lunes, 31 de diciembre de 2012

Opinión pública no es opinión publicada

Vale la pena leer el editorial de Mundo, hoy. Las encuestas sólo son encuestas, pero la que presenta hoy el Mundo es dura. Supongo que cuando a los miembros del gobierno les pasen hoy su resumen de prensa entre rescate y resaca, les recorrerá un Escalofrío por el espinazo.

Nadie cree el mensaje económico del gobierno, ni las medidas, ni que el 2013 vaya a ser el final de la pesadilla, ni que ni que... Por no creer, no creen ya ¡ojo! En el euro. El 40% de los encuestados no cree que sea la solución de nada (aviso: la línea editorial del mundo es pro euro y pro Rajoy).

LA RADIOGRAFÍA del estado de ánimo de los españoles que hoy publicamos muestra un país sumido en la decepción, el enfado contra el Gobierno, la desconfianza en los poderes económicos y un pesimismo casi existencial cuando se trata del horizonte inmediato. El sondeo de Sigma Dos no deja lugar a dudas sobre el pesimismo instalado en España, después de un lustro de crisis a la que no se le ve el fin. La mayoría cree que en el año que está a punto de empezar no mejorará ni su situación económica personal ni la del país en general. Baste decir que sólo el 12% tiene esperanza de que las cosas le vayan mejor en 2013. Y aunque en su última comparecencia, el presidente del Gobierno -bien es verdad que en tono muy bajo- auguró que el segundo semestre será mejor, los ciudadanos ya no se creen nada. Más de la mitad no espera la recuperación hasta 2015 como pronto.
Y ello porque la sociedad española está tremendamente desilusionada con la gestión de Mariano Rajoy. Así, la mayoría aprecia que la imagen de solvencia de España ha empeorado en relación con la etapa de Zapatero. Las reformas emprendidas por el Gobierno del PP han generado desengaño. De hecho, existe un rechazo abrumadoramente mayoritario hacia la subida de impuestos, los recortes en Sanidad y Educación, la congelación de las pensiones y la reforma laboral. Esta última es la mejor parada, a pesar de lo cual el 59% está en contra. La impugnación general de las medidas hay que interpretarla a la luz de que los esfuerzos exigidos a los ciudadanos no se traducen en una mejora de la economía. Otro tanto cabe decir de la credibilidad del Ejecutivo. Más del 83% cree que los impuestos volverán a subir, a pesar de que tanto el presidente como los ministros del ramo han asegurado que no tienen intención de aumentar la carga impositiva. ..
... El desencanto no se limita sólo a la acción de gobierno, se extiende asimismo a los bancos -casi la mitad no confía en el suyo- y a la impunidad de los abusos cometidos por el sector financiero. La crisis también se ha llevado por delante la confianza en la UE. Desde su ingreso, España era uno de los países más entusiastas de la idea europea. Ahora, casi el 40% cree que pertenecer al euro no nos beneficia.
Esto me ha dado que pensar. Si tú pones la siniestra televisión, resulta que las cadenas más importantes son pro euro. Resulta que Mas quiere irse de España pero seguir en el Euro. (Algo difícil de concebir, pues se presenta como un estado quebrado con una deuda enorme y la UE no tiene ganas de otra Grecia). Resulta que el euro es tomado por algunos como una marca de prestigio, pero al parecer la gente se está empezando a jartar de esa farfolla de cartón piedra de la que viven, y muy bien, burócratas con Rompuy, aparte de toda Alemania.
En fin, que entre la ciudadanía y sus políticos hay un abismo enorme, que lo periodistas con sus consignas se encargan de cubrir, tapar, disimular. Yo me he encontrado a gente de la calle consciente perfectamente de lo que supone el euro, preguntándome si había hecho bien al hacer tal o cual cosa con su dinero. O sea, no debería de extrañarme del resultado de la encuesta, pero es que tiendes a confundir la opinión pública con la opinión publicada.

En suma, una encuesta que, Como dice el editorial,

Si dentro de un año, Mariano Rajoy no se presenta con resultados positivos, quién sabe si podrá acabar la legislatura.
Algo que algunos sospechábamos. Hasta ahora Rajoy a logrado contener a Merkel, y se ha salido por la tangente. Pero si gestión no ha sido apreciada tampoco por las hordas bárbaras. Le van a pedir más recortes, que se traducirán como sospecha la gente, en más impuestos y menos renta.
Y es que el gobierno es un gobierno de señoritos y altos funcionarios que creyeron (Rajoy lo ha confesado) que sólo con quitar a Zp las cosas mejorarían. Lo sino el simple de Montoro: "la crisis de 1996 era más grave y la resolvimos" (Sic). Como no tiene ni idea, no se acuerdan de que peseta se devaluó un 30%. Creían que en cuanto tomarán contacto con Europa, Europa se rendiría a sus pies. Europa, sin embargo, esta atrapada en la misma jaula, tampoco ella puede generar rentas fácilmente. Sólo crecen los pase de fuera del euro, pero son países pobres, como Polonia, que ya tiene lo suyo con modernizarse.

Y Alemania ha dado ya mucho dinero, y esta endeudada hasta las cejas. No es mister Marshall. Así que somos un país de rentistas con rentas cada vez más bajas, pues el capital de fondo mengua. Habrá nuevas rondas de recortes y de recolecciones abusivas, como las de Sheriff de Nottingam, hasta que llega un Robín Hood que levanta al pueblo. Lo malo es que esas cosas sólo salen bien en las fábulas. En la realidad, Robin Hood suele ser un dictador mal encarado.

Por cierto, el título del Editorial es "España, al límite de la resistencia".