viernes, 14 de diciembre de 2012

Una salida el euro

Antonio J. (Gracias mil) Me manda un link muy interesante, sobre estudios que se han hecho para que Finlandia pudiera abandonar el euro. Es interesante porque ofrece una posible salida civilizada del euro.

No es más que un análisis teórico, porque los políticos y empresarios no quieren dejar el euro, aunque en Finlandia están cada vez más en contra. Ahora bien, esto se lo podrían permitir, simplemente, porque Finlandia es un país de los fuertes.

El proceso sería el siguiente: el Banco de Finlandia emitiría el nuevo marco finlandés sin abandonar el euro. Se autorizaría a cada ciudadano a usar indistintamente ambas monedas. Pocos a poco, el marco finlandés nuevo desplazaría al euro, porque Finlandia es más productiva que la media de los países euro...

Por ello, el marco finlandés se apreciaría frente al euro. ¡Así es fácil irse! Los ciudadanos se irían a la nueva moneda, cada vez más deprisa, con lo que sus deudas en euro serían cada vez más pequeñas en términos de la nueva divisa.

¿Qué pasaría si lo hiciera un país como España? Que la nueva peseta se devaluaría rápidamente (lo que es bueno para el comercio y el PIB) pero las deudas en euros aumentarían en pesetas, lo que debería llevar por lógica a una quita de deuda de dosis de caballo. Y ahí esta el problema. Un problema de negociación intrincada y nada fácil, aunque a la larga sería positiva para casi todos. Digo casi porque no es fácil adivinar como se concretaría, pero en principio lo que perderían los acreedores alemanes por la quita lo ganarían por la revaluaciones en su moneda (digamos marco), frente a las demás, como en el caso de Finlandia visto antes. Pero son no les gustaria a los exportadores alemanes, ni por lo tanto al gobierno.

En el fondo es un problema de conflicto de intereses entre distintos sectores económicos, acreedores, deudores, exportadores, etc. Que se puede resumir en países acreedores y deudores. Todo ello aderezado con un conflicto político de no menor entidad. Lo que pasa es que los intereses contrapuestos deberían ver que, a partir de un punto, el euro no garantiza el cobro de esos intereses. Al revés. Es entonces cuando se ha de aceptar la salida menos gravosa para todos. Mientras se insiste en mantener en vida el cadáver, los deudores pierden capacidad financiera... Y aumenta el riesgo de impago.

Ahora bien, es a la larga lo único que devolvería el equilibrio. Países muy productivos han de ver apreciarse su divisa en el tiempo frente a los países que nunca van a ser tan productivos. Si alguna vez se descubre petróleo en España, o cualquier otra innovación feliz, entonces la peseta se comería al marco. Pero mientras no. El euro es un yugo.

2 comentarios:

Pedro Gonzalez dijo...

Desde el punto de vista de España la mejor alternativa no es salir del Euro sino forzar la disolución ordenada del Euro.
Las deudas se renegociarían, se pagarían en la moneda nacional y solo las denominadas en una moneda diferente del Euro (por ejemplo el dolar) se pagarían en esa moneda.
Todo mucho menos traúmatico de lo que nos venden los políticos y los austéricos.
Como dice Berlusconi, igual que se hizo el Euro se puede deshacer.

miguel navascues dijo...

Exacto. Berlusconi tiene mala prensa porque lao,periodistas. Son unos lameculos. Les da envidia la vida de Berlusconi, pero hipócritamente le critican. A mi no me da envidia la vida me la monja alférez Merkel.