"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

lunes, 26 de junio de 2017

De Javier Marías a Gloria Fuertes


A veces no hay nada tan dañino para una profesión, un colectivo o un sexo entero que sus defensores a ultranza, y me temo que un daño parecido al que se infligió hace décadas al cine español está a punto de infligírsele al arte hecho por mujeres. En la actualidad hay una corriente feminista que ha optado por decir que cuanto las mujeres hacen o hicieron es extraordinario, por decreto...

... En contra de esa supuesta y maligna “conspiración”, tenemos el pleno reconocimiento (desde hace ya mucho) de las artistas en verdad valiosas: por ceñirnos a las letras, Jane Austen, Emily y Charlotte Brontë, George Eliot, Gaskell, Staël, Sévigné, Dickinson, Dinesen, Rebecca West, Vernon Lee, Jean Rhys, Flannery O’Connor, Janet Lewis, Ajmátova, Arendt, Penelope Fitzgerald, Anne Sexton, Elizabeth Bishop, en el plano del entretenimiento Agatha Christie y la Baronesa Orczy, Crompton y Blyton y centenares más; en España Pardo Bazán, Rosalía, Chacel, Laforet, Fortún, Rodoreda y tantas más. En realidad son legión las mujeres llenas de inteligencia y talento, a las cuales ninguna “conspiración” de varones ha estado interesada en ningunear. ¿Por qué, si nos proporcionan tanto saber y placer como los mejores hombres? Lo que no es cierto, lo siento, es que cualquier mujer oscura o recóndita sea por fuerza genial, como se pretende ahora. Las decepciones pueden ser y son mayúsculas, tanto como las de los espectadores al asomarse a la enésima “obra maestra” del cine patrio. También la gente bienintencionada se cansa de que le tomen el pelo, y acaba por desertar y recelar. Hoy, con ocasión de su centenario, sufrimos una campaña orquestada según la cual Gloria Fuertes era una grandísima poeta a la que debemos tomar muy en serio. Quizá yo sea el equivocado (a lo largo de mi ya larga vida), pero francamente, me resulta imposible suscribir tal mandato. Es más, es la clase de mandato que indefectiblemente me lleva a desconfiar de las reivindicaciones y redescubrimientos feministas de hoy, que acabarán por hacerle más daño que beneficio al arte hecho por mujeres. Lean, por caridad, a las que he enumerado antes: con ellas, yo creo, no hay temor a la decepción.

sábado, 24 de junio de 2017

Añadido al post anterior sobre Banco Popular

No se ha terminado todo lo del Banco Popular. La versión oficial chirría cada vez más, y las autoridades europeas, como la voz de peso de  Danièle Douy, directora del MUS (Mecanismo Único de Supervisión, dependiente del BCE) ha dicho lo siguiente: 

La presidenta del Mecanismo Europeo de Supervisión (MUS), Danièle Nouy, ha señalado que hay "margen" para investigar la retirada masiva de depósitos por parte de grandes clientes del Banco Popular, sobre todo del sector público como ayuntamientos y comunidades autónomas, por si "algunas personas usaron información privilegiada para tratar de protegerse mejor que los pequeños depositantes". Sería de una tremenda gravedad que esto se hubiera producido, porque lo que provocó el final del Popular, que causó la pérdida de toda la inversión a sus accionistas, fue el rapidísimo deterioro de la liquidez del banco por la retirada de depósitos.

La desaparición del PSOE

Me pregunto si la posible - o probable - evanescencia del PSOE en elpaisaje puede pergeñarse así: PSOE y Podemos luchan por el mismo espacio ideológico de izquierda antisistema (no hay más antisistema que oponerse al CETA, por muy insignificante que sea éste respecto a la situación actual). 
El CETA no es más que un asunto protocolario de magnitud mundial, que es lo que interesa ahora a los políticos. Rajoy no podía disimular su satisfacción la posición de Pedro Sánchez contra el CETA, que le marcaría como un partido antisistema. 
¿Puede el PSOE seguir el camino de Izquierda Unida - a su vez vergonzoso epifenómeno del PCE - y acabar suplicando que les dejen un poquito más de protagonismo? 
La Unión de IU con Podemos se ha desarrollado tal como se pronosticaba: absorción, anulación, irrelevancia, nulidad. 
Supongo que el PSOE tiene, aún, más personalidad que IU, pero la verdad es que existe esa fuerza interna guiada por un nuevo líder hacia al pasado, hacia el socialismo marxista, y neo marxista, es decir, con todos los adherentes del presente: feminismo extremista, su correspondiente cuota,  folloneo callejero, etc, etc, y su NO a Europa, al euro, que es lo que más alas ha dado al populismo izquierdo/derecha de hoy. Yo creo que ahí reside la seña de identidad de ese populismo, su anti europeismo, venga de donde venga. Los frutos les han caído en los brazos gracias a los inmensos errores de gestión de la burocracia europea, controlada por Alemania, que ha ensanchado imensamente laa consecuencias de la crisis. En esto no hay error posible: mala gestión de Europa, economía desastrosa, auge del populismo. Europa ha tardado mucho más que EEUU, como el triple de años, en encauzar la crisis, y todavía le queda mucho por hacer. Europa ha mostrado todas sus debilidades. Yo reprocho al centro político de Europa, la derecha democrática merkeliana y a la socialdemocracia en extinción, ese nicho dejado en manos del populismo que lo puede romper todo. 
Mientras, la primera víctima ha sido la socialdemocracia. No es que no estuviera ya muy tocada. Se sabía que sus objetivos eran contradictorios, imposibles financieramente. No hay recursos o para mantener un sistema de pensiones en un contexto de receso de la población y encima de crecimiento bajo. El endeudamiento no es sostenible. Han perdido sus bases electorales. La derecha tiene más claro los límites, la cuadratura de las cuentas, las líneas rojas. Sobre todo la derecha alemana, que nos asfixia con si excesivo rigor de equilibrio día a día, sin margen para buscar plazos más largos. 
El PSOE, que gobernó dos legislaturas con un personaje atípico, Zapatero, está ahora tan desorientado que se asfixia y busca aire en el izquierdismo sin fundamento. Esta a punto de morder el anzuelo de Pablo Iglesias, de que es posible una Gross Coalition contra Rajoy. Su única consigna, casi, es que hay que desalojar a Rajoy. Si PSOE cae en esa trampa, puede pasarle perfectamente lo que a IU. 
Es decir, para empezar, la suma de los votos de dos partidos no es igual al resultado de ambos unidos - como demuestra Podemos + IU. PSOE y Podemos no obtendrían, seguramente, tantos votos como suman ahora. 
Segundo, cuando dos partidos se homogeneizan, se desata una guerra por el liderazgo feroz, en la que uno de líderes y sus secuaces ha de desaparecer. Esto es irremediable. 
Lo de menos es las siglas que quedarían, que yo creo que serían las del PSOE porque es una marca de larga data y con más potencial electoral. 
Pedro Sánchez cree que ese plus de marca le da ventaja, pero no tiene en cuenta quién controla las televisiones. Las televisiones las controla Pablo, gracias al contubernio Rajoy-Lara-Roures, que por razones estratégicas de la derecha, tiende  dar más salida a Podemos, para dejar a Rajoy como único salvador de España. La Sexta está dominada por Podemos, a manos de García Ferreras y su mujer Ana Pastor, que no dan puntada sin hilo. Ahi, desventaja clara para PSOE, cuyos espacios televisivos se comprimirían como enemigo potencial del PP. 
en fin, que el PSOE corre raudo hacia su insignificancia, en manos de Pedro Sánchez, Cristina Narbona, Margarita Robles, y una serie de personajes que creíamos expulsados a su vida privada y vuelven a resurgir como en una pesadilla. 

viernes, 23 de junio de 2017

PSOE, Pedro Sánchez, y CETA

Soberbio análisis de Emilio Campany sobre Europa, el PSOE y Pedro Sánchez, en relación al tratado de libre comercio con Canadá. En efecto, en Europa no hay división de poderes. No puede haberlos porque Europa no es una potencia, ni siquiera un país en proyecto. Es un conglomerado de países amontonados sin orden ni concierto, dirigido por una plutocracia que manda en el conjunto y en cada país, pero con acusada  asimetría. A Alemania le llegan los tentáculos hasta en España, a España no le pegan tan lejos. Punto. 

