miércoles, 20 de febrero de 2013

Salvo los muy gilipollas

Es curioso que el día en que Rajoy anuncia todo ufano que el déficit se ha reducido - dice, otra cosa es que sea verdad, pero hasta septiembre no lo sabremos- a menos del 7% del PIB, Merkel, en una actitud de desprecio sin precedentes, diga que "Estas naciones, como España o Portugal, "descubren ahora que estos (esfuerzos) bajo ciertas condiciones se pueden derretir como la nieve al sol, pero que el euro está donde tiene que estar".


Porque, en efecto, la subida del euro puede fundir "como nieve al sol" la única baza de la que puede presumir y presume Rajoy, que es la mejora del saldo exterior. Y no porque vayan aumentar las importaciones, sino porque el pequeño rebrote de las exportaciones va a sufrir un cierto revés. Eso se llama oportunidad de callarse la boca, doña Angela. Claro que el mensaje es para sus electores, pero de todas diplomas, es una preparada a un país "amigo".

"Por qué el euro no ha salió de la crisis todavía " es un artículo de Martín Wolf en el FT de hoy. En el artículo de Martín Wolf se exhibe estos gráficos, de los que llamo la atención especialmente al segundo, el de los PIBs de la Eueozona y de los países del Sur.

En el gráfico de los PIBs llama la atención que, salvo Irlanda, los demás paises comprimidos por el euro están en un nivel de PIB más bajo que el nivel más bajo de la crisis. Si esto no es un escándalo, como el gráfico siguiente de la tasa de paro, es porque a una parte de la población no le ha tocado de lleno la crisis, aunque esa parte es cada vez más pequeña.

Se puede explicar lo que ha dicho Merkel sin acudir a las teorías conspirativas: simplemente, a Alemania le va mejor que nunca, tiene la tasa más baja de paro de lo últimos 20 años, y Merkel va a ganar las elecciones. Punto. Lo que ha dicho está acorde con la mentalidad de su electorado y del todo el país, en el que la institución más valorada es siempre el Bundesbank. Y el Bundesbank es el firme opositor a conceder cualquier tipo de ayuda a los países el Sur. Ese es el nudo Gordiano del euro: que los alemanes quieren que siga ahí eternamente. Si no somos capaces de convertirnos en Alemanes, que nos den.

Martín Wolf se pregunta si el euro ha sido un buen matrimonio. Un buen matrimonio, dice, es aquel en el que al cabo del tiempo, si se les pregunta a los cónyuges si se hubieran casado sabiendo lo que saben ahora, responden que sí. El euro no es un buen matrimonio, puesto que nadie, salvo los muy gilipollas (o hipocritas) responderían eso. Lo malo es que en España los "muy gilipollas" de izquierdas y derechas dominan la opinión pública.

Hace unos días exponía este gráfico y me preguntaba si era posible que la deuda/PIB de los españoles (figura de arriba) volviera al nivel de 2004 (figura de abajo), como referencia de un año de crecimiento con deuda sostenible.

Lo que yo decía, y corrobora Wolf, es que sin una quita, o una política de "represión" de la deuda (tipos de interés muy bajos), que permitiera además crecer a un ritmo más alto que el interés devengado, no, no es posible. Porque es obvio, pero que muy obvio, que a este ritmo de caída del PIB, de aumento del paro, con estos tipos de interés y este nivel del euro, es imposible. Y no parece que Alemania vaya a cambiar alguno de estos factores.