"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

viernes, 8 de marzo de 2019

Feminismo descarriado

Lo peor del feminismo actual es que mezcla las churras con las merinas, es decir, la reivindicación social con la de género. Que la mujer quiera igualdad con el hombre es justo. Lo que otra cosa es que lo que reivindica la mujer ahora es tener más derechos que el hombre, como si hubiera una venganza histórica que ganar. En fin, en la época del Imperio español no había igualdad, pero eso no es razón para reivindicar hoy una venganza contra eso. La reivindicación de género llevaría a una reivindicación permanente desde el momento que el hombre se considere culpable de todo, incluso de la historia. Una lucha contra natura, como todo lo que tiene que ver con el comunismo. 
Así, ahora resulta que es mejor un hombre gay que un hetero, sistemáticamente, sin atender a otros criterios, aberración que se deriva de una moda ideológica vehiculada por los partidos de izquierda - aunque parece ser que también por Ciudadanos, ciertamente un partido desnortado que no sabe ya cuál es su sitio. 
En el fondo el feminismo que hoy se manifiesta es neocomunista, pues no quiere atenerse a la lógica de hierro de la economía. De la misma manera que no se pueden igualar todos los ingresos, es aberrante que se quieran igualar las rentas de hombres y mujeres por razones de sexo. Cada cual, hombre o mujer, aporta al valor de la producción su propia cuota, que no depende de su sexo. Habrá mujeres merecedoras de un salario mayor que otros hombres, pero no por su sexo. 
Toda esta desorientación que vivimos es fruto de la crisis, como en los años treinta aparecieron movimientos que trastocaron peligrosamente los valores sociales, adhiriéndose unos a la izquierda y otros a la derecha, promoviendo la polarización que acabó en la guerra. 
Tampoco tranquiliza que algunas de las mujeres líderes de este movimiento sean miembros del gobierno, pues pocas veces se han visto tan pocas luces en tales ejemplares, gracias a una selección a la inversa intencionada por un presidente cabeza hueca que no quiere que nadie le haga sombra, hombre o mujer. Ser miembro de este gobierno a mí me haría sospechar de mí mismo, como diría Groucho Marx, supongo que hoy considerado un machista asqueroso, como la gran mayoría de genios del pasado. Habrá que borrarlos y bajarlos del pedestal en el que se colocaron, no vaya a ser que... en fin, que esto no puede acabar bien.
Una de las consecuencias de este feminismo “a por todas” es que no prioriza los objetivos. Sin embargo, una mujer no puede ser alta ejecutiva, tener hijos, cuidarse el body y triunfar en todas las facetas. Ellas dirán que para eso está el marido, pero el problema es que el marido tendrá el mismo problema. El resultado es una pareja disuncional, destinada a la ruptura, inevitablemente. Pero los hijos no son cosas intercambiables que no sufren este tipo de situaciones, cosa que se quiere paliar con psicólogos y otras gaitas. Ésos no pueden hacer nada con el odio descomunal que se genera en estas situaciones de conflicto. Además, dado el sesgo de las leyes, suele sufrir más el hombre que la mujer. En todo caso no se puede hablar de imparcialidad absoluta. Un atentado contra la célula base que es la familia, desgraciadamente menospreciada por estas marxistas anarcoides. Al menos los hippies querían parasitar la sociedad, no transformarla de arriba abajo. 
Deberíamos empezar por reconocer que hombre y mujer tenemos sensibilidades diferentes, y éstas no pueden ser reducidas a cero por mucho que se empeñen en hacer legislaciones para ello. Tan infeliz Piedad este un hombre reprimido en su masculinidad como una mujer en su feminidad, lo cual no han tenido en cuenta. Sí, las propias feministas pueden hacer infeliz a la mujer intentando convertirla en un concepto falso. Aquí sólo puedo redimirnos la libertad individual (mi única creencia), que cada cual elija su camino según su naturaleza. 
Así que no tengo más remedio que declararme, ante el tamaño desvarío de estas hembras, en machista irredento en defensa propia. 

2 comentarios:

interbar dijo...

Todo forma parte de ese fondo neomaltusiano bien financiado. Hasta el ABC dice que en la manifestación de ayer había más del doble de personas que en la del año pasado y esto sólo puede ser mentira.

Luis Ruiz dijo...

Me recuerda una canción de antaño llamada Batallon de Modistillas.