"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

sábado, 7 de octubre de 2017

Por qué la ley de la Claridad no hace falta en España

Del blog De Santiago Gonzalez  extraigo este párrafo sobre la Ley de la Claridad de Canadá, que cerró el asunto de la secesión de Quebec, lo que anima a algunos retrógrados indultos como Podemos a pedirla para España. 

"Tengo yo para no olvidar que el padre de la Ley de Claridad, el ministro de Relaciones Intergubernamentales de Canadá, Stéphane Dion, dio su primera conferencia en España en Bilbao, el 25 de noviembre de 2003, tres años después de la aprobación por el Supremo canadiense de la Ley de Claridad y en las últimas semanas de su ministerio. Dion dedicó la mañana a visitar partidos políticos. Sería el suyo un modelo inspirador, pero el PNV no lo recibió. Durante el almuerzo al que nos había invitado a los organizadores* el embajador de Canadá en Madrid, alguien le preguntó por qué la Ley de la Claridad. Y él, amable y sonriente, dijo: "Porque nuestra Constitución no tiene un artículo segundo como el que tiene la de ustedes". Tengo testigos."
Es más, me temo que sería ilegal. Cualquier reforma de la Constitución tiene su propio proceso legal. 

jueves, 5 de octubre de 2017

La ostentosa falta de credibilidad de los bancos centrales

Como es bien sabido, desde el comienzo de la crisis, los Bancos Centrales (BC) han intentado reforzar la economía aumentando la oferta de liquidez. Esto es un derivado de las teorías de Milton Friedman, que decía que cuando una economía cae en recesión demasiado tiempo, o en deflación, bastaba que el Banco Central aumentará su emisión de dinero en firme (es decir, no con préstamos temporales o repos) para que la demanda resurgiera y la inflación volviera a su nivel normal. 

En uno de sus últimos artículos, es lo que recomendó para Japón, cuando aquel país empezó con sus problemas de deflación (Reviving Japan, 1998). Merece la pena destacar alguno de sus párrafos, porque el artículo es brillante, aunque, desgraciadamente, fallido. 

No hay límite en la medida en que el Banco de Japón pueda aumentar la oferta monetaria si así lo desea. Un mayor crecimiento monetario tendrá el mismo efecto que siempre. Después de un año más o menos, la economía se expandirá más rápidamente; la producción crecerá, y después de otro retraso, la inflación aumentará moderadamente. Un retorno a las condiciones de finales de los años 80 rejuvenecería a Japón y ayudaría a apuntalar el resto de Asia.

Es puro mometarismo, puro friedmanismo. Desgraciadamemte, la crisis de 2008 demostró que la teoría era falsa. Los BC del mundo decidieron atacar la crisis con dicha teoría (son varias las alegaciones de Bernanke a Friedman durante su mandato), y no es que su aplicación dañara las economías, pero no consiguió despertarlas del letargo. Se consiguió un status quo esperanzador, pero una esperanza que se trasladaba continuamente al futuro, como se puede ver en el gráfico adjunto para el BCE (cortesía de F Coppola, que hace un análisis de este punto en su blog).



En el gráfico vemos cómo se frustran continuamente, durante la crisis y sus secuelas de 10 años, las sucesivas expectativas al alza de los tipos de interés del Federal Fund, reflejadas por los contratos a futuros de dicho tipo de interés. La línea roja es el tipo efectivo. Como un Sísifo obcecado, los mercados han estado, alentados por los BC, previendo unos tipos de interés al alza que después, inevitablemente, la realidad de la economía hacia recaer. Esto es lo que Coppola llama la pérdida de credibilidad de los BC

Porque los BC, a su vez, han alentado, con su cacareado "Forward Guidance" - uno de los últimos instrumentos de política monetaria incluidos en la caja de herramientas -. El Forward Guidance ha conseguido poco más que las declaraciones oficiales de los BC, que años antes apenas llegaban a un párrafo, ahora necesiten páginas, con la esperanza de que los mercados "asimilen" la lección de lo que el BC desea, pero no siempre consigue. Como dice la autora citada, 

Si alguna vez hubo evidencia de la irracionalidad de los mercados, es este gráfico

Error tras error, los mercados previeron unas subidas de tipos que luego no se producían. Y en cuanto a esta credibilidad de los BC,

"Hay una pregunta abierta de más contundencia. Por un lado, los mercados forman su propia visión de donde creen que van las tasas, y esperan que el BCE vaya en esa línea. Por otro lado, el BCE se niega a hacer lo que los mercados esperan. Esto es un signo de su independencia - después de todo, un banco central que simplemente hace lo que los mercados esperan no tiene más independencia real que un banco central que simplemente hace lo que los políticos le dicen."

