"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

domingo, 22 de noviembre de 2020

Un libro

El libro del que quiero decir algo es 



De Emilia Landaluce, de quien suelo seguir sus estupendas columnas en El Mundo. 
¿Por qué habría que leerlo? Yo suelo leer los libros de un tirón, y es una buena razón con esta novela, pues se trata de una novela histórica. Leer un libro es para mí montar en un barco y que éste desamarre y vaya navegando. El barco es el libro y yo me embarco en él. Cuando el libro me engancha hasta el final, me da pena que se acabe el viaje. 
Éste libro es una novela, o historia novelada, de un bueno trozo de la historia de España, de 1878 a 1955. Es decir, la Restauración, Alfonso XII, La Regencia de María Cristina, el rey Alfonso XIII, la República y la guerra Civil. En todos esos ajos estuvo metido el Duque De Alba, cuya vida se cuenta aquí. La historia de alrededor forma un palimpsesto de personajes reales que ayudan a explicar el fracaso de España como nación, fracaso que vino a sancionar brutalmente la guerra civil. Emilia Landaluce logra edificar una novela con su ágil estilo, donde a veces sobresalen ellos y a veces el palimpsesto “España”, pero muy bien imbricados ambos. Hay momentos álgidos, como cuando Alfonso XIII se da cuenta que se ha quedado solo y no le queda un apoyo, que ni el pueblo le quiere - le culpa de todo - y ya le han abandonado hasta los monárquicos, hasta su esposa la reina, salvo el buen duque De Alba, el único que le guarda fidelidad aunque no le perdone sus errores. Alba intenta seguir la tradición de su Casa, de servicio al rey por encima de todo. Patéticos los intentos del Duque de intentar sustituir a Franco por una monarquía encarnada en don Juan, estrategia preferida por Stalin para hacerse con la península.
Un libro muy bien escrito, sin refitolerismos estilísticos, que no enseñara nada nuevo a los que conocen la historia trágica de esos años, pero siempre se aprende algo nuevo, aunque se conozca. Porque la historia es infinita y proteica, cada anécdota nueva aporta una visión que no conocíamos, y el protagonista Alba tiene La ventaja de que es pariente de todas las dinastías europeas, y así por ejemplo, es pariente de Churchill, con quien comparte su afición  la buena mesa y los buenos vinos, y con quien tiene conversaciones cruciales. Por eso el papel papel del Alba es decisivo en la guerra civil y la II Guerra Mundial. Franco tuvo siempre buenos representantes y ministros en el frente exterior, muy importante para él, cosa desdeñada ya desde hace años en esta España que parece seguir los pasos decadentes de aquella. 

viernes, 20 de noviembre de 2020

Tardía reacción

El gobierno ha reaccionado tarde y mal a la crisis de Canarias, invadida ya por 18 mil ilegales. Es como si les hubiera tomado por sorpresa, sesteando, y repentinamente se ha caído de la silla, se han tropezado y chocado al levantarse, cuando alguien ¿quién? Ha dado la voz de “arreglarme esto ya”. Como si no se esperaran el fallo propagandístico desatado. 
De momento el doctor cum fraude se ha borrado de la imagen. Ha mandado a cuatro ministros, que han dado muestras de llevarse mal y entorpecerse unos a otros. Pero la cosa lleva ya largo tiempo sin que hasta ahora hayan movido un dedo. Y el mal está hecho. Ahora se pide a las demás comunidades solidaridad para encajar a los que ya han entrado. 
¿Ideología migratoria repentinamente rebatida por la opinión pública? Opinión pública que llega tarde porque la prensa dominante no había dicho ni hasta que la cosa era incontenible. ¿No habíamos visto una imagen del ministro “de Seguridad Social, Inclusión y no sé que más asistiendo satisfactoriamente hace semanas a la llegada de los cayucos? ¿Tendría ya planes de “Inclusión”?
Este gobierno va haciendo maldades cada día - ley de educación, Presupuestos, señales de entreguismo a a ETA, etc - sin que la debilidad de la oposición pueda siquiera manifestarse en los medios, por lo menos la que tiene algo que decir. 
Muy mal todo. La Ley de Educación es el ejemplo perfecto de lo que es esta España en que cada vez que cambia el gobierno, el entrante tiene que hacer una Ley de Educación nueva, haciendo tabla rasa con la anterior. Un signo desde luego de falla que atraviesa todo el entramado, me temo. Sólo que ésta última es especialmente siniestra. 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

