"How can I know what I think until I read what I write?" – Henry James


There are a few lone voices willing to utter heresy. I am an avid follower of Ilusion Monetaria, a blog by ex-Bank of Spain economist (and monetarist) Miguel Navascues here.
Dr Navascues calls a spade a spade. He exhorts Spain to break free of EMU oppression immediately. (Ambrose Evans-Pritchard)

lunes, 10 de diciembre de 2018

La distorsión malintencionada

¿Se acuerdan Uds de esta foto de Paris como si el Arco de Triunfo estuviera a punto de perecer bajo las llamas de un fuego incontrolado?




Pues vean de donde salía esa foto aterradora:



Los periodistas no tienen más que agacharse, cambiar la perspectiva, y ¡zas! Le has hecho a tu director una foto que publicará, porque la realidad no: la realidad no es publicable, no interesa, no sorprende, no se te atraganta el café del desayuno. Vean otro ejemplo de búsqueda del ángulo convincente para el director del medio:



Así se escribe la realidad. Deformándola, retorciéndola, distorsionándola, porque la realidad es muchas veces trivial, y aburrida. 
No quiero decir con ello que en Paris no hay disturbios serios. Los hay, cuando han sacado las tanquetas. 
Pero la realidad se exagera unilateralmente, sesgadamente, porque no hay un medio que salga contando las cosas en su justo medio.
Y así pasa con todo, con la Tesis del Calentamiento, por ejemplo. Por ello me gustaría repetir aquí lo que le he contestado a Antonio, de Badajoz, gran amigo que me sigue con una fidelidad que no sé cómo agradecerle. Ya saben el tema: mi escepticismo sobre la Tesis del Calentamiento por la Acción del Hombre.

“¿Mi opinión? Mi opinión ya la doy 
en el artículo  No hay certeza absoluta, pero el pasado nos dice que nunca han faltado soluciones innovadoras cuando un recurso se hacía escaso. Su precio subía, y eso incentivaba la innovación que lo sustituía. 
Naturalmente, puedes decir
¡no hay garantías! 
no las hay. Ya sé que no las hay. Pero también sé que las consecuencias de fiarlo todo a un solo dogma, y someter todos los recursos a ese dogma, traerá la tragedia, en forma de hambruna que acelerará la explotación de los recursos escasos. ¿Cuánto nos hemos gastado en molinillos que no producen la energía que sí consumen?
Africa es la prueba palpable que la solución es tecnológica, como lo ha sido para grandes zonas de Asia, donde el hambre se ha acabado. El problema a de Africa es político, como lo es Venezuela. 
Por lo tanto, lo prudente me parece seguir el modelo del pasado, y no intervenir para distorsionarlo todo por una teoría que tiene muchos detractores, aunque no les dejan hablar los medios, porque los medios están comprados y maniatados. En verdad, hay que reconocer que no hay DEBATE, que sólo hay afirmaciones tajantes pero sin argumentaciones opuestas. Y desde luego las hay, pero reprimidas. 
¿O has leído tú un artículo en contra como el que citas?

No seguro que no ha leído un articulo en contra con la misma facilidad de acceso, porque no interesa. No interesa romper los grandes y millonarios intereses creados con el Teorema del Calentamiento, que tanto ha dado en subvenciones. Que le pregunten a Abengoa (¡y está en continua crisis!). 
Pues existen esos artículos, e igual de respetables. Por lo menos ponen en cuestión la certeza y rotundidad con la que hablan los propagadores de la Fe, como Greenpeace, que prohíbe la entrada de alimentos transgénicos el Africa, que acabarían con el hambre, pero insiste e insiste en la tesis del calentamiento (lo cual es curioso, porque no creo que una cosa quite la otra). 
En fin, es difícil estar informado porque no tenemos tiempo de leer sesudos trabajos de investigación, aunque no hace falta. Bastaría con que los medios publicaran información contraria a lo que dice Fulanito. Hemos de inferir una aproximación a la verdad de las distorsiones que recibimos, que, no lo olviden, suelen ser sesgadas en un sentido y no en el contrario.”