Josep Pla

Consejos culinarios de un conocer profundo de la naturaleza y un observador genial. Todo un tratado empírico sobre habas y guisantes. Cuidado no se le abra el apetito. Por debajo se aprecia un leve rastro de filosofía epicúrea. 


"Cuando el curso del año ha sobrepasado el equinoccio de primavera que acontece el 21 de marzo e implica, como es sabido, el cambio de estación—, a la gente de esta tierra le entra un gran desasosiego por comer habas. Que el catalán es un devorador más o menos discreto de habas, no creo que pueda ponerse en duda. Le gustan las habas y, al llegar el tiempo al que aludimos, el deseo es general e intenso. 
"En el litoral que es la franja que produce las mejores habas del país—el equinoccio suele ir acompañado de un temporal o un temporalillo de mar que los payeses llamamos el temporal de las habas; es un temporal que suele traer lluvia, sobre todo cuando es de levante o del sudeste, y el agua caída parece llenar las vainas de las leguminosas, o sea, hacerlas entrar en el período estrictamente comestible. Si en nuestro país las habas se comieran enteras, como sucede en algunos países, como por ejemplo Italia, donde las habas se comen con la vaina tierna y el grano que tiene en su interior crudas a veces—, los aguaceros del equinoccio les darían un empuje indiscutible y las vainas podrían coger una longitud y una ternura conspicuas. Sin embargo, lo cierto es que en nuestro país no se comen las vainas tiernas, sino tan solo los granos que la vaina recubre, es decir, las habas estrictas. Tal como yo lo veo, a finales de marzo las habas aún no están del todo hechas, su gusto no se ha formado y son simples fibras vegetales carentes de la menor malicia. 
"Hablo naturalmente de mi rodal rodal inseparable, claro está, de su propio clima—. A mi entender, a últimos de marzo las habas no son más que una creación prematura, un deseo falto de consistencia, una pura ilusión del espíritu. Ahora bien, comoquiera que el deseo de comer habas es tan intenso, la gente verdaderamente titilante tiende a hacer una combinación que puede calificarse cuanto menos de precipitada, y que a mi entender es decepcionante y, por lo tanto, errónea e insostenible. Mezclan habas y guisantes, en una combinación que no tiene ningún sentido. 
"Es notorio que los guisantes, cultivados en sitios resguardados y soleados, llegan antes que las habas. Así, aprovechando la ocasión, la gente cocina un plato de guisantes ciertamente tiernos, tiernísimos, le añade un puñado de habas pequeñísimas y en simple y prematura formación, y presenta el conjunto, con la correspondiente butifarra negra y el ramito de hierbas, como un plato de habas a la catalana las primeras habas del año, para ser exactos—. El resultado es, a mi entender, decepcionante y lamentable. Como los guisantes tienen una preponderancia tan visible, y un olor tan típico, la dulzura del plato es absoluta. Las habas no tienen fuerza alguna y son incapaces de dar la más mínima muestra de su presencia. Las pocas con que uno tropieza son de una dulzura que resulta primero sorprendente y luego francamente sofisticada. No es un plato de habas, como la ilusión del momento puede, a priori, dar a entender: no es más que un plato de guisantes con alguna haba desvirtuada, pequeñísima y suelta. Son habas que están en el puro período de la infancia, en el Kindergarten de estas leguminosas, y cuya presencia es, pues, absolutamente despreciable. 
"Así, un deseo prematuro de comer habas del rodal donde uno vive puede ocasionar desilusiones muy tristes. En el campo de la cocina, todo lo que sea evitar desilusiones a los ciudadanos es, a mi entender, trabajar por los intereses generales. Es un gran error precipitarse y pretender ir contra la naturaleza. En nuestro litoral, pretender comer sardinas a la brasa a últimos de marzo es un error total: las sardinas empiezan a estar buenas a primeros de mayo. Lo mismo ocurre con las habas: las habas empiezan a estar buenas a mediados de abril, sobre todo si las primeras semanas de primavera ha habido una alternancia de lluvias y de pinceladas de sol fuerte, que es la combinación ideal de la primavera. Si yo pudiera abrigar la esperanza de que mi consejo fuera aceptado, difícilmente podría añadir nada más. Es un consejo basado en una larga experiencia. 
Sin embargo, nuestro país es un país de impacientes, y puede que alguien me acuse de ser un payés de lo más terco que pone de manifiesto estos argumentos para defender las habas de hebra negra. No. De ninguna manera. Yo soy partidario de las habas pequeñas, tiernas, de las habas que se funden en la boca pero cuya personalidad está formada, es decir, de las habas con aquel punto amargantillo, no excesivo pero real, y sin el cual no hay haba posible. Las habas no deben ser pastosas, ni duras, ni macizas, ni de una opacidad genérica. Se han de comer embistiendo ligeramente la estricta juventud. 
"Infanticidios, ¡no! Ancianidad, todavía menos. Apoyar la hebra negra es suponiendo que pueda resistirse—vulgarizar el paladar en términos indecibles. El haba debe ser joven, su fibra vegetal debe estar formada, el gusto ligeramente amargo es exactamente su espíritu. Las habas de esta categoría tienen una personalidad tan excelsa que no conviene, de ninguna manera, mezclarlas con fibra alguna. Y la peor mezcla posible es con el guisante. El espíritu del guisante es la dulzura. El espíritu del haba es el amargor. Para quien quiera mantenerse en la pura autenticidad, esta mezcla es nefasta. Yo soy un gran admirador de los guisantes. Creo que es una legumbre literalmente sublime sobre todo los guisantes rehogados o guisados—. Pero no desvirtuéis las cosas. No las mezcléis. Guisantes, ¡sí! Habas, ¡sí! Mezclados, ¡nunca! No os precipitéis.
Manteneos en la moderación y en la objetividad. Me estoy dirigiendo ahora a los verdaderos aficionados, a los que en estos asuntos ponen por encima de todo la autenticidad de las cosas, a los que saben que en cada momento y en cada cosa la naturaleza obedece a su propio proceso un proceso que en modo alguno puede romperse por muy grandes que sean los anhelos de uno—. Los caprichos humanos llevan a hombres y mujeres a creer en milagros, a forzar la marcha normal de la naturaleza. De entre los caprichosos, hay una clase la más inclinada a la insensatez—que cree que este proceso puede forzarse con la ayuda del dinero. En este punto, no obstante, y en muchísimos otros aspectos, el dinero no sirve para nada. Para convertirse en una auténtica melodía del paladar, las habas deben ser recogidas, cocidas y comidas en su tiempo, claro está—. Las habas como todas las legumbres del país—no deben viajar. Lo que más las perjudica son las carreteras, los traqueteos, los camiones, los vagones de ferrocarril, la absurda manía de la variación geográfica. Las habas tiernas deben comerse con el mínimo acompañamiento. Mi madre, que como todas las mujeres de familia de esta tierra y de esta época tiene gusto por la cocina, posee un principio infalible: hay que cocinar poniendo un poco de todo, pero no mucho. Las habas a la catalana deben hacerse con una loncha de tocino, unas rodajas pocas—de morcilla y un ramito de hierbas de principios de abril... ¡y nada más! Las habas son tan tiernas que transpiran abundante jugo. 
"Como las habas son uno de los alimentos más fugaces, no creo que puedan comerse en su lugar y en su momento—más que tres o cuatro veces al año. El resto son habas que han viajado. En su estado absolutamente auténtico y natural, no deben ser grasas, sino ligeras, sus fibras deben alcanzar la más decidida ternura vegetal. Las mejores habas de nuestro país son las del litoral norte. Las habas tienen que ver el mar, y si no lo ven, tienen que cultivarse en los valles que dan al mar. El valle de Aro produce unas habas incomparables. 
"Ahora bien, yo que soy un gran admirador de las habas reconozco y proclamo que los guisantes tienen una calidad superior, más sustanciosa, más dulce, más delicada que las habas comidos en su lugar y en su tiempo, claro—. Por lo demás, su duración es superior, más larga. También tienen que ver el mar. Los guisantes rehogados con un acompañamiento discretísimo, como los guisantes guisados con unas costillas de cordero de primer orden, no creo que tengan rival. Es una de las mayores maravillas de nuestra primavera que en mi país es tan incipiente y escasa—. Tanto las habas como los guisantes no piden frío ni calor: piden su temperatura natural. Su sensibilidad climática es excepcional. Eso explica por qué es un error mayúsculo precipitarse a la hora de comer las habas. Como la producción primigenia de estos elementos es escasa, el problema acostumbra a resolverse mezclando habas y guisantes y guisantes y habas. Pero ni los guisantes aceptan el punto de amargor que tienen las habas ni las habas el punto de dulzura de los guisantes. Se produce un aguado alimenticio cuyo resultado no es ni concreto ni preciso. La voluptuosidad culinaria como la voluptuosidad amorosa—es un problema de oportunidad. El catalán, sin embargo, suele ser siempre más sensual que voluptuoso y, de este modo, los errores pueden llegar a ser innumerables.

