"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

viernes, 22 de diciembre de 2017

Un resultado desolador

Las elecciones catalanas nos han demostrado que no era una fugaz pesadilla; realmente la mitad de la población quiere una República independiente. No sólo eso, sino que la vergonzosa actuación de Puigdemont le ha valido un plus por su cobardia: es el hombre elegido para liderar tal locura. 
Arrimadas podrá estar contenta, pero va a ser la lideresa de la oposición. Probablemente nunca rodará el poder. Pero hay otros que han desempeñado peor papel, como Iceta, autoproclamado firme candidato a presidente (¿?). Sanchez e Iceta, que par de naderías entre dos mundos incompatibles. 
Y el que ha fracasado estrepitosamente es Rajoy, cuya chapuza monumental ha puesto en bandeja de oro y a tiro de piedra la República Catalana. 
¿Como gestiona ahora Madrid que los candidatos vencedores estén procesados, uno en la carcel, el otro con una leyenda de exiliado forzoso, que está claro que les beneficia? Solo veo una manera: rindiéndose, dejándoles libres. El 155 ha fracasado por su mala y tardía ejecución.
Rajoy ha dejado a España peor que antes del 155, por no haberlo aprovechado antes y con más coherencia para evitar un golpe de estado. Pues el golpe de estado se ha reforzado, corroborado por las urnas. A veces la democracia tiene esos caprichos: da sus votos a unos golpistas que se declararon en rebelión contra un  estado de derecho. Cuando oímos a Rajoy la convocatoria de elecciones, casi todos supimos que que bajo su disfraz de firmeza estaba un cobarde perezoso deseando quitarse el mochuelo de encima. Es lo que ha hecho. Nótese que no hay un político en la lontananza con visos de ser un presidente para la historia. 
Además, hemos conseguido que la que esté mal no sea solo Cataluña, sino España entera. Cataluña está partida en dos, pero España ha quedado impotente para restablecer allí los derechos conculcados de los unionistas, con lo que queda inerme ante cualquier otra aventura de las que se están fraguando, por ejemplo en Valencia. La convivencia no va a ser mucho peor que antes, aunque bien es verdad que estaba ocultada por el negacionismo de los gobiernos de Madrid. Si antes había inmersión lingüística, excúsenme pintarles el panorama desde ahora. 
Hace falta urgentemente un gobierno fuerte y convencido, que no esconda la cara ante el problema regional que se avecina. Está difícil, vistos los candidatos, vistos los partidos. El PSOE sigue sin ofrecer signos de que le importe la estabilidad institucional. Además, tiene un cáncer: el PSC catalán. El PSC nunca ha ocultado su sesgo nacionalista, su complejo de “Edipo” ante sus colegas catalanistas. El PP está en una crisis oceánica, no declarada todavía, pero a punto de estallar. Y no tiene salida digna de tal fracaso.
Hemos vivido 5 años de ficción de que había un gobierno de mayoría absoluta al que ha sucedido un gobierno decidido. Pura ficción. Estábamos mecidos por Europa, por Draghi. A Draghi le debemos estos años de prórroga. Dicen que la política es el arte de lo posible. En España parece que sólo llegamos al arte de la nadería. Si los indicadorese catalanes ya denunciaban con contundencia el empeoramiento económico e nido a su deriva, preparémonos para los de toda España. 
La condición sine qua non para que funcione una sociedad y, por ende, una economía, es un cuerpo institucional respetado. El nuestro está a punto de desintegrarse. Y no se refugien en la milonga que España es el Pais más antiguo de Europa y que ha resistido todos los embates. Desde hace doscientos años - invasión napoleonica- , España sólo combate contra sí misma en un rosario de guerras civiles y de crisis violentas. Si eso es es resistir, prefiero otro camino y otro nombre. Nos integramos en Europa para tomar otro camino. La Europa misma, como idea, es una huida de la tendencia a la autodevastación. Cuidado, no vaya a ser España el primer eslabón desprendido de esa cada vez más endeble cadena europea.

4 comentarios:

Pablo Bastida dijo...

Lo que me admira es que esto ocurre despues de que 3000 empresas se hayan ido, nadie les ha reconocido su republica de chichimoco, les han hecho saber por activa y por pasiva que estaran fuera de la UE, del euro y del BCE... ¿Sera que no les ha entrado en la cabeza? ¿O que no les importa? Odian tanto a España que estan dispuestos a comer albarrobas, como despues de la guerra, con tal de liberarse (de ser españoles). Ya no hay nada que razonar con ellos; estan fuera de la razon, estan en la masa, en la sociedad cerrada, en la tribu. Y solo estan esperando a que haya un muerto, el suyo, si es de los demas no cuenta. Esta mierda no tendra fin nunca, hasta que lleguemos a una guerra. Estoy releyendo Masa y Poder, de Canetti: "Es el primer muerto el que contagia a todos con el sentimiento de la amenaza. La significacion de este primer muerto para atizar las guerras es imponderabre. Los detentadores del poder que quieren desatar una guerra saben muy bien que deben conseguir o inventar ese primer muerto".
Sin sangre en las calles nunca tendran los apoyos para perpetrar otro Kosovo. Es para estar asustado, ¿verdad?

miguel navascues dijo...

Sí, desde luego. Yo no descarto el cuarteamiento de España en varias republicas. Y Europa, ATPC.

Pablo Bastida dijo...

Y luego esta este detalle, que trastoca toda estrategia de desconexion por nuestra parte, salvando nuestros intereses legitimos: tienen, cono poco, 2 millones de rehenes. ¿Como los vamos a abandonar?

miguel navascues dijo...

Ese es el tema