miércoles, 5 de diciembre de 2018

La democracia malsana

El puñetazo en la mesa de Vox y la irrupción de una alegría manifiesta demuestran que nuestra democracia no representa bien el pueblo español. Han tenido que ser unas elecciones regionales las que, inesperadamente, hagan saltar la espita de la olla podrida. Porque hay olor a podredumbre, mejor dicho olores de variados focos, y por fin un partido ha sido realmente representativo del hartazgo por esta democracia malsana. Una democracia en manos de un partido socialista, pero aliado con otro comunista, para cargarse las instituciones básicas y la misma indentidad española. (En realidad no sé si es al revés, un parido comunista y su filial socialista...)
Si el parlamento fuere representativo; si el gobierno lo fuera; si el comunismo no campeara a sus anchas; si los separatistas y terroristas no estuvieran al mismo nivel que las más altas autoridades; si los partidos de derechas no fueran tan débiles y maicomplejines (incluyo a C’s); Sobre todo, si cada región no fuera un reino de taifas que se financia gracias a Madrid para hacer de su capa un sayo... ¿estaríamos al borde de la extinción? Lo dudo. 
Hay una falacia muy repandida que dice que el problema es de poca proporcionalidad. Yo creo que es todo lo contrario. El problema es que la proporcionalidad exige un sistema electoral cuyos candidatos son puestos por las cúpulas de los partidos, a los que les interesa sólo mantener el tinglado resultante: diputados clonados y apesebrados que inclinan la testuz ante la cúpula de su partido. La única manera de librarse de eso es mediante elecciones mayoritarias, en las que cada circunscripción elige una persona, la que más votos tenga, en representación de todos los habitantes de esa circunscripción. Es decir, un sistema como el de EEUU, el británico, o el francés, que se lo debe a De Gaulle, que lo instauró en 1958, con el sistema de doble vuelta. Este sistema permite eliminar a los candidatos menos votados, y los dos más votados se enfrentan en la segunda vuelta por la representación de todos, los votantes y no votantes. 
Además, como muy explicaba Popper, la proporcionalidad permite que los partidos corruptos se mantengan en el poder o sus aledaños mediante alianzas gubernamentales.
Con el sistema mayoritario se logra independizar al diputado de los mandamases del partido, y sentirse apoyados por sus representados. En EEUU e Inglaterra, los diputados deben visitar su circunscripción periódicamente, porque de ella depende su reelección, y no del partido. 
Un parlamento así es lo que necesitamos, y Vox va por ahí. Como también una de sus promesas es acabar con las autonomías, es decir, con la aberración de los 17 parlamentos autonómicos, fuente de debilidad del parlamento nacional, lo que mengua su representación. ¿Quién impuso tal aberración? ¿Cómo puede cada región imponer su propia educación, su propia lengua? Estaba claro que íbamos a acabar en un reino de taifas, como así ha sido. España es uno de los paises peor clasificados en las mediciones de organismos internacionales en educación, y a ello ha contribuido la ruptura de España en 17 estaditos. ¿Y que me dicen de la fragmentación del mercado nacional en 17 mercados cada uno con sus reglamentos propios, reñidos con los del vecino? Ídem para los servicios públicos, que te tienes que tentar las ropas si te trasladas a otra región, Andalucía por ejemplo, de unos servicios sanitarios desastrosos. 
De modo que en el plano institucional, tan decisivo a largo plazo para una economía sólida, VOX TIENE RAZÓN. 
Ignoro su programa económico, pero eso es muy pronto para juzgarlo. Basta que con este tema está en lo cierto, y la gente se empieza a dar cuenta. Con que haga cambiar a los partidos de derecha, y los enderece, ya habrá conseguido algo importante. Algo que necesita como agua de mayo el PSOE, pero del que no espero nada. El PSOE fue grande con un presidente, y desde entonces perdió el norte. Demasiados marxistas de salón. 
Lo que ofrece Vox en estos temas y otros, como la Justicia, es crucial para recuperar España para los españoles. No quiere decir que va a llegar al poder a las primeras de cambio. Ya lo están estigmatizando los demás y la prensa infame, que ha recogido el latiguillo de Podemos: fascistas de extrema derecha. Los ataques más repugnantes vendrán del PP y de C’s, a los que más daño hace. Por cierto, no entiendo como no lo ha sabido ver Podemos y su sucursal el PSOE, pues a ellos les beneficia que los votos vayan de éstos a Vox. Esto se muestra lo tontos que son. 
España necesita sanear su malsana democracia. Pero no debe plantearse como una refundación desde los cimientos, sino de los cambios quirúrgicos dolorosos, pero necesarios, para poder aspirar a una normalización de la vida pública. 