La migración y sus corifeos

Empecé a sospechar de la teoría positiva de la inmigración cuando me di cuenta que los progres se habían apoderado de ella y la habían incorporado a su acerbo ideológico, como el feminismo, ecologismo, y otras flores que eran más o menos originales del jardín del liberalismo austriaco o de otros lares. Al último liberal que oí pronunciar alabanzas de la emigración fue a Mario Vargas Llosa, en uno de aquellos artículos del País en los que parecía “examinarse” de su curso intensivo de trasvase, con armas y bagajes, del socialismo al liberalismo puro y duro, hayekiano, hasta hacerse un maestro consumado. En aquellos artículos, seguramente recuperables, Vargas Llosa nos daba una lección cum laude de sus lecturas apresuradas de Von Mises y Hayek. En aquel al que me refiero, mostraba contundentemente su nueva convicción de que los movimientos migratorios eran buenos, pues mezclaban las etnias, cada una con su acerbo, que beneficiaba tanto al pueblo inmigrante como al receptor bendecido. 
Y hete aquí que repentinamente, casi sin solución de continuidad, me encuentro un artículo científico de un compañero de BdE, rojo amapola, defender la inmigración indiscriminada en España y Europa. 
Hombre, le dije, eso serán positivo siempre que se le se exija una adaptación sincera a las leyes y costumbres del país receptor, más si es un país demócrata y la etnia recibida no comulga bien con el grueso de la masa cultural de país receptor, empezando por la diferencia de lengua. Que menos que un mínimo de aceptación de las leyes democráticas, juramento de la Constitución, etc. Como ha hecho modelicamente EEUU, mostrando el único camino posible para evitar rupturas irreversibles. 
Si por supuesto, me respondió, pero no cambió ni una coma de su texto. A él concretamente, la democracia burguesa se la refanfila, como a gran parte de sus compañeros.
¿Qué había llevado a los rojos (creo que fue después de la caída del muro de Berlín) a un cambio del Stalinismo a Von Mises? El comunismo había sido expansionista, pero por la conquista, en todo caso por la conversión más o menos forzada, del resto del mundo. Estaban tan seguros de sus ideas que no dudaban de que con el tiempo todo el mundo se convertiría. Eso, sí, en la realidad, siempre tan peculiar y autónoma, cuando un país “se convertía”, no se sabe por qué pero no se hacían amiguitos, y por ejemplo la URSS se enemistó a muerte con China. Y así sucesivamente. Que yo sepa no ha habido nunca una fusión - no digamos ya relaciones cordiales - entre países comunistas, salvo por la bota férrea de la URSS sobre los países del pacto de Varsovia. 
Y hoy es un elemento más de la ideología de izquierdas que las migraciones son excelentes, sobre todo de países pobres a países ricos, capitalistas y susceptibles de romperse ante la invasión. 
Porque de eso se trata, de invasión lenta, pero eficaz, de destrucción por la base de los países mas avanzados, más democráticos, y más inermes ante el fenómeno, como cuenta Douglas Murray en



