"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

martes, 10 de diciembre de 2019

Nota al post anterior

NB: cuando digo “Dios no existe, sólo existe la sed de dioses”, no quiero ofender a los creyentes. Lo único que digo es que Dios es una idea nacida de nuestra mente, y, como decía Descartes, “Existe porque si soy capaz de pensar en una idea tan grande, es que alguien, Él, me ha inculcado esa idea”. Tenía razón, aunque lo aducía como prueba de su existencia, y para mí no es tal. Para mí sólo se puede concebir Dios en nuestra mente. Creen los animales en Dios? ¿Creen que la vida tiene un sentido final? No lo sabemos. 
Si no hubiera humanidad, sólo naturaleza, o no existiera el planeta, ¿existiría Dios? No lo creo. 
A lo largo de la historia (humana, naturalmente. Sin humanidad no la habría), tenemos noticia de la existencia de multitud de creencias politeístas o monoteístas; no parece que ninguna pueda alzarse con el antorchado de “La única verdadera”. Si alguien lo cree, me parece bien, siempre que permita a los demás que crean que su dios es el verdadero. La historia de la lucha por imponer la verdad de cada uno es un horror de violencia sin fin. 
De modo que “Dios” es una idea humana, y no creo que sea posible objetivarla. Atenea se apareció a Ulises, Yaveh a Abraham y Moisés, Jesucristo a los apóstoles. Eso se escribe en la Odisea y en la Biblia, tan respetable el uno como el otro testimonio. Sin humanidad y su memoria no existirían ni Atenea, ni Yaveh, ni Jesucristo. Me parece bien que existan testimonios de estas innumerables creencias, pero no son prueba de nada, salvo de la inagotable sed de dioses. Como decía Unamuno, de “El sentimiento trágico de la vida”. 

lunes, 9 de diciembre de 2019

Dios no existe. Sólo existe la sed de Dioses

En esta artículo exijo mi derecho a discrepar, que es el derecha fundamental de la democracia. Sin derecho a llevar la contraria a la Doxa, no existe tal democracia. 
El otro día Pedro Sánchez, con su fatuidad habitual, dijo algo así como que “sólo un puñado de fanáticos no aceptan la teoría del Calentamiento Global”. Menudo demócrata. Pues yo exijo mi derecho a discrepar de tal teoría, al menos a dudar y escuchar otras voces que tienen teorías alternativas, pero se ven sofocadas por la marea doxiana que invade los medios de comunicación y la redes. 
Lo único que digo es que no es obligatorio creer una cosa que no esta % verificada científicamente. Es más, digo que es sospechoso que quieran meterla con calzador en la cabeza de todos, incluidos los discrepantes, hasta el punto de que ya se habla sospechosamente de hacer una ley para obligarles a doblegarse a éstos.
Una hipótesis científica se ha convertido en una religión que ya tiene a su diosa, santa Greta, que ha demostrado que el vacuo ateísmo de esta época había que rellenarlo con algo, porque si no existe Dios, existe, y con que fuerza, la Sed de Dioses. Y santa Greta ha venido a llenar ese vacío al bostezante y aplastante. 
Ya lo explicaba Unamuno brillantemente en “El sentimiento trágico de la vida”.
Greta no tiene ni idea de que dicen los modelos (seudo)científicos que nos endilgan todos los días los medios desde el lado de la Doxa. Lo único que ha hecho esta chica es coger la antorcha del vacío existencial, diciendo “¡me estáis robando mi juventud!”, apremiando así las conciencias de los descreídos y los perezosos. Es una pescadora de almas, como Jesucristo. Y cuidado con enfrentarse a ella, que te da con la antorcha. 
Hasta que no llegó Constantino a emperador, la Iglesia no tocó pelo del poder. Tuvieron que pasar más de dos siglos en que no fue la Doxa, sino un grupo mal visto por el poder. Hoy todo va mucho más deprisa. Hoy Greta está apoyada por el poder, por todos los Pedros Sánchez del mundo, y aunque ella los critica por no ir más deprisa, ellos le hacen la ola. Santa Greta ven a nos, por favor, y bendice a este pueblo que te alaba. Loa a santa Greta bendita, loa a la nueva religión, panteísta sí, pero que ya está encarnada en una diosa. Ella encarna la naturaleza, las piedras, las aguas, los bosques la hierba y las arenas del desierto. En estos tiempos de feminismo radical, tenía que ser una mujer. 
Hay que reconocer que hace bien su papel, y conquista almas, no se puede negar. A los del Panel CCC, les ha venido a visitar Dios, aunque algo incomodos se sienten conciliando la ciencia con el dictat de una visionaria. Será interesante ver cómo logran conjuntarse.
Mientras, yo exijo mi derecho a discrepar, a oír otras voces que no meten miedo a la gente, que dicen que es falso que estemos ya en el punto de no retorno, y que tienen en cuenta las consecuencias para el mundo - sobre todo para los pobres - de parar el mundo. 
La pobreza y el hambre se han reducido enormemente en la última década, según cifras del Banco Mundial, por cierto nada sospechoso, pues pertenece a la ONU, como el Panel del CCC (ver datos aquí). No duden que si se cede ante los más exigentes del CCC, volvería a crecer el hambre y la pobreza hasta niveles inimaginables, pues éstos insensatos están contra el avance tecnológico.
En todas las épocas ha habido Sed de Dioses, una constante humana.


domingo, 8 de diciembre de 2019

Deponiendo reyes, levantando repúblicas

 Eduardo Inda tiene razón en su artículo “Majestad, van a por usted”. Destaco aquí el párrafo que desvela la estrategia de los debeladores de reyes para luego glosar la jugada:

“Pero hoy, con Pedro Sánchez al mando ejecutivo de la nación, las incertidumbres por no decir los riesgos para la Corona se han multiplicado exponencialmente. El secretario general socialista no es el jefe del Estado pero se comporta como tal. Su dribling modelo Messi para colocarse al lado de los Reyes el 12 de octubre del año pasado no fue, en contra de lo que pueda parecer, un lapsus o una paletada de presidente primerizo. No. Simplemente, le traicionó el subconsciente. Él quiere reducir la esencia y la presencia de los Reyes al mínimo minimórum. En definitiva, ir limando las funciones institucionales del monarca para que quede como una figura decorativa y la población acabe pidiendo el fin de la monarquía por su “inutilidad” y su “nula rentabilidad”. Este entrecomillado no me lo invento, ha salido de la boca de un distinguido socialista antaño amigo de Sánchez que está horrorizado con lo que está pasando.”

