
Por eso digo que es cosa más bien, como se decía en las Edad Media, de íncubos y súcubos

domingo, 5 de agosto de 2018

Al fin y al cabo, ¿no son la mayoría?

- ¿así, que según ud, las cosas en política pasan sin razón aparente? 
- así es, Señoría. Mire ud por ejemplo lo del conflicto del taxi. Durante más de una semana se han paralizado las ciudades de España. ¿Por qué? Porque los que se autodenominan taxistas, y no reconocen en derecho a llamase así a los que no son como ellos, no quieren que se altere la proporción de 1/30 que hay entre los nuevos entrantes - considerados capitalistas buitres explotadores - y las licencias que ellos consideran las únicas éticas.
Las otras formas de trabajar el transporte personal, que es llevado por esas empresas “torturadoras, esclavistas”, consiste en que el cliente llama a un teléfono, le vienen a buscar, le llevan sabiendo de antemano cuanto le cuesta, y le tratan con buenas maneras. Ya se sabe, “los esclavos son muy serviles con sus señoritos.”
- pero oiga, eso es otra forma de taxi, ¿no? 
- chiiis, no sea burro, señoría, Taxi es taxi, como No es no! Taxi y taxista sólo hay uno: el que posee en propiedad una licencia que le permite un pequeño monopolio, porque se conceden muy pocas, y aunque son documentos oficiales, luego son revendibles a un tercero, que paga una millonada porque hay muy pocas. Así se mantiene el nivel deseado de tarifa arbitraria y de capitalización, que es lo que se revaloriza la licencia. Estos son los buenos, los fetén, los “ángeles del volante”. Los demás son aspirantes a chiquilicuatres, porque nunca tendrán la consideración de sátrapas de los verdaderos taxistas, con su licencia - o licencias, porque hay algunos con 50 o 100 - en la mano, lo que le convierte en un empresario con empleados... 
 - y el problema,¿ cuál es?
 - Pues los otros, los “sin nombre” apenas personas, quieren trabajar. Ellos preferirían que les dieran una licencia, y entrar en el sacrosanto bandidaje de la cueva de Ali babá, pero los Taxistas se niegan a que se den licencias al primero que la desee... porque entonces su capital, su licencia, transferible por un pastón, se hundiría su precio. ¡Hay que estar a las duras y a las maduras! dice. A mí mi licencia me ha costado lo mío en servicias y sobornos, se ha revalorizado gracias a su escasez, y mis “derechos” son inviolables. En realidad no son taxistas, son especuladores de licencias con otro nombre. Y atascan una ciudad de 4 millones de habitantes tan panchos. Como dicen ellos mismos chuleandose, “no hay grúas ni tanques suficientes para desalojarnos...
Y eso lo sabe el gobierno, así que éste le pasa el marrón a las CCAA, pero sólo si lo quieren. 
Así que seguiremos siendo servidos por esta banda de maleducados engreídos, cada vez más crecidos, que tratan al cliente como quiere. Mientras, los subhumanos, sirven más barato, tratan con educación al cliente, que además sabe de antemano el precio del servicio... tras lo cual hay una mentira, pues como contaba uno de ellos, son pagados como trabajadores normales, con contratos laborales con sus derechos, etc. 
Después de ver la actuación chulesca de ayer a dos representantes del taxi, usaré las alternativas subhumanas cuando pueda, y pediré que las licencias del taxi sean libres, y sobre todo que no sean transferibles. Verás como se les pasan esos humos de dueños del mambo. 
- y por qué dice que las cosas pasan porque pasan en política? 
- quería decir que lo que rije es la ley del más fuerte. El gobierno es cada vez más débil, aparte que éstos temas tan cutres no le interesan. Esto no decide gobiernos. ¿Tenemos poder para resolverlo? No, pues arreando, que pase lo que sea, intentamos decir que negociamos, y que se despellejen. ¿Cuales son los débiles? Hombre! Los subhumanos, los del 1/30. Bien, pues que sigan jodiendose, que ellos son tan pocos que no van a paralizar la ciudad. Ceder otra vez ante los de siempre, ya está. Al fin y al cabo, ¿no es la mayoría? Si pueden parar una ciudad, lo son, y nosotros representamos siempre a la mayoría. Y así en todo. 
- Por oiga, ¿eso no convierte al gobierno en mafioso?
- No jodamos señoría, no jodamos. Que esas palabras las carga el diablo. 

