"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

viernes, 9 de noviembre de 2018

¿Quién manda en España?

Es inquietante hacerse una pregunta así, porque lo que no manda en España son las instituciones democráticas con la separación preceptiva de poderes, sino la más pura arbitrariedad. Se ha visto negro sobre blanco en el caso del Tribunal Supremo y las hipotecas, que el presidente de Gobierno ha zanjado de un espadazo - decreto-ley al canto - sin miramientos para el Tribunal y diciendo “aquí mando yo”. Su mensaje no ha podido ser más claro. Jueces, sois unos incompetentes, y si mis antecesores en el cargo, al menos de palabra, decían respetar a la justicia, yo no. Yo no acato la justicia. Yo la enmiendo por decreto ley y la humillo. 
Hemos llegado a un punto extremo que atisbaba detrás de las cortinas en años anteriores, pero que este sujeto ha zanjado de golpe. A partir de ahora, el TC me obedece a mí, no porque tenga jueces afines en él, que me da igual, sino porque no le hago ni caso. 
Ídem para el próximo fallo sobre los golpistas catalanistas: ni rebelión ni pollas. Diga lo que diga el TC, yo seré el que decida, por decreto, el resultado final. Me importa un bledo el devenir de eso que llamáis España, que se irá al carajo o no, ya veremos, porque con mi salvífica intervención reconduciré a los catalanes (y vascos, esos chavales un poco díscolos pero buenos). Y de elecciones, no sigan por ahí, porque la Constitución dice “que sólo una persona puede decidir, y resulta que esa persona es quien os habla”.
Así, a golpe de arbitrariedades fundadas en la cantidad de gente que es capaz de sacar a la calle Podemos (los mamporreros del nuevo régimen), vamos debelando instituciones, mercados, empresas y lo que haga falta, para llegar ineluctablemente a un régimen de puro arbitrismo. 
¿Elecciones? Me parto la caja: sólo cuando yo las gane. ¿Dos mandatos? Y un huevo. Una vez debelado el régimen, iremos a por su disolución, la expulsión del rey, ese simio de uniforme al que juzgaremos - éste sí, y devolverá yodo lo que han robado -, y estableceremos una República presidencialista, como Venezuela pero mejor, porque semos europeos. 
Y Europa chitón, a callar, que esto será una democracia, sino de facto, de nombre. 
España se inclina, peligrosamente, hacia la inanidad de las instituciones del 78, porque todo el mundo ha encontrado gusto a este juego de salir a la calle a pedir lo que sea, que pase el AVE por su pueblo o que no pase, más pensiones y menos impuestos, si acaso que paguen los bancos. En españa manda Sánchez,  que mueve a los “afectados” - Nueva horda de mendicantes - con maestría, gracias a la ayuda impagable de Podemos, y su secuela Unidos. 
Yo esto - perdón por la inmodestia - lo veía venir desde que Podemos entró en el Congreso. Más con el poder que generosamente les cedió el PSOE en Comunidades y Ayuntamientos. Hay que reconocer que Sánchez ha sido para ellos como una aparición de la Virgen, porque resultó que era el candidato “fit” de las bases de PSOE, que conozco bien y hay muchos intercambiables con las bases de Podemos. 
Y en medio de esta arbitrariedad, las clases medias, las clases pacíficas, que quieren trabajar, prendidades en este engranaje cada vez más difícil de parar. Ya dije que “España es país de fondo antiliberal”: no hay una fuerza pujante que aúne voluntades liberal demócratas. Si acaso, nuevos brotes de fascismo. Otra cosa no cabe en el esquema mental del país. 
No esperen nada de las siguientes elecciones, que serán de todo menos libres, entre una CAT en efervescencia y una España en ebullición, las calles llenas de afectados, y ya veremos si el resultado final no refuerza este estado de cosas. No nos liberarán de ellas, en todos caso. 

2 comentarios:

Mariana Ilona dijo...

Doctor, me alegra saber que su blog sigue activo. Pensé que lo había dejado usted.
Un saludo.

miguel navascues dijo...

Muchas gracias, María. Ha sido un tormento de Google, pero gracias al blog Inbestia.com he podido seguir escribiendo. Así no he tenido “mono”. Muchas gracias por tu amabilidad.