El presidente del gobierno - que en cuarenta años de democracia nunca ha sido, nunca repito, imparcial respecto a La Corona, aunque sí respetuoso con la institución - tiene a mano muchos resortes para hacer saltar al rey, pues simplemente es quien le dicta su agenda. Hace poco le mandó a Cuba, en los días en torno a las elecciones, para menguar su papel de árbitro al formar gobierno. Cuando SM volvió de Cuba, el gobierno ya estaba hecho. Ahora ha sido ejectado a Argentina (cuanto más lejos mejor), a la toma de posesión del nuevo gobierno peronista. (Por cierto, con anécdota más o menos curiosa sobre la falta de una escalera para bajar del avión.)
No es más que un ejemplo de una estrategia cada vez más clara para hacer del Rey un muñeco que acabará siendo en la opinión pública una figura inane y prescindible. En ello están acuerdo socialistas, comunistas y grupos independentistas de toda laya. Es cuestión de tiempo, que Inda cifra en un lustro, una década, como mucho dos. Tanto menos tiempo cuanta mayor sea la influencia de los independentistas de ERC catalanes, y mayor sea el peso tenga Pablo Lenin & señora, que consideran la guillotina como la base de la democracia.
Lo cual es radicalmente falso. La guillotina fue el principio de una era de convulsión en Francia que acabó en 1815, cuando el duque de Wellington derrotó a Napoleón en Waterloo. Mientras, la democracia se iba fortaleciendo en Gran Bretaña y EEUU desde mucho antes, desde que en 1620 desembarcaron los colonos en Cape Cod. Es verdad que la Libertad costó una guerra de los americanos contra la aristocracia inglesa, con la ventaja que una vez ganada se conseguía la Independencia, pero mucho antes ya se estaban creando instituciones firmemente representativas de autogobierno. 
Son dos conceptos radicalmente opuestos de democracia, y el caso es que aquí, en España, desde hace siglos, siempre ha habido un grupo de fanáticos que la consideran incompatible con la monarquía, siendo ésta un tapón de chapan que hay que hacer estallar. 
Entonces vendrán las tinieblas de una III República de extrema izquierda. Porque ese es el dilema: no República o Monarquía, sino revolución o equilibrio, estabilidad. 
Y no vale sentirse a salvo gracias a Europa. Porque en Europa lo considerarán, no lo duden, “cuestión interna”, y los USAs nunca han sido muy partidarios de reyes, aunque no ejecutaron a ninguno. Para ellos lo natural es la República. Nunca se enteraron que la II República fue al final comunista.
¿Cabe pensar en que la nueva Constitución se haría versallescamente teniendo en cuenta la mitad del país española, no independentista, y de ideas no revolucionarias? En mi opinión, muy improbable. 
Veremos por donde van los tiros con la evolución del nuevo gobierno, que ya parte bajo signos inquietantes, con su plurinacionalidad y otras minucias.
Recomiendo leer también la carta del director de El Mundo, Francisco Rossellque entre otras cosas alude al famoso poema de Kavafis, “Esperando a los barbaros”, cuando dice:

Con este paisaje, carece de sentido preguntarse, como en el poema de Kavafis, por la venida de los bárbaros. Ya se enseñorean de las instituciones de esta Barbaria en ciernes, una vez franqueada la puerta por sus custodios y cuando el jefe de los mismos se hace tributario del separatismo para gozar de la taifa monclovita. Dispuesto a entregarle la llave de su rendición a un cabecilla del golpe de Estado del 1-O de 2017, el sedicioso Junqueras, recluido en la prisión de Lledoners, Noverdad Sánchez se convierte en el cautivo voluntario de quienes ponen en almoneda a una de las naciones más antiguas del orbe. Vuelve a repetirse la historia de Companys con esta estafa al Tribunal Supremo, tras facilitarle éste al Gobierno el fallo que deseaba para avenirse con ERC y hacerlo unánime para no señalarse. Al modo de Fuenteovejuna, pero sin la dignidad del drama glorificado por un fénix de las letras como Lope de Vega.

La riada no habría alcanzado este nivel sin la legitimación del nacionalismo por un PSOE que ha adoptado su lenguaje y ha adquirido el marco mental de unas fuerzas retrógradamente supremacistas y xenófobas.

¿Tan mentiroso es Sánchez que sea posible que esté engañando a Junqueras & Iglesias? No es descartable, como decía Girauta en el ABC de ayer, pero el caso es que ya ha abierto demasiadas puertas a los bárbaros. 
Un escalofrío culpable - por no querer ver la realidad - nos recorre el espinazo al leer  “Los jugadores de ajedrez”, del inconmensurable Fernando Pessoa, que no me resisto a reproducir en parte:

Oí contar que otrora, cuando en Persia
hubo no sé qué guerra,
en tanto la invasión ardía en la Ciudad
y las hembras gritaban,
dos jugadores de ajedrez jugaban
su incesante partida.

A la sombra de amplio árbol fijos los ojos
en el tablero antiguo,
y, al lado de cada uno, esperando sus
momentos más holgados,
cuando había movido la pieza, y ahora
aguardaba al contrario,
una jarra con vino refrescaba
su sobria sed.

Ardían casas, saqueadas eran
las arcas y paredes,
violadas, las mujeres eran puestas
contra muros caídos,
traspasadas por lanzas, las criaturas
eran sangre en las calles…
Mas donde estaban, cerca de la urbe
y lejos de su ruido,
los jugadores de ajedrez jugaban
el juego de ajedrez.