Donde explica minuciosamente las causas de la decadencia europea, empezando por la sumisión indefensa a la inmigración, incontrolable a partir de una línea en que se pierde el control, como le está pasando a Inglaterra. 
De modo que yo sólo veo una razón para esta conversión “post muro de Berlín” a las bondades liberales. ¡Pobrecitos, los liberales, que se han quedado en una burbuja llena de insignificancia! ¿Que dirá Vargas-Llosa ante la invasión actual de miles de marroquíes en Canarias, de la que la mayoría española no se entera? La está fomentando un gobierno social-Comunista.
Conste que reconozco razones económicas-demográficas para aceptar una inmigración regulada. 
Pero,  repito, no hablamos de inmigración, es invasión. Véase Francia. O Bélgica, con ciudades donde la policía no puede entrar. Por no hablar del caso de Inglaterra. Es una bomba de relojería en que los años pasan a favor de la implosión. En el ejemplo de Inglaterra que nos cuenta Murray, parece que la población nativa pasa del tema, y los políticos lo ven un problema irresoluble.
Bueno, ¿pero no eso eso lo que hicieron los bárbaros con el Imperio Romano, y al final surgió Occidente? y digo yo, los millones que quedaron en las cunetas de los siglos de Edad Media, en la que lo único que primaba era la inseguridad, la indefensión, el hambre, la peste? Ah, qué felices aquellos siglos ¿no es cierto? 
Nuestra civilización, que algunos, muchos, odian, está en peligro. No voy a explicar aquí por qué hay que defenderla - si es que se puede todavía. A mí me basta que los comunistas sean enemigos para tener una razón. Sé de cierto que es la que menos hambre y más Libertad ha gozado. Pero que cada uno se busque la suya. Según Vargas Llosa,

Las políticas antiinmigrantes están condenadas a fracasar porque nunca atajarán a éstos, pero, en cambio, tienen el efecto perverso de socavar las instituciones democráticas  (¿?) del país que las aplica y de dar una apariencia de legitimidad a la xenofobia y al racismo y de abrirle las puertas de la ciudad al autoritarismo. Un partido fascista como Le Front National, de Le Pen, en Francia, erigido exclusivamente a base de la demonización del inmigrante, que era hace unos años una excrecencia insignificante de la democracia, es hoy una fuerza política respetable que controla casi un quinto del electorado. Y en España hemos visto, no hace mucho, el espectáculo bochornoso de unos pobres africanos ilegales a los que la policía narcotizó para poder expulsar sin que hicieran mucho lío. Se comienza así y se puede terminar con las famosas cacerías de forasteros perniciosos que jalonan la historia universal de la infamia, como los exterminios de armenios en Turquía, de haitianos en la República Dominicana o de judíos en Alemania.

¿Quizás habría que prohibir a Le Pen?
Como decía Ortega Y Gasset, “el hombre no es naturaleza sino historia”, y es difícil, sino imposible, mezclar historias tan distantes. Yo la próximas vez, si voto, lo haré al partido para el que sea prioritario esta cuestión. 
NOTA: les recomiendo el artículo de 
Stephen Smith citado por Pablo

jueves, 12 de noviembre de 2020

Ideología y ciencia

Dice Zoe Valdés en Libertad Digital que se ha quedado suspendida en el aire sin ideología, ni de izquierdas ni derechas. Añade algo muy confuso que no logro entender, como que se quedó en España y no fue a Francia porque ésta había renunciado a su racionalismo en favor de un sentimentalismo estéril.
Todas las ideologías son entramados para conquistar el poder, lo sepan o no los humildes militantes que las practican. No se le puede pedir a una ideología coherencia lógica, ni espíritu científico, ni dudas y vacilaciones, sino certezas contundentes. Y cuando al final de su artículo dice que ha vuelto a sus orígenes cristianos-católicos, me temo que ha hecho un viaje en redondo para llegar al mismo punto. 
La máxima representación de una ideología es el marxismo. 
Decía yo hace un par de años, 