Dudas y más dudas sobre el Banco Popular (actualizado)

No se ha terminado todo lo del Banco Popular. La versión oficial chirría cada vez más, y las autoridades europeas, como la voz de peso de  Danièle Douy, directora del MUS (Mecanismo Único de Supervisión, dependiente del BCE) ha dicho lo siguiente: 

La presidenta del Mecanismo Europeo de Supervisión (MUS), Danièle Nouy, ha señalado que hay "margen" para investigar la retirada masiva de depósitos por parte de grandes clientes del Banco Popular, sobre todo del sector público como ayuntamientos y comunidades autónomas, por si "algunas personas usaron información privilegiada para tratar de protegerse mejor que los pequeños depositantes". Sería de una tremenda gravedad que esto se hubiera producido, porque lo que provocó el final del Popular, que causó la pérdida de toda la inversión a sus accionistas, fue el rapidísimo deterioro de la liquidez del banco por la retirada de depósitos.

Lo cual es lo más grave que se ha dicho contra las excusas presentadas por las autoridades españolas, Gobierno, BdE, y CNMV, que se han escudado en que la supervisión ahora corresponde al MUS, y que ya no hay responsabilidad española en estos casos. La hay, y mucha, si instituciones públicas han jugado a retirar sus depósitos y han dado la voz de alarma a otros depositantes y, sobre todo, accionistas. 

En Jordi Ruiz de Villa se exponen lagunas como océanos sobre los sucesos que han llevado a la venta del Banco Popular por un euro la acción. 

La desafortunada intervención de Saracho en la junta de accionistas, seguida de una filtración del MUR y el consiguiente desplome de la acción daban que pensar en una prohibición de ventas en corto, en un apoyo masivo del ELA o de cualquiera de los mecanismos que están apoyando a tantas y tantas entidades financieras europeas (¿o es que no hay problemas en las entidades italianas y portuguesas?).
Pero no. Las administraciones publicas empezaron a sacar sus fondos y el desplome de la acción -que llevaba camino de valer cero- fue resuelto a las bravas. Un informe provisional (al parecer del mismo auditor de las cuentas falsas de Bankia), una expropiación sin justiprecio a los accionistas preferentistas y obligacionistas del banco, y la venta por un euro al único banco que sin duda perseguía, o, según las malas lenguas, alentaba esta operación: el Banco Santander. El giro argumental estaba servido.

Permítanme seguir: 

Como la película acaba de empezar las preguntas sin respuesta se agolpan en nuestra cabeza. ¿Cómo se forjó la operación, quien la ideó y por qué? ¿Quién manipuló el mercado? ¿Fue el Banco Santander? ¿Estaba Saracho confabulado en la operación? ¿Por qué consintió el Estado Español esta expropiación a sus ciudadanos? ¿Fue para evitar ampliar el rescate bancario con fondos públicos o por la ambición de un ministro que desea un cargo en la UE? ¿Fue para que el Tesoro Público no tuviera que hacer frente a los avales por los créditos fiscales en una hipotética liquidación? ¿Y cuál fue la palanca de la voluntad del MUS: la debilidad de los recursos propio del Banco Santander, un aviso a navegantes o un castigo a la mala supervisión nacional? ¿Y por qué permitió un proceso de venta por un euro sin las debidas exigencias de competitividad y transparencia cuando sabían que el valor del banco era superior?
El suspense sobre las causas de esta operación convive con la expectación por el presente: ¿Se traspasarán los activos más rentables del Banco Popular al Banco Santander al precio mínimo legalmente aceptable generando enormes plusvalías? ¿Podrían impedirlo las autoridades? ¿Qué sucede si el importe de los pleitos supera las expectativas de lo que está dispuesto a pagar el Banco Popular? ¿En ese caso, si el Banco Popular no puede hacerles frente, indemnizará el Banco Santander o se liquidará el Popular como se hizo en su día con Bankpime?
Y, hablando del Banco Santander: ¿qué harán sus accionistas si éste empieza a recibir demandas de inversores profesionales o que invirtieron en plena caída de la acción por haberse enriquecido injustamente a costa de los accionistas del Banco Popular? No en vano, conforme al Tribunal Supremo, “nadie debe enriquecerse injustamente o sin causa a costa de otro” y la aplicación de esta doctrina descansa sobre la concurrencia de un elemento económico (la ganancia de uno, correlativa al empobrecimiento de otro, mediando un nexo de causalidad entre ambas), y una condición jurídica (la ausencia de causa justificativa), sin que sea necesaria la atribución de culpa a la persona que se enriquece.