Aunque en los mensajes del yermo viento
les llegasen los gritos,
y, al meditar, supiesen desde el alma
que en verdad las mujeres
y las tiernas hijas violadas eran
en esa distancia próxima,
aunque en el momento en que lo pensaban,
una sombra ligera
les cruzase la frente ajena y vaga,
pronto sus ojos calmos
volvían su atenta confianza
al tablero viejo.

Cuando el rey de marfil está en peligro,
¿que importa la carne y el hueso
de las hermanas, de las madres y de los niños?
Cuando la torre no cubre
la retirada de la reina blanca,
poco importa el saqueo,
y cuando la mano confiada da jaque
al rey del adversario,
poco ha de pesarnos el que allá lejos
estén muriendo hijos.

Aunque, de pronto, sobre el muro
surja el sañudo rostro
de un guerrero invasor que en breve deba
caer allí envuelto en sangre,
el jugador solemne de ajedrez
el momento anterior
(anda aún calculando la jugada
que hará horas después)
sigue aún entregado al juego predilecto
de los grandes indiferentes.

Caigan ciudades, sufran pueblos, cesen
la libertad, la vida,
los protegidos y heredados bienes
ardan y sean desvalijados,
mas cuando la guerra las partidas interrumpa,
esté el rey sin jaque,
y el de marfil peón más avanzado
amenazando torre.

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viernes, 6 de diciembre de 2019

La teoría falaz de la MMT

En Cullen Roche  una interesantísima disquisición sobre la teoría Modern Monetary Theory, o la MMT. Esta teoría, la Teoría monetaria Moderna, dice que mientras la inflación sea estable, el Estado tiene recursos ilimitados mediante la emisión de dinero, pues el Banco Central pertenece al Estado, y podría comprar toda la deuda estatal emitida por éste sin limitaciones, de modo que el Estado tendría un poder ilimitado de gasto. Si el sector privado fallara en su demanda, el Estado podría sustituirle perfectamente con el nuevo dinero emitido. No necesita impuestos para financiar el gasto, en realidad, puesto que el es “deudor y acreedor de sí mismo”, y subiendo o bajando el balance de saldo siempre equilibrado de su deuda y su crédito entre el gobierno y el banco central, podría controlar la cantidad de dinero necesaria para mantener el gasto público en el nivel deseado. Los impuestos sólo tienen una función redistributiva de la renta y la riqueza de ricos a pobres. 
Cullen Roche demuestra que éstos es una falacia: los impuestos son una parte esencial de la financiación pública, como lo son los ingresos para el crédito de cualquier particular. Un particular puede vivir con ingresos corrientes cero durante cierto tiempo, pero cuando tenga que pagar las cuotas de intereses y amortización, no podrá acudir a otro crédito. Esto tendría un corto recorrido, más o menos prolongado según sea la información que tenga el acreedor. Necesita que sus ingresos corrientes, de un sueldo o de una pensión, sean iguales o superiores a esas cuotas. 
Idem para el Estado. Éste puede saldar sus deudas con la emisión de dinero, pero no ilimitadamente. Necesita que los gastos sean a la larga productivos, de manera que generen unos ingresos impositivos superiores a las cuotas de devolución de la deuda. Si no, la masa monetaria crecerá sin límite, y los acreedores fruncirán el entrecejo y demandarán más prima de riesgo para financiar a tal estado, de modo que los intereses devengados subirían por encima de los ingresos corrientes. 
A esto responderían los de la MMT que no hay acreedores, salvo el banco central, que es del Estado. Éste es acreedor y deudor de sí mismo. Pero esto tiene un límite temporal y al final se necesitarán impuestos productivos para que la inflación no degenere en hiperinflación. Ademas, sí hay acreedores del sector privado, que comenzarían inmediatamente a desconfiar del programa MMT y elevarían su prima de riesgo al sector privado. Claro que me temo que los de la MMT dirían, ¿para qué un sector privado? El caso es que el sector privado sufriría en sus carnes la mala praxis del sector público. 
¿Realmente puede aceptarse que el Estado puede hacer malabarismos con su deuda de tal manera que siempre es amortizable mediante la emisión de dinero? Desde luego Keynes nunca lo creyó, salvo para una etapa de recesión en la que se contrae la inversión privada y el gobierno puede sustituirla, con la expectativa de que una vez restablecida, los ingresos fiscales aumenten y amorticen la deuda emitida. Pero esto supone que el gasto público extra ha sido productivo y ha creado ingresos fiscales. Es decir, todo lo contrario de que dicen los MMTs - y lo que hizo Zapatero en 2009 con su plan E, que fue tirar dinero a las alcantarillas. Hay que recordar, además, que el sector público no está desligado del privado, y que lo que hace afecta a éste vía expectativas. Y expectativas de que el Estado va a hacer bulerías con su deuda, inmediatamente repercute en los intereses pagados por el sector privado. Recuérdese el efecto del plan E en los tipos de interés de la deuda y la crisis del euro en 2012. 

Así lo expresa Cullen Roche, de quien me gusta especialmente que correlaciona el número de personas ricas con la riqueza el pais. Dice, “Después de todo, un mundo con menos gente rica es solo un mundo con menos recursos. Los países ricos no son solo capitalistas de amigos que se vuelven locos (aunque podría haber un elemento de eso). Son países donde las personas han producido cosas que los mercados subyacentes y los consumidores valoran, recompensando así a ciertas personas (generalmente los fundadores de empresas) con riqueza. Sí, esa riqueza puede estar distribuida de manera desigual a veces y eso plantea un problema diferente, pero un país que sea rico en conjunto es un envidiable problema.” 

Le dejo la palabra:

“A la gente de la MMT le gusta decir que los impuestos no financian el gasto público y que el gobierno no necesita ingresos para gastar. Esto está mal en un sentido muy básico. Después de todo, en teoría nadie necesita ingresos para gastar porque podemos gastar a crédito. Mientras tenga un acreedor dispuesto, tiene poder adquisitivo. A nivel agregado del sector privado, todas las cosas que MMT dice sobre los gobiernos serían ciertas: no pagarían sus deudas, expandirían sus balances de manera endógena, podrían crear dinero, monopolizar ciertas formas de dinero, si ahorran demasiado puede crear problemas, etc.”

