"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

lunes, 19 de agosto de 2019

Alemania entra en recesión

No descubro nada nuevo hablando de la debilidad cíclica de la economía alemana, The Laggard de la economía europea, como dicen en el Financial Times, de donde entresaco:

El banco central de Alemania advirtió que es probable que la economía más grande de Europa caiga en recesión en el tercer trimestre, arrastrada por una fuerte caída en las exportaciones alemanas y una disminución en la producción industrial.

El Bundesbank dijo en su actualización mensual que esperaba que la economía de Alemania siguiera siendo "mediocre" en los tres meses hasta septiembre, y agregó que "podría continuar disminuyendo ligeramente" después de que se redujera en un 0.1 por ciento en los tres meses hasta junio.

La advertencia se sumó a las sombrías señales sobre la economía alemana, que pasó de ser la potencia de la región a una de sus rezagadas, agobiada por una combinación de agitación en la industria automotriz, la creciente guerra comercial entre Estados Unidos y China y la perspectiva de una salida caótica del Reino Unido de la UE.

En el segundo trimestre, la desaceleración del comercio exterior y la disminución de la producción industrial se compensaron en parte con el crecimiento del gasto de los hogares y el gobierno. Pero el Bundesbank advirtió que no estaba seguro de cuánto tiempo podría continuar.

Quizás la mejor expresión del malestar alemán sea la caída de la producción industrial, íntimamente ligada a sus exportaciones. 



Es la primera y más afectada víctima por la guerra comercial desatada por Trump, y de la posible pérdida del mercado británico, pero no será la última, porque Europa y China están también sufriendo las consecuencias de la congelación del comercio mundial. ¿Qué impronta dejará este sujeto en la historia?
No es de extrañar que se hayan levantado pocas voces alemanas contra el intento de Draghi de animar la demanda interna europea anunciando nuevas medidas monetarias expansivas , incluidas la posibilidad de comprar títulos privados en un nuevo Quantitavity Easing si se prevé necesario. Hace unos años Alemania puso el grito en el cielo con el “What ever it Takes” de Draghi, ¡oh herejía!, que supuso una revolución ultrajante para los austeros y ceñudos alemanes, por entonces con una economía boyante. Insultantemente boyante, en comparación con los demás socios europeos. “Hagan como nosotros”, decían, sean más austeros. Pero no era esa la causa, al revés, como se demuestra ahora, en que el problema es un exceso de austeridad. 
Aumentar la demanda interna de manera sostenida es lo único que podría prolongar el dinamismo del consumo que cita el Bundesbank, del que se duda que pueda durar. A su vez, la demanda interna de los demás países de la Zona echarían una mano a las exportaciones alemanas. 
Alemania además está preparando una serie de medidas fiscales que aviven la inversión pública, algo que se justifica aunque sólo sea por su ausentismo durante los últimos años. 
Todo en economía está entrelazado. La política trumpiana de “beggar-my-neighbor” puede funcionar para una empresa, que gana poder de mercado si hunde a sus competidores, pero nunca en lo colectivo. En lo colectivo perdemos todos, incluido el iniciador de guerras comerciales. La demanda global se contrae, la economía mundial se contrae, incluida la de Trump.

sábado, 17 de agosto de 2019

Trump y la inversión de la curva

Cada vez que la pendiente de la curva de rendimientos se invierte, al cabo de cierto tiempo aparece una recesión. Esto ha sucedido con una fidelidad notable, como se puede ver en el gráfico. Éste represente el diferencial del rendimiento de las letras a 3 meses con el bono del Tesoro a 10 años. Normalmente ese diferencial o spread es positivo, salvo cuando pasan cosas que afectan a las expectativas de los tenedores de bonos. 


