jueves, 17 de enero de 2013

Mierda

No se sí sé han dado cuenta, pero es que la tecnología avanza a pasos agigantados. Ahora los periódicos se editan, tanto en papel como en web, con el aroma correspondiente a la noticia. Quizás tengan las narices atoradas, pero últimamente llegan con un intenso olor a mierda. Es un gran avance en el verismo.

No hay quiere se salve, todos están pringados hasta las cejas. Debe ser que todos han pisado una caca de perro, y por eso les ha tocado a todos la lotería.

Se levantan murallas de humo para tapar el aroma característico de las sentinas, pero no hay manera. TODOS han pisado una mierda de perro.

Ahora entiendo la insistencia de Rajoy en "dialogar" con A.Mas. Jamás cederemos, dirá Rajoy, mientras el otro le limpia la caca el culo,ensañandole sus cuentas en Suiza. Mientras que, desde Madrid, la UDEF, por encargo del ministerio, enmierda a los Pujol, Duranes, etc, en Madrid sube la mierda hasta la barbilla. El olor es insoportable. Ignacio González tiene un ático de superlux en Guadalix (una de las zonas mas caras del mundo) por la modesta cantidad de alquiler de 2000 euros mes, que podría ser considerada un alquiler simplemente modesto, si no fuera porque incluye los gastos de comunidad, que ascienden, oh sorpresa, a 2000 euros mes. Pero sus "amigos" se han apresurado de defenderle con las más pintorescas excusas. No se sí se han fijado, cuando se le ve en Tv. Madrid, cómo sus subordinados van tapándose como pueden las narices.

Arturo, el de los restaurantes, el empresario modelo de Esperanza Aguirre para Madrid, vice de la CEOE (Covacha Española de Orondos Empresarios, sin empresas, ni empleados, ni dinero si no es en Suiza), que por eso de que la mujer del César debe no sólo se honrada, sino además parecerlo, goza de la concesión de los restaurantes del Congreso, Senado, Comunidad e Madrid, donde sus señorías pueden comer un menú de 4 euros (pero no los empleados), resulta que le debe a la Seguridad Social un pastón de dinero. Es decir, sigue el camino de su antiguo jefe Díaz Ferrán, aquel chorizo que no pagaba sus facturas pero tenía ¡otro! Una bonita cuenta en paraíso fiscal.

No son más que ejemplos, aparantemente desconexos, porque nunca sabremos si los indicios de que todos están con las manos en la misma montonera de mierda son verdad o no. Pero los hay, los indicios.

Lo malo es eso: una gran tentación de cubrirse unos a otros, de quedarse con el poder y la gloria. Como Espetanza Aguirre, con sus absurda propuesta de esta mañana, que los partidos se vigilen a sí mismos. Hasta qué un gran estallido de la gente hasta las pelotas acabe como la revolución francesa, guillotinando a quien no ha hecho nada.

La clase política es una banda de ladrones. Quiero recordar que la República no cayó por eso. La República cayó por sus errores, pero no hubo apenas corrupción, y el único escándalo, que le costó el cargo al sospechoso, fue por un reloj de oro. El régimen de Franco tampoco fue de corrupcion escandalosa. Yo defendía a la monarquía por evitar los errores de la República. Esto es ya indefendible, gracias a Urdangarin, pero dudo de que lo que venga sea mejor.

Esto es nuevo en España. La corrupción existirá siempre, pero lo de hoy es inenarrable.

Si me encuentras a diez hombres honrados, no destruiré Sodoma y Gomorra, dijo Yavé a su fiel servidor Lot. No encontró ni uno. Incluso los muy bestias quisieron sodomizar (nunca mejor dicho) a los ángeles que Yavé envió para poner a salvo a la familia de Lot. Cuidado que estos tipejos (eufemismo) no nos sodomicen a todos.