sábado, 4 de agosto de 2018

Minsky Momentum

En mi blog - que yo llamo aquí “Visite nuestro Bar” -, tengo un comentario que me ha caído en gracia, y es el siguiente:

Cambiando un poco el tema si se me permite, ¿hay alguna entrada en el blog que se haya hablado sobre la futura crisis del 2020?, puede resultar absurda tal crisis como tantas que se ha predicho y nunca sucedieron, pero estaría bien un análisis desmintiéndolo o por el contrario dándolo como "razonable" y posible.

A lo que he respondido, 

No, en este blog no se ha puesto fecha a la próxima crisis, porque es imposible predecir. ¿Como sabe ud que serán en 2020? Puede ser, no le quito la razón, pero no hay motivos de peso para afirmarlo. Minsky predijo que la economía capitalista era inherentemente inestable, pero no predijo ninguna fecha. Predijo que la economía financiera tienen a producir endogenamente sus propios desequilibrios, pero dese cuenta de que sí fuera posible posiboe la FED echa exacta de una crisis, esta o se produce peoduciria, o se adelantaría. 
Una crisis en 2020 es posible. Hay factores que jugaron un papel en 2007 y Han empeorado, en primer lugar la deuda pública y privada. Pero, ¿sabemos qué puede desencadenar un aumento crisis de impagos y de caídas de los mercados? Ni idea. 
Lo que ud pide esta más relacionado con la nigromancia. Otra cosa es que pocos economistas supo ver que en 2007 la situación financiera era imposible. Nos embelasamos todos con la “Great Moderation”. Minsky nos hubiera puesto a parir. 


Me ha hecho gracia porque, como todo el mundo que sigue Inbestia sabe, los gurús más conspicuos llevan meses intentando augurar cuándo se producirá la próxima crisis bursátil. No suelo estar de acuerdo con el método que emplean, que suele ser intentar pronosticar la próxima recesión, la cual sería la causa de la próxima crisis. No suelen suceder las cosas así, sino al revés: los temblores financieros son la causa de las recesiones, no al revés (y esto le añade impredictibilidad). Pero qué duda cabe que si hubiera una recesión endogena, los mercados temblarían. Supongo que es lo que piensan los del modelo RBC (moldeo del ciclo real), que opinan que los recesiones son causadas por choques de baja de productividad que bajan los salarios e incitan a los trabajadores a trabajar menos, bajando la producción y creando recesión; hablé de esto hace poco, en “El modelo del Ciclo Real. Una visión clarificadora”...
Lo que pasa es que no hay quien se crea dicho modelo del Ciclo Real. ¿Que los trabajadores dejan sus mesas de trabajo o sus aperos y se van a casa para disfrutar de más ocio, porque el salario ha bajado? Y la mujer se queda tan contenta y le dice al  marido, “bien hecho Joaquín, nos iremos a las islas Maldivas a pegarnos unas vacaciones”... no, rotundamente no. 
La causa de las recesiones y de los ciclos es el mundo financiero, que es donde cotizan las expectativas, que son sobre las que giran los cambios de tendencias. Esto lo dijo Keynes y lo profundizó Minsky, uno en 1936 y el otro en los años 1950, pero quedaron aplastados por el paradigma superior, la síntesis neoclásica, que inventó y bautizó Samuelson (siguiendo a Hicks), síntesis que pretendía haber absorbido a Keynes. 
Pero Keynes no era absorbible por un modelo de equilibrio, porque para él el equilibrio no existía. Minsky, por su parte, definió la economía como algo en creciente inestabilidad entre la euforia y el desencanto, entre dos excesos difíciles de evitar. Y, ciertamente, donde se manifiestan antes y con más fuerza esa euforia y ese desencanto es en el mercado financiero. 
Si a alguien, como a los empresarios geniales de hoy en día, digamos Steve Jobs, de Apple, se le ocurre una idea que puede crear riqueza, lo primero que hace es buscar financiación, capitalistas, emitir acciones, crear un capital social, etc. Y a medida que crece la empresa crecen las complejidades financieras que la rodean, ya sea para atraer más capital, ya sea, por el contrario, para disminuir su dispersión y no perder el control. Ahí es donde se cuecen los ciclos, porque todo eso despierta el apetito por participar en el suculento pastel que se está cociendo o, por el contrario, los Animal Spirits keynesianos se funden como un souflé - por culpa de otra empresa que ha despertado determinados temores, o por una subida de tipos de interés, o por razones que nadie puede prever - y los valores caen. Luego, a posteriori, se puede investigar, pero el momentum no lo sabe nadie. Porque, repito, si se supiera con antelación, o bien se evitaría, o bien se adelantaría. Si la gente supiera que el día tal de tal mes de tal año iba a caer La Bolsa estrepitosamente, no duden que caería estrepitosamente antes. ¿A qué esperar? Por otro lado, si el gobierno viera con antelación  lo que iba a pasar, y anunciara que iba a poner el tipo de interés a cero y suplir la demanda privada con inversiones públicas, La Bolsa no caería. Por cierto, es así como China fue el único país que en 2009 creció con fuerza. Con política puramente keynesiana, como nos cuenta Wren-Lewis.