 Preguntas, lo reconozco, sin respuestas plausibles. Pero algunas están cargadas de sentido. Se negó hasta el último minuto que el Banco Popular estuviera quebrado, y de repente se reconoce que lo está y se busca una salida de la que no es cierto que sea la única. Se dice que no es más que una crisis de liquidez provocada por huida de depósitos. Pero las crisis de liquidez, infaliblemente, se concretan en crisis de solvencia: los activos bajan, no se pueden vender, y el capital no cubre el agujero cada vez mayor entre pasitos y activos. 
Se ha dicho que el Santander pierde, porque tiene que poner 7 mm de recapitalización para cubrir la operación. Mmmmm... no sabemos que hay detrás de las verdaderas cuentas del Santander. No sabemos que ayudas recibe según en qué casos... en fin, que ha podido conseguir garantías de que sus pérdidas tienen un suelo... muy apetecible; en cambio, las ganancias no tienen techo. Por ejemplo, qué pasa con los beneficios a futuros de futuras desgravaciones fiscales? (Parece un galimatías pero es cierto).
Quedémonos con los hechos. El Popular está mal desde antes de la crisis, porque se mete de lleno en la burbuja, lo que le deja temblando cuando ésta implosiona. Desde entonces acá han pasado nueve largos años en que la cosa ha ido a peor. No nos engañemos: el Banco estaba para el desguace. Ahora bien, ¿posee todavía algún activo apetecible que, gracias a la caída de la acción, se adquiere a un precio interesante? entonces la duda es qué pasa con los activos tóxicos sin futuro. Hay es donde el Santander puede conseguir que el Gobierno le eche una mano... o dos. 
Santander habrá echado sus cuentas y habrá decidido en qué plazo la operación estará amortizada. Todo esto es muy volátil, porque los precios de algunos inmuebles y otros activos están subiendo en España. No es improbable que estemos ante un proceso de subida en flecha de algunos inmuebles. Es posible que la cuenta de resultados del Santander no sufra tanto. Pero, ¿por que se tardó tanto? 
Por la misma razón que Zapatero dejó pasar el tiempo, y el Gobierno decidió que era una crisis Pasajera (Miguel Sebastián, etc). 
¿Habrá más casos de este tipo? Es probable. La banca europea está más o menos tocada y con una carga de activos tóxicos y/o no rentables que es un lastre año tras año de bajo crecimiento. La opacidad que suele ejercerse en estos casos no deja graduar bien el problema (gracias a figuras como las desgravaciones fiscales de futuro adelantadas como resultados) Pero el problema existe. Mientras este problema no se convierta en una ola sistemica...

jueves, 22 de junio de 2017

Señor Rallo, señor Llamas, el oro no es líquido

Señores Rallo, Llamas, & co: el oro no es el activo "más líquido seguro y rentable de la tierra" como uds afirman, porqu es imposible ser las tres cosas a la vez. Esto lo digo por si saben algo de economía, que dice que un activo no puede ser seguro, líquido y rentable a la vez, pues estas variables suelen ir en sentido inverso; como se ve en el gráfico adjunto, el oro tiene un VIX o indice de volatilidad tan alto y a veces superior al del índice de la Bolsa Standard & Poor 500:

 

Por lo tanto, un activo que tiene esos índices de volatilidad tan semejantes a las acciones NO puede ser "el más líquido", ni siquiera un poquito líquido. Si alguien quiere rentabilidad, ha de renunciar a más o menos seguridad y liquidez, como dice el sentido común. El activo más líquido es el dinero, y luego hay un escala que acaba en los inmuebles y otros activos físicos, el suelo por ejemplo. Que se den los mayores pelotazos en esos activos demuestran que no son líquidos, sino especulativos. 
Son uds unos fabricantes de humo que venden gracias a que hay gente - no mucha - que compra su hueco stuff. Patrañas que les lleva a contradecirse simplonamente. 
¡Qué pena, en que manos ha caído la escuela liberal!: en unos sujetos tan dogmáticos o más que los marxistas, aunque pregonen cosas opuestas. Pero su entramado teórico, señores, es débil, porque no piensan, sobre todo cuando se trata del oro, con el que están obsesionados u sueñan con él. 
Uds querrían que el dinero volviera al patrón oro, lo cual resulta aberrante viendo el gráfico. Si el oro fuera la guía del dinero, los paises estarían girando violentamente al ritmo que muestra el gráfico, porque la estabilidad que interesa es la de la economía en su conjunto, no la de un solo activo que uds tienen mitificado. En fin, sentido común, señores. 

La sobaquería

Iñaqui Gil me ha quitado la primicia, lo que me cabrea. Pero lo voy a decir: los sobacos de los tíos me repugnan. Las de las tías, depende (de la edad, mainly). Pero es que ahora en el preverano hay ya una explosión, una exuberancia de sobacos peludos, que te asaltan a la menor y menos esperada ocasión, que debería estar prohibida. Tú estás en un chiringuito, hábitat natural mío cuando voy a la playa, porque me gusta contemplar el mar y sus encantos desde la sombra. Y, de repente, te das la vuelta para coger un tenedor, y zas! Una mata de pelo sudado te pasa por la cara y la nariz a pocos milímetros. ¿Será machismo, homofobia, clasismo? No sé, me pero me dan ganas de potar, coño. Y claro, eso me condiciona la visión de los sobacos aunque sea a mayor distancia. Hay una cosa que se llama ética y otra estética. No van en paralelo como en este caso. Puede ser ético ir en camiseta de tirantes, pero es antiestético de cojones. Más, si el sujeto no sólo tiene pelambrera en la sobaquina, sino por los hombros y descendiendo graciosamente por la espalda. ¿A quien se le ocurre? ¡Y la mujer, que no le dice nada! Pues le da un ejemplo a los niños que podemos imaginar en que acabará.
Por favor, caballero, ¿puede alejar de mí la visión de sus más íntimos atributos sobaquiles? Pues no, no puede. Los ha sacado a pasear, qué pasa... hace un par de años algunos bares de no recuerdo que costa veraniega se pusieron de acuerdo - o los ediles prohibieron, no sé - el sentarse a comer en traje de baño, sin camisa o camiseta. Bueno, pues la ley ha sido burlada miserablemente. Porque ya es que me da igual que el sujeto vaya sin camiseta, si ésta es de tirantes, holgados además. 
Y lo que es peor, no hace falta bajar al mar. En Madrid mismo te encuentras eso en el mismísimo centro, y no sé si en el museo Del Prado, que pudiera ser, hace mucho que no voy. Por si acaso. Yo ya he visto ordenanzas en chancletazo y bermudas, las greñas de la cabeza sin lavar. Ojo, están sindicado, nadie se atreve con ellos.
Pues eso. 

