domingo, 25 de noviembre de 2012

El Hombre Providencial para reformar la democracia fallida

Si hay un ejemplo perfecto de lo que Acemoglu & Robinson llaman poder "extractivo", que no deja crecer las fuerzas económicas naturales, ese es Argentina (aunque España e le va acercando por otras razones). De nuevo se acerca el abismo a Argentina, gracias a la señora Kischner, que no es más que una epígono de una casta política que lo argentinos aman ponerme a sí mismos a sobré la piel, como si de una cura de sangría a base de sanguijuelas de tratara. Sarna con gusto no pica, dice el refrán, por lo que suponemos que los argentinos necesitan que les metan tralla cada 20 años.

En el gráfico, la escalada incesante del CDS de la deuda argentina.

Argentina esta a punto de ser declarada de dudoso cobro, o morosa; su inflación (la oficial, que está manipulada) llega al 30% anual. Gracias a expropiar a Repsol deberá importar el petróleo que necesita, pero nose sabe de donde sacará el dinero para pagarlo. No entra un dólar en esa argentina tierra, que ya esta contando hacia atrás cuanto falta para tener que ser socorrida. Estos cuatro datos los leo en El Mundo de hoy, y son un buen ramillete de indicios de lo que ha conseguido la Señora Kischner con su populismo desmadrado.

Argentina tiene una sociedad civil educada (su sistema de enseñanza es, o al menos érase, muy renombrado), tiene recursos naturales para vivir de ellos, pero nunca ha tenido un gobierno medianamente comprometido con establecer una base económica perdurable, unas instituciones fiables, como leyes y sistema judicial que garanticen los derechos de propiedad de cada uno. Todo lo contrario, doña Crisrina se apropió ilegalmente de los ahorros que estaban en los fondos de pensiones privados, o de la empresa Repsol YPF, cual rey medieval que decidía embestir contra uno de sus señores y le mandaba al exilio, a su familia a mendigar, y se apropiaba de las propiedades de éste.

No se puede culpar al gobierno de turno de ser un tirano que ha conquistado el poder por la violencia. Es un sistema de casta que se perpetua a sí misma con la complicidad del votante (¿les suena?), lo que suscita, con tantos otros casos en el mundo -por ejemplo España- la duda de si una democracia corrupta es capaz de reformarse a sí misma.

¿Qué es una democracia corrupta? ¿No hay corrupción en todas? La corrupción es consustancial a la especie humana, pero hay democracias que son capaces de auto-corregirse (unas pocas) mientras que la mayoría no. Es muy complejo montar ahora una teoría sobre esto, en lo que interviene no poco el azar, no el designio. Y eso no tiene respuesta firme ni en los mejores tratados. De lo que estoy hablando es de la democracia débil, la que no tiene fuerza para defender al individuo frente a los grupos de intereses, sino que se convierte en una maquinaria de defender a una casta.

Las democracia no tiene garantía de fábrica. Sólo por ser democracia no significa "perfecta", ni siquiera "buena". La democracia puede acabar en dictadura de los más débiles, lo que es catastrófico, como podemos comprobar diariamente.

En todo caso, hoy por hoy no veo a la democracia española capaz de corregirse a sí misma hacia un sistema eficiente, totalmente distinto del que tenemos hoy. El sistema ha creado muchos intereses y muy contrapuestos. No se trata de sistema electoral solo (como propone e varias veces glosado aquí César Molinas) , aunque es una pieza a reformar. La Transición se hizo con un especial celo para que el poder de unos no sobresaliera a los demás. Puede parecer encomiable, pero es autodestructivo.

Esto es una de las ideas básicas de Acemoglu & Robinson: solo un poder centralizado y fuerte puede desarrollar instituciones "inclusivas" que protejan a los innovadores, los empresarios, los más productivos, frente a los intereses de las sanguijuelas.

Creo que eso es una teoría que casa bien con la historia. Examinemos por ejemplo Francia. En 1958 Francia estaba en una crisis abismal. La IV República era un desastre muy parecido a la España actual. Llamaron a De Gaulle, que impuso determinadas condiciones para hacerse cargo de la reconstrucción. Lo que hizo fue una Constitución que acababa con la fragmentación del poder y lo centralizaba en la Presidencia de la República. Luego impuso una ley electoral mayoritaria, que dejaba el la cuneta del Parlamento los partidos pequeños y frívolos. De una tacada, el poder en Francia residía en un Presidente votado cada 7 años y un Parlamento filtrado de partidos extremos, lo que le daba una gran estabilidad. Los de izquierdas lo llamaron golpe de estado, y otras lindezas, pero son instituciones que siguen funcionando tras 54 años. Y lo han hecho con gobiernos de derechas y de izquierdas.

No se puede decir que el azar no jugó un papel importante. Primero, que la IV república aceptara disolverse, que estuviera De Gaulle disponible, que este tuviera la lucidez necesaria, que con su prestigio, ganado en la Resistencia desde Inglaterra, dispusiera de un margen de tiempo para desarrollar sus ideas. Una concatenación de coincidencias, como ha sucedido casi siempre, así que lo que sigue no es más que una línea teórica que no propone acciones concretas, por otra parte difíciles de ver en una situación tan en el aire en España y en Europa. Por eso califico de providencial a la figura de la que hablo.

La idea del hombre providencial al que todos los partidos se someten me parece esencial. Y lo es porque se trata de sobreponerse a todos los poderes corruptos que han crecido en estos 40 años y contribuyen a la debilidad. No podemos confiar en España que los principales partidos acuerden acabar con las autonomías, cuando el PSOE se ha puesto a jugar ahora al federalismo asimétrico, que no saben lo que significa ni si se diferencia en algo a lo presente. Tampoco me imagino al PP haciéndolo solo. Ninguno tiene una idea medianamente solida de lo que hay que hacer. Y son demasiado codiciosos del poder que administran desde las cúpulas de sus partidos. Eso suponiendo que el "juguete" no se rompa del todo a partir de mañana.

El hombre providencial fue el Rey en la Transición, pero él mismo se borró del mapa político desde el principio. Hasta ese momento, gozó de una situación en la que todos los partidos estaban en formación y los poderes facticos le dejaron hacer. Nos queda el Príncipe. Pero por definición, tiene muy poco terreno para tomar iniciativas, aparte de que no sabemos realmente lo que piensa. En todo caso, tendrá que firmar lo que le sometan a la firma. Sería realmente una suerte que los partidos más importantes acordaran con él hacer una reformas tan audaces como necesarias, pero no parece muy probable.

Lo que quiero decir es que sin la cesión, voluntaria y temporal, de todo el poder a una persona de gran pcon el fin de que, con la ayuda de quien él designe, reorganice las bases, y luego lo que haga sea aprobado en una nuevas Cortes y y un referéndum, veo imposible que la democracia española perviva con la tendencia a la debilidad. Una democracia debe ser una manera de seleccionar a los que gobiernan, no de debilitar a todos. Eso, si es que todavía sigue en pie hasta ese momento.

Repito que no deben considerarse estas líneas como una propuesta concreta, sino como una e liberación apoyada en algunas teorías contrastadas en los hechos. Ya se que hay otras teorías. Y no estoy proponiendo una dictadura, al contrario, estoy deliberando sobre como evitarla.