martes, 4 de diciembre de 2018

Andalucía, El principio de la liberación

Sevilla, de madrugá





Tezanos, dimisión! Sánchez eyección!

De Luis Ventoso en el ABC de hoy 4 de diciembre.

Siendo el CIS el agente demoscópico con más medios y el que trabaja con las mayores muestras (4.895 entrevistas en su sondeo sobre Andalucía) son del todo punto inexplicables los garrafales fallos del estudio del centro que preside Tezanos. El CIS no dio una. Un particular garabateando datos al albur en la servilleta de un bar no lo habría hecho peor. ¡Otorgó al PSOE 14 escaños más de los que obtuvo! Al PP le hurtó cuatro y dio a Podemos tres de más. A Vox, que logró doce, lo dejaba en uno. El CIS cuenta con excelentes técnicos y trabaja con universos muy representativos. Por lo tanto, tan disparatada encuesta es inexplicable de no mediar un afán manipulador a favor del PSOE por parte de su presidente, un sociólogo que pasó directamente de la Ejecutiva de Sánchez al CIS. Desde que Tezanos ocupa el cargo ha venido distinguiéndose por sus sondeos de fantasía a favor de Sánchez, llegando a situarlo rumbo a la mayoría absoluta, cuando su trayectoria electoral real es un rosario de cataclismos en las urnas.

lunes, 3 de diciembre de 2018

¿Quién teme a Vox?. De ultras a ultras

Todos los medios hablan del surgimiento de Vox con avisos de cautelas, no vaya a ser que no nos demos cuenta que es un partido de “ultraderecha”. Así, El País en su Editorial  aunque quizás sea más significativo la columna de Rubén Amón, en su afán de desvelarnos que Vox es la extrema derecha pura y dura. 
Pero este análisis, sin tener en cuenta los antecedentes, me parece completamente inválido. Vox es un partido-reacción a la deriva de España hacia su disolución, con muchos implicados por activa y por pasiva en el proceso. ¿Quién hubiera pensado hace un par de años que Cataluña iba a estar como está, destrozada por sus propios patriotas-nacionalistas, habiendo tensionando la cuerda del odio entre ellos y los españolistas? Hubiera sido muy extraño - ha sido, de hecho, muy extraño -, que no saliera un Vox, cuando desde el mismo gobierno nacional se conspira, se manipula la justicia, para acabar con un pacto político con los ultranacionalistas catalanes.
Pues sí, esto va de ultras, y los primeros en aparecer y destrozar el panorama fueron los ultras catalanes, mientras el gobierno dejaba en la indefensión total a los otros catalanes. Que, por cierto, son mayoría. 
Vox será de extrema derecha, bien. Pero de qué es, como catalogar, a Torra y su gobierno? Dictatorial desde luego, peligroso para la unión nacional evidentemente, aunque esto, hasta ahora le importaba un huito a los poderosos medios de comunicación, como El País, y no solo él. 
No hay más remedio que interpretar el surgimiento de Vox con esa clave, clave nacional, lo que lleva a concluir que su subida proseguirá mientras los demás partidos se pierden en su jungla de votos. Como ha pasado en el resto de Europa, por cierto. 
Así que Vox es una anomalía, pero una anomalía que responde a otra anomalía, que no es más que la desidia, cuando la complicidad, del gobierno central de derechas y de izquierdas con los ultracatalanistas. La gente siente una asfixia cuando los poderes no responden a sus anhelos, y si un anhelo es que no se rompa España, aunque sea por un confuso instinto, pues cada uno se defiende como puede. Votando a Vox. 
Del Ultras a Ultras prefiero a Vox, obviamente. Los unos representan un final irreversible y guerracivilista, Vox, de momento, no, salvo la reacción a aquello y todo lo relacionado, como Podemos ¿Hubiera sido más elegante que los partidos que dicen ser constitucionalistas hubieran cogido el toro por los cuernos? ¡Ay! la elegancia, es que no es un producto que se venda en El Corte Inglés, y siempre pasa lo mismo. La gente se salva como puede, o cree que se salva. Luego vendrán otras reacciones, como la apelación de Pablo Iglesias a frenar a Vox “como sea”, y por ahí hay cuatro manifestaciones de cientos de personas... si ésta es su especialidad, desde luego no se les da bien. 
Ayer vi a Abascal en su alocución tras las elecciones, y me dio la sensación de tipo sólido, que sabe lo que quiere y lo dice. Y, oh casualidad, lo que dice hoy agarra a la gente. Su mensaje prende. Ya era hora. 

