domingo, 16 de diciembre de 2012

Demasiado optimismo sobre el déficit público

Algunos opinan que el gobiernos está consiguiendo un verdadero milagro. Nada menos que reducir su déficit desde el 9,4% del PIB en 20011 a un 7,1% este años (véase Recarte y otras fuentes progubernamentales).

A mi me sorprende mucho esta alegría desmesurada, como la que ya se ha consagrado como verdad inamovible sobre que España ha alcanzado el superávit exterior. Ya hablé de la insignificancia del sector exterior, con unas salidas netas de capital igual a 13,9 veces el saldo por cuenta corriente (que, por cierto, sigue en negativo).

Lo del sector público y la reducción de su déficit es más misterioso todavía, a tenor de los datos disponibles hasta hoy.

Estos datos son el déficit de las AAPP hasta el segundo trimestre y la deuda pública total hasta el tercero, según los datos recién publicados del Banco de España. (Especialmente cuadros 11.3 11.4. 11.5).

En las gráficas puede verse la evolución hasta el último dato. Arriba a la izquierda, el PIB y cómo la deuda (azul) ha ido comiendose una parte cada vez más grande del PIB. Esto se puede ver en % abajo a la izquierda. El último dato de la deuda/PIB, en el tercer trimestre, es del 77,6% un aumento en tres trimestres de 8 puntos, una velocidad de aumento considerable, como se puede ver a la derecha y abajo, con unas tasas de avance de la deuda y deuda/PIB menores que el 32% de 2009, pero todavía en el 11%.

En suma, la deuda hasta el tercer trimestre a aumentado en 80,7 mm de euros. En ese mismo periodo, de 2011, la deuda aumentó en 64mm. Como ve, este año el ritmo de avance es muy superior al del año pasado.

Pero una cosa es la deuda, y otra el déficit, donde se centran las loas y cantos de optimismo.

Por su parte, los datos del déficit no llegan nada más que hasta el segundo trimestre, y en ese periodo ha sido algo mayor que el del mismo periodo del año anterior, 45,3mm frente a 42,9mm €. De hecho, en los últimos doce meses, el déficit ha sido superior al total del año pasado: 102mm frente a100mm. En términos de PIB, llevamos a mitad de año un 9,7% de PIB de déficit en doce meses. Lo cual pone muy difícil reducirlo en 6 meses al 7,1%.

Un déficit del 7,1% del PIB que anuncian alborozados las fuentes dichas, exigiría que el déficit total del año fuera de 74mm €., ya que el PIB llegará, según las previsiones oficiales, a unos 1050mm €.

Dado que el déficit đel primer semestre ha sido de 45,3mm, el alcanzar esos 74mm exigiría que el déficit en la segunda mitad fuera de menos de 29mm (74-45). No tenemos el dato del tercer trimestre de déficit, pero si de la variación de deuda, que ha sido de 12,5mm. Si aproximamos esto al déficit del trimestre, Ergo, en el último trimestre el déficit debería ser de 16,5mm para no rebasar la cantidad predicha por los augures oficiales.

No parecen demasiado accesibles esas cifras. Por lo que ha avanzado la deuda en los tres primeros trimestres y en los doce meses anteriores, y lo que ha avanzado el déficit en los mismos intervalos, más bien parece posible que el déficit acabe en al menos un 8% del PIB, que es lo que todos los analistas predicen (véase FUNCAS)

Y para terminar, una nota sobre la conexión déficit público y exterior. Se dice que España ya no necesita financiación exterior, pues ya alcanzado el equilibrio en la cuenta corriente. Sin embargo, esto es una falacia como una catedral. Si esto fuera verdad, la prima de riesgo sería una nonnada. Al menos el gobierno necesita financiación, y aquí dentro no la va a encontrar, pese a meter la mano en los bolsillos a los ciudadanos. Pese a los atracos de Montoro. Y todos los demás también la necesitamos, para refinanciar nuestras deudas. Si todos los de dentro estamos endeudados, es impepinable que la financiación ha de venir de fuera.

Si la financiación exterior se contrae 13,9 veces lo que vale el saldo comercial, ya me contarán que relevancia tiene éste. En el contexto financiero en el que nos movemos.



En todo caso, las medias móviles trimestrales del defict de ñas AAPP resultantes ai indorporamos esas previsiones optimistas sería así, lo cual desvela bastante de lo heroico del supuesto oficial.