El problema es que el resto de la economía no ha respondido a la llamada (luego veremos que hay un condicionante muy especial en esta falta de respuesta). La oferta monetaria, por su parte, no se ha multiplicado como se esperaba, se ha embalsado en las cajas de los bancos comerciales, que no han dado crédito en la medida necesaria para una recuperación. El dinero en circulación proviene del crédito bancario, y éste no ha hecho acto de presencia. Sin embargo, los BC han seguido con la expansión de su cartera de bonos y otros instrumentos, que ahora se ven en la necesidad de ir reduciendo para "normalizar" la política monetaria, a la vez que se va recuperando un nivel de tipos de interés compatibles con esa normalización. 

Lo malo es que las economías, si han recuperado algo de dinamismo, no dan muestras de normalización. Es más, Peter Praet, miembro del BCE hace una predicción que desautoriza un tanto a su propia casa:

"Se espera que las tasas permanezcan en sus niveles actuales por un período prolongado de tiempo, y mucho más allá del horizonte de nuestras compras de activos netos".

Con la FED pasa tres cuartos de lo mismo, como vemos en este gráfico cortesía del FT u de Coppola: 



En suma, los bancos centrales, a través de su Forward Guidance para reforzar sus decisiones de tipos de interés y reducción de activos, han hecho un guiño a los mercados, guiño que parece no ser más que aceptar lo que los propios mercados decían. No puede durar mucho la autoridad de la autoridad (monetaria) si pretende que ella es la creadora de la situación. 
Pero vamos a la falta de respuesta de la economía real a tanto incentivo monetario. 
¿Por qué? Se pueden hablar de varias causas, como la ausencia de inversión real, que de paso ha colapsado la deseada productividad. Esto está íntimamente relacionado con la política fiscal de austeridad, en un contexto de caída de la demanda privada enmarañada en sus problemas de Debt Deflation. Sobre esto dice Coppola, 

Hay otra razón posible por la que el BCE puede verse obligado a mantener las tasas "más bajas por más tiempo" en el futuro previsible. El estrechamiento fiscal y monetario concomitante causa deflación (véase el Reino Unido en la década de 1920 o Alemania a principios de la década de 1930) y el pacto fiscal de la zona euro mantiene las políticas fiscales en toda la zona. Por lo tanto, el BCE se ve obligado por la posición fiscal a mantener la política monetaria laxa. Personalmente, yo llamaría a esto dominio fiscal, que podría parecer extraño dada la famosa "independencia" del BCE. Pero si el endurecimiento de la política monetaria causara deflación debido a una posición fiscal persistentemente excesiva, el BCE no tiene más remedio que compensar con la política monetaria.

Pero lo que de verdad da un poco de miedo es la tendencia creciente a la caída demográfica de los paoses desarrollados, especialmente europeos. Una política monetaria es tanto menos eficaz cuanto la población tiende firmemente a contraerse. El motivo es que la población es el sostén de la demanda, en primer lugar, pero también de la oferta, pues al fin a la postre el PIB año es más que una función de empleo y capital puestos en marcha. El truco es obviamente que que no sea una función simplemente aditiva - tantos empleados más tantas toneladas de capital - sino que haya un factor residual llamado productividad que es el que hace que la producción final sea un margen mayor que la suma de los factores de producción. Y aunque sea difícil medir ese factor y saber cómo computa en la función, lo importante es que todos los años se vea ese margen, porque su resultado, contablememte, se puede ver. Lamentablemente la productividad ha hecho mutis por el foro. 

En suma, tenemos una demografía en recesión, una productividad que ha desaparecido (lo que demuestra que el factor demanda influye en la productividad), y una política fiscal dirigida a la consolidación, todo lo cual debilita, como hemos vistos la política monetaria y no deja de ser un signo de la falta de independencia real de los BC). 

Los bancos centrales siguen siendo poderosos. Pueden hacer subir los mercados financieros, o hundirlos en la miseria. La liquidez creada y embalsada en los bancos comerciales a ido a inflar los mercados financieros. Una subida pequeña pero inesperada del tipo de interés oficial puede desencadenar un terremoto en los bonos, o en La Bolsa. Pero eso no es la economía real. Es ciertamente una parte cada vez más grande del PIB de las economías, pero está en duda creciente su utilidad social. Los BC deberían escrudiñar más al sistema financiero y sus riesgos sistémicos. Algunos indicadores señalan que estos han disminuido en algunos aspectos, pero en otros sigue habiendo las mismas dudas y la misma sensación que el vuelo de una mariposa en China puede desencadenar otra catástrofe.