Como dice García Dominguez en un Twitter, “podría no haber nacido, pero hace 200 años y 100 millones de muertos nació Marx”. No se me ocurre resumen mejor del profeta del siglo XIX y sobre todo XX. Porque Marx fue eso, profeta, de ahí la envergadura de su influencia. La ironía es que fue el inventor y promotor de socialismo “científico”, lo cual era una pretensión infundada. Si llegar a serlo, científico, no hubiera salido de un ámbito familiar y de conocidos ni hubiera causado cetenares de millones de víctimas. 
Pero tuvo éxito, sobre todo una vez muerto. Y fue por su carácter profético, religioso, y acientífico. No sé si se dio cuenta, pero fue un imitador de las profecías De la Iglesia, salvo porque su paraíso sucedía en esta vida, no después de la muerte. Es más, si se tiene en cuenta que los primeros cristianos, San Pablo, y el evangelio según san Mateo, promete que la inminente Segunda venida sería para instaurar el reino De Dios en esta Tierra, más coincidencia. 
Al igual que el cristianismo, al ver que la Segunda Venida y el Paraíso se retrasaba, hubo que alargar el periodo de transición, y de ser inmediato según San Pablo - profeta escatológico por excelencia -, la Iglesia tuvo que reconstruir la doctrina para que la gente no se fuera. Idem Marx, cuyos seguidores prorrogaron la transitiva  “Dictadura del Proletariado” como un chicle para mantener a sus huestes bien sujetas, porque a fe que era dictadura. No había engaño en ello... hasta que se cayó el Muro de Berlín. Muro que fue construido para que no se escaparan los alemanes del este, aunque la excusa era que no se infiltraran los del oeste. Sin embargo cuando la caída, la gente huía en una sola dirección. 
Todos los regímenes comunistas inspirados en el marxismo fueron totalitarios, crueles y arbitrarios hasta el paroxismo, hasta el punto de ejecutar gente por usar gafas, signo de señoritismo o aburguesamiento. No hubo ni un solo régimen marxista lejanamente benévolo, y afortunadamente los historiadores han dado buena cuenta de las atroces carnicerías inspiradas en esta religión, sin duda la más sangrienta de la historia. Si no en cantidad, lo fue en una fe férrea sin fisuras, inmisericorde, donde todo rasgo humano como la misericordia y el amor fue perseguido con saña. Dice Carmen Calvo, diputada del PSOE, que el romanticismo “es machista”. Por lo menos es humano. 
En cuanto al valor científico del legado, Marx cometió tantos errores en su obra Máxima, “El Capital” que no tiene ningún valor. Algunos dicen que fue un sociólogo genial, precursor de no sé qué y no sé cuántos, pero no tengo mucha fe en que sea así. Y su visión de la historia fue simplemente paranoica, centrando TODA ella en la lucha de clases. Ridículo. 