Cuando se invierte la curva, el rendimiento de la Letra a 3 meses, que es muy fiel al tipo oficial de la FED, sube más que el rendimiento del bono a 10 años. Ello quiere decir que la FED se ha pasado en su recorrido de subida por miedo a la inflación, mientras que el bono a largo plazo se convierte, por miedo a una recesión y expectativas de más bajadas de tipos, en un recipiente para el dinero miedoso. Esto  sube sus precios y baja su rendimiento. 
Aquí y ahora, hay tres tipos de circunstancias que modulan las expectativas. Una, lo que hemos dicho de la FED, que se ha excedido subiendo tipos y ha sembrado el miedo a una recesión. La segunda es que la propia FED ha alimentado ese miedo bajando a última hora los tipos, reconocimiento de su error, lo que suscita el temor de qué no será lo que sabe la FED de lo mal que están las cosas cuando interrumpe e invierte su senda de subidas. La tercera es el descabellado comportamiento del presidente Trump, que a base de twitters asusta a los mercados con una guerra comercial con China, genial para meter miedo a la gente y que compre bonos, con lo cual bajan más su rendimiento, de paso transmitiendo más miedo al futuro.. 
No sé cuantos se han convertido a ver con normalidad  Trump, pero a mí me parece un disparate de presidente que pone cada dos por tres su economía en tensión, y luego le hecha la culpa a la FED por Tweet. ¿Es una buena política de relación de instituciones insultar así a una pieza clave de la política económica, y eso un día si y otro también? 
A mí Obama no me parecía especialmente genial, pero su política económica ha sido la indicada, y me parece que Trump está viviendo de sus aciertos, mientras él se dedica a rechinar los dientes y a rayar el suelo con sus zapatones de paleto engolado, mientras lanza tweets a diestro y siniestro. También me parece encomiable el intento de Obama de extender una seguridad social a todo el mundo, para tapar el agujero social que había sin derecho de cobertura, proyecto que Trump ha hecho trizas, con lo que millones de americanos siguen sin protección sanitaria. 
No estoy confrontando a uno y otro. No soy ni demócrata ni republicano, en un mundo tan dislocado como el que vivimos. Sólo digo que Obama, en economía, gana a Trump por ko.
Ahora el perturbado éste se dedica a invertir la curva con sus guerras comerciales, que afectan al mundo entero. Los mercados se resienten, y cada vez más gente descuenta una recesión.bueno, pies la intensidad y el tempo de esa recesión se la deberemos en buena parte a Trump.
El problema mayor es que en sus actuaciones no hay una estrategia, sino caprichos de un Calígula desnortado. Y seguramente ganará las próximas elecciones. Lo cual dice mucho de nuestras sociedades actuales, totalmente dislocadas. 

viernes, 16 de agosto de 2019

Placido Domingo y las feministas

No puedo estar más indignado con el circo que le han montado a Plácido Domingo las feministas que dominan este cotarro de lanzar la piedra y esconder la mano. Y la presunción de inocencia, ¿qué? Ah, no sólo son culpables las feministas. El reo debería tener alguna manera de defenderse de la que le ha caído encima, pero solo tiene una vía: demostrar que es inocente, lo cual va contra el más elemental sentido común y de los fundamentos de la Democracia. 
Lo que llaman redes sociales tienen gran culpa de esto. Si dices algo catalogado como incorrecto, se te cae el mundo encima, pero si muestras un racismo extremo digno de un Nazi, como el sujeto aquí reflejado, entonces nada, es Libertad de opinión. 


Sabíamos que el catalanismo tenía un componente racista, pero no sabíamos que era el fundamento. Y estará tan contento de haberse conocido... El odio que destila este texto debería ser censurado, simplemente. lo malo es que hay otras cosas mucho más inocentes que sí se censuran. 

martes, 13 de agosto de 2019

Recesión y política monetaria

Como sabrán, y habrán leído en algunos medios, los indicadores más adelantados auguran un enfriamiento y quizás una recesión de la economía europea y española. 
En esta perspectiva, no hay cosa peor indicada que el programa de Pedro Sánchez, que consiste en subir los impuestos para poner la presión fiscal a la altura de la media europea, y redistribuir la renta entre los “necesitados”. Los necesitados necesitan trabajo, no redistribución gratuita. Los detalles no los conocemos con exactitud, pero es la peor receta que podríamos imaginar para hacer frente a una recesión que, si nadie lo remedia, va a recibir (ya está recibiendo) la misma respuesta de los bancos centrales, es decir, bajadas de tipos de interés, que ya están próximos a cero o negativos, y una nueva ronda de compra de activos por parte de éstos bancos centrales (Quantitative Easing, QE). 
No es que no haya servido dicha política en la anterior Gran Recesión. Es que ha tenido consecuencias colaterales muy dañinas para las clases media y baja de todos los paises. ¿Por qué?
Como explica Frances Coppola en su estupendo libro,