Según Alfonso Guerra

http://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/audios-podcast/entrevistas/alfonso-guerra-el-psoe-tiene-que-votar-a-favor-de-la-aplicacion-del-155_2017100459d48f3d0cf2304a2738a576.html

miércoles, 4 de octubre de 2017

El Rey el único en su papel

Ayer, el rey superó por varias varas de medir a nuestros politicastros, demostrando que se pueden decir otras cosas tomando la realidad de frente. 
No se pueden decir las cosas más escuetamente, con tanta precisión como energía. Casi parecía estar abroncando a Rajoy porque le había fallado. Le abrió la puerta sin disimulo, a que aplique el 155, y todos los medios legales de que dispone. 
No tenemos un gobierno y estamos a punto de quedarnos sin estado, pero tenemos un gran rey. Es para congratularse. Yo al menos, no lo sabía. 


martes, 3 de octubre de 2017

La Ley de Transitoriedad, un latrocinio a España

La llamada Ley de Transitoriedad, que establece las bases legales de tránsito hasta que haya una nueva constitución de Cataluña, es un verdadero latrocinio para el patrimonio público español, sin que medie ningún tipo de negociación entre el nuevo Estado español y catalán para compensar por los bienes que por razones claras, no pueden ser devueltos. En El Mundo, podemos leer lo que dice esa Ley, sobre lo que más afecta a España y a los españoles residentes en Cataluña.

CAMBIO DE FUNCIONARIOS. La Generalitat asumirá las competencias del Estado en todo el territorio catalán, lo que incluye también a los funcionarios que actualmente prestan sus servicios en la comunidad, a no ser que renuncien expresamente y pierdan su plaza. Los empleados públicos mantendrán categoría y retribución, pero dependerían de una nueva administración. Para incorporar a estos trabajadores, la Generalitat convocará un procedimiento especial para cubrir los espacios imprescindibles «para garantizar el funcionamiento normal de servicios públicos». Además, pretende negociar con el Gobierno el traspaso del personal.

AMNISTÍA CON EL 'PROCÉS'. Antes de regular el Código Penal de la futura república, la ley de Transitoriedad quiere dejar sin efecto cualquier causa relacionada con el proceso independentista. Por eso, la norma remarca que los juzgados y tribunales deberán anular los procesos penales «contra investigados o condenados por conductas que busquen un pronunciamiento democrático sobre la independencia de Cataluña».

SE QUEDAN LOS BIENES DEL ESTADO. La Generalitat será la titular de cualquier clase de derecho real sobre todo tipo de bienes en Cataluña del Estado, remarca la ley, pese a que no concreta una posible negociación entre los gobiernos para el traspaso de activos y pasivos. También subrogarán todos los «contratos, convenios y acuerdos» firmados por el Gobierno y que sean necesarios para el funcionamiento del nuevo estado.

Ya solo esto da una idea de lo que pasará con la deuda de Cataluña en manos del Estado español. 
En suma, miles de personas que serán expulsadas de Cataluña, deberán ser realocadas por el Gobierno - lo que será un peso no desdeñable en la deuda española, aparte del drama personal -, mientras que las instalaciones pertenecientes al Patrimonio del Estado serán absorbidas por el nuevo Govern a título gratuito. Además, el Estado perdería su dominio sobre fronteras y puertos, terrestres, marítimos y aéreos, lo que no es desde luego desdeñable. El daño que representa la pérdida de las rentas del puerto de Barcelona, que creo que es nacional, además del efecto negativo del desvío del comercio hacia otras líneas de entrado o salida, es incalculable. 
Aunque sólo sea por esto uno se esperaría una reacción más contundente del gobierno nacional, y cuanto antes mejor, porque el tiempo hace las cosas irreversibles. 
Esta visión de la secesión no hace precisamente probable una relación normal entre ambas entidades si se produce la separación. Esto es un atraco puro y duro, sin consideración a la conveniencia de guardar buenas relaciones con el país vecino. 
Supongo que el Gobierno español está al cabo de la calle, que ha leído la ley. Un gobierno, ante el riesgo mínimo de que le saqueen sus bienes (de los españoles) de una región en la que viven muchos españoles no catalanistas, tendría que poner encima de la mesa la legislación que le permite evitar este saqueo. Concretamente, el artículo 155 de la Constitución hoy vigente. Esperar más es suicido,  porque una vez consumado los hechos anunciados, se habrá producido la secesión y la Constitución no tendrá vigor ni en España. Sí: lo peor de este caso inaudito de pasividad de un gobierno ante una rebelión es que el Estado español dejaría de existir, porque muerto el ser Constituyente, muerta la constitución de 1978, que tiene suficientes enemigos en España como para que sea volada por el capricho se los catalanes. Los de Podemos & Cía no tardarían mucho en pedir su reforma, seguidos de cerca por el PSOE, aunque su objetivo de calmar a los catalanes ya no tendrá sentido. Probablemente el rey debería irse a un largo viaje, y veremos asombrados el nacimiento de la República que nadie ha pedido. Esa República sería federal, es decir, de trocitos de España, aparte de las autonomías que opten por la secesión, ya que es tan fácil. 

lunes, 2 de octubre de 2017

¿Y ahora qué, españoles, catalanes?

