"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

martes, 14 de noviembre de 2017

Genial

Genial, soberbio artículo de Salvador Sostres que no me resisto a copiar. A veces, en la prensa, aparece la literatura. Sostres es un escritor maldito, pero grande, y lo hace muy bien. Me produce un gran placer leerlo. 

Cuando tú te humillas

Lo que el apestado quería decir no es que «hay otras salidas para Cataluña que no sean la independencia» sino que está dispuesto a vender a los independentistas a cambio de una salida personal

El apestado de Bruselas ha dicho que hay otras salidas para Cataluña que no sean la independencia. Es el eterno final de trayecto de los convergentes, que excitan a las masas para ganar votos pareciendo los más patriotas y cuando se les desbordan las venden para negociar una salida personal. Lo que el apestado quería decir no es que «hay otras salidas para Cataluña que no sean la independencia» sino que está dispuesto a vender a los independentistas a cambio de una salida personal, que es lo que Mas hizo recortando el Estatut con Zapatero y vaciando de contenido político el 9N con el presidente Rajoy.

Convergència siempre ha consistido en el mismo mecanismo. Excitar la emotividad de un pueblo demasiado sentimental y ajeno a cualquier articulación política para acabar obteniendo un rédito particular como si de alguna manera tuvieran derecho a cobrarse los servicios prestados. Pujol creó la cobertura moral, Roca engrasó el mecanismo y el primogénito del president todo se lo llevó por delante.

Por todo ello nadie quiere formar parte de la candidatura que el apestado reclama, y para disimular su soledad, uno de sus estrategas de confianza, Oriol Soler, que creó el diario Ara asaltando las arcas de TV3, está ahora buscando el apoyo de otro apestado, el de la embajada londinense de Ecuador. Los independentistas, como los palestinos, no pierden ninguna oportunidad de perder una oportunidad y se han rodeado de la peor racaille de Europa: primero fue la CUP, ahora empiezan con Colau y sólo faltaba este delincuente grotescamente disfrazado de héroe de la verdad que es Julian Assange. Cuando a los forajidos no les queda otra que organizar sus ridículos encuentros en los retretes tercermundistas es que algo están haciendo bien los Estados democráticos.

La aplicación del artículo 155 ha sido el mayor acto de libertad de la política catalana desde 2012. La cenefa moral que forman la CUP, Mas, el apestado de Bruselas y el de la embajada ecuatoriana es tan devastador que cualquiera que no entienda que había que entrar con excavadoras en la Generalitat está mentalmente incapacitado para reclamar y ya no digamos preparar un Estado para Cataluña. No se puede crear lo que no entiendes cómo funciona ni pedir respeto internacional cuando tú te humillas sin piedad.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimados, leo su blog con interés dada mi su calidad y mi adherencia a la objetividad, racionalidad y al futuro de España.

No es tanto la salida personal de Puigdemont como “hay otra salida para Cataluña que no sea la independencia” lo que me ha motivado a dejar este comentario al artículo de Sostres.
Creo que los españoles aún no nos hemos percatado de que la verdadera estrategia de los independentistas no es la independencia sino la obtención de un estatuto económico como el que disfrutan el País Vasco y Navarra. La asimetría fiscal de semejante acuerdo produce enormes beneficios económico, más que lo que provee la independencia.

La asimetría fiscal implica: 1, no pagar impuestos al Tesoro, 2, obtener la competencia en materia de regulación fiscal con el objetivo de bajar el impuesto de sociedades dos o tres puntos sobre el existente en España para atraer toda la FDI a Cataluña (y con ello todo el empleo cualificado), 3, dejar de contribuir al presupuesto de la UE (y demás organizaciones internacionales) al tiempo que disfrutan de las ventajas de pertenecer a la misma y, 4, dada la asimetría política, es decir, a pesar de no pagar impuestos tienen representación en nuestro parlamento, vender los votos a cambio de inversiones en infraestructuras en sus países provenientes de los impuestos que pagamos los españoles (¿les suena algo la Y vasca, a la cual, por cierto, Cantabria, de donde yo soy, se quiere unir porque Madrid se olvidó de nosotros?).

Esto es lo que buscó Cataluña con la reforma del Estatuto. Debido a la imposibilidad fiscal de conceder entonces semejante asimetría, y su ilegalidad puesto que no observó el procedimiento adecuado para reformar el estatuto (pretendieron una imposición, no negociación), derivó en la táctica de levantar al pueblo catalán como medio de presión sobre España. Con esta táctica guerrillera, como dice Rufián: “tenemos un mandato del pueblo”, a España no le queda más remedio que “negociar”, es decir, aceptar la imposición de las condiciones catalanas.

Puigdemont está ejecutando una estrategia bien pensada y elaborada desde hace unos años. Nada nuevo ni out of the blue, como dicen los ingleses. Esta estrategia se llama “hay otra salida para Cataluña que no sea la independencia”, y significa que España se convertirá en una colonia catalana como ya lo es vasca y navarra.

Lo peor de todo es que Guindos y Rajoy se muestran conformes con esta propuesta de los colonizadores, y la reforma de la Constitución, no buscada por los españoles, implicará la concesión de esta asimetría sin paragón en los países de nuestro entorno. Además, dada su insostenibilidad fiscal, implicará la desintegración de España dentro de veinte años cuando, por no quedar más recursos que esquilmar en la vieja Castilla, los colonizadores se marcharán definitivamente.

Los españoles, especialmente la vieja élite conservadora, arrastramos un modo de pensamiento tradicional. Obedecemos a la continuidad de lo establecido en lugar de pensar racionalmente en la forma más óptima para el futuro del país. Antes de ser conquistado por catalanes y vascos, creo que la mejor alternativa para mantener la unidad, la seguridad (sí, me refiero a Marruecos) y el futuro de España es paradójicamente la separación de España del País Vasco y de Cataluña y la búsqueda nuestra propia estrategia de futuro.
Imposible.

Cordial saludo de un moderado ciudadano español que quiere lo mejor para su país.

Emilio L.

miguel navascues dijo...

Sí tiene razón en muchas cosas. Gracias

Pablo Bastida dijo...

Y encima les estamos pagando el enorme deficit de las pensiones (las mas altas de España) a vascos y navarros porque sus bases de cotizacion son altisimas y hay pocos en activo. ¡Como van a querer independizarse!