El QE de la FED y demás bancos centrales se ha basado en la idea errónea que predica que sí das dinero a los bancos, éstos lo prestarán inmediatamente y lo pondrán en circulación. Pero no ha sido así. La banca no presta dinero porque tenga más dinero disponible en sus cuentas en el Banco Central. Es un error creer que el dinero se crea cuando el banco ingresa un depósito, y entonces con ese depósito crea un crédito. Lo que sucede es justamente al revés: el dinero se crea cuando un banco concede un crédito y abre un depósito a su cliente, que lo usará para pagar el objetivo de su crédito. 
Supongamos una pareja que pide un crédito para comprar una vivienda. El banco anota en su activo el crédito, pues será una fuente de ingresos con beneficio (el tipo de interés cargado) en el futuro hasta el vencimiento, cuando se supone que los beneficiarios del crédito, la pareja, ha saldado su deuda y sus pagos de intereses. El depósito sí que es dinero, pues la pareja lo usará para pagar al vendedor del piso, quien a su vez lo ingresará en su cuenta bancaria para pagar sus gastos. 
Por lo tanto, hemos asistido aquí a una creación neta de dinero que no depende de que el banco reciba dinero de los depósitos de clientes y Banco Central, sino de que le demanden un crédito y, si se cumple las condiciones de garantía, el banco lo conceda. Desgraciadamente en las escuelas de Economía se enseña mal.
Por lo tanto, el QE, que consiste en aumentar la base monetaria de que disponen los bancos, no garantiza que eso se transforme en dinero efectivo. Es verdad que los bancos necesitan esa base de liquidez, pero eso no quiere decir que lo conviertan en crédito y oferta monetaria. 
Pero es fundamental, además, para que sea eficaz, que el receptor de ese crédito, debe ser todo el mundo, consumidores, pequeñas y grandes empresas, para que la liquidez disponible de TODOS aumente y anime el gasto en consumo e inversión. 
La crisis desencadenó una gran riada de todos en busca de liquidez, una vez desatado el pánico general con la quiebra de Lehman Brothers. Éste es el gran problema de la recesiones, que la gente muestra una preferencia incontinente por la liquidez, ya sea por miedo, ya sea para cancelar deudas, ya sea por disponer de un colateral de garantía. Una de las aportaciones de Keynes fue introducir este problema en su teoría, pues hasta entonces se pensaba que era una cos nimia y/o temporal, que rápidamente se solucionaría pues el dinero no ofrece rendimiento alguno. Sí, pero hay momentos en que la avidez de dinero líquido es incontenible, y es cuando los bancos centrales han de actuar para saciar esa sed. 
Sin embargo, la forma de actuar de los bancos centrales en la crisis, si es verdad que amplió la liquidez, no lo hizo uniformemente. En primer lugar, porque los bancos estaban quebrados, y debían dedicarse a recuperar sus ratios de capital, lo que hacía muy difícil que corrieran riesgos prestando a todo el mundo. Si lo hicieron, fue con gran cautela y con condiciones de garantía que sólo podían satisfacer las grandes empresas y los ricos. El consumidor medio y el pequeño empresario se quedó sin acceso al crédito. Además, muchos de éstos estaban endeudados por sus excesos previos a la crisis, en la orgía de endeudamiento para comprar casas que luego perdieron su valor. Idem para los que se endeudaron para comprar valores con riesgo: la bolsa se pegó un gran batacazo. 
Por lo tanto, los que pudieron acceder al crédito y a la liquidez fueron los ricos y grandes empresas, que lo utilizaron para revalorizar su cotización en bolsa medían el buyback o recompra de sus propias acciones, favoreciendo así a sus accionistas, naturalmente de gran poder adquisitivo. En otras palabras, no usaron ese dinero para reinvertir en activos fijos y productivos o en expansión de la empresa, creando puestos de trabajo: desde que empezó la crisis la inversión real ha brillado por su ausencia. 
Esto explica la magnitud del avance de la desigualdad de la renta observada en todos los países, y en parte la bajada salarial a niveles con los que no se puede conservar o construir una clase media. No es pues, la política de redistribución que propone el ignaro Sánchez, sino la falta de inversión productiva lo que explica el aumento de la desigualdad. De paso, téngase en cuenta que la inversión es la fuente de la productividad, y no es casual que ésta haya desaparecido, lo que va de la mano con los bajos salarios. Con el programa de Sánchez, seguirá bajando, pues no le concierne.
Si se quiere evitar que vuelva a suceder lo mismo en la próxima recesión, que parte de una situación anómala de bajos o negativos tipos de interés (lo que pone en un brete la salud de la banca, que vive de transformar pasivos a corto en activos a largo plazo), es actuar para que los niveles más bajos de renta se beneficien de la política expansiva de los bancos centrales. (Hay varias vías para conseguirlo, todas analizadas en la obra citada. Aquí sólo atenderemos a la que propuso Ben Bernanke para Japón.)
Según el esquema de Bernanke, esto sólo se puede conseguir si el Gobierno colabora con el Banco Central, cosa casi imposible en Europa, donde el BCE está centralizado y los gobiernos son cada uno de su padre y de su madre. En todo caso, una política que podría ayudar es bajar, no subir los impuestos, en lo que el gobierno puede ayudarse en la expansión crediticia. Si el sector privado no tira de la inversión, el gobierno puede suplir eso con inversión pública, y/o, sobre todo, decretando una baja general de impuestos para aumentar la renta disponible para el gasto. Por eso decía al principio que la política que promete Sánchez es, sí, que duda cabe, de izquierdas, pero muy mal aconsejada en el contexto de una inflación casi nula, unos tipos de interés que pese a su bajura no promueven el crédito al consumo y la inversión. Yo creo que la mejor manera de manejar la economía es tener impuestos estructuralmente bajos, para que los ciudadanos dispongan de una mayor renta disponible para el gasto. Lo digo porque en principio, y sobre todo en España, el gasto privado está mejor gestionado que el despilfarrador gasto público, donde además se produce un exceso de descentralización. Hay gastos públicos necesarios, pero hay otros totalmente contraproducentes. Ejemplos de los primeros son la Educación y la Inversión pública, a largo plazo y bien diseñada. 
Desgraciadamente, en Europa, con su dogmatismo presupuestario, se mirará recelosamente este tipo de ideas. Pero Draghi, en la última reunión ejecutiva del BCE, ya hizo una advertencia de que el no podía hacerlo todo, sin la ayuda de los Ejecutivos. 
La política de los bancos centrales sirvió al menos para que la Gran Recesión no se convirtiera en la Gran Depresión de 1929. Pero hace falta más. 