Después del fracaso de ayer del gobierno, Europa y el mundo han abierto los ojos. Lo único que han dicho es que, sí, Rajoy tiene la razón legal, pero que la violencia no resuelve los problemas. Los independientes han ganado la batalla de la propaganda. Todos los medios y altos cargos dicen que el referéndum es ilegal, pero invitan a encontrar un camino del diálogo. ¿Qué camino? Mejor haría Europa en respaldar a la nación española, porque esto puede ser el comienzo del fin de muchas naciones orgullosamente europeas. No menos de veinte regiones con derechos históricos están deseando tener un referéndum de autodeterminación. 
Yo, por el contrario, creo que la fuerza es necesaria, pero no como la utilizó Rajoy, mandando a unos pobres policías y guardias civiles sin un mandato firme y claro y el respaldo expreso de de las instituciones. Además, la utilizó en el último momento, cuando cuatro años antes hubiera sido más efectiva. No esgrimir el artículo 155 le restó legitimidad, en gran parte por culpa de Pedro Sánchez (PSOE), que dijo que su apoyo no llegaba hasta allí. 
En todo caso, las cosas han evolucionado hasta un punto en que el Gobierno ha quemado sus naves tontamente, y los independentistas, por su parte, se han metido en un callejón de difícil salida, pero con su honor intacto. Han conseguido que, sin decirlo, la opinión internacional se incline a su favor al ver con malos ojos el uso de la violencia, lo que restringe las posibilidades del 155. Demasiada gente mirando y diciendo chs, chs. 
Así que no cabe esperar una resolución rápida. Si declaran la independencia, el Gobierno se supone que se la va negar. Eso obligará a los secesionistas a demostrar que van en serio, expulsando a todo el funcionariado español, militares y civiles, y autoridades, desde la Delegación del gobierno a autoridades de los puertos (que son españoles), en fin, todo lo que es poder del gobierno nacional, que no es poco, pero comomesta previsto en la golpista ley de transitoriedad . Esto, sólo puede tener una respuesta de Madrid, que no puede ser diplomática, obviamente. ¿Por cierto, se apropiaran de las instalaciones físicas, como las carreteras y el AVE?
Así que me río yo de los melifluos de Bruselas diciendo que de violencia nada. Pero si Madrid opta por no hacer nada por defender lo suyo, en el mejor de los casos  se establecerá un tira y afloja de patadas en la espinilla por debajo de la mesa, en una situación de eterno chanchullo en que nadie reconoce lo que ha perdido. 
En el peor de los casos los secesionistas aprovechan el momento dulce y tiran para adelante, liquidan con brevedad los poderes de Madrid, y se van. ¿Es posible esto? Yo no lo creo. Creo más bien en el escenario de guerra sucia por debajo de la mesa, en la que perdemos todos, pero es la única que nos han dejado los melifluos. 
Luego está el "caso Rajoy". ¿Qué hacer con este elemento? Ha bajado mucho enteros, los apoyos que tenía se han disipado. Pero quizás en el PP no sea fácilmente sustituirle. El primero de la lista es Sorayita, una nulidad, más culpable aún que Rajoy de la postura inane del gobierno. Yo diría que ha sido uno de los allegados que ha mecido las neuronas de Rajoy con el mantra de que la secesión era ilegal, y por tanto, no se produciría. Y de ahí para abajo, no se ve a nadie. Es un castillo de naipes trufados de corrupción. El caso Rajoy es el caso PP. Y es que en España no es fácil renovar cabezas, porque es difícil cortarlas. Miren el ejemplo contrario de Francia, ¿de dónde salió Macron? ¡La cantidad de gente caída en el oprobio! En Francia es cien veces más fácil renovar, porque es mil veces más fácil dimitir o expulsar. 
Esto no es un problema fácil. La alternativa es Pedro Sánchez, un cabeza hueca, y siempre tentado de aliarse con todos los partidos independentistas. Su único lema es que "hay que echar a Rajoy". Así que  no es imposible que la gestión del problema catalán (y Vasco) recaiga en una cabeza vacía. Esta es la opinión de Luis Herrero sobre las intenciones de Pedro Sánchez: 

El plan de Sánchez -informo, no opino- era negociar con Junqueras, si los aurigas del procés se avenían a no forzar la declaración de independencia, generosidad judicial en los procesos abiertos, reforma constitucional y algún tipo de consulta pactada en tres o cuatro años a cambio de elecciones autonómicas y árnica temporal en las demandas independentistas. Esa es la opción de la alternativa: sacarnos de Guatemala para meternos en Guatepeor.

El camino de la solución debe venir de la Unión de los constitucionalistas, o si no, España se desmiembra seguro, lenta o rápidamente, pero seguro. 

domingo, 1 de octubre de 2017

Desde England, Cataluña

El Financial Times, en su editorial "Catalan secessionism is bad for Spain and Europe", está totalmente de acuerdo en que Madrid tiene razón. Sin embargo añade que es unpoblema  para España y para Europa, como dice el título y venimos diciendo aquí tiempo ha. 
En otro artículo, el corresponsal hace un análisis valorarivo de qué puede pasar desde el lunes. Destaco los dos siguientes párrafos porque son los más interesantes. 

What happens next?

The chance of Catalan independence in the short term is, according to most analysts, zero.

Regardless of turnout or result, the vote will have little official legitimacy in the eyes of the Spanish government, the courts or the international community.