Desde el punto de vista racional, Marx es un completo error. Sin embargo, ha vuelto a estar presente tan sólo veinte años después de la caída del muro de Berlín. Ya ni siquiera se lee, sólo se le cita como si lo fecundara todo, todo lo que le conveniene al ideólogo. 
En “El manifiesto comunista”, Marx no pudo reprimir su admiración a la capacidad del capitalismo para movilizar recursos. Ninguna “fuerza” había sido capaz de promover en tan poco tiempo la acumulación entre el XVIII y el XIX. Pero tenía un pecado original, que era la plusvalía, parte del salario que el burgués le sustraía al trabajador. Todo esto basado en la “Teoría del Valor-Trabajo, una entelequia que el mismo Marx descartó en su tercer volumen de su Das Kapital
Pero no por eso renunció a sus ansias de ser científico, de fundar una ideología sobre una ciencia, su ciencia. Esa “ciencia” produjo cientos de millones de víctimas, porque ese carácter de ciencia le dio una fuerza especial a la ideología a la hora de difundirla. No quedaban nada por discutir, todo estaba bien trabado en esa seudociencia que se imponía en las conciencias como un márchamo definitivo. El que no creía, se le rompía la crisma y ya está.
Ante esta contundencia, ya que no veracidad, la derecha se ha visto siempre en desventaja para el combate de las ideas. Me hace gracia que leyendo “Madrid de Corte a Checa” (novela recomendable pese a su parcialidad), nos presenten al partido de Gil Robles como el PP de hoy, maricomplejines, vendiendo eficacia de gestión y nada de ideología, mientras la izquierda ofrecía “lucha de clases”, “matar al burgués”, “expropiación”, “acabar con la Constitución burguesa”, ideas-fuerza mucho más atractivas para su clientela.
¿Estamos en una contextura similar? Pues para mí hay muchos puntos en común, de uno y otro lado. Si la derecha fuera capaz de ganar unas elecciones, ¿le montaría la izquierda un golpe de estado como el del 1934?
Por la amenazas de Iglesias sin rodeos, parece ser que sí (“Uds no volverán a gobernar jamás”).
Aquel golpe fue, sin duda, el comienzo del la Guerra Civil, pues las izquierdas se quitaron la careta y fueron directamente a la yugular el “Estado burgués”, que había que sustituir por una dictadura del proletariado.
Todo este desaguisado se intento borrar por siempre con la Transición; pero hemos comprobado la fuerza, basada en su falta de escrúpulos, de la izquierda, que quiere derribar este régimen. Como ha anunciado Bildu, socio del gobierno, “vamos a Madrid a derribar el régimen”. 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Cuando la primera ola del Covid remitió, Sánchez & co nos dio su bendición y nos anunció que habíamos “vuelto” a la “nueva” normalidad. ¿Vuelto, nueva? en fin, que habíamos atravesado el desierto, había sido duro, pero podíamos irnos de vacaciones. Fue lo primero que hizo, por cierto, antes que nadie. Las cosas no salieron como se esperaba, la pandemia volvió y la nueva normalidad se embarró. Nos echó  la culpa, como Moises al bajar de Sinaï a los judíos, pero culpa o no, la pandemia alcanzó cotas de alarma superiores incluso a la primera oleada. 
Y aquí estamos, volviendo a tomar medidas que lo único seguro es que desbarrarán la economía todavía más. He leído en alguna parte que cuando esto se acabe, habremos retrocedido 30 años. No se trata de volver al nivel de PIB y empleo de antes de, eso sería simplemente una esperanza... retrasada. Se trata de volver a donde hubiéramos estado sin la pandemia. 
Ad calendas griegas.  
No esperemos que las esperanzas que nos venden con la vacuna lleguen antes de 2022, Bill Gates dixit. ¿Por cierto, cómo se llamará esa nueva normalidad? Nueva-nueva? 
De momento hemos de conformarnos en asistir cómo van quebrándonos empresas, como el poder público facilita créditos para que las pymes puedan pagar impuestos antes de quebrar, manera muy sutil de encanallar el ambiente, porque no han perdonado, si acaso atrasado, el cobro de impuestos. 
(Ahí tienen una diferencia entre la política de EEUU y España. Pese a ello, la deuda española avanza a toda vela.)
A final de año veremos llanto y crujir de dientes (caray, qué bíblico estoy). Pero no será más que una etapa más hacia el desescalabro. 
Nos mienten todos los días. El rebote del PIB del tercer trimestre es mentira. El paro oculta entre los ocupados los ERTES y los inactivos, que si se pusieran en su sitio, el paro llegaría al 22%. Fácil que a final de año llegue al 25%. Pero no será ese su límite. 
Mientras, no veo esperanzas de unas elecciones que nos quiten estas garrapatas que gobiernan con terroristas y separatistas. Me tomo muy en serio la amenaza de Pablo Iglesias a la derecha: “Uds no volverán a gobernar jamás”. No es una predicción, es reconocer que hay una estrategia y está bien pensada. 

domingo, 8 de noviembre de 2020

Lo que nos espera para final de año (corregido)

El gobierno ya ha publicado los tres primeros trimestres del PIB. Sin embargo, la Comisión, en el resultado esperado para el conjunto del año, será más pesimista que el gobierno: se apunta a una contracción, año sobre año, del -12,4% (similar a la del Banco de España), frente al del gobierno de un 11%.
Las cifras ya obtenidas de los tres primeros trimestres, y el conjunto de año de la Comisión (cercana a la del Banco de España), Nos permite estimar el cuarto trimestre, dado que la suma de los interanuales divididos entre 4 de los cuatros trimestres, divididos entre 4, suelen coincidir con el total anual. 
Así tenemos que el cuarto trimestre de año será igual de funesto que el segundo, con un - 16,6%
Total.- 1T. -  2T. -  3T. = - 4,4% que, multiplicado por 4, da un - 17,6%.

Una cifra que lleva consigo a un aumento del paro que, sin falsas contabilidades y habida cuenta del final de muchos ERTES, será posiblemente superior al 25%.
Si el segundo trimestre fue el periodo en que más negocios cerraron, como vimos en el post anterior, el cuarto no va a ser más benévolo. Recordemos las palabras de Daniel Lacalle que yo reproducía en el post anterior:

Es como mínimo intolerable que el Gobierno lance al triunfalismo en un país que encara el segundo confinamiento con 100.000 empresas menos que hace un año, un 16,9% de paro y 730.000 personas en ERTE. Según ATA, en septiembre se perdían 100 autónomos al día. En octubre la cifra se triplica.”