miércoles, 21 de junio de 2017

La nadería de Pedro Sánchez

Hoy venían artículos interesantes en todos los medios sobe el congresillo del PSOE. La llegada de Pedro Sánchez como un turbión, con el carcac lleno de flechas ideológicas a cuál más diversa y contradictoria, augura un futuro muy negro para tal partido. 
Yo no puedo alegrarme de estas desgracias del PSOE, hasta hace poco una de las dos patas del sistema parlamentario, pero  no puedo menos de enorgullecerme de haberlo pronosticado: porque los conozco, fui hace décadas de ellos, y eso me bastó para valorar el percal íntimo, nuclear: unos marxistas por el forro pero ceñudos y empeñados en ser más de izquierdas que el PCE, luego que Podemos, sin las más mínimas ganas de apreciar el regalo que les hizo Felipe González, de dejarles el partido al pie de las playas de la socialdemocracia europea. 
La cosa viene de lejos. Estoy leyendo "La Segunda República Española" de Josep Pla, y ahí se ve claramente las barbaridades que hicieron los del PSOE, no sólo los extremistas de Largo Caballero, sino los seudo moderados como Indalecio Prieto, el popular "Inda", cuando fue ministro de Hacienda y por su incompetencia supina, reconocida por él mismo, dejó al país en una situación mucho peor que la que vivimos ahora, sin comparación. 
El tal "Inda" denunció un préstamo que España debía al la Banca Morgan, lo que la excluyó inmediatamente de todos los mercados. La peseta empezó a caer a plomo, y hubo que endeudarse con Francia para sostenerla, cosa que nos consiguió. Pero "Inda" se encogía de hombros y decía que el no tenía ni idea de finanzas, y más o menos que le importaba todo tres huevos duros. 
Hay que decir que aquel gobierno provisional, que se pactó en el Pacto de San Sebastián - en el que se acordó el golpe de estado fracasado del capitán Galán - demuestra el concepto que tenían de la política aquellos señores, que le dejaron la cartera de exteriores a Lerroux porque ¡nadie la quería, y todo el mundo le odiaba! A que gobierno medianamente serio se le ocurre despreciar las Relaciones Exteriores. No fue el peor político de la República, y era el único con u partido  de tamaño solvente. 
En fin, incompetencia a raudales a la par que audacia es lo único que espero de estos sucesores de aquellos locos, que se cargaron ellos mismos SU República, la que ellos habían soñado y pergeñado. 
Pedro Sánchez es ahora plurinacional a la par que nacional, sin importarle un bledo lo que significan esas palabras y otras. Lo único que quiere es desbordar por la izquierda a Podemos (¿?) y someterle a una alianza subordinada, en la que estaría, más subordinado aún si cabe, Albert Rivera. Objetivo único: eyectar a Rajoy de la Moncloa, ¿y luego qué? 
El Frente Popular, supongo que sueña. 

lunes, 19 de junio de 2017

Mirando por la mirilla del BdE

El Banco de España sigue dando la nota sin que se note. Creo que es porque a todos les toca la flauta si lo hace bien o mal, aunque las consecuencias para nosotros son muy diferentes.
Hace poco publicó un informe sobre la crisis financiera, para su mayor gloria, pues según dicho informe fue el único que no cometió errores, cuando es sabido por algunos que fue el principal culpable de la crisis (su falta de supervisión) y de su gestión posterior. Esto redunda en contra, lógicamente, de los responsables, no de los funcionarios que cumplieron con su deber, como los inspectores en su conjunto. Según el banco de España, su actuación (Ver Alejandro Inurrieta, Vozpópuli de hoy 19 de junio) ha sido modélica teniendo en cuenta la falta (¿?) de instrumentos para controlar el crédito individual de algunos bancos (microprudencial) y el crédito conjunto (macroprudencial), con lo que se encontró en una situación de desvalimiento casi total, no pudiendo hacer nada para parar la burbuja del ladrillo y demás locuras. La verdad es que el ejecutivo de Aznaralento la burbuja, porque le daba votos, con Caruana de gobernador. Luego Zapatero lo mismo, con Fernández Ordóñez en el BE, y ahora se sigue metiendo la basurilla debajo de la alfombra.  
Con el nuevo informe, Linde, actual gobernador, quiere recargar las máximas culpas sobre Fernandez Ordóñez, su antecesor, y razones para ello no le faltan, aunque no puede endilgarle la criáis del Popular de hace dos días, del que hasta el último minuto Guindos dijo que era solidísimo. Lo que da que pensar que la crisis no se ha acabado. ¿Si Popular era solidísimo antes de ser rescatado por el Santander por un euro la acción (después de que los pequeños accionistas las vendieran por menos de la mitad), ¿por qué no va a ser lo mismo con Liberbank, del que dicen tres cuartos de los mismo, o del Banco Castilla la Mancha, o de Unicaja, que sale a cotizar dentro de poco, con todo y con ser poco atractivo? 
Todavía no sabemos oficialmente cuanto nos ha costado el rescate inacabable de la banca. Se habla de 60 mm, pero la suma de créditos, avales, subvenciones, etc, son 100 mm de €. Según estos trujimanes, 
"lo pagarían las entidades y que no nos costaría dinero, resulta que prácticamente el supervisor reconoce que las pérdidas se acercarán a los 40.000 mill€ y que apenas recuperaremos 16.000 mill€." 
Compárese esto con EEUU, en cuyo rescate se metió a fondo el gobierno pero ha recuperado todo el dinero ¿como? Cobrándose la capitalización de la banca con la venta de los acciones revaluadas y cobrando los créditos prestados. 

jueves, 15 de junio de 2017

Hay que derribarlo todo

Leyendo "La segunda  Republica española, una crónica", de Josep Pla, me encuentro con este artículo insuperable, que nos ayuda a comprender la evolución de este país. 
Habla del Ateneo de Madrid, en el que habla un tal Maurín, del PCE. Todos aplauden frenéticamente cuando dice que hay que destruirlo todo - Iglesia, Estado, hasta la propia República - y produce un gran entusiasmo en un Ateneo que, según Pla, ya no es el de antes. Pero cuando dice que hay que romper España empezando por Cataluña... hay amigo, los ánimos se enfrían. El razonamiento de Pla es muy sutil. El mío es que de nuevo se ve que quien ha empujado el separatismo desde fuera es la izquierda española. Ahora incluido el PSOE. Y, segundo, que este país no deja de estar loco. La crónica es de 1931. 

"El actual Ateneo de Madrid es sensiblemente diferente del anterior. Ya no reina el mismo espíritu de tolerancia, de comprensión y de fineza. El hombre que va al Ateneo dispuesto a exponer unas ideas sensiblemente diferentes de las de su auditorio se puede encontrar con una explosión de hostilidad que habría sido difícil de imaginar treinta años atrás. El Ateneo ha pasado a ser, de la casa de la máxima tolerancia, el club revolucionario —y, por lo tanto, sectario—más ardiente. Un ambiente comprensivo ha sido sustituido por un ambiente de veleidad y de humor extravagante. La noble serenidad del intercambio de ideas ha sido desplazada por una ola cargada de instintos del momento. El Ateneo es hoy la casa de la trituración. Se pueden decir las cosas más gruesas —si son del gusto del auditorio imperante—con la mayor impunidad. Preside el Ateneo el señor Azaña, ministro de la Guerra y del Gobierno provisional. El señor Azaña es un espíritu ampliamente liberal, muy comprensivo. Pero hemos de decir que nos sorprendió un poco ver cómo los ateneístas aplaudían frenéticamente las ideas que exponía en el Ateneo, sobre el señor Azaña, el comunista Maurín. Cuando Maurín hablaba irónicamente del general Azaña y de diversas cosas por el estilo, la hilaridad del auditorio se manifestaba jubilosamente. Y ello explica, con la mayor claridad, la situación actual del Ateneo: es un lugar donde se puede hablar, con una ligereza difícil de comprender, hasta de su presidente. Pero el objeto de esta nota es subrayar un matiz de la conferencia de Maurín en el Ateneo que, a nuestro entender, creemos muy interesante. El matiz es el siguiente: Maurín pronunció un discurso muy violento. Recibió ovaciones delirantes. Fue largamente aplaudido. La conferencia del líder comunista fue una apología de la necesidad urgente de destruirlo todo: destruir la propiedad, destruir a la Iglesia, destruir al Ejército, destruir la burocracia, incluso destruir la actual República. Las propuestas de destrucción fueron recibidas por el público de ateneístas que llenaba el local con verdaderas explosiones de entusiasmo, con una ardiente alegría. Sólo hubo un momento en que el auditorio se enfrió sensiblemente, y fue el momento en que el orador comunista, declarándose, sin rodeos, separatista, habló de la necesidad de destruir pura y simplemente la unidad española. El orador percibió enseguida el cambio de actitud del público. Veía cómo la masa se le desviaba. Patinó un momento. Dio marcha atrás y dijo, para atraerse otra vez a la gente, que lo que había querido decir era que había que tender al separatismo para crear posteriormente una unidad superior. Pero el matiz ya se había dado y todos los catalanes de la sala lo captaron perfectamente. Y es el siguiente: el público de la conferencia de Maurín aceptó la destrucción de todo: de la familia, de la propiedad, de la Iglesia, del Ejército, de cuanto fuera necesario. Lo único que enfrió al público del Ateneo fue cuando habló de lo más insignificante, relativamente: cuando habló de la destrucción de la unidad de la Patria, es decir, de la destrucción de un sentimiento que, en el orden de importancia, tiene aparentemente mucha menos que otros sentimientos. ¿No es muy curioso? ¿No es, sobre todo, sorprendente? Subrayo el matiz y me permito presentarlo a los actuales dirigentes de la política catalana. Lo hago con una intención puramente informativa, esto es, candorosamente."