But the Catalan government could unilaterally declare independence. 

If that happens, Madrid may be forced to seize control of the region’s administration using an obscure and never-used part of the constitution, article 155.

This would send shockwaves through Catalonia and the rest of Spain, taking the national government into unchartered constitutional waters.

The Catalan government could also tread a more cautious path following the vote, calling regional elections to keep the debate alive.

Many in the Madrid government say they cannot predict what is going to happen after the attempted vote.

Either way, images of armed police preventing ordinary people from voting would be a public relations victory for the Catalan government, raising sympathy for the cause.

Can Madrid solve the Catalonia question?

The Catalonia vote has highlighted the severe strains from the 1978 constitutional settlement, which awarded differing degrees of autonomy to Spain’s 17 regions. 

Spain has to find a new way for its people to live together. Solving the Catalonia question could mean a new deal giving Catalonia greater autonomy.

But for the moment, the Catalan government says that organising a referendum on independence can be the only basis for talks. Madrid says this is unacceptable.

The two sides are more polarised than ever, and the potential conflict on the streets of Catalonia on Sunday is more likely to fuel tensions than calm them.

Observen que el corresponsal, como viene haciendo, da probabilidad cero a que Cataluña logre la independencia. Efectivamente, el problema principal no es ese, sino el debilitamiento de España y de Europa aunque no lo consigan. 
La jornada electoral se está desarrollando más como una verbena que como algo mínimamente serio. Desde el momento que la generalidad ha permitido el censo universal, se ha detectado gente que ha votado en más de un sitio. Eso le quita cualquier respeto a lo que resulte. 
El corresponsal hace un buen recuento de los problemas que se van a presentar desde mañana, entre el que está la debilidad política de Rajoy y la posibilidad de quedarse solo, o al menos que el PSOE le abandone. 
Desde luego sería bueno encontrar vías de dialogo, pero no será con estos representantes de la independencia, que deberían estar en la carcel por sedición. Para mí, lo mejor que podría hacer Rajoy es jugarse todo al  art 155, suspender la autonomía, convocar elecciones generales y negociar con los nuevos representantes, sacados de los que saquen puesto en el Congreso. La autonomía está suspendida y no tiene derecho a elecciones autonómicas. Evitar éstas sería una razón más para actuar así. Con las dificultades que conlleva, Rajoy debería buscar el apoyo explícito de Europa, más allá de las vacías declaraciones sobre la ilegalidad del golpe de estado. 
En suma, Rajoy tiene la ley en la mano, pero es débil políticamente. Debe buscar refuerzos fuera, en Europa, pero efectivos, no nocionales. La teoría la sabemos todos. Y debería olvidarse de dar muestras de debilidad como hace continuamente, véase Guindos recientemente. Tender la mano cuando el contrario no te respeta es rendirse. 

España, en el basurero

La cosa va mal. Los colegios electorales abren, se vota, y todo es una fiesta. Todo esto es por la chapucería de Rajoy, que se va a enfrentar a una declaración de independencia. ¿Que hará, será todavía tiempo de esgrimir el 155? En todo caso, a un milímetro estará de dimitir y entregar España a los cuervos, que ya están croando, como Sánchez, como Iglesias. ¡Tan increíble es que un Estado en pleno siglo XXI se vaya al traste, que nadie ha hecho nada para evitarlo! Unos miles de banderitas. Cientos de manifestantes, sin que ningún partido unionista les apoye. Todos somos culpables de lo que nos pase. Así que nadie reclame cuando le reduzcan el sueldo o la pensión, pierda el puesto de trabajo. El final de esta historia es el desaste para todos, catalanes o no. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

La Iglesia, como siempre: buenista, hipócrita, pero en el fondo trabucaire

La Iglesia tiene la misma actitud oficial ante los acontecimientos importantes: negar los conflictos, llamar a la conciliación y al perdón, al diálogo y a La Paz. Al mismo tiempo, ella, sutilmente, tiene posiciones muy definidas antes los hechos, lo que pasa es que las posiciones están divididas entre los distintos grupos, y son inconciliables. Así, hay una Iglesia pro etarra, una pro independentista, una comunista, etc, cada una con su nombre y apellidos. Lo que no hay es una Iglesia realmente democrática, que defienda con convencimiento el liberalismo democrático. No la hay. Hay más de cualquier otra cosa que democracia liberal. Para empezar, odian el capitalismo, lo que sintoniza muy bien con este país. Ante esta profunda división, el Papa se esconde... o se regodea porque está de acuerdo. Espero que se entienda que en la expresión liberalismo democrático incluyo la social democracia. Leche de biberón para muchos curas. 
Un ejemplo es el escándalo de la posición oficial frente al secesionismo catalán, que es la que deben seguir los fieles. (De paso, ¿como se entiende que el Obispo Blázquez, que fue descaradamente pro etarra en su paso por la diócesis de San Sebastián, sea el presidente desde hace años de la conferencia episcopal española, la CEE?. Yo no lo puedo explicar, sino es por la gran división y, por ende la enorme mentira que hay que tener para mantener las apariencias.)
Pero vayamos a los hechos. Ante la amenaza de secesión de Cataluña, tenemos los siguientes manifiestos oficiales, con los que los pobres fieles pueden romperse la cabeza, aunque afortunadamente para ellos, que sólo quieren mantener su paz sin más complicaciones, ninguno los lee. Es más, debe ser un gran curativo tener sobre la chepa una institución que te lava tus faltas sean del tamaño que sean. Pues entonces que no se metan en la realidad, que la dejen al margen, que, como decía san Agustín, se ocupen de la Ciudad De Dios. 