lunes, 12 de agosto de 2019

Salvamentos marítimos... fraudulentos

De mi amigo Agustín Rosety, diputado por Vox y General en la Reserva de Infantería de Marina, trasladó este texto que él ha publicado Facebook. De manera diáfana explica por qué muchos de los salvamentos de emigrantes por ONGs son puros intereses manipuladores. 

Una reflexión sobre el Open Arms y el resto de barcos de ONGs que realizan acciones de salvamento en la mar.

por Agustín Rosety Fernández de Castro

La protección de la vida humana en el mar está garantizada por los convenios internacionales.

El más importante de ellos es el Convenio internacional para la seguridad de la vida humana en el mar (SOLAS)

En él se establece la obligación que el capitán de cualquier buque tiene de rescatar a personas en peligro, modificando la ruta de su embarcación.

Por lo tanto existe una obligación no sólo moral, sino también legal, de rescatar a las personas que están en peligro en el mar

Además, el convenio de protección de los refugiados exige que, en caso de refugiados o solicitantes de asilo, las personas recogidas sean puestas a salvo en un puerto seguro, donde no vayan a ser perseguidas

Hasta ahí , todo en orden. ¿Por que surge entonces todo este problema de los barcos de las ONG?
Pues porque los buques de las ONGs no son barcos que se encuentran navegando y , por azar, encuentran a unos náufragos

Las ONGs de salvamento marítimo tienen como actividad el rescate de refugiados, para lo cual patrullan las costas de Libia a la espera de que aparezcan embarcaciones con personas a las que rescatar

Esta forma de proceder genera perniciosos incentivos para las mafias que trafican con personas, ya que saben que no tienen que esforzarse con llegar a Europa.