Entendiendo esto: es importante tener en cuenta que los impuestos (y los ingresos de cualquier tipo) reflejan la producción pasada y el movimiento de recursos. Cuanto más producción puede gravar un gobierno, más poder adquisitivo tiene porque tiene más recursos para apoyar ese gasto. Esta es la teoría del dinero endógeno muy básica. Como puede ud. saber por su tarjeta de crédito, sus gastos no están limitados dólar por dólar por sus ingresos, pero su crédito está necesariamente limitado por su producción / ingresos. Este puede ser un punto confuso, pero es importante y es un gran agujero en la narrativa de la MMT.

Después de todo, la MMT dice que el gobierno no necesita impuestos para gastar. Entonces, si no necesita gravar para gastar, ¿por qué necesitamos gravar a las personas ricas? MMT dirá que debemos hacerlo por otras razones: reducir la desigualdad. Bien, pero pensemos en un mundo con menos gente rica o incluso sin gente rica. Después de todo, un mundo con menos gente rica es solo un mundo con menos recursos. Los países ricos no son solo capitalistas de amigos que se vuelven locos (aunque podría haber un elemento de eso). Son países donde las personas han producido cosas que los mercados subyacentes y los consumidores valoran, recompensando así a ciertas personas (generalmente los fundadores de empresas) con riqueza. Sí, esa riqueza puede estar distribuida de manera desigual a veces y eso plantea un problema diferente, pero un país que sea rico en conjunto es un envidiable problema.

Todo esto plantea su propio gran problema para MMT. Después de todo, sin personas ricas y los recursos que han producido, toda la narrativa MMT comienza a desmoronarse porque incluso en la narrativa MMT se necesitan recursos subyacentes y un país con mucha gente rica refleja un país con muchos recursos. Y esa riqueza nos ayuda a tener la capacidad de tener un gobierno más grande porque tenemos más recursos que respaldan esas necesidades. Esto es bueno. Y debemos luchar por esto. Pero lo que no debemos hacer es llevar esta narrativa al extremo y comenzar a decir que "siempre podemos permitirnos expandir los programas existentes" o “que no necesitamos impuestos para financiar el gasto” porque esto nos lleva a una pendiente resbaladiza de la inflación. teoría donde la implicación es que el gasto del gobierno crea su propia demanda de dinero. Esto es como una especie de versión distorsionada de la Ley de Say que dice: los países con altas inflaciones solo necesitan gastar más para reducir la inflación. W. T. F.¹

La conclusión es que todos financian la expansión de su balance al tener recursos subyacentes productivos y tener una imprenta (o la línea de crédito de Warren Buffett) no lo hace inmune al riesgo de contrapartida. Me agradaría tratar de reducir la desigualdad de rentas. Y no debemos permitir que los extremistas del otro lado del espectro nos asusten y piensen que el gobierno de los Estados Unidos está en bancarrota o se está quedando sin dinero. Pero tampoco debemos llevarlo demasiado lejos y comenzar a afirmar que el gasto del gobierno es autofinanciado. Ese es un puente argumental que va demasiado lejos y supone una teoría de la inflación que tiene prácticamente cero evidencia para sostenerse.

¹ - Este es posiblemente el elemento más interesante de esta discusión y también el más débil. Después de todo, los defensores de la MMT no parecen tener una teoría coherente de la inflación, aparte de repetir constantemente el tropo de que el gasto público está limitado por los recursos. Bueno, sí, pero si no necesitamos gravar otros productos, la implicación obvia es que la creación de dinero nuevo puede ser respaldada por los recursos que crea. Esto supone que el gasto del gobierno es productivo y crea la misma demanda que hace que su balance sea sostenible a largo plazo. ¿Es esta una teoría de la inflación bien respaldada? Me parece que no.

Greta Thumberg

Ya está aquí, ya ha llegado, la niña profeta del Cambio climático. Cuidado con ella, que es una ayatollah con cara de mala hostia. No te la cruces por tu camino, aunque me temo que va a interferir cada vez más en nuestras vidas. Cuidado, es lo único que se puede recomendar. 
Lo único que le faltaba a la nueva religión era su profeta, y mira que lo intentaron varios, como Al Gore, que hasta hizo una película catastrofista, y ganó el Premio Nobel, pero no cuajó como adalid. Tenía que ser una niña cuyos padres deberían estar procesados porque su hija no va al colegio. 
Esto del CC se está poniendo insoportable, presionante, asfixiante. No te dejan desviar la mirada hacia otras cosas. Leo que el Real Madrid ha cambiado su color blanco al verde, para que no te olvides que el fútbol vale, está bien, pero lo importante es el CC. Al levantarte, has de pensar en ello, rezar una oración con el culo en pompa mirando al Norte, o al Este, no sé. No debe pasar una hora sin que en tu interior medites en el Tema. Si estas enamorado, jódete que te van a desviar la atención de tu objeto amoroso. Si estas en el cine, o leyendo una novela apasionante, no te desvíes de la religión principal: la de Greta, su profeta. 
Unos pocos desgraciados, científicos, han intentado elevar su voz sobre tanta propaganda, negando - los negacionistas - la trama argumental de la ortodoxia. Pobres, la que les va a caer encima. 
Vivimos tiempos turbulentos, donde todos quieren alzarse con el santo grial e imponerse a los demás. Pocos lo consiguen, por lo que estamos todos aplastados por la misma teocracia y sus ramificaciones. 
Yo me pregunto por qué la niña ésta, u otra, no luchan por cosas tan obvias y asequibles como acabar con el hambre en el mundo, que está al alcance de la mano gracias a las nuevas tecnologías de cultivo. Ah! Pero no, no lo permite Greenpeace, no señor, no permite que se transfieran esas tecnologías a África, no vaya a ser que se les acabe el momio. 
El negocio es claro: subvenciones a cambio de monopolios de su distribución. “Intermediarios de subvenciones”, debería poner en la carta de presentación de estos desalmados, que se hacen la foto con el niñito negro panzudo por el hambre. ¡Toda esa publicidad siniestra de monjitas atendiendo a un niño con la boca reseca por el hambre y la sed! ¡Mentira! Es un hambre artificial, lacrimosa, que podría acabarse enseguida.
¡Dios, que mundo! Pasamos la vida zarandeados, y ahora más, por imágenes hechas para hacerte  llorar y que des dinero a la causa. 
La propaganda siempre por delante de las humilde verdad.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Valenciano por cojones

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=677257469466527&id=1214841218568296

Les recomiendo que vean este vídeo que nos manda Pablo.