Sí que es sorprendente, pero ahora ni ese matiz que según Pla es inferior (y lo es ante el disparate monumental de todo lo demás), se salvaría. ¿Destruirlo todo para construir algo mejor? Podemos, Pablo Iglesias. Si la separación de Cataluña pudiera realizarse, no digo en un tono cordial y versallesco, sino al menos separando todo lo demás...,  pero el problema es que de ambos lados ha caído en manos de la izquierda más mostrenca. Es lógico, porque está izquierda está ávida de llegar al poder, y el camino más corto es derribarlo todo. 

La donación de Amancio Ortega y su rechazo

Amancio Ortega ha hecho donaciones a la Sanidad Pública para la adquisición de aparatos oncologicos de última generación. Esos aparatos pueden salvar vidas. La donación ha sido rechazada - escupida, podríamos decir - por Aragón, y no sé si alguna CCAA más. La razón alegada es que la Sanidad pública es un servicio público y no debe ser mezclada con donaciones de ricos opulentos que así consiguen rebajar su débito fiscal. 
La donación es un sistema totalmente normal en EEUU y otros países. 
La esencia de esta figura es que el particular donante dirige el gasto público a donde él desea hacerlo, aparentemente. Luego sí podría ser considerado una injerencia en la asignación de éste. 
Pero si se tiene en cuenta que dicha donación libera recursos públicos para otros usos, lo único que hace es aumentar el total de dichos recursos, pudiendo ese aumento ser destinado a donde el Estado considere oportuno. 
Por lo tanto, si la donación va a cubrir verdaderas necesidades, no hay por qué considerarla una injerencia. Al contrario, hay mucho ejemplos de gasto público muy mal asignado, desatendido y superfluo, como se vio que hicieron las autoridades locales con el Plan E de Zapatero para paliar la crisis, en 2009. Se aumentó la deuda una barbaridad para construir instalaciones lúdicas e inútiles  ahora abandonadas. España es un jubileo de gastos públicos superfluos pagados con deuda. 
Lo que supongo que no puede aguantar algún idolatra del sector público es que un particular administre mejor los recursos que el Estado. Pues sí. Esto en España es muy normal, porque los recursos públicos se despilfarran con gran donaire, o se los mete en el bolsillo el político de turno, y claro, es muy sonrojante. 
Ojalá hubiera más gente como Amancio Ortega que metiera en cintura a políticos de medio pelo sin moral ni conocimientos. 

 

miércoles, 14 de junio de 2017

Francia: Le malaise

Brigitte Grainville no ofrece un recorrido sobre los últimos libros publicados sobre Francia por insignes economistas franceses, empezando por el último premio Nobel de economía francés, Jean Tirole  Éste último define muy bien lo que es el "Malaise" diciendo que "los franceses tienen el trabajo mejor pagado y más protegido del mundo, y sin embargo no son felices". 
Visto desde fuera, Francia es un país deslumbrante, hermoso, limpio, florenciente, que encaja muy bien en la definición que le daba Unamuno: "Francia, La oficina del buen gusto". Es uno de los más alta renta per capita, aunque esta lleva estancada varios años. Quizás una de las virtudes más importantes de Francia es la causa de su malestar: los servicios públicos funcionan muy bien, pero son enormemente caros y financiarlos se está comiendo poco a poco el resto del país. La presión fiscal es del 56% del PIB, más alta incluso que en Suecia. 
En una entrevista traducida al español, Jean Tirole intenta explicar por qué tanta belleza a la par que tanto malestar. Nos conviene escucharla porque muchas cosas se podrían aplicar a España, como a otros países europeos. 
El problema es que tanta protección a los trabajadores con trabajo se logra a costa de los que no lo tienen, y de muchas capas de la población que están hartas de pagar más de la mitad de sus ingresos al estado sin que la deuda baje ni reciban una clara ventaja para el futuro, todo lo contrario: el futuro es gris tirando a negro, y se sabe que saldar las deudas va a costar sacrificios y menores ingresos disponibles. Demasiados beneficios para unos, demasiados costes para otros, incluidos empresarios productivos, en favor de la clase rentista actual, que vive en torno a La Bolsa. 
Por otra parte, como se ha visto en las elecciones recientes, hay una idea dominante de que la renta y la riqueza están cada vez peor distribuidas, lo cual es cierto - como en el mundo entero - desde que estalló la crisis. Estas ideas han destrozado a los partidos de siempre, y han dejado un panorama político repartido entre El Centro de  Macron - una gran esperanza - y el fascismo de Marine Le Pen. Ésta última demostró tener muy pocas ideas útiles para gestionar Francia y absorber sus problemas, todo lo contrario. Demostró mucha carga ideológica confusa y ninguna transición hacia un programa de aplicación de esa ideología. 
Por lo menos al votar, los franceses han mostrado un gran instinto de conservación, prefiriendo algo parecido a lo que había antes, pero con nuevas ideas, que la subversión fascista, que se hubiera llevado por delante a Europa. 
¿Podemos comparar esto con España? Obviamente no. Los orígenes del malestar de ambos países es completamente distinto. Los franceses sienten malestar pero están orgullos de ser franceses, y en este sentido, no hay fallas en los sentimientos mostrados ante la bandera y el himno. Nosotros tenemos una ruptura más seria. No nos disgusta el funcionamiento, nos disgusta el país. Estamos a disgusto y nos cuesta mucho defenderlo. Por eso los nacionalistas se mueven a sus anchas. Es tanto una muestra de sus convicciones como de la falta de los demás. 
En lo que sí nos parecemos en la deficiente enseñanza y divulgación del estudio de la Economía, 

Economics for the Common Good can best be described as a didactic general advertisement for economics as a discipline. In Tirole’s telling, economics is a necessary, though not always sufficient, tool for addressing the complex problems of modern societies. The result is impressive. Tirole surveys a wide array of economic-policy topics, without ever seeming as though his Nobel Prize had gone to his head. Rather than trying to have the last word on everything, he works through his material with unfailing precision, clarity, and intellectual tenacity. The reader is left with a better understanding of the subtle connections that give rise to unintended consequences in a modern political economy.