1) La declaración oficial de la CEE es lo de siempre: sobada melifluidad que debería darles vergüenza, de la que al final no se sabe que pensar del conflicto. Pero hay un detalle que apenas pasa apercibido, que es la referencia al la Conferencia Episcopal de Cataluña (llamada Tarraconense), como última palabra en la interpretación del conflicto. Es decir, la Iglesia española, que sea por encima de la catalana, se supedita a lo que diga ésta.

2) Bien, pues vayamos a ella, porque como dice la CEE, ha ella se remiten. ¿Y qué nos encontramos? Pues, créanlo o no, nos encontramos DOS, sí dos, declaraciones totalmente antagónicas, una posición mayoritaria, meliflua como es obligado apenas más osada que la de la CEE, y otra firmada por los obispos y agrupaciones eclesiásticas, separatistas, reclamando el derecho del pueblo catalán a autdeterminarse. Así, con un par. Quiero decir una división como un par. 
Imagínense el fiel con un poco de agudeza que lee la declaración de la CEE, y por curiosidad va a la de la "Tarraconense" y se encuentra con un giro de 180 grados ¡qué digo, de 360, si se me permite! Giro que, inequívocamente,  pone en realidad a la Iglesia a favor de referéndum, puesto que la española se ha remitido a lo que diga la Tarraconense... que dice que los catalanes tienen en derecho a manifestar sus deseos y a llevarlos a cabo. ¡Que cristianismo más sutil! Luego, pase lo que pase, cada uno seguirá en su puesto. 

La Iglesia no ha cambiado desde que yo era niño y alumno de un colegio religioso. Tanto es así, que estéticamente sigue trasnochada, como se ve en su emblema, que  no ha cambiado en 60 años: 



Ese logotipo es exactamente igual de feo, estúpido, banal y asexuado que cuando yo era niño. Si no me equivoco tiene un sabor al Concilio Vaticano II, aquel en el que se abrieron las puertas a las ideas comunistas, al todo vale. Los curas - españoles al menos -, siguen hablando igual de gangosos y amanerados que entonces, lo que les da un inevitable aire de hipócritas. Un cura es un cura, pero no es igual catolico y en España (o Italia) que en otra parte, porque la regla del virginato les obliga forzosamente a ser antinaturales. No es la única razón de crítica, pero es lo primero que salta a la vista: ¿por que este tío, jefe de la Iglesia española, es taaann amanerado? Y por qué es tan mentiroso? Y por último, por qué es pro etarra? 

viernes, 29 de septiembre de 2017

De aquellos polvos, estos lodos

De un artículo de Jorge de Esteban,  que hay que leer entero, saco estos dos párrafos imprescindibles:

El ex presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Earn Warren, en una conferencia en 1962 sobre James Madison, manifestó que "los padres fundadores de la Constitución se aseguraron de que el Gobierno federal tuviera el poder necesario para gobernar". Aserto que cobra más fuerza aún en un país extremadamente descentralizado como es el norteamericano, en el que rige la llamada "cláusula de supremacía", desarrollada en el artículo VI de la Norma Fundamental. Este artículo, que debe recordarse especialmente en la hora actual española, dice así: "Esta Constitución y las leyes de los Estados Unidos que se expidan con arreglo a ella, y todos los tratados celebrados o que se celebren bajo la autoridad de los Estados Unidos, serán la suprema ley del país y los jueces de cada Estado estarán obligados a observarlos, aun cuando se encuentre en la Constitución o en las leyes de cualquier Estado alguna disposición que lo contradiga". 

En definitiva, los constituyentes americanos estaban adoptando avant la lettre el principio de jerarquía normativa desarrollado por Kelsen, base de todo régimen auténticamente constitucional. Principio éste que adquiere su máximo rigor sobre todo en los Estados descentralizados. No es extraño, por tanto, que un prestigioso constitucionalista americano haya escrito que "por medio de la cláusula de supremacía, los constituyentes norteamericanos evitaron que el Gobierno federal se convirtiera en un subordinado de los Estados miembros de la misma manera que habían destruido la eficacia de la Confederación original". Y, más adelante, insiste en que "la cláusula de supremacía puede considerarse rigurosamente como la clave de bóveda de la Constitución. Sin ella, no cabría ningún verdadero sistema federal, sino únicamente una débil unión moral entre los diversos Estados. En otras palabras -añade-, quítese esta especial pieza y la maquinaria federal se caería hecha pedazos".