As Tooze recounts, China’s reaction was swift and bold. In November 2008 it announced a stimulus package of public spending worth 12.5% of GDP. (The Obama stimulus package, by comparison, was around 5% of GDP.) “Over the days that followed [the announcement], across China, provincial party meetings were hurriedly convened …” Within a year 50% of the stimulus projects were underway. Some of this stimulus paid for what Tooze describes as “perhaps the most spectacular infrastructure project of the last generation anywhere in the world”, the Chinese high speed rail network. Monetary policy was also relaxed. 

In 2008 as a whole, before the stimulus and hardly touched by the collapse in world trade, Chinese GDP grew by 9.6%. In 2009, when GDP in the advanced countries fell by 3.4%, Chinese growth was 9.1%. The stimulus package had filled the whole left by collapsing Chinese exports. (Source)

Nos acercamos a un Minsky Momentum. Eso es indiscutible, pero como he dicho, será inesperado, o podría ser atrasado a perpetuidad, como en China. Nadie sabe. Pero dado como piensan nuestras autoridades (como comenté en “Banca, Banco Central. Dinero. Pero, ¿quién lo crea”?, Bernanke confesaba no saber muy bien por qué el QE había funcionado) , lo más probable es que haya una caída de bolsa importante, con impagos de deuda, quiebras y demanda infinita de liquidez. Es lógico, las autoridades se tientan la ropa antes de tomar una decisión. Tienen que templar gaitas con la oposición - ¡por eso China pudo hacer lo que hizo contundentemente! - y cuando toma la decisión, han pasado semanas o meses. Es inevitable. Recuerden la majadera reunión de Botín y Zapatero, en mangas de camisa, como si fueran los amos del mundo, para demostrar que no pasaba nada grave mientras ellos estuvieran en la cumbre. Mientras, Bernanke, Paulson y otros pocos lucharon por aunar esa voluntad política que dio origen al QE, a la intervención bancaria, y a la Ley de aumento del déficit de Obama. En 2009 EEUU ya estaba creciendo. Pese a los obstáculos, EEUU demostró que se podían hacer cosas, con voluntad y convicción de unos pocos. Los citados movilizaron a los poderosos del sector privado y público, frenaron la quiebra de la banca, y pusieron la economía en marcha. 

viernes, 3 de agosto de 2018

Pero ¿quién crea el dinero?

He quedado un poco consternado con la escasa repercusión de mi artículo “Banco Central, banca. Dinero. ¿Quién lo crea?” En parte he  entrado en un terreno novedoso, aunque ya ampliamente aceptado, como se ve en la bibliografía, que aquí repito, por las instituciones más respetables. 