Tirole deplores the fact that in French high schools, and even in elite grandes écoles, students’ first exposure to economics often comes late, if it comes at all. Having also taught future French leaders with no economic intuitions or prior training in the field, I, too, can attest to this. One hopes that Tirole’s book changes France for the better, by inspiring bright students to take serious economics courses, and by prompting adults to encourage their children to explore the field.

Sí, en eso estamos casi a la par, aunque Francia al menos cuenta con dos Nobeles en economía: Maurice Allais y Jean Tirole. Además de eso, tiene economistas descollantes en el mundo, con opindluencia manifiesta en EEUU - toda una prueba - como Piketty. Puede que en Francia falle un eslabón de la cadena de la educación, pero aquí fallan todos o peor, llevan  directamente a la economía de Podemos. 


martes, 13 de junio de 2017

La distancia ciclópea de Rajoy a Iglesias

Si se han dignado ver una parte del debate de moción de censura, habrán apreciado la distancia descomunal entre Rajoy e Iglesias, candidato a presidente. 
Rajoy le ha dado un baño imperial a Iglesias, al que se la bufa las formas políticas e incluso su futuro, porque no creo que ganara muchos votos. 
Para medir la distancia que hay entre el hoy y el ayer, lean el artículo de García Domínguez  donde hace una comparación entre este Iglesias y aquel comunista catalán, Solé Tura, que por lo menos como marxista ortodoxo sabía que no se puede ser comunista y separatista. Alega Iglesias que Solé era partidario de "derecho a decidir", lo que es rotundamente falso. Como lo expresa García Domínguez, 

Pues dar a entender, como Iglesias hizo desde la tribuna del Congreso, que el ponente comunista en la Comisión Constitucional que elaboró la Carta Magna era alguien proclive al mal llamado derecho a decidir solo demuestra un ignorancia de dimensiones enciclopédicas a propósito de cuál fue su verdadero pensamiento. Jordi Solé Tura, que jamás fue nacionalista, no solo se manifestó ajeno a los coqueteos de alguna izquierda local con el principio de la autodeterminación, sino que lo combatió de forma expresa en multitud de artículos teóricos. Piezas que, ya en vísperas de sentir los primeros síntomas de la cruel enfermedad que padeció en sus últimos años de vida, reunió en un libro, Nacionalidades y nacionalismo en España. Autonomías, federalismo y autodeterminación, obra de cuya existencia el postulante Iglesias, huelga decirlo, carece de la más repajolera idea. En ese texto, Solé Tura sitúa el derecho a la autodeterminación inserto dentro del único contexto que da sentido a su existencia y eventual ejercicio, esto es, la doctrina fijada por la Asamblea General de la ONU para los supuestos de territorios sometidos al dominio colonial por parte de otros Estados. Única y exclusivamente para esos supuestos.

Algo se ha perdido en el entretiempo. Antes, un nacionalista era obligatoriamente de derecha burguesa. Un comunista era internacionalista, todo lo contrario de separatista. Rajoy le ha dicho que se aclare, que si presenta una moción de censura para ser presidente de España, y a la vez está a favor del derecho a decidir, que decida antes qué es España, no vaya a ser que se encuentre sin suelo donde poner la residencia del gobierno. 
Por lo tanto, Rajoy ha ganado por goleada, lo que es claro si uno no se ofusca con la propaganda podemita. Es lo malo de Rajoy: en el toreo de salón es el mejor. 
Luego me dicen como soy capaz de votar a Rajoy. Bueno, pues es algo. Será un sin vergüenza y un vago, pero es lo único que veo en el horizonte con hechuras gobernante. Porque, anda que Pedro Sánchez... ¿Ah, Riverita? Siempre está al margen, en la barrera. O si no les gusta los similes taurinos,  en el banquillo. 

lunes, 12 de junio de 2017

Sombras en el sistema bancario español

Confuso y cicateramente  explicado ha sido el caso del Banco Popular. Nos quieren hacer creer que no hay nada más detrás de las explicaciones, pero éstas han sido insudicicentes. Esa es la opinión de Juan Laborda

Hay varias preguntas que necesariamente debería responder una comisión de investigación de expertos independientes, rigurosa. La primera tiene que ver con el papel del Regulador Europeo, es decir, el Banco Central Europeo, y su labor de supervisión de la banca española y europea en general. ¿Realmente están haciendo adecuadamente su labor de supervisión? En segundo lugar es necesario abordar ciertas cuestiones relacionadas con el Banco Popular. ¿Realmente estaba quebrado y era absolutamente inviable?; ¿había un problema de liquidez y los depositantes se agolpaban en las sucursales del banco para sacar su dinero? Y la pregunta final, ¿por qué la autoridad monetaria se empecina aquí y allá en proteger, subsidiar y favorecer a la banca sistémica, es decir, a los bancos demasiado grandes para quebrar?
... Cabría pensar entonces que la Unión Bancaria resolvería todos nuestros problemas. Muy lejos de la realidad, al revés, los podría amplificar. El otrora Director General de Banco de España y persona clave en el diseño del rescate bancario español de la década de los 80, Aristóbulo de Juan, ya nos advirtió en su momento de lo que finalmente ha acabado sucediendo. En diferentes artículos señalaba aspectos muy jugosos sobre la Unión Bancaria en la Unión Europea, que no hacían otra cosa que aumentar la fragilidad de la banca europea. Por un lado, decía, “no se refuerza la vigilancia de la pérdida de valor de los activos, verdadera causa de la insolvencia y de las crisis bancarias”,… “e incluso las exigencias regulatorias de capital validan componentes de escasa calidad y conceptualmente muy discutibles, por ser onerosos o exigibles o por carecer de sustancia económica o de liquidez -activos fiscales diferidos y ciertos títulos híbridos-“. Por otro lado, “las inspecciones dirigidas por el Mecanismo Único de Supervisión evitan que se cuantifiquen los ajustes, reduciendo al mínimo la duración de las inspecciones”,… “abandonando incluso un mecanismo clave para una buena supervisión, la revisión de los expedientes de crédito de cara a detectar la capacidad de pago del deudor”. Estos diagnósticos defectuosos supondrían, respecto al mecanismo de resolución, “retrasar, obstaculizar e incluso impedir el tratamiento pronto y eficaz de la insolvencia”. ¿Se podría afirmar que todo esto ha pasado con el Banco Popular?

y estoy totalmente de acuerdo. Pero en fin, todo el mundo parece satisfecho con el "final feliz". Final feliz que si no lo es tanto para el Santander, lo pagaremos nosotros, porque éste no se va a comer un marrón oculto en el balance del Banco absorbido. 
Por otra parte, ¿es el único banco dudoso? Hoy la CNMV ha decidido suspender las especulaciones a la baja sobre las acciones de Liberbank, que han caído un 40% nada más se intervenido el Popular.  La especulación a la baja consiste en comprar acciones a plazo, a un precio inferior al de hoy, y venderlas al vencimiento del plazo a un precio inferior al de hoy, pero superior al que las has comprado. Es decir, compras las acciones y las vendes con un beneficio menos el coste de financiación. 
La justificación de prohibir estas operaciones son que la CNMV no ha detectado ninguna razón de fundamento para que se produzca esta especulación a la baja, que por supuesto hace bajar el precio. ¿Por qué está tan Segura la CNMV? Ah! Pero veremos si es verdad que Liberbank es un Banco libre de toda sospecha ¿entonces, por que el especulador arriesga su dinero a la baja?, o es otro mirlo blanco como lo fue antaño el Popular... Liberbank es otra criatura de fusión de las de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aunque se supone - se supone - que los bancos fusionados eran más o menos sanos. 
por cierto, obsérvese la ganancia por una caída del 40% en dos días... la ganancia y el riesgo, si apuestas por ello y luego sólo cae un 20%. 
La realidad verdadera es que la banca española y la europea están tocadas, unos más y otros menos. 
Lo único cierto es que la información es casi nula, los datos de balance están "apañados", y lo único que se sabe es que la acción de Banco cayó un 40% por "capricho" de los especuladores, al prever que el Popular podría arrastrar a Liberbank. Puede. 