Vox y la estética progre. España existe

Vox ha irrumpido en la escena española inesperadamente. Ha dicho, ¡eh, aquí estoy yo! Sin pedir permiso, con el desprecio de los estetas progres de derecha e izquierda que monopolizan la opinión pública. Pues ya no la monopolizan. Resulta que hay gente que está harta de esa melifluidad por la que es normal que nos invadan los inmigrantes sin papeles y el gobierno nacional se acueste con los independentistas y etarras, con un mamporrero llamado Pablo Iglesias, quien ya sólo por su alocución de ayer merece que le echen de España. Se le veía cabreado por sus escuálidos resultados, pero él erre que erre, insistiendo en su tremendismo venezolano desde la barrera. ¿Cómo se atreve a hablar en nombre de la Democracia? ¿Por qué este señor no encendió las alarmas que ha encendido Vox?. Es un peligro real, al menos para la existencia de España, no Vox. Cosas de España.
Será normal que el gobierno juguetee con romper España, pero cada vez hay más gente que no tragamos. No aguantamos esa estética republicana siniestra que quiere acabar con el régimen de la Transición a cambio de instaurar una República bananera que nos lleve a una guerra civil. 
Una de las cosas que más me han alegrado ayer es esa caída de IU-Podemos, que cuanto más siglas suman, más pierden. Otra ha sido, claro, la caída de Susanita, con una simetría sospechosa entre lo que pierde y lo que gana Vox. ¿No es un castigo precioso a la veleidades de su jefe el doctor Pedro Sánchez? justicia poética. 
En fin, las elecciones andaluzas... menudo patinazo pegué ayer. Ha habido cambio, y menudo cambio. Eso no quiere decir que sea ya el fin del vivir del cuento, pero si el principio. 
Ahora bien, lo que más me gusta es el mensaje para España: menos menear los huesos de Franco, menos Falcon para ir de Madrid a Valladolid, menos acostarse con independentistas y terroristas, menos mentiras, más seriedad, menos postureo. Menos espejos.
Ahora la derecha se divide en tres. Vox es una voz de alarma. ¿Cómo van a reaccionar los otros dos, PP y C’s? Seguirá diciendo Albert Rivera que es progresista? y el presidente Sánchez? Habrá aprendido la lección? No le veo capaz de aprender nada. 
España merece un respeto a su identidad, no ese chalaneo a costa de los independientes. Nuestra presencia en Europa no justifica ese desprecio a la nación, todo lo contrario. Para nosotros es más urgente que Marine Le Pen para Francia, que no está rompiéndose. Necesitamos una España. España existe, no ha muerto. Celebrémoslo.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Las andaluzas, como siempre