Fuentes (HT a Cullen Roche)

1 – Inside Money and Outside Money, Lagos R. 2006. 

2 – Repeat After Me: Banks Cannot And Do Not “Lend Out” Reserves, Standard and Poors, 2013

3- Money, Reserves, and the Transmission of Monetary Policy: Does the Money Multiplier Exist?, Federal Reserve, 2012

4 – Banks are not intermediaries of loanable funds — and why this matters, Bank of England, 2015

5 – Understanding the Modern Monetary System, Roche C. 2011.  


En parte, también, ha sido culpa mía, por deficiencia en la expresión. Además, en los manuales de la universidad todavía se cuenta la historia antigua, la de la banca intermediaria que por el multiplicador bancario crea dinero sobre las reservas líquidas que tiene. Todavía hay economistas, como Krugman, que se adhieren a la creencia de que la banca crea dinero a partir de un depósito de un cliente o del Banco Central (BC). Esta visión de la banca como intermediaria que crea dinero en proporción a sus pasivos es falsa, como intenté demostrar. Eso no quiere decir que el BC no cumpla un papel de cobertura en caso de huida de depósitos que podría hacer quebrara a toda la banca. Cuando un banco necesita liquidez, acude al mercado interbancario, en el que está vigilante el BC para que el gran mercado de la liquidez vaya fluido. 
Pero eso no quiere decir que un banco ha de esperar a disponer de un depósito para dar un crédito. Es al revés. Cuando un cliente pide un crédito, el banco se lo da si cumple las condiciones de fiabilidad, y le abre un depósito en el que deposita el préstamo para que el cliente disponga de él. El Banco ha engordado su balance con un activo (frente al cliente, que le debe la devolución del préstamo) y un pasivo, el depósito, que es un activo del cliente, y que es un incremento del dinero en circulación. Cuando necesita reponer fondos, como hemos dicho tiene la garantía de que BC actuará como prestamista de última instancia, al tipo de interés oficial (que es el que, mediante sus operaciones de mercado abierto, mantie en el nivel que quiere. Cuando se dice “la FED ha subido un cuarto de punto su tipo de interés, se refiere a ese tipo que rige en el interbancario)
La prueba de que esto es así la ofrece la Banca de Inversión, o “Shadow Bank”, que no está bajo el paraguas del BC. Esta banca también concede créditos sin esperar a ver cuántos fondos líquidos tiene. 
En realidad, la restricción que tiene el banco en cuenta es su balance y su ratio de capital que le marca la ley. No puede conceder las crédito que exceda dicho ratio, y si quiere hacerlo tendrá que hacer una ampliación de capital o bien dar de baja - liquidar - otro activo de la misma cuantía. 
En suma, un banco no espera a tener determinados fondos para conceder un crédito, si éste no lleva el activo al límite de la ratio de capital exigida. A posteriori cerrará sus posiciones abiertas, de tesorería y resto de balance, gracias al interbancario. 
Por cierto, en este mercado los bancos más importantes son dealers, que quiere decir que dan precio de compra y de venta por la liquidez, y es un mercado tan profundo y amplio que las diferencias entre ambos precios son mínimas. Eso sí, las trasancciones son tan voluminosas que que esas escasas diferencias determinan grandes ganancias o pérdidas a los bancos implicados. 
Resumiendo: el balance es más determinante que la liquidez disponible a la hora de conceder un crédito. El límite de la creación de créditos es la ratio de capital de la banca. Al conceder un crédito, la banca crea dinero de la nada (o del aire, como dice en inglés: from thin air) y no es el BC el que lo hace. Esto implica que en la creación de dinero intervenga tanto la demanda como la oferta de crédito,  y ahí sí que puede influir el nivel del tipo de interés. 
El BC es el prestamista de última instancia que cuando no existía había recurrentes huidas de depósitos y quiebras del sistema, por mucho que se empeñen en creer algunos soñadores que el patrón oro lo evitaba. Creer eso es como creer que la naturaleza humana es buena... por naturaleza.