Traigo aquí las palabras de gobernador sobre el 17,7% trimestral de tercer trimestre:

Conviene señalar, en cualquier caso, que esta tasa intertrimestral tan elevada es, en gran medida, una consecuencia estadística del marcado retroceso del producto en los dos trimestres precedentes. De esta forma, e incidiendo en la naturaleza incompleta de la recuperación actual que ya he mencionado anteriormente, es importante tener en cuenta que el PIB de nuestra economía en el tercer trimestre aún se encontraba un 8,7% por debajo del registrado en el mismo periodo del año anterior y era un 9,1% inferior al alcanzado a finales de 2019.
Además, como detallaré más adelante, la intensidad de esta recuperación se habría visto afectada adversamente desde principios del mes de julio por los nuevos rebrotes de la enfermedad que se han producido en nuestro país y que han provocado un nuevo deterioro de la situación epidemiológica.

Lo que concuerda bastante con las palabras de Daniel Lacalle que citaba el otro día en el post anterior:

“Es increíble que la ministra de Economía, Nadia Calviño, confunda (o utilice) de manera triunfalista un rebote como "crecimiento" y sacar a trabajadores del ERTE como "creación de empleo". Porque España en 2020 ni crece ni crea empleo, más bien decrece y destruye puestos de trabajo.

Esto no es "crecer", es un rebote por efecto base que muestra que tras meses de reapertura la devastación económica es enorme y no tiene precedentes en nuestra democracia.”


Y todo esto dando por bueno el dato del tercer trimestre, algo que yo rebato.
El tercer trimestre, según el dato oficial, ha crecido un 16,7% trimestral, lo que ha dado el resultado de un -8% interanual, y un - 5% interanual para en cuarto (sobre el mismos trimestre un año antes). Pero si, como sospecho, ha sido menor, la interanual del cuarto será más negativa, lo que daría una contracción en el año inferior (mayor en valor absoluto) al -12,4%.

Nota: fuente de datos, INE, https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=30679#!tabs-tabla

viernes, 6 de noviembre de 2020

Empleo y paro en EEUU

Mientras en España seguimos adormecidos, en EEUU se sigue creciendo, creando empleo y reduciendo el paro. Según Calculated Risk, 

Total nonfarm payroll employment rose by 638,000 in October, and the unemployment rate declined to 6.9 percent, the U.S. Bureau of Labor Statistics reported today. These improvements in the labor market reflect the continued resumption of economic activity that had been curtailed due to the coronavirus (COVID-19) pandemic and efforts to contain it. In October, notable job gains occurred in leisure and hospitality, professional and business services, retail trade, and construction. Employment in government declined.




...
In October, the unemployment rate declined by 1.0 percentage point to 6.9 percent, and the number of unemployed persons fell by 1.5 million to 11.1 million. Both measures have declined for 6 consecutive months but are nearly twice their February levels (3.5 percent and 5.8 million, respectively).
... 




The change in total nonfarm payroll employment for August was revised up by 4,000 from +1,489,000 to +1,493,000, and the change for September was revised up by 11,000 from +661,000 to +672,000. With these revisions, employment in August and September combined was 15,000 higher than previously reported.

lunes, 2 de noviembre de 2020

El PIB, un camelo descomunal

Nadia Calviño, responsable de economía, ha echado las campanas a volar porque el INE -que casualmente depende de ella - Ha anunciado un crecimiento del PIB de 16,7% en el tercer trimestre. Bueno, pues yo pongo en duda esta cantidad, aparte de que lo que se nos viene encima con la Segunda ola de pandemia es aterrador. En Daniel Lacalle encuentro una buena síntesis de lo que han hecho los indicadores adelantados de los distintos sectores económicos:

Los datos reales del PIB del tercer trimestre niegan el triunfalismo ministerial. Echemos un vistazo: 

- El PIB refleja una variación interanual de -8,7% tras cinco meses de reapertura e incluyendo dos meses de crecimiento. El segundo peor dato de la serie histórica.