¿Romperán las elecciones el dominio absoluto que la PSOE tiene sobre Andalucía? Lo dudo mucho. Al final habrá acuerdo entre PSOE y Podemos para no perder el momio, y ya presionará bastante Pedro Sánchez para ello. Si el PSOE pierde Andalucía, pierde su granero de votos, su matriz, su origen cultural, su todo. La PSOE ha moldeado a Andalucía Cómo Andalucía ha nutrido a la PSOE.
Si me equivoco es que el PP y C’s han pegado tal golpe electoral que no me lo creo, con esos candidatos con pinta de peleles de chiste andaluz. 
Vox sí que puede dar el golpe, pero no va a favorecer a los dos anteriores, digo yo. 
Así que más de la PSOE y más de Podemos. 
Lo que no es para regocijarse, ciertamente. Pero Andalucía vive un dulce ensueño que hay que ir para comprenderlo. Se romperá cuando se acabe la pasta que recibe de Madrid: hay que ir para comprenderlo. Andalucía, pimpante, feliz, de feria en feria, procesión a procesión, de Navidades a Semana Santa, de la Feria al Rocío, y luego el verano, que es un sin parar de playa sol y guiris. Y toda ella recién pintada de blanco y a rebosar de geranios. 
Es un parque temático pero gratis total para los oriundos, y nada caro para los guiris y demás visitantes. El dinero viene de otra parte.  
Todo esto lo ha conseguido la PSOE a costa del resto de España, en una complicada red de complicidades que van de Pujol “Ubu president” a Felipe González llevando el AVE y la Feria mundial... esa red se rasga, se acaba. El día que eso se rompa, que el sueño se disipe, no sé francamente qué pasará. Crecerán los jipíos y los cantes hondos, lamentando lo que se ha ido.
Andalucía, ¡despierta! Que nada dura cien años, y ya llevas cuarenta. Dependes de España, y eso está en el candelero, cuestionado, como tú. Pero es que tenéis que subir más allá de Despeñaperros para entenderlo. Pero vosotros, andaluces, ¡si no leéis los periódicos! No queréis ver la verdad. La verdad es que no vivís de vosotros mismos. El día de las cuentas se acerca. Habrá llantos y crujir de dientes. 

sábado, 1 de diciembre de 2018

El porqué del Brexit

 William Hague, un político de gran fuste en las filas conservadoras de Reino Unido, y que votó en contra del Brexit en 2016, razona en un artículo el porqué ahora defiende el acuerdo alcanzado por Theresa May con la UE para empezar a romper lazos. Sis razones me parecen relevantes aunque me temo que en España no hemos llegado al grado de orgullo nacional - me temo que todo lo contrario - como para pensar en estas cosas. 
Destacó aquí las razones de Hague más consistentes para defender el Brexit que él no votó, porque creo invitan a reflexionar sobre lo que significa Europa ahora y, sobre todo, en el futuro. Eso suponiendo que alguna vez alcancemos tal grado de integración, lo que es dudoso como he expuesto aquí infinidad de veces. 
Yo les invito a leerle y a reflexionar. Yo no tengo problemas en comprender las razones expuestas para desear mantener las distancias y llegar a una asociación más libre de soberanías. Preocupación, ciertamente, las historias de España e Inglaterra son muy distintas. Eso por si sólo ya es un motivo para la reflexión. A instituciones tan diferentes, no se puede pretender plancharlas y homologarlas.

Primero, una parte importante del motivo de dejar la UE es evitar quedar atrapados en una "unión cada vez más estrecha", con un Ejército Europeo y una unión cada vez más centralizada, con más y más de nuestras leyes decididas fuera de este país. Ahora no hay duda alguna, siempre que dejemos este acuerdo o algo parecido, que por mucho que la UE logre integrarse y amalgamarse en el futuro, no se espera que seamos parte de eso. Eso es un cambio demasiado importante.

En segundo lugar, el otro argumento crucial para