viernes, 30 de noviembre de 2012

Baratijas y represiones financieras

La OCDE ha vecinos a tirar de las orejas al gobierno. Ha dicho verdaderas barbaridades. Le ha venido a dar la razón a Montoro, lo cual es "deguelasse", o sea, vomitivo, que diría un gabacho. Más IVA, mucho más, ha dicho Angel Gurría, Secretario Gral. De la cosa.

La OCDE fue un gran organismo, pero ahora es una mierda de organismo. Sus consejos son extemporáneos, como cuando apoyó las subidas de tipos de Trichet.

Suena a cómo si estuviera sometida a la influencia alemana, lo que no es raro. Por ejemplo, la pieza central de Gurría (Secretario Gral de la OCDE) es ésta.

Los costes laborales unitarios, CLUs, que es la línea gris, se han moderando "sustancialmente", lo que ha permitido que las exportaciones, línea azul, se recuperen algo. Un poquito.

Si nos fijamos, ni siquiera los CLUs han vuelto al nivel de 2007, cuando estaban tan altos, ni las exportaciones tampoco han subido tanto como hasta el nivel de 2007, cuando el déficit exterior alcanzó su récord histórico del 10% el PIB.

Entonces, dice el señor Gurría, hay que apretar más las clavijas a los salarios y al mercados de trabajo. Para qué?

Aunque se ve que hay una relación CLUs exportaciones, no parece ser un relación decisiva. Claro, faltan aquí un montón de variables que explican el saldo exterior.

Primero, las importaciones. Las importaciones han caído, no gracias a la ganancia de competitividad en precios, sino al desplome de la demanda interna. Una desagradable víctima colateral de eso ha sido el paro más alto del mundo. Paro que, como veíamos aquí, gracias a unos sindicatos subvencionados, esta correlacionado con un mercado dual, en el que los empleados temporales son el 32% del empleo, el coeficiente más alto del mundo. No hay cosa más fácil que despedir a un temporal y cosa mas difícil que contratar a un fijo. A corto plazo, con el desplome de la demanda, no se puede esperar que aumente el empleo y menos que ese empleo sea fijo en el país del contrasentido.

Segundo, la productividad. Ha habido un aumento de productividad gracias a la caída el empleo. El empleo ha caído más que el PIB, por lo tanto la productividad ha aumentado pasivamente, no porque hayamos asistido a un florecimiento de la innovación. ¿Cómo, si la inversión está cayendo al 9% anual?

¿Qué es lo que estamos haciendo? Estamos arreglando una crisis puramente financiera a través de la economía productiva, el PIB y el empleo. En cambio, en lo financiero apenas hemos avanzado. Pretendemos volver a la normalidad sin tocar los desperfectos financieros, y de ellos, el más serio es el tipo de cambio. Vuelvan a mirar el gráfico. Con una devaluación de la divisa, hubiéramos recuperado competitividad hasta las orejas, y el saldo exterior sería fuertemente , no anémicamente, positivo.

¿Qué quiero decir con esto? Qué el euro nos va a aplastar sin remisión, por mucho que hoy, de cara a las Navidades, estemos viviendo sin tormentas oficiales (aunque en la calle...). Mientras, nos dicen que lo estamos haciendo muy bien, y nos dan soga para que sigamos ahorcándonos. Las previsiones de todos, incluso la OCDE (menos el gobierno) que el año que viene será horrible, pero que el 2014... ¿Cuantas veces nos han dicho esto? Pues la estrategia única, la recojoestrategia, es seguir subiendo impuestos, ir apor el contribuyente a los restaurantes de lujo (como cuenta hoy El Mundo) y joder, joder, joder, para que baje aún más el consumo y la inversión y acabemos como Grecia.