- El desplome interanual por sectores es aterrador: comercio, transporte y hostelería -22%. Actividades profesionales, científicas y técnicas -13%; actividades artísticas y recreativas -18,5%; construcción -11%; información y comunicaciones -7,3%; industria manufacturera -4%. Solo la administración pública, la agricultura y las actividades financieras han crecido en términos interanuales. Además, recoge el peor dato interanual de la serie histórica en servicios e industria.

- El gasto de los hogares cae un 6,8% interanual.

- La inversión cae un 12,8% interanual.

- Las exportaciones caen un 17% interanual a pesar de la fuerte recuperación del PIB global, [especialmente en la partida turística, que no creo posible haya sido compensada por el turismo interior.]

- Solo el gasto público sube (+3,7%) en términos interanuales, muy por encima de la media de los últimos años.

Recordemos una cifra aterradora: según la EPA del tercer trimestreel sector privado ha perdido 805.900 empleos mientras que el sector público ha aumentado en 108.500 personas. Una situación insostenible.

Es increíble que la ministra de Economía, Nadia Calviño, confunda (o utilice) de manera triunfalista un rebote como "crecimiento" y sacar a trabajadores del ERTE como "creación de empleo". Porque España en 2020 ni crece ni crea empleo, más bien decrece y destruye puestos de trabajo.

Esto no es "crecer", es un rebote por efecto base que muestra que tras meses de reapertura la devastación económica es enorme y no tiene precedentes en nuestra democracia.

Conviene explicarle a los lectores que el cálculo del PIB del tercer trimestre se ha hecho con datos de solo dos meses. El mes de septiembre se ha calculado con indicadores estimados, no reales.

Explica el INE que "la mayoría de los indicadores estadísticos coyunturales ofrecen a día de hoy resultados hasta el segundo mes del trimestre (agosto). Ahora bien, como ya ocurriera en los dos primeros trimestres del año, el INE, en respuesta a este desafío estadístico, ha añadido a la información de base habitualmente empleada resultados adelantados de las fuentes de información normalmente utilizadas referidos al mes de septiembre, estimaciones de indicadores basados en datos administrativos y otras fuentes adicionales".

Es como mínimo intolerable que el Gobierno lance al triunfalismo en un país que encara el segundo confinamiento con 100.000 empresas menos que hace un año, un 16,9% de paro y 730.000 personas en ERTE. Según ATA, en septiembre se perdían 100 autónomos al día. En octubre la cifra se triplica.

Pero, insisto, yo pongo en duda la cifra, que me parece una burla ante los indicadores parciales mostrados. 
Lo peor es que estamos en segunda ola, que ha venido a acumularse a la resaca de la primera, sin que sus efectos se hayan disipado ni mucho menos, en paro (mucho más elevado que el oficial), en ERTES que caducan (de los quedan 750 mil vigentes) y un aumento de la morosidad a la banca. 
¿Vamos a seguir creciendo a “fuerte” ritmo con un tejido industrial mermado severamente, con menos empleo, y con más incertidumbre?
No me lo creo.

viernes, 30 de octubre de 2020

EEUU, PIB


El PIB de EEUU en el tercer trimestre se recupera con fuerza, aunque a una velocidad inferior a la de España: 8% frente a nuestro 16,7% (algo que cada vez me parece más increíble). 





Según comenta la web de Calculated Risk, la inversión ha sido el Gran repulsivo del PIB:

La inversión ha sido débil durante algún tiempo, se desplomó en el primer trimestre y cayó por un precipicio en el segundo trimestre junto con la economía en general. La inversión se recuperó en el tercer trimestre, especialmente para la inversión residencial y la inversión en equipos, pero no para las estructuras no residenciales. La inversión residencial (IR) aumentó a una tasa anual del 59,3% en el tercer trimestre. La inversión en equipo aumentó a una tasa anual del 70,1% y la inversión en estructuras no residenciales disminuyó a una tasa anual del 14,6%.