Pues bien, si traigo a colación estas reflexiones americanas es porque aquí se encuentra la clave fundamental para entender lo que está sucediendo en Cataluña, o mejor dicho, en la España actual. En efecto, nuestra Constitución no adoptó este principio esencial de manera radical, tal como sucede en Estados Unidos, sino que todo lo más aceptó una "pseudocláusula de supremacía" insuficiente y vergonzante, pues en su artículo 149.3 dice que: "La competencia sobre las materias que no se hayan asumido por los Estatutos de autonomía corresponderá al Estado, cuyas normas prevalecerán, en caso de conflicto, sobre las de las comunidades autónomas en todo lo que no esté atribuido a la exclusiva competencia de estas". Luego la Constitución no está siempre por encima de los Estatutos.

En suma, la Constitución española es ambigua, y si algo hay es el principio de subsidariedad del gobierno central frente al autonómico, como si hubiera una armonía predeterminada entre uno y otro, y no el conflicto latente que hemos sufrido al menos desde la I República española. 

jueves, 28 de septiembre de 2017

¿Dónde está el miedo?

Hace dos días, aquí, criticaba la abulia de los mercados ante el desafío catalán. Los mercados se muestran muchas veces insensibles a los riesgos, como demuestra Jeffrey Frankel, que se pregunta si tiene sentido tan exuberante confianza. Confianza que se muestra en indicadores como el VIX, o índice de expectativas de volatilidad, que como se ve en la imagen, está más bajo que  nunca: 



Obsérvese que el VIX alcanzó otro mínimo justo antes de la crisis inmobiliaria y la secuela de la Gran Recesión, que ha durado hasta ahora. Una muestra más del divorcio que hay entre los mercados financieros y la economía real es que éstos se han recuperado, están en nuevos máximos, lo que debería despertar las alertas y el VIX. Pero no es así. Sin embargo, como dice Frankel, tenemos una buena lista de focos de riesgo por delante, desde geopolíticos a financieros, ante los cuales los mercados se muestran adormecidos. 
Sigo diciendo que uno de esos focos, que no es apreciado por el mundo financiero, es el conflicto más que probable de Cataluña con España. Ayer decía Manuel Valls que podría ser un golpe para Europa, y sin embargo apenas se deja ver inquietud en los mercados a tres días del acontecimiento más importante para España en cuarenta años. España es miembro de Europa. La separación de Cataluña supondría la defección del Estado español, como muy bien ha visto Valls, y esto haría temblar los Tratados de la Unión, porque partiríamos de una actuación de cero incluso en cuanto a nuestra pertenencia a la UE, desde el momento que hay partidos dispuestos a acabar con la monarquía, el Estado y precisamente esa pertenencia. 
Yo, como Pablo Planas, en un artículo de hoy, lo veo muy negro. Ya expliqué ayer por qué, y Planas refuerza esa visión con la descripción de la pobre imagen que ha dado el Gobierno. Cabe dudar de que con estas medidas que ha tomado puedan parar el referéndum, que nace, no lo olvidemos de una ley golpista. El lunes día 2, es muy probable que Cataluña declare la independencia según la segunda ley golpista, la de Transitoriedad. No quiero hace aquí un examen minucioso de las probabilidades, sino de las incertidumbres que se abren, sea cual sea el resultado del 1-O. 
Así que me temo que el lunes próximo va a ser un revolcón para todo el mundo, con una reacción virulenta de los mercados, cuando se den cuenta de las consecuencias económinas, financieras, y fiscales para España. Piénsese que las pensiones actuales no se puedan pagar. Piénsese en una subida del tipo de interés como en 2012. En suma, los pronósticos para Cataluña separada no dejan a España al margen. 
Ni Cataluña independiente podrá pagar sus pensiones, ni España la podrá ayudar, porque ella tampoco podrá. Cosas de esta entidad nos jugamos. Por supuesto, sueldos y salarios de funcionarios y no funcionarios, etc, mientras Podemos, aliado con los proetarras, CUP y demás delicias, azuza la ruptura del Estado. 
¿Demasiado extremista? Bueno, puede. Es una exposición de riegos. Riesgos abiertos, sin poder adherirles una probabilidad. Pero si alguien cree que el lunes va a seguir la vida igual de aburrida, está en modo "Sleepwalkers", como dice Pablo Bastida en su comentario al post anterior. Por supuesto, ojalá me equivoque y podamos seguir soñando. 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La independencia de Cataluña, golpe para Europa

No, no es un problema sólo español. Es un problema para las instituciones europeas, lo vengo diciendo desde hace tiempo. Manuel Valls, ex Primer Ministro de Francia, lo dice clarisimamemte: 

El ex primer ministro francés y actual diputado de la Asamblea Francesa Manuel Valls ha alertado hoy de que la independencia de Cataluña supondría “el fin de lo que es Europa” y, por ello, ha considerado que faltan “voces importantes” en la UE que se pronuncien sobre el conflicto catalán.