Simplemente tienen que poner a las persona en un bote y ponerlas fuera Del Mar territorial de Libia y avisar a la ONG

Las ONG se convierten, de esta forma, en un servicio regular de transporte de personas que actúan de forma concertada con la mafia.
Si esa concertación es explícita, no lo podemos asegurar, pero implícita si que los es.

¿Por qué hay una concertación? Porque las ONGs, lejos de ser entidades sin ánimo de lucro, son organizaciones con trabajadores y directivos que viven de su actividad

El “negocio” de Open Arms es transportar inmigrantes. Gracias a ello consiguen subvenciones y donaciones privadas

Si estas organizaciones fueran ONG de Salvamento marítimo devolverían a los refugiados a un puerto seguro cercano al lugar de rescate.

Pero curiosamente, el destino siempre es Europa. Porque si no llevasen a las personas a Europa, esos inmigrantes no pagarían a la mafia

El problema, pues, viene de una confluencia de intereses privados (mafias y ONGs) que, como toda organización, trabajan por su propia supervivencia y retuercen la legislación internacional para realizar una actividad de inmigración ilegal en Europa.

Esto no hace otra cosa que generar un permanente efecto llamada que fomenta el tráfico de personas y el negocio de las mafias.

¿Cuál es la solución a este problema?

La única solución posible es prohibir a las ONGs que realicen operaciones de salvamento marítimo.

El salvamento marítimo como actividad organizada debe ser competencia de los estados europeos por medio de sus respectivas armadas

Las ONGs son entidades privadas que obedecen a los intereses de sus promotores.
La defensa del interés general debe estar en manos de los Estados, cuyo poder está sometido a las reglas de la democracia y cuyos gestores han de rendir cuentas a sus electores.

En esta época que vivimos en la que el buenísimo predomina , las ONGs son glorificadas como héroes. 
Pero, salvo excepciones, las ONGs miran, ante todo, por sus propios intereses y hacen uso de mucho dinero, en muchas ocasiones de procedencia pública, con muy poco o nulo control.

Que no os engañen. Lo de Open Arms es un lucrativo negocio y un medio de vida para mucha gente

Si los estados no reclaman el monopolio de la protección organizada de la vida en la mar, seguiremos viendo cómo florece el próspero negocio del tráfico de seres humanos

jueves, 8 de agosto de 2019

La FED influye negativamente en el ciclo

Como se ve en el gráfico siguiente, la FED, con su manija, influye en las subidas y bajadas del ciclo más de lo que le gustaría:



Si se observa el perfil de la curva del Federal Funds rate (línea azul), en el entorno de las recesiones barras grises), podría decirse - como lo hace Paul Krugman repetidamente - que es la FED la que subiendo sus tipos causa la caída del PIB, que luego ha de contrarrestar bajando los tipos, lo que no deja de animar la economía, quizás excesivamente, hasta que de nuevo la inflación le obliga a subir de nuevo los tipos. 
Esto para mí demuestra una cosa - quitando la posibilidad remota de que lo haga adrede: que la conducción de la política monetaria no es nada fácil, que adelantarse a los acontecimientos es imposible, y que uno de los mejores servicio de estudios del mundo no es capaz de modular suavemente la política monetaria para suavizar, no acentuar el ciclo. 
También se observa que la FED, cuando ve que se le va la cosa de las manos, intenta rectificar bajando tipos, pero ya es tarde. Justo cuando empieza a hacer eso, viene la recesión. Es como si la FED se moviera a ciegas, y actuara involuntariamente “behind the curve”, lo que dice mucho respecto a la capacidad predictiva de los mejores modelos teóricos y econometricos. Es a lo que asistimos ahora, fatalmente.
La línea roja representa la pendiente de la curva medida por el spread del bono a 10 años menos en Treasury a 3 meses; la razón de elegir este último es porque es el más cercano en comportamiento a tipo del Federal Fund rate. Se aprecia que el motivo de la caída en negativo de la pendiente es en gran parte debida a que la FED sube los tipos a corto, además del aumento del pesimismo que busca refugio en los bonos (como sucede actualmente) y hace subir su cotización y, por ende, bajar su rendimiento. 
(Éstos y otros indicadores fueron ya comentados por Hugo Ferrer en su completisimo artículo.)
Todo apunta a que se aproxima un ciclo negativo. Yo quiero resaltar el papel involuntario de la FED en esto. La FED ha subido tipos en exceso, puesto que ha llevado le spread de rendimientos a zona negativa, cuando lo que le gustaría es que la curva de rendimientos le obedeciera y subiera uniformemente según ella sube tipos. Pero el miedo que ella mismo desata lleva a buscar refugio en bonos, lo que invierte la pendiente de la curva.
Algo así paso en la crisis del 2008. La FED empezó a subir tipos desde el 1% al 5,25% tacita a tacita, entre 2004 y finales de 2006, pero, para “sorpresa” de Alan Greenspan & Ben Bernanke, los tipos a largo bajaron (como se ve en la curva roja). Típicamente, bajaron el FED Funds rate cuando ya era tarde. La especulación inmobiliaria, que fue el centro del huracán, cesó porque el dinero fue desviándose a lo seguro, es decir bonos y dinero líquido. Las complejas relaciones financieras opacas de los nuevos ingenios financieros se destaparon, y eso contagió la movida hacia la seguridad en todos los frentes financieros, siendo la primera víctima la bolsa de renta variable. La subida de tipos de la FED hizo demasiado cara la financiación de lo que mantenía el circo especulativo. 
¿Podemos estar asistiendo a algo similar? Es imposible pronosticar. Mejor que la FED y el BCE hayan movido ficha hacia ofrecer más facilidades de liquidez, pero esperemos que no sea demasiado tarde. Esperemos que si hay recesión, sea corta y suave. Es decir, que los mercados financieros no se vengan abajo y descabalguen como en el 2008. Podría ser así, si no hay un “cisne negro” escondido en algún rincón oculto del sistema financiero. 