Es curioso el gran dinamismo mostrado por el PIB español. Es curioso porque se refiere a Julio, agosto, septiembre, los meses típicos del turismo que este año, como se sabe, ha naufragado en el plano del turismo extranjero.
¿Y eso ha sido más que compensado por el turismo interior? Me cuesta creerlo. 

PIB tercer trimestre

El PIB ha tenido una reacción positiva espectacular en el tercer trimestre, con un 16,5% de incremento, gracias al turismo interior (sic) que se lanzó con el final de la primera oleada de la pandemia y el relajamiento de las medidas confinatorias. Este incremento no cierra la brecha con el nivel del 2019, nos deja a un 4,5%. 
Otras actividades también tuvieron registros positivos, como la construcción y el comercio, es decir, todas aquellas ramas de actividad más afectadas por el confinamiento. 
Sin embargo, ahora viene  una segunda ola, que nos hará retroceder sin remedio en el cuarto trimestre, y probablemente el primero de 2021.
Ahora bien, yo tengo algunas dudas sobre de dónde ha salido esa fuerza del turismo interior cuando el paro más los inactivos representan más del 22% de la población activa y los ERTES significan una renta insegura y mermada. ¿Será un impulso de solidaridad de los españoles con el sector turístico? 
No sé. Es curioso el gran dinamismo mostrado por el PIB español. Es curioso porque se refiere a Julio, agosto, septiembre, los meses típicos del turismo que este año, como se sabe, ha naufragado en el plano del turismo extranjero.¿Y eso ha sido más que compensado por el turismo interior? Me cuesta creerlo. Más que nada porque el turismo interior ha sido el de siempre, es decir, imposible de que iguale y menos supere al extranjero en pleno asedio de los países que aconsejaban no venir a España. 2+2 suman 4, pero 2+0 suma 2. 

lunes, 26 de octubre de 2020

El estado estacionario

El estado estacionario sería el de una sociedad que considerara haber llegado a su plena satisfacción material, y por ello que no necesitaría crear más bienes, sino sólo reproducir ad eternum los mismos y en idénticas cantidades que en el presente. 
Esto, como dice Niall Ferguson, 




llevaría a la decadencia perpetua, no al estado estacionario soñado.
La economía, sí deja de crecer, perece. 
En realidad, antes de Adam Smith, la economía era estacionaria: entre la antigüedad y su tiempo apenas hubo más cambios que alzas y bajas aleatorias determinadas por eventos como pestes, guerras, o grandes alzas debidas a conquistas a costa de otros, o cambios tecnológicos inesperados. El Imperio Romano desfalleció y murió por estancamiento, que le debilitó fatalmemte frente a sus enemigos.
La idea de que debemos trabajar cada vez menos y simplemente repartir el trabajo entre más gente, o sólo ocuparnos de cosas tales como el calentamiento, o disfrutar de más del ocio, es ilusoria, y lleva al colapso de las sociedades como se vio en los regímenes comunistas. La única virtud de éstos es habernos enseñado lo que pasa cuando se difunden estas ideas, y lo que pasa no es precisamente un cambio pacífico. El estancamiento trae el descontento y represión, la única que puede garantizar el mantenimiento del empecinamiento en el error. Porque para lograr tal estado utópico hay que redimir cualquier iniciativa privada de inversión, innovación, que fatalmente producirían crecimiento y cambio. 
Fuera del crecimiento no hay salvación. El crecimiento es necesario para acabar con el hambre y la necesidad, por muy poco que haya, pues no es la redistribución lo que va a curarlo, y paradójicamente para tener paz social. Las necesidades no son constantes, ni la economía es estacionaria. 
El gobierno español, con un estado de alarma de seis meses, ha apostado por desdeñar estas consideraciones y estancar la economía después de la enorme contracción sufrida, lo que se puede llamar suicidio. Dentro de seis meses, en mayo de 2021, nos echaremos las manos a la cabeza al ver la pobreza en la que hemos caído, y habrá un descontento que se traducirá en violencia. A esas alturas ni el gobierno sabrá como afrontar el caso producido por él mismo, y me temo que el panorama político no será precisamente una balsa de aceite.