"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

domingo, 25 de julio de 2010

Moral, razón e ilusión

Voy a intentar poner en coordinación las buenas ideas expresadas en este debate, pero desde mi punto de vista.
1) intento no partir de la moral católica, como hace tatinoco (me parece que sé quien es... Un amigo); pero no tengo nada contra ella; es más, es la fuente principal de la moral que ha conformado esta sociedad occidental.

2) Lo que pasa es que creo que hay cosas que deben defenderse desde fuera de cualquier religión, aunque se coincida en parte con ella. Julían Marías, católico, era antiabortista por razones de defensa de la civilización. Hace 40 años decía que el aborto que se había legalizado en gran parte de Europa era el acto más anticivilizador que se había  visto. Eso me hizo pensar, pues yo me sentía intuitivamente anti abortista, pero no sabia el porqué (ya no me sentía cómodo con los mandatos de la Iglesia, ni ningún mandato).

3) Creo que tenemos el deber de emitir juicios morales sobre todo lo que nos atañe, aunque sólo sea para nuestra guía. Creo también que tenemos un impulso moral -como decía Adam Smith- en nuestros genes, y que ese impulso moral ha de estar cultivado constantemente (no excluyo que "alguien" loa haya puesto ahí).

4) Es un impulso que nos exige juzgarnos a nosotros y a los demás. Si la información que recibe esa "caja" es errónea, las reacciones morales serán malas para el sujeto y para la sociedad. Normalmente recibe información recta y errónea, pero es capaz de decantar y depurar su "caja"; pero ahora, en el presente, nuestros jóvenes están recibiendo una información moral sistemáticamente errónea, e intencionadamente, perversamente. Naturalmente, doy por sentado que lo que absorben nuestros jóvenes es para toda la vida.

5) A ello se añade otro tema más sutil, y aquí sí que no puedo dejar de lado la religión. Se trata de la ilusión vital, la ilusión que todo ser humano busca aún inconscientemente (cuanto más inconsciente mejor). Se trata de una amalgama de creencias e ideas que hace que el ser humano quiera servir a los demás a través de su vida. Es un impulso natural que tenemos todos, que nos gratifica cuando pensamos que hemos ayudado a alguien. No hace falta que sea heroicamente, pero tiene algo que ver con el impulso al heroísmo.  Es un impulso que ha tenido mucha importancia en la historia, para bien y para mal (pero esos e sabía después). Es loq en en la Edad Media impulsaba a los caballeros a ser puros, a servir a una señora castamente (no siemrpre era así, pero lo importante, me parece, es el "programa máximo", lo que querían pensar de sí mismos). En el Renacimiento  lo que más importaba era la Fama: la fama era una meta legítima, pues se daba por hecho que la Fama se conquistaba por hechos buenos y heroicos. Los libros de caballerías eran una consecuencia de ello; don Quijote, el genial colofón a una época, cuando esta ya estaba en decadencia.

6) Pero todo esto, no lo olvidemos, estaba anudado a la religión. Eran reinterpretaciones de la religión, no rupturas con ella.

7) La aprobación moral oficial, la glorificación de hechos y la Religión han ido hasta hace poco de la mano. no quiere decir que no se hicieran barrabasadas en su nombre; pero era un compendio de valores que definía  un plan de vida, con infinitas variaciones y adaptaciones,  ilusionante. El amor era ilusionante porque estaba bendecido por la religión, los hijos eran ilusionantes porque se perpetuaba el nombre y la gloria de la familia...todo ello imbricado en la religión. No una teología muy elaborada, pero sí practicada. (En "Historia de un matrimonio, de Tolstoy, se puede ver -y sentir- espléndidamente esa "caída" de la ilusión que he descrito a la desilusión, en escasas cien páginas.)

8) No digo que era perfecto: digo que no queda nada, o mejor dicho, queda la Nada.

9) En definitiva, intento decir que la moral no debe basarse en una religión concreta; pero que la ilusión de vivir, ingrediente principal y pilar fundamental de la vida y la moral que compartamos, no puede derivarse de lo que este y otros gobiernos nos están dejando. Entre otras razones porque lo que vende es de un horizonte que no va más allá de los 18 años, que lo que te ofrece lo has podido conseguir ya a esa edad. Entonces ¿qué queda? ¿Racionalismo y Amargura?

2 comentarios:

HIPONA dijo...

Luis:

Estoy completamente de acuerdo contigo en que las leyes no pueden basarse en una moral religiosa, porque el ser humano tiene derecho a elegir libremente su religión (incluido el ateismo).

El problema es que el secularismo nos ha vendido que la ética y la religión son ámbitos completamente separados y que la Ley es absolutamente independiente de ambas. Es lo que se ha venido a llamar relativismo moral y que es la base de partida de los principales teóricos del derecho de finales del siglo XX. Entre ellos el que más ha influido probablemente ha sido Norberto Bobbio.

El problema es que lo que defienden los relativistas es un puro ejercicio intelectual incapaz de ser llevado a la práctica. Las leyes no pueden estar desprovistas de sus consideraciones morales, pues va contra la propia Naturaleza Humana. Norberto Bobbio dejo escrito que era imposible determinar el contenido del derecho a la vida, pero entiendo que no le hubiera parecido bien que alguien hubiera matado a una hija suya amparándose en que según su moral matar a mujeres pelirrojas no es algo reprobable.

Al final los propios del PSOE que intelectualmente defienden el relativismo moral, promueven normas con un elevado contenido moral (prohibir los anuncios de putas, por ejemplo).

El problema es que la legislación promovida por la izquierda, lejos de ser independiente de una moral material, está basada en una moral determinada, El Socialismo que, desde mi punto de vista, no deja de ser más que una Religión como las demás.

Por ello para que sea posible la convivencia lo que es necesario es que exista una moral colectiva "de mínimos", que respete las decisiones personales pero establezca unos criterios básicos para la convivencia.

Creo que el ejemplo más claro de esto que digo son los EE.UU en el que todos son cristianos o judios, pero respetando las diferencias entre las distintas iglesias.

Y desde luego, seamos ateos o creyentes, jamás podremos renegar de nuestras raíces religiosas. Si lo hacemos corremos el riesgo de caer en el auto-odio, algo, por cierto, bastante entendido entre los socialistas.

Luis H Arroyo dijo...

no en una religión concreta, pero sí en un sentimiento religioso. La moral no puede basarse en un raciocinio.