miércoles, 7 de agosto de 2019

¿Qué prisa hay?

Como dice Cristina Losada , Libertad Digital, se está formando en la opinión pública una idea de que estamos hartos de no tener gobierno más que a título interino. Esto es una tontería descomunal: no hay ninguna prisa porque se forme un gobierno con prisas, mal diseñado y peligroso, si es que es un gobierno PSOE/Podemos. Mejor seguir en la interinidad.
Lo que pasa es que hay grupos de presión, como ONGs, a los que se les retrasan sus planes de gasto, y confluyen en remover la opinión de que “estar sin gobierno” es malísimo. El último gobierno de Holanda tardó 11 meses en formarse, u no pasó nada malo. Pero claro, la automática renovación del presupuesto angustia a los que viven de la mamandurria, y quieren presupuestos de gasto nuevos para que les llegue dinero fresco. No hay nada malo en la prolongación de un presupuesto que tenía un déficit fiscal razonable, y no uno nuevo que ha sido visto con muy malos ojos por Bruselas, sencillamente porque el déficit y la deuda subirían sensiblemente. 
Un gobierno de coalición PSOE/Podemos sería un gobierno poco sólido, más pro separatista, y desde luego más fácil e de chantajear para que gastara más. Un desastre para España.
A todo esto el rey ha hecho unas declaraciones desafortunadas poniéndose en el rebufo de esa opinión pública manipulada, pidiendo que haya gobierno cuanto antes. ¿Será que en el próximo presupuesto le aumentan la dotación de la Casa Real? Mal ejemplo es que el rey jalee al presidente interino que está haciendo su campaña precisamente para presionar a que la derecha se abstenga y recibir el apoyo de neo comunistas & separatistas. 
¡País! 

domingo, 4 de agosto de 2019

El futuro no está escrito (Keynes)