Luis de Guindos en Fráncfort

Hoy, en El Mundo, una entrevista más que interesante con Luis de Guindos  ex ministro de economía y hoy vicepresidente del BCE. Toda ella es digna de leerse, pero me permito destacar unos párrafos. 

Usted ha coincidido en diferentes foros con Draghi desde 2011. ¿Cómo ha sido este año que han pasado codo con codo?
Mario Draghi pasará a la historia como uno de los padres fundadores del euro, aunque no lo sea en sentido estricto. Ha habido dos etapas en su presidencia: la primera, la de salvar al euro, con el famoso 'Whatever it takes'. La segunda, la lucha contra la deflación. Son las dos actuaciones principales y en ambas tuvo éxito. Será recordado muy positivamente. Cuando hace en el verano de 2012 su famosa declaración en Londres, se modifica el planteamiento en la zona del euro y enseguida se implementa la Unión Bancaria. Hace cuatro o cinco años, el riesgo de deflación estaba ahí y se lanza el programa de compras de activos, que lo que hace es equiparar al BCE con otros bancos centrales. Mario Draghi ha sido un modernizador de los instrumentos de la política monetaria. 
Dicho eso, sus críticos apuntan a que Draghi deja una economía europea dopada, con crecimiento bajo, tipos a cero o la inflación lejísimos de su objetivo
Pero las razones no son de política monetaria, que ha sido el principal sustento de la recuperación económica y del crecimiento europeo. Se han creado 11 millones de puestos de trabajo y la política monetaria ha tenido mucho que ver. Hay efectos colaterales, pero ése ha sido el principal. El problema que tenemos actualmente es la necesidad de complementar esas decisiones de política monetaria con otros instrumentos. 
A veces ha dado la sensación de que usted no se situaba precisamente entre los más devotos de Draghi. 
Siempre he apoyado al presidente Draghi.
Conciso y preciso. Hoy otras cosas, como y he dicho. Pero quería resaltar éstas porque los liberales austriacos son los que critican a Draghi, si bien no los menciona el artículo. 
Hay otros temas como él estados de la banca, que como es un arcano del que unas veces se oye una cosa blanca y otras veces negra, vale la pena oír la opinión de un vicepresidente del BCE.

Cómo ven aquí en Fráncfort que haya un Presupuesto prorrogado precisamente desde cuando usted todavía era ministro?
España ha continuado reduciendo déficit público. Podría haberse reducido más, pero también menos. Sobre todo hay un elemento fundamental: el crecimiento diferencial. El de la economía española viene ahora de un sector financiero que no genera dudas, como sí ocurría hace cinco o siete años. Y es competitiva. Lo más importante, a diferencia del pasado y otros ciclos expansivos, es que crece sin acumulación de créditos ni burbuja inmobiliaria. Con un crecimiento del crédito que está por debajo del PIB nominal, y un superávit de cuenta corriente en la balanza de pagos. Mientras sigan ambas cosas, la economía española continuará con un crecimiento mejor que el resto. La recomendación, también válida para Portugal, Grecia o Irlanda o incluso Italia, es esa: estabilidad del sector bancario y los mercados de crédito. Y mantén la competitividad. Así lo haces mejor que la media. 
El mensaje público está claro. ¿Hay mensajes más discretos en privado?
No, ninguno, Digo lo mismo en público y en privado.
Están agotadas las medidas no convencionales del BCE?
No. Siempre podemos incrementar las compras de bonos o bajar más los tipos de interés, así que no está agotado el arsenal de medidas, en absoluto. Lo que ocurre es que los efectos secundarios son cada vez más evidentes. 
Y el retorno de cada una es inferior
Yo lo miro por los efectos. Pueden ser de muchos tipos. Me preocupa la asunción de riesgos por parte del sector de la gestión de activos. No es directamente por la política monetaria, pero sí por el entorno de tipos bajos. Me preocupa. Los bancos están ahora más capitalizados, tienen más liquidez, son mucho más seguros que hace años. Pero tienen una baja rentabilidad, que es un problema. La supervisión está centralizada y es más adecuada que cuando eran las autoridades nacionales. Pero en el caso de gestión de activos, fondos de inversión, lo que hemos visto es que en este entorno de tipos bajos la estrategia de inversión cada vez es más arriesgada. En el sentido de que son activos que tienen potencialmente más rentabilidad y más riesgos y son más ilíquidos. Y se usa más el apalancamiento, no como en EEUU, pero más que antes. Y este sector tiene una supervisión que no es equiparable a la bancaria. Hay un riesgo. Y si les piden el reembolso de las participaciones tienen que hacerle frente en dos o tres días. Además, veo potencial riesgo de un desajuste de liquidez. Es lo que más me preocupa en estos momentos. Y aunque tampoco es exactamente un efecto secundario de la política monetaria, porque las razones son estructurales, me preocupa la baja rentabilidad de la banca. 
Luis de Guindos dice encontrarse mucho menos estresado que cuando era ministro, cuando dormía “como un niño” despertándose cada dos horas llorando. Y es que los españoles no se han enterado de que estuvimos a punto de “un Griego”. Un Griego que, mira tú por donde, nos puede venir de la mano de Pedro Sánchez y Pablo lenin Iglesias.

domingo, 1 de diciembre de 2019

De un periodista prestigioso, hoy en Libertad Digital:

“En vísperas de que el mayor embustero de la Historia de España se arrastre hasta Waterloo para mendigar el apoyo del forajido Puigdemont y su valido Torra, el mismo al que en otra de sus piruetas llamó "el Le Pen catalán", el PSC (PSOE) y ERC, las dos "izquierdas históricas", como acertadamente, aunque por error, claro, las ha hermanado Calvo, han dicho por escrito que lo de Cataluña es un "conflicto político".

