"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

martes, 12 de septiembre de 2017

La partera de la historia ...

... es la guerra, decía Karl Marx. ¿Estamos ante momentos históricos, épicos? Depende. Depende de si los independentistas consiguen lo que tienen a su alcance. Dios te libre de vivir momentos históricos. En todo caso, son momentos en que sólo pueden ganar La Paz y la Democracia frente a la Revolución si aquellas utilizan todos los recursos que tienen para impedir que que venza ésta. Recursos contundentes  - no papelitos rellenos de sentencias un nadie ejecuta -, aunque ampliamente justificados por las leyes democráticas.
La independencia de Cataluña sería una revolución porque el Estado español, fundado en 1978, se quedaría desnudo. Quedaría como el reloj de Salvador Dalí, derretido, y habría que empezar de nuevo, literalmente. No es que España perdería un territorio; es que lo perdería todo, el territorio pero también el Estado - su propia identidad - que habría que refundar, con las fuerzas disponibles, entre las que están los comunistas de Podemos. Como buenos comunistas, encantados de partir de cero y con las demás fuerzas desmoralizadas, desarticuladas. No hay solución de continuidad automática: muerto el sujeto Constituyente, muerta la Constitución. 



Por eso me extraña no sólo que el Gobierno no haya sido más contundente y no haya jugado la carta del 155 (articulo de la Constitución que permite intervenir una autonomía si cruza determinadas líneas rojas); me extraña más aún que la endeble Europa, en unión con el gobierno, no haya hecho más gestos de apoyo a éste, o no haya presionado a éste para que actuara. Por ejemplo, anunciando que Le respaldaría en caso de sacar el artículo 155. No vale con decir que es una cuestión interna de un estado miembro, porque no lo es. 
Porque Cataluña se va a convertir en un problema mayor para Europa, un problema seguramente más grave que el Brexit, que además está a la vuelta de la esquina, con su revolución amenazante. 
Europa dice que quiere ser un estado - o tan eficiente como uno -  pero todavía no pone los medios para ello. No nos conviene a nadie a esperar que sucedan los hechos y actuar entonces, porque los hechos van a ser irreversibles a partir de ya. 
A partir de ya vamos a asistir a hechos inusitados. Ejemplo: el BCE se va a encontrar con una banca catalana, demandante de fondos, a la que en teoría no podrá servir. ¿Qué hará? Deberá recibir órdenes del Consejo de Europa, ¿habrá que esperar a que se convoque y se reúna? Porque Cataluña querrá seguir en el euro, al menos hasta que consiga emitir una moneda mínimamente fiable, cuando debería ser expulsada desde la declaración de independencia (que ya está formulada en la ley de Transitoriedad). 
Otro ejemplo: qué pasará con la deuda de Cataluña? La deuda de Cataluña está denominada en euros, pero lo más seguro es que la prima de riesgo suba como el corcho de una botella de champán, a menos que Madrid no la asuma... ¿pero no sería eso una debilidad irresponsable, una más, de Madrid? 
No es más que ejemplos de la improvisación con la que se han esperado acontecimientos. Los acontecimientos ya están pasando, y estamos a punto de encontrarnos com situaciones como las anteriormente descritas.
Porque la victoria de la revolución y el desorden es fruto directo de la debilidad con la que se le hace frente. Y España tiene una larga trayectoria de rendición ante las fuerzas oscuras. Como dice FJL

¿Hay solución política a esta descomposición? Por supuesto, pero exige luchar contra este consenso de agua tibia en que se ahoga la nación. Hay un precedente de rendición ante el enemigo exterior de España, que es el 2 de mayo de 1808. La Corona, la Nobleza, la Iglesia y el Ejército no querían luchar contra un poder invasor y, por eso mismo vulnerable, pero que se reputaba invencible: el ejército de Napoleón. Fue el pueblo de Madrid, y con él el de España entera, incluida por supuesto Cataluña, el que se rebeló contra la humillación de verse tratados como siervos por los soldados extranjeros. Su resistencia heroica, por no decir suicida, y las fechorías de la Grande Armée acabaron arrastrando al Ejército, la Iglesia y parte de las clases dirigentes a una lucha que no habían querido entablar.