En mi opinión, el mensaje central de Keynes es que, para los que toman decisiones de inversión, el futuro no se puede reducir a una fórmula de cálculo riesgo, porque siempre existe una zona de incertidumbre (por definición, no calculable), que influye y mucho en las decisiones de gasto: consumo, pero sobre todo, inversión productiva. Esta zona de incertidumbre sólo se puede afrontar por indicios basados en juicios de valor como lo que hacen los demás, el optimismo o pesimismo reinante, y todo aquello subjetivo que ayude a disipar la niebla. No son elementos computables, sino altamente subjetivos pero generalizados. Que un empresario piense distinto de otro no es noticia, pero que todos piensen lo mismo del futuro, ya sea de modo pesimista u optimista, es crucial para la macroeconomía. De ahí viene los ciclos de auges y bajadas, y los golpes financieros como el de 2008.
Los economistas de raíz clásica o neoclásica no tomaron el cuenta la diferencia entre riesgo (calculable) e incertidumbre (no calculable, pero muy influyente), y dieron por hecho que el ahorro y la inversión se igualaban al tipo de interés “natural” - en el que Keynes creyó hasta 1936. Según esta teoría, no podía haber exceso de ahorro sobre la inversión, pues todo ahorro iba a financiar inversión al tipo de interés natural. 
Keynes separó el motivo de ahorrar del de invertir, y vio con clarividencia que podía haber épocas de pesimismo que llevarán a todos a no invertir y ahorrar en instrumentos líquidos, como vemos que sucede hoy en el mundo. Introdujo el dinero como un activo cuya demanda era muy voluble, según el estado de ánimo de la gente. 
Éste es el sentido de lo que quería decir en el post anterior. Hay un exceso de ahorro sobre la inversión que se manifiesta en la preferencia por instrumentos líquidos, como la liquidez y los bonos, a nivel mundial. 
La preferencia por el ahorro sobre la inversión productiva deriva, pues, de un pesimismo sobre el futuro que retrae el consumo y la inversión. 
Según algunos comentarios recibidos en aquel post, la política de dinero barato sería suficiente para que los tipos de interés muy bajos, o negativos, vuelvan a reanimar la inversión. Precisamente Keynes decía que podría no ser suficiente, si masivamente la gente persistía en mantener saldos de instrumentos muy líquidos, pero no acometer proyectos de inversión productiva. En todo caso, él no llegó a imaginar nuca una situación de tipos negativos, que es lo que yo quería comentar como una  anomalía no tranquilizadora. 
No es tranquilizadora porque la curva de tipos de interés plana o incluso descendente afecta seriamente a los resultados bancarios, sobre todo cuando hay tal apatía entre los clientes por demandar crédito - aparte de que el banco puede ser pesimista también sobre el futuro. No es tranquilizadora, además, porque un tipo de interés negativo significa que la gente paga dinero por prestarlo, lo que es un signo tremendo de pesimismo. 
Que las bolsas de renta variable estén altas tampoco quiere decir que la inversión es alta, pues son mercados donde juega un papel importante la especulación a corto plazo, independientemente de los fundamentos de la acción. 
Llevamos más de diez años ensayando políticas monetarias expansivas, y ahora parece que nos adentramos en otra fase similar porque se ven signos de recesión. La opinión de Draghi en la última reunión del BCE fue más que pesimista, y dijo tener preparada una batería de municion de grueso calibre, incluso de compra de bonos, en caso de que la cosa empeore. Idem se puede decir de la FED, que ha bajado los tipos en el FOMC último. 
Ciertamente que, con una inflación por debajo de lo deseado, éstos anuncios son mejor que nada. Pero eso no quiere decir que vayan a ser suficientes para disipar las nubes y alejar el pesimismo de la mente de los inversores. 