No puede, no se debe, escribir así, como un becario, señor Federico Jimenez Losantos. Confusamente, leyendo varias veces el párrafo, puede deducirse que quiere decir algo así:

En vísperas de que el mayor embustero de la Historia de España [Pedro Sanchez] se arrastre hasta Waterloo para mendigar el apoyo del forajido Puigdemont y su valido Torra - el mismo al que en otra de sus piruetas llamó "el Le Pen catalán" - el PSC (PSOE) y ERC (las dos "izquierdas históricas"como acertadamente, aunque por error, claro, las ha hermanado Calvo), han dicho por escrito que lo de Cataluña es un "conflicto político".

Si el lector hastiado no ha cambiado de página, se encontrará con otros escollos igual de arduos que el analizado, aunque la tesis no deja de ser interesante y válida:

“Si estará claro que lo que busca esta mayoría escuálida de partidos y bandas, cuya fuerza radica en los medios audiovisuales, es liquidar el régimen constitucional, que más de cincuenta diputados, de todos los partidos que formaron parte en 1977 de las Cortes Constituyentes, han publicado un manifiesto que, más que voz de alarma, es un grito de dolor. Desde AP y UCD al PSOE y el PCE han pedido encarecidamente al PSOE que no pacte con ERC un Gobierno que sería rehén de los enemigos de lo que tan milagrosamente consiguió España en 1977 y refrendó en 1978: pasar de una dictadura a una democracia sin tiros, venganzas ni rencores.”

“Si viendo a Guerra, Múgica, Redondo o Virgilio Zapatero, entre otros socialistas históricos, firmar junto a los diputados de la derecha de entonces, muchos venidos del franquismo, que no se le ocurra vender a la nación y al Estado a cambio del Poder, Sánchez, sus barones y la baronesa de los ERE no son capaces de avergonzarse de la infamia que pretenden es porque no tienen vergüenza. Ni perdón de Dios, diría, si la Iglesia no fuera parte de esta demolición nacional que ha contado con su total y miserable beneplácito.”

Aunque esto también merece un corrección de estilo, pero allá películas.

sábado, 30 de noviembre de 2019

¿Y qué hace la derecha para evitar el cataclismo?

Hablamos mucho, con razón, de las barbaridades que está haciendo Sánchez en sus continuas cesiones a los enemigos de la Transición y de España, pero poco lo hacemos de la escasas o nula respuesta de la derecha. No tendrá suficientes diputados para presentar una alternativa, pero supongo que hay otros medios, aunque sean testimoniales, de enfrentarse a lo que, sí no ocurre un milagro, será la entrega de las llaves de la Ciudad a los neocomunistas y separatistas. 
La derecha española, ensimismada en sus “buenos” resultados, parece el belen de Adán Colau, que reproduzco aquí: (imagen de Libertad Digital)




Cada uno en su cubículo, aislado de los demás, de tal forma que ni el buey ni el asno pueden dar calor al niño recién nacido, es decir, cumplir con una misión encomandada por la historia o la leyenda, pues de lo que trata de hacer esta izquierda mostrenca es cargarse piedra a piedra las tradiciones que, en principio, la mayoría de la gente no veía mal porque le traía una cierta armonía de sentimientos, de tregua dentro lo desencajada que es la vida. Además, es la gran fiesta de los niños, que no van a dejar de acudir a todos los reclamos tradicionales. Como dice Cristina Losada

La cuestión, claro, es que esta deconstrucción de la Navidad, con belenes que no se sabe que son belenes, con adornos navideños que nadie diría que son navideños, no se hace para que guste. Se hace para exhibir que la ciudad es una ciudad a la vanguardia de la modernidad. Y para los exhibicionistas de modernidad, la Navidad, tal como se ha celebrado siempre, puro kitsch y pura horterada. Ni siquiera sospechan que lo kitsch son sus deconstrucciones y lo ridículo, su esfuerzo por parecer hipermodernos. Pero dado el empeño por hacer irreconocible la Navidad en tantas ciudades, no se extrañen luego que acudan tantos visitantes a aquellas pocas donde la Navidad todavía es Navidad.”
Pues creo que la patochada de la Colau es un muy buena metáfora del ensimismamiento de los partidos de derechas ante tanto gesto descarado de la izquierda (ya no se puede hablar de izquierda moderada) de irritar a Tirios y Troyanos, y de paso acabar con lo que consideran la España de los belenes no progres y todo lo que sea o suene a tradición.
Ahí está Abascal regodeándose en su subidón en votos y escaños, pero sin hacer nada por empezar a aplicar sus creencias para poner piedras en el camino de que nos dejen encajonados. Idem para Casado, respirando todavía de haber evitado el batacazo. Para empezar, ¿Por qué no hablan entre ellos y no hacen un frente de mínimos ante el gravísimo riesgo de ruptura de España? Sólo se ha oído unas voces en ese sentido, la de Cayetana AT y la de Inés Arrimadas, pero no se ha oído ningún eco. También es de resaltar lo que declara Beatriz Fanjul - únicamente diputada por el Pais Vasco -: “Cuando se trata de la unidad de España, no puedo pensar en la sentencia diferencias ente partidos” [de derechas].
Sin embargo, tienen zonas comunes, que al menos podían empezar a explorar. Pero no, parece que se encuentran felices en su cajón, disfuncionales patéticos, sin conciencia de que así lo único que pueden esperar es su propio revolcón cuando el belén sea desmontado por la grúa sin ningún miramiento. Porque como no haga nada, la próxima vez ex no tendrán escaños. Estarán a la intemperie, o peor en un almacén municipal y espeso lleno de goteras.
Por cierto que ayer fue el aniversario de la muerte de Isabela la Católica, creadora de esta Nación, y ni una palabra de remembranza; yo creo que ni se han enterado.

jueves, 28 de noviembre de 2019

La incómoda gestión del inmenso ahorro de Alemania. Europa versus soberanías

Alemania se ha convertido desde hace años en el país más ahorrador de mundo, a una tasa anual del 8% del PIB – que es el superávit exterior por cuenta corriente o, lo que es idéntico contablemente, el ahorro sobre la inversión interna. 
En el gráfico siguiente podemos ver la comparación con otros países de la UE. Hay otros países, como Holanda, que superan ese requisito en términos de PIB, pero si tenemos en cuenta la diferencia abismal de volumen de PIB entre ambos países, comprendemos que el impacto de Alemania sobre el resto del mundo es muy significativo.




