martes, 19 de febrero de 2013

El Estado de la Nación de los daños colaterales

Se acerca, no me había percatado, el redundante Estado de la Nación. Esa ceremonia que es como los Goya respecto a los Óscar, una réplica del Estado de la Nación USA, pero acartonado y pobre. Por eso casi nadie lo sigue. Es redundante porque no propone soluciones, sino que fijan posturitas ante el espejo unos u otros, en un diálogo de autistas sinvergüenzas, si es que eso puede existir.

En este momento trágico, adquiere esta ceremonia un aspecto siniestro, porque lo que no va a aparecer ni por asomo en ella es la Verdad. Me apropio del artículo de hoy en El Mundo de Lucia Méndez para expresar cual es el verdadero EdN:

Una mujer se prende fuego en una sucursal bancaria en Almassora, en Castellón, gritando: «Me lo habéis quitado todo». Una anciana de 85 años hubiera sido desalojada de su casa en La Coruña si Stop Desahucios no lo hubiera impedido con la solidaridad de los bomberos que no quisieron echar la puerta abajo. Un centenar de personas se atrincheran en la sede de Bankia de Puertollano para gritar contra la estafa de las preferentes, vendidas mayoritariamente a pensionistas que ahora están desesperados. Intermón Oxfam, Amnistía Internacional y Greenpace entregan un escrito en el Congreso en el que advierten de que el impacto de la crisis se está cebando con las clases medias y las personas más vulnerables, mientras que las empresas del IBEX tienen cuentas en paraísos fiscales que les libran de pagar impuestos. El grupo turístico Orizonia anuncia el cierre. Casi 4.000 trabajadores irán al paro. La ex miembro del Consejo de Administración de la CAM Raquel Páez declara en la comisión de investigación de las Cortes valencianas que los vocales de a pie se enteraban «de la misa la media o menos» de lo que sucedía en la caja. Lo que sucedía es que, mientras se producía la quiebra, el presidente percibió en dietas 640.000 euros en dos años. Él mismo declaró al juez que no tenía funciones ejecutivas y se adjudicó una renta vitalicia millonaria. Crespo disfruta de su libertad y su dinero, sin medidas cautelares. Puede viajar a Canadá, como Luis Bárcenas, a esquiar o a gastarse el dinero de las dietas. Un empresario de Gijón intenta suicidarse porque no le pagan una deuda y necesita el dinero.
Éste es el verdadero estado de la Nación. Miles de personas desesperadas, empobrecidas y sin horizonte, mientras la corrupción y los millonarios de Suiza les hacen una peineta todas las mañanas. El ex tesorero del PP no hizo nada más ni nada menos que lo que hacen simbólicamente muchos otros. Una peineta a todos los que no son poderosos ni están a su gran altura delictiva.
El estado de la Nación es explosivo porque la pobreza galopante combinada con la corrupción política ha conducido al sistema al borde del abismo y a los partidos a su cota más alta de desprestigio. Aunque es improbable, sería muy esperanzador que el Debate sobre el estado de la Nación sirviera para debatir el verdadero estado de la Nación y no para que se saquen la piel a tiras los unos a los otros.
En suma, como otra ceremonia de los Goyas, pero al revés, en esta el gobierno lleva la partitura. Lo interesante será tomar nota de las diferencias con otros años, en que ciertos factores de descontento no estaban en auge. ¿se centrarán en la corrupción -se enzarzarán en el "tú más"-, o en el tema central del desplome económico y social? De todas formas, los temas serios como el paro y la pobreza son una "molestia" para el PP, ahora que se cree a pies juntillas que está levantando la economía. Para ellos son daño colaterales inevitables en su senda hacia la nada. Entonces acusarán de antipatriotas a la oposición si ésta crítica la economía. Y en lo que se refiere a ésta, sencillamente no tienen ni la más remota idea de qué hacer. Por lo, tanto, la estrategia de todos será chupar cámara lo más posible, orden general de la Cúpulas. Todo se mide en efectos electorales, u como no hay elecciones, pues en los sondeos. Y luego vendrá lo más deprimente del asunto: las encuestas sobre quién ha ganado. O sea, como siempre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Miguel, pon una letra más legible!