"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

viernes, 27 de enero de 2017

Reagan, un antecedente de Trump

Como dice Krugman, podemos vislumbrar lo que pueden dar de sí los primeros años de Trump gracias a lo que hizo Reagan, que tiene un fuerte parecido con lo que Trump promete. Reagan era un liberalizador, y un anti déficit, pero la verdad es que hizo lo contrario de lo que pregonaba, y lanzó el déficit público y la deuda a un gran nivel, por su política de aumento del gasto militar y su reforma a la baja de los impuestos. Vean el le primera figura el despegue de la deuda/PIB en los años de Reagan.

 

En el gráfico siguiente vemos que esto tuvo una serie de efectos que pueden muy bien reproducirse con Trump:

 

Los dos mandatos de Reagan se caracterizaron por un fuerte déficit fiscal (línea azul), que aumentó la demanda interna e hizo crecer fuertemente el PIB (línea negra). Ese fuerte crecimiento interno relanzó  el déficit exterior, reforzado además por una gran apreciación del dólar (línea verde de puntos), impulsada por la entrada de capitales. Se hablaba entonces de los twin deficits por la magnitud del déficit fiscal y exterior. El crecimiento del PIB real llegó a alcanzar un 7,5% en 1983.
Mientras, los demás países adelantados languidecían, por lo que en 19985 se produjo el Acuerdo del Plaza  por el que los paises de G-7 tomaban una serie de medidas internas y externas para frenar la subida del dólar (se aprecia en el gráfico la súbita caída del dólar en esas fechas). En 1987, dos años después, a los paises del Plaza les pareció excesivo la devaluación del dólar, que llegó a alcanzar el 50% frente al yen, e hicieron un nuevo acuerdo, el Acuerdo del Louvre de 1987, por el que se decidió invertir la política cambiaria de los bancos centrales para frenar la caída del dólar. Sin embargo, como se ve en la imagen, el dólar siguió cayendo hasta principios de 1988 y se quedó en un bajo nivel hasta 1991.
Lo que hay que resaltar aquí es que la política de Trump de aumentar el déficit fiscal (ha anunciado 1 billón de inversiones en infraestructuras) y de recortar los impuestos a las empresas, va a lanzar la demanda interna, lo que aumentará el PIB. Esto, irremediablemente, aumentará la demanda de importaciones, y por lo tanto el déficit exterior. ¿Nos encontraremos con un escenario como el de Reagan? en esto de los Twin Deficits, es algo más que probable. 
Lo que pasa es que las promesas de Trump contienen otro elemento, el proteccionismo, que podría frenar algo o mucho el déficit exterior, además de atraer dinero a las arcas del gobierno, por el aumento de los impuestos a las importaciones. En todo caso esto no pasará inmediatamente. Lo que sí que veremos seguro será una gran subida de dólar, por la atracción de capitales que producirá un gran crecimiento que aumentará la rentabilidad de las empresas. ¿Permitirá Trump el nacionalista que los capitalistas no americanos se apropien de las empresas nacionales? Nótese, en todo caso, que su intención de penalizar a las empresas americanas que inviertan fuera refuerza el argumento de grandes entradas de capilares y revalorización del dólar. 
Lo que venga después depende de la reacción de los actores a estos hechos probables. Trump hasta ahora ha sido impulsivo y ha mostrado una gran rapidez para firmar cualquier papel que dictamine fastidiar a los demás, como el muro de Méjico, que ha dicho va a financiar con el gravamen a las importaciones de dicho país. La fijación con Méjico es para hacérselo ver, pero desde luego que Méjico tendría todo el derecho del mundo a responder de una u otra forma. 
No sabemos cómo reaccionará a la subida del dólar, al aumento del déficit, etc, pero seguramente será por la vía del arbitrismo sin negociar, y con resultados que pueden ser un boomerang para su propio país. Además, hay cosas que han empeorado desde los años ochenta, como el nivel de deuda, cifrado ahora en un 110% del PIB. Esta deuda tendrá que aumentar necesariamente para financiar el aumento del déficit. Otra razón para revalorizar el dólar, porque esa financiación es entrada de capital.