¿Cuál es ese impacto? Todo país que tiene un superávit alto y persistente frente a los demás está contrayendo la demanda potencial de éstos, por lo que tienen que elegir entre aceptar un déficit exterior para lograr sus objetivos de PIB y empleo internos, o bien tiene, si quiere cerrar ese déficit, contraer su demanda interna y aceptar una tasa de ahorro sobre PIB similar a la de Alemania. 
En el artículo de Consejeros del mes pasado vimos como EEUU había elegido sus propios objetivos internos de mínima tasa de paro, a costa de un déficit exterior importante, que financia sin grandes problemas gracias a la apetencia mundial de dólares. Pero había un argumento entre medias de tipo de cambio: la apetencia de dólares y la confianza en EEUU imponían una sobre valoración del dólar que determinaba la tendencia al déficit. El tipo de cambio juega, entonces, un papel importante en la corrección de los excesos de los países de ahorro o desahorro. 

Un país con sobreabundancia de ahorro debería ver apreciarse su tipo de cambio frente a los demás, hasta que el encarecimiento de las exportaciones y el abaratamiento de las importaciones reduzca a una cantidad razonable ese execedente exterior o ahorro neto. 
 como Alemania pertenece al euro, no puede apreciarse, al menos frente a los países del euro. Por ello, Alemania, con su preferencia por el ahorro muy por encima de la inversión, impone a los demás países, especialmente a los miembros de euro, un obstáculo para que éstos alcancen sus objetivos de PIB y empleo potencial (es decir, mínima tasa de paro sin inflación).
Nos encontramos, pues, con un conflicto de intereses entre países europeos difícil de solucionar si el país llamado Alemania no reduce su desequilibrio entre ahorro e inversión, pues está contrayendo su demanda interna cuando precisamente el estado de nula inflación, casi deflación, le concede un margen para invertir más y crear empleo. Aparte de eso, crearía más demanda para importaciones que ayudarían a los demás países a aproximarse al PIB potencial. Además, ello redundaría en una reducción de los desequilibrios acumulados de activos netos exteriores, que son amplios como se puede ver en el gráfico siguiente:


Como vemos, fruto de tantos años de ahorro excesivo han producido en Alemania y otros países del norte una posición de inversión neta exterior (activos – pasivos exteriores % PIB) sobreabundante, a costa de la posición negativa de otros países, como España y Portugal, por ejemplo.
¿Y qué responde a esto Almania? 
Para Alemania hay dos respuestas dudosamente creíbles: que no puede hacer nada, pero que el ahorro es además recomendable, y que los demás países deberían hacer lo mismo, es decir contraer su demanda interna hasta provocar un ahorro mayor que la inversión. Si todos los países de la UME se comportaran así, con ese virtuosismo, modelo Alemania, los resultados serían un superávit exterior (enorme) de todos contra el Resto del Mundo, y – está ez inevitablemente – una apreciación del euro frente al resto demás monedas, especialmente el dólar, lo que no sería bueno para nadie, pues comerciamos con el Resto del Mundo, el cual no estaría muy contento.
Pues es lo que sigue recetando Alemania para todos los países de la Zona euro, mientras BCE y otros organismos europeos han renunciado a esa falacia y piden cada vez más abiertamente que Alemania y otros eleven su demanda interna y reduzcan su ahorro - y el ritmo de aumento de su posición neta exterior -. Petición que viene a caer en oídos más o menos sordos, aunque Alemania esté en recesión y deflación, y le vendría muy bien aumentarla demanda interna. 
Todos estos problemas, contradicciones y asimetrías no son nuevos. Keynes intentó abordarlos en la Conferencia post bélica de Bretton Woods, en un sistema de FMI que emitiera una moneda universal, frente la cual se definirían unas paridades oficiales de los países miembros, pero en caso de excesivos desequilibrios, los paises excedentes tendrían obligación de apreciarse. El FMI salió finalmente bajo la horma del representante de EEUU (Dexter White, por cierto, espía de la URSS), por entonces, 1945, vencedor de la guerra frente a un Reino Unido muy debilitado y al que no sirvió de nada el prestigio de Keynes, a quien por otra parte, Dexter Whitte no tenía en gran estima. 
No sabe como hubiera funcionado el plan Keynes – Hay críticos que lo consideran muy intervencionista, y sesgado hacia la inflación -, pero el problema de la asimetría persistente se hubiera paliado. 
De todas formas, hay algo imbatible que no puede ser superado, y es la soberanía de un país para negarse cumplir ordenamientos internacionales. Con el empuje de los liberales que decidieron liberalizar los movimientos de capitales totalmente en los años ochenta, en la estela de Ronald Reagan y Margareth Thatcher, ningún organismo internacional hubiera soportado la fuerza de los movimientos libres de capitales. Ahora vivimos en un mundo más liberal, incierto, inestable, que no ha demostrado que sea eficaz el mercado financiero totalmente libre, más bien al contrario. No es de esperar que esto cambie a corto plazo.
Mientras, Alemania debería asumir deberes que le imponen su pertenencia a un club que se supone que ha de ir cerrándose, y entre esos deberes está controlar sus excedentes, sobre todo cuando pertenece a una moneda compartida.
Aparte de otros problemas, como es el de la supervisión y la fiscalidad compartidas, tendría un método sencillo de practicar una revaluación interna mediante la reducción de su IVA y aumento de los impuestos directos, lo cual abarataría sus importaciones de los demás países y encarecería sus exportaciones, pero pensar que van a hacer caso de tal consejo es soñar gratuitamente. Aparte de los efectos limitados de tal intervención. Y es que pretender resolver un problema de exceso de ahorro con un cambio en la balanza impositiva exige mucha Fe, por no hablar de los efectos inesperados de los ámbitos en los sujetos y tasas impositivas. 
Los paises que, como Alemania, mantienen persistentes excedentes exteriores deberían aceptar sus responsabilidades de ser los acreedores netos del resto de países miembros. El único modo de que el euro deje de se un grillete para los países del Sur es aceptar una cesión de soberanía fiscal, lo que implica que dichos países se convertirían en transferentes netos de fondos hacia el sur, igualque un país soberano acepta que las regiones ricas son transferentes netos a las regiones pobres. Y no hay otro sismeta milagroso que logre evitar esto. 
Mientras no se llegue a una centralidad mayor de la economía, el euro no será completamente funcional. 
¿Obstáculos? Enormes, pues la soberanía de un país no se puede vencer fácilmente, como hemos dicho, sobre todo entre culturas económicas tan dispares. Alemania no se apeará fácilmente de su “Ordoliberalism”, pues ceder en algo significa romper el sistema de equilibrios sociales en los que cree: empresas, sindicatos, pactos naciones salariales, etc. Merkel, la más europeista de sus gobernantes, ni se lo ha planteado, y su retirada próxima no augura una aceptación mayor. 
Debemos esperar, pues, un riesgo de crisis recurrentes del euro como la de 2012. 