En declaraciones a la Cadena Ser, Valls ha mostrado su “inquietud” por las consecuencias que puede tener la situación catalana para “España, Cataluña, Europa y Francia”.

“España es uno de los estados-nación más importantes de Europa. Si Cataluña fuera independiente, eso significa consecuencias importantes para Europa y, de una cierta manera, el fin de lo que es Europa”, ha señalado Valls.

Así, ha recordado que “Europa es una federación de estados-nación” y, “si uno de esos estados-nación cambia sus fronteras, las consecuencias pueden ser muy importantes en un momento en que Europa es frágil. Yo no creo que haya un futuro posible para Cataluña sola en Europa. Este futuro es dentro del marco español”.

Es por ello que Valls ha considerado que “es demasiado importante lo que pase en Cataluña para que no haya una palabra fuerte a nivel europeo”, por lo que ha opinado que “quizá faltan voces importantes en Europa que digan, ¡ojo!, aquí hay un debate muy importante para nosotros”.

“Respetar la Constitución”

El ex primer ministro galo ha defendido que “respetar la constitución es el deber de todo gobierno” y que, si él fuera primer ministro y una región francesa quisiera hacer un referéndum de independencia, su reacción sería “hacer respetar la constitución de todas todas”, porque “no se juega con las fronteras”.

Pero Valls, asimismo, ha recordado que “como político y demócrata el diálogo es lo más importante”, y ese diálogo debe existir entre “instituciones catalanas y españolas”.

“Lo que espero es que esta página sea girada y se pueda escribir otra página de diálogo entre todas las instituciones y encontrar la mejor solución política, institucional y pacífica”, ha dicho.

Totalmente de acuerdo, aunque lo del diálogo está muy lejos de ser viable, hoy en día. En esto, de nuevo la iglesia española se vuelve a equivocar, y toma exactamente la misma postura que los curas catalanes, con su tono melifluo habitual. 

La Conferencia Episcopal ha explicado que esta declaración se sitúa en la línea de los deseos y sentimientos “manifestados recientemente de forma conjunta por los obispos con sede en el territorio de Cataluña, a los que denomina “auténticos representantes de sus diócesis”.

Y bueno, ¿que se puede esperar de la Iglesia? Se preguntarán uds. Pues algo más de apoyo a la legalidad, cosa que "el tal Blaquez" (increíblemente, presidente de la Conferencia Episcopal) no hizo ante el nacionalismo vasco  y ETA cuando era obispo de San Sebastián. 
Unos y otros se van perfilando ante el conflicto que va a derivar, casi sin remedio, a la violencia. Los más - ETA, PNV, CUP, Podemos  - empujan contra el gobierno, el ya de por sí débil gobierno nacional, y otros sacan banderas españolas y jamones de guijuelo cuando, ay! Hasta hace poco se la refanflinfaba. Porque es muy emocionante ver a esos grupos que van a dar su aliento a las tropas desplazadas a Cataluña, con banderas y cantando "a por ellos, oé". Si, pero la penúltima encuesta de CESID decía que lo de CAT sólo preocupaba a menos del 3% de los demás españoles... 
Si va a haber hostias, es porque somos españoles, y para todo llegamos tarde y mal. Es impensable esta locura tan avanzada en Francia. Cuando se reacciona tarde, es porque las instituciones son débiles. Esa debilidad es específicamente de España. 
Sé que hay miembros del Govern que quieren dar marcha atrás, pero ya no pueden. Se han puesto en manos de los más locos, y estos han dictado dos leyes golpistas que un gobierno nacional no puede dejar pasar. Habrá enfrentamientos en las calles, y entre los mossos y las fuerzas nacionales. Me dan pena las fuerzas de la guardia civil y la policía, porque no lo van a tener fácil. Son pocos, y por muy profesionales y patriotas que sean, de lo cual no dudo, hasta desde el País Vasco se está animando a la gente a la rebelión violenta, porque el Gobierno "sólo cuenta con tres efectivos por colegio electoral" - dice Otegui. Con esas medidas fuerzas, se corre el riesgo de no poder contener a la calle, apoyada por la policia local, aunque la fiscalía intenta ponerla a las órdenes de un mando nacional. Hay que medir bien el calado de lo que está pasando en otros sitios, como en el País Vasco, donde los grupos pro etarras se están poniendo encima de los hombros del gobierno vasco, le guste o no. En Valencia, por ejemplo, los del Compromis han roto el Gobierno regional por apoyar el referéndum. Esto da una medida del alcance que puede tener un referéndum, aunque sea ilegal, y más una declaración de independencia, en el resto de España. Se abrirán brechas impensables a medida que se cierran otras, si es que se cierran. El domingo va ser un día de muchos despertares a la dura realidad: España, no sólo Cataluña,  está al borde de la rebelión. Europa también va a tener un duro despertar.