"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

jueves, 8 de marzo de 2018

Feminismo, amor y amistad

Me temo que en este posfeminismo agresivo que vivimos, representado por la manifestación y huelga  antimachista - que no feminista - de hoy, se olvida un elemento esencial que ha estado presente a lo largo de los milenios, que es el amor insustituible de las madres a sus hijos. Ese amor relativiza todo lo demás, como los cálculos sobre permisos de maternidad y derechos a la paridad. 
Primero hay que decir que el feminismo de hoy corre el riesgo de enfrentar a la mujer con su pareja, por unos “derechos” mal entendidos que se lanzan agresivamente a la cara del “enemigo”, que no es tal. Si las relaciones de pareja van a ser una hoja de cálculo de doble entrada de derechos y deberes minuciosamente balanceados, no se habrá logrado nada en la cuestión feminista. 
Sin embargo, parece que es de eso de que se trata, a juzgar por sendos artículos de dos feministas a las que respeto y sigo, pero que son ¡ay! minoría minoritaria en esta ideología de hoy que naturalmente comienza en la lucha de clases. Cayetana Álvarez de Toledo y Emília Landaluce tienen hoy sabias palabras para sus compañeras, pero no servirá de nada. Sólo se impondrá la ideología más simplista. 
Y más en este país donde la línea divisoria está trazada desde hace mucho y se ensancha cada vez más. Soy medio francés, y aunque me siento totalmente español, envidio el grado de amistad entre hombres y mujeres que hay en Francia, con la naturalidad con que estas cosas suceden allí. Si leemos a Michel de Montaigne vemos que el origen es de larga data. Las parejas no están divididas por el fútbol y la telecomedia de él y ella, al menos en las ciudades más cultas. Allí es normal que cuando se juntan parejas a comer todos y todas participen del debalte, y no esos ridiculos grupitos que se forman aquí de machitos y machitas cada uno con su tema exclusivo. Esa es mi experiencia, lo que me da que pensar que nos falta mucho todavía, y que ese trecho no se va a cerrar apretando el paso de reivindicaciones laborales. Culturalmente, la mujer y el hombre  españoles están muy por detrás del “savoir faire” francés. 
Ah, aquellos veranos en que la colonia francesa participaba de sobremesas en las que se hablaba de todo, sin capillitas sexistas. Nunca las olvidaré. Eran hace más de 40 años... nunca olvidaré la sabia combinación de alegría, frivolidad, picante, trallas inofensivas pero que obligaban a la réplica, horas perdidas y ganadas en uno de los mayores placeres. No conozco registro de tales pérdidas tan placenteras del tiempo más que en los diarios de autores franceses, como los de los hermanos Goncourd. Por algo será. 
Esas conversaciones son el culmen de la civilización, el reposo de las tensiones del trabajo y de las guerrillas sociales, de hombres y mujeres, donde se tienden lazos de amistad que pertenecen al saber vivir. 

2 comentarios:

Enrique dijo...

Muy bueno.Chapeau! Por cierto, que necio Vargas Llosa en sus afirmaciones a largo de la entrevista con Cayetana.

miguel navascues dijo...

Sí, me defraudoy