 

Pero como pueden ver en el gráfico, la medida no ha sido decisiva. El valor, después de recuperarse, ha vuelto a caer un 14% pese a la prohibición de ventas en corto. Pero es que nadie ha prohibido las ventas al contado. Es más, las ventas al contado, al día a día, pueden ser más brutales en sus efectos que las ventas a corto. Según algunos, la caída se debe a recogida se beneficios. Veremos. Veremos si la preocupación evidente entre los accionistas de Liberbank, sobre todo los minoritarios, se disipa. 


Literatura (continuación)

La literatura te da algo que no puedes encontrar en otro sitio. Italo Calvino 

Reemprendo las breves reflexiones que hice en el post anterior, gracias a una cita de Proust y al discurso de Antoine Compagnon, donde se encontraba incluida. 
Reflexiones sobre la literatura, su sentido. La literatura, ¿para qué? Es el título del discursos de Compagnon en su toma de posesión de la cátedra del College de France. 
La literatura se escribe y se publica para leer, por lo que la pregunta debería ser ¿leer, para qué? 
Yo he sido un lector poco habitual, porque no me encontrado a nadie que lea como yo. No digo que no lo haya, pero yo, desgraciadamente, no lo he encontrado. Así que no sé exactamente por qué leen los que leen tanto como yo. 
La respuesta está desde luego en la frase de entrada de Italo Calvino, porque si no fuera así, ¿para que leer? Bastaría ir a ver la película que han hecho sobre determinada obra literaria para hacerte una idea, en poco tiempo, de algo que tardarías días, semanas o meses en leer. Si se trata se ahorrar tiempo, no hay por qué seguir haciendo más reflexiones. Leer es una pérdida de tiempo. 
Pero se trata precisamente de eso: la literatura - y no la literatura informativa - te da algo que no puedes encontrar en otro sitio. 
Por lo tanto, estrictamente, la literatura no te roba el tiempo, pues no hay ninguna acción que la sustituya. Te da algo insustituible, aunque hay gente, la mayoría, que  no lo entiende. Conozco gente que hace gala de no leer, y aún de saber escribir correctamente sin necesidad de leer libros. Pero no se trata de eso, se trata de la capacidad de lectura, de apreciar la lectura en su justo término, es decir, en comparación con lo que te ha dado si no hubieras leído tal obra. 
He dicho antes "salvo la literatura instructiva", es decir esa que leemos por obligación profesional o de estudiante ante un examen. Con esto excluyo adrede toda literatura que da conocimiento más preciso de determinadas cosas, cuya utilidad está bien medida y tasada en su incorporación a nuestro acervo profesional. Aunque he leído determinados libros instructivos de economía que me han producido la misma emoción que la literatura, se ha debido a que el autor era una persona muy culta que sabía enlazar sus conocimientos con algo más, que es lo que llamó la literatura "inútil": a la que no le podemos sacar rentabilidad. 
Un ejemplo: la biografía de Keynes de Robert Skidelsky es una gran obra que, además de ilustrarte sobre toda una época histórica, y el papel esencial de Keynes en ella, es un libro tan desbordante que a veces se acerca a lo que quiero identificar como literatura. Pero no deja de ser una obra informativa. 
Un ejemplo en sentido opuesto: la trilogía novelada de Ken Follet sobre el siglo XX, empezando por la Primera Guerra Mundial, es de absoluta recomendación, pero lo es sobre todo por la visión completa informativa que te da sobre este periodo tan importante de nuestra historia - aunque como novela, o historia novelada, con personajes ficticios, no deja de conmoverte como toda obra literaria. 
Con esto quiero decir que los caminos se cruzan, que la literatura pura y la informativa a veces se solapan. Pero el contenido informativo le añade un valor que hace difícil separarlo en la estimación de la obra.  
La pregunta es: ¿por qué leer a Dostoyesky, a Proust, a Tolstoy, a Cervantes, a Unamuno, a Azorin, a Baroja, a Valle Inclán, a Gide, etc, etc...? 
Les voy a descubrir inmediatamente la respuesta más certera: porque en algún momento de tu infancia alguien (de tu familia, por ejemplo) te inculcó el veneno de leer, y desde el primer libro no has podido dejar de hacerlo. Lo digo porque este es mi caso, aparte del ejemplo de mi madre que siempre tenía un libro en las manos. No sé si hay una predisposición previa o es un entrenamiento, pero eso son los hechos. 
Sí, pero no responde del todo a la pregunta. Podría dejarse la afición tempranamente, no engancharse a ella. Se diría que los que empiezan así - y todos suelen empezar así - encuentran inmediatamente la respuesta de Calvino: has encontrado una cosa que no te da ninguna otra actividad. Y sigues probando, y en cada libro, no en todos, lo encuentras, y si no, persistes en el siguiente a ver si hay más suerte. Has encontrado el secreto, un secreto que te ha enganchado para toda la vida. Renuncias a otras cosas para poder seguir leyendo el libro que tienes en las manos. 
Tomemos por ejemplo "Crimen y Castigo" de Dostoyesky. Un libro perfectamente prescindible desde el punto de vista informativo. ¿Pero quien te ha hecho sentir mejor el sentimiento de culpabilidad, de terror a que el policía (ojo con este personaje, uno de los más complejos de la literatura) sabe que has sido tú, quien ha llegado tan lejos a indagar en tu alma lo que siente el asesino? 
¿Quién ha expresado mejor lo que es una guerra para los distintos personajes - trasuntos de nosotros, por lo tanto - que Tolstoy en "Guerra y Paz"? 
Los ejemplos son afortunadamente, incontables. ¿Quién ha expresado como nadie el sentimiento de fracaso personal y social que Vargas Llosa en "Conversaciones en la Catedral"? Ese sentimiento medio depresivo, medio repulsivo de una sociedad corrompida moralmente que te arrastra hacia el fango, por el que tú (el protagonista) te ves arrastrado? 
¿Qué decir de ese comienzo fascinante y succionante de "El Extranjero", de Camus, aunque no sabes por qué se ha abierto una nueva puerta que no conocías en ti? 
Todo eso, cuando no te has dado cuenta, ha hecho en tu interior un rosario de nuevas habitaciones y locales que recordarás en el momento menos esperado. Es más, como dice Calvino, en la vida difícilmente te encontrarás con una intensidad similar: la literatura no es camino de aprendizaje, es otra vida paralela que te ayuda a recorrer la otra, la verdadera, pero no te enseña a vivirla. Sólo la experiencia lo hace. 
Lo que no sé es si es cosa del cielo o del infierno, y ni me importa. Yo he leído la Biblia con verdadero placer de lector, pero no creo que me llevara a la salvación: no he tenido ninguna Epifanía.
(Continuará.)