Pero el Gobierno de hoy no quiere responsabilidades, quiere que su estrella le solucione los problemas, y su estrella lleva directamente a estrellarse por inanición. Mariano Rajoy, Soraya Sáez, el PP, están ya en las páginas de historia al lado de los que el dos de mayo se quitaron de en medio, yendo como corderos a Bayona a entregarse a Napoleón. Por lo menos este era quien era, no un Puigdemont en manos de la CUP. 
Preparémonos para vivir emociones fuertes. Lo malo no es perder un territorio. Ya es malo perderlo. Pero mucho peor es perder la razón de ser. 
Y para Europa, no hay cosa peor que un estado miembro pierda su razón de ser. Porque Europa está a medidas de consolidarse, en un camino que ya va siendo largo, por lo que se asienta en los estados que la componen. 

9 comentarios:

Pablo Bastida dijo...

En ese proceso de disolucion que se iniciaria en Cataluña, si les fuese bien a nosotros nos iria muy mal; forzosamente les seguirian Pais Vasco, Navarra, Baleares y quien sabe cuantos mas (todos menos Andalucia y el resto de las pobretonas, me temo), en algun momento deberia intervenir el ejercito ¿verdad? A todos los que hemos jurado bandera nos hicieron jurar que defenderiamos "la integridad territorial de la patria y el ordenamiento constitucional", si no recuerdo mal.

miguel navascues dijo...

Todo está abierto, de momento. Si, nos hicieron jurar eso, creo. Pero Europa? Es que no pinta nada? No me lo creo.

Pablo Bastida dijo...

No creo que quieran otra Yugoslavia, ni otro proceso de "balcanización", pero es lo que puede suceder a cualquier estado que es abandonado no por sus regiones mas desfavorecidas, como hizo Irlanda o Noruega a principios del XX o Eslavaquia a finales sino ¡por las mas desarrolladas! Lo que queda es un muñon inviable e inutil para los pueblos que aun se acojan dentro de sus fronteras.
Solo queda una opcion: asfixiar la economia de los secedentes hasta que se rindan por hambre, lo cual es una forma de guerra como otra cualquiera.

miguel navascues dijo...

Bueno, yo creo que antes que eso, ellos se van a ahogar en su propia mierda, que es patente desde ya.

Pablo Bastida dijo...

Sobre lo de " Pero Europa? Es que no pinta nada?" que decias antes, hoy he leido esta maravillosa columna de David Goldman:
https://pjmedia.com/spengler/2017/09/10/germanys-refugee-crisis-looking-glass/
Me temo que ellos ya tienen lo suyo.

miguel navascues dijo...

Gracias! ya te comentaré

Enrique dijo...

Pero por favor,no hagamos como los medios barajando escenarios de algo que no se va a producir.Es ilegal.No es vinculante ni respaldado por la mayoría catalana y mucho menos española.

Enrique dijo...

No les hagamos publicidad

miguel navascues dijo...

Enrique, no estoy de acuerdo. Avisando de lo peor que puede venir, a lo mejor se evita ese mal. Si cada catalán independentista supiera algo de las consecuencias de salir de España y Europa, a lo mejor habría menos. No creo que sea hacer publicidad. Desgraciadamente hay gente poco avisada de las consecuencias de la segregación. Es más, los hay que piensan que no pasa nada, como ese grupo quemando banderas de España, Francia, y la UE.
Los independentistas han retorcido su mensaje y lo han subliminado para atraer a los niños, algo que me parece nefasto, pues están fabricando montañas de frustración. El odio y el rencor que saldrá de esto es incalculable. No hablar de las consecuencias no conduce a nada.