miércoles, 27 de noviembre de 2019

Viviendo en las nubes

Se puede vivir en las nubes, no pensar y tomar cañas, ir al cine y dormir más o menos bien, pero la realidad al final se presenta en inesperada pesadilla que nos hace caer a tierra dolorosamente. Entonces caes en la cuenta de que tu vida no la controlas tú, que has aceptado cosas que parecían lejanas a tus intereses y resulta que son determinantes. 
Por ejemplo, el estallido de España, cuyo mecanismo se ha puesto en marcha y está a punto de ocurrir.
Ciertamente sería una sorpresa para muchos muy desagradable. 
Les recomiendo que lean el soberbio artículo de Jorge de Esteban en El Mundo de hoy, del que entresacó el último párrafo.

Como se puede ver, los partidos nacionales que apoyan la Constitución de 1978 son cada vez menos. Y ello se debe a que los españoles tienen escasa conciencia de que forman parte de un país sin el que el mundo sería mucho peor. Pero les da lo mismo y estamos en el umbral de un desastre nacional o, si lo prefieren, territorial. ¿Se puede detener esta presumible debacle? Se ha dejado pasar demasiado tiempo y las medidas eficaces exigen tiempo: una enseñanza homogénea, un idioma oficial obligatorio, unos medios de comunicación independientes, regular el juramento a la Constitución y para qué seguir, mientras no haya un Gobierno decente. Lo cual sólo se puede conseguir con unas nuevas elecciones, teniendo en cuenta lo que dice el artículo 115.3 CE. Léanlo. En cualquier caso, como dijo el filósofo, el hombre tiene mil planes, pero el azar solo uno.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

En fin, los españoles viven, creo, en la inopia, o esa es la conclusión que yo saco de los resultados electorales y de lo que oigo por la calle. Un día se van a despertar de una seudo realidad a una pesadilla, porque romper una Nación no tiene consecuencias banales. 

jueves, 21 de noviembre de 2019

El problema del centrista

En las últimas elecciones no voté. Creo que es lo que hay que hacer cuando nadie te convence. No sé sé si padezco el mal del centrista, como dice Frances Coppola, en un texto que suscribo totalmente:

“Para aquellos de nosotros que pertenecemos al centro, la polarización actual de la política es aterradora. La política se ha convertido en una disputa entre nacionalistas extremos y socialistas extremos. Los que rechazan los extremos están condenados por ambos lados. Los nacionalistas llaman a los "traidores" moderados que darían poder político a los estados extranjeros y dejarían que los extranjeros inundaran a los residentes "indígenas". Y los socialistas acusan a los moderados de ser "neoliberales", la etiqueta peyorativa que atribuyen a quienes creen que destruyeron el estado del bienestar y destruyeron la base industrial del país. Ambas partes silencian y purgan a quienes no se suscriben a sus puntos de vista extremos. Por lo tanto, incluso para ejercer mi derecho democrático a votar en las próximas elecciones, debo elegir entre un menú poco apetitoso. No solo estoy desactivado, sino privado de mis derechos de representación.”

No sé si soy de centro. Me considero conservador, pero me siento como Coppola, desubicado. Nada grave, si los partidos nacionales hicieran un esfuerzo por entenderse, pero mejor olvidarlo. Las cosas se han vuelto tan polarizadas - y no sólo en España -, que estamos en riesgo gravísimo de de perder lo primero, lo más importante: España y sus instituciones de 1978. Las cuales necesitan obviamente ser reformadas, pero civilizadamente. Es decir, no para liquidarlas, sino para potenciarlas. 
Ayer estuve comiendo con unos amigos, una acción que me suele agradar sobremanera. Sin embargo no disfruté porque todos eran votantes del PSOE de larga data, lo que no es malo en sí, si se sabe observar que este partido no tiene nada que ver con el que Felipe González refundó en el famoso y alborotado Congreso en el que suprimió el marxismo de sus estatutos. No, mis amigos son como esos abonados a la ópera que se tragan lo mejor y lo peor que ponen, porque lo importante no es la ópera, sino ser abonado. Así que allí estaban dirimiendo si Esquerra iba o no a apoyar al gobierno en la investidura, cosa que considero una cosa entre dos extremistas que me la pela, o incluso deseo que no suceda. Pasé la comida callado, y con la sensación descrita perfectamente por Frances C. No se han dado cuenta que el PSOE, cuya reacción a la sentencia de los ERES ha sido bochornosa - No menos que la del PP a la sentencia de Gürtel - es un partido corrupto y extremista. 
Por no hablar de su trayectoria histórica, de la que dije algo hace poco.