viernes, 2 de agosto de 2019

Tipos de interés negativos

Los tipos de interés vuelven a tomar la senda a la baja, impulsada por los bancos centrales, incluso en algunos países a más negativos todavía. Hay mercados de bonos que ofrecen a largo plazo una rentabilidad cero o negativa, lo que quiere decir que hay gente dispuesta a pagar dinero para prestarlo. Esto es como un contradios: ¿quién iba a advinar esto hace algunos años? Los tipos de interés tan bajos son debidos a una muy débil demanda de crédito para consumir e invertir. Eso es claro en España, donde el consumo de bienes duraderos, y sobre todo de coches, está cayendo. Una debilidad de la demanda de bienes y servicios cuyo signo más visible es la caída de las importaciones, lo que sin duda ha mejorado el saldo exterior español. 
Pero no nos confundamos: este ciclo bajista de la demanda es en todo el mundo. Vivimos un ciclo de bajada mundial. Los consumidores e inversores prefieren ahorrar comprando bonos, pese a que su rendimiento se bajó o  es más negativo. 
Se manifiesta, pues, una falta general de confianza hacia el futuro, frente a la cual los bancos centrales  poco pueden hacer con su municion. 
La inflación está baja, gracias a esa debilidad de le demanda. Las expectativas de inflación son también muy débiles, y por eso a la gente no le importa mantener saldos de instrumentos muy líquidos (dinero) o líquidos, (bonos), a gastar en coches o en bienes de inversión. El crédito bancario a estas dos actividades está cayendo probablemente porque la demanda de crédito se contrae. Mientras la inflación esté tan débil, los bancos centrales no tendrán reparo en bajar aún más los tipos o volver a iniciar otra ronda de adquisición de activos, la flexibilidad cuantitativa. 
¿Será suficiente? El problema es insuflar confianza en el futuro a los consumidores y empresarios. Como dijo Keynes, “no sirve de nada llevar al caballo al abrevadero si éste no quiere beber”. Por mucho dinero líquido que se inyecte, si el consumidor/empresario está inapetente, o desconfiado, preferirá colocar ese dinero en bonos, lo que bajará aún más los tipos. 
La banca está molesta, porque una curva plana o negativa de tipos reduce su margen de explotación, basado en endeudarse a corto y prestar a largo a tipos más altos. Difícil en la situación actual. 
Los tipos bajos actuales son manifestación de un malestar, una falta de confianza para arriesgarse ante la incertidumbre que, por definición, no se puede cifrar. Una ayuda del gobierno en forma de inversiones públicas, siempre que sean necesarias, vendría bien. Pero los gobiernos están endeudados. 
Ese es un punto de debilidad, porque la gente podría recelar y retirarse de los bonos públicos, lo que podría hacer subir los tipos bruscamente y crear un colapso financiero. Pero esto se origina normalmente cuando alguien advierte que “el rey está desnudo” - que la situación de la deuda es insostenible - lo cual es cierto en algunos lugares. Como dice Frances Coppola, “¿tiene sentido que los tipos a largo en Grecia estén al mismo nivel que en EEUU? ese tipo de absurdos pueden dar lugar a una estampida. Esperemos que no. 

domingo, 28 de julio de 2019

Un gran escritor

Supongo que lo habrán leído, pero por sí acaso lo recomiendo:



Yo acabo no lo he terminado todavía, pero me ha sorprendido muy gratamente, pese a que no quería ni oír hablar del problema Vasco. El libro me confirma que aquello es un pequeño infierno enconado por una división del la sociedad que el libro va destilando a través de sus personajes. Por sus pensamientos y sus diálogos - apenas descripciones objetivas -, discurre una narración tersa y absorbente. 
Ante todo, la escritura del autor es de muchos quilates, pese a su sencillez aparente. Hacia tiempo que no leía un autor español tan atractivo. En Wikipedia pueden encontrar una biografía, con todos los premios ganados por este escritor tan elegante, eficaz y profundo. 
Quizás se sientan tentados de esperar a que salga la serie de Tv que están haciendo, pero les recomiendo que antes se dejen llevar por esta prosa, que para ver la serie siempre habrá tiempo, incluso con más ganas después de leer el libro. Un libro que engancha, y que representa la pesadilla endiablada en la que viven inmersos los vascos, de un lado y de otro, un ambiente que incita a disimular lo que se piensa y se siente.
No creo que se cierren las herida y pueda haber un perdón y una normalidad, porque en el libro se ve que hay muchos que no quieren. Es decir, quieren perdonar a ETA, o mejor dicho, nunca la han culpado, mientras que los muchos que han sufrido esa sociedad desgarrada. ¿Como puede ser tan infeliz una sociedad privilegiada por un entorno arcádico? La sangre se envenena fácilmente, y ese envenenamiento es aprovechado por los políticos, aunque no sean nacionalistas, pero no sólo ellos. La implicación insidiosa de la Iglesia produce indignación. Las víctimas no son sólo los que han sufrido atentados en sus familiares. Son los cientos de miles que han vivido con miedo soterrado, disimulando sus sentimientos, para que no les señalen. Y si caes en desgracia, los demás te darán la espalda por si acaso, sean del bando que sean. Horroroso. 
Fernando Aramburu nos hace revivir con gran maestría ese horror, esa vileza opresiva, ese sin vivir desnaturalizado, hasta el punto de no darse cuenta uno a qué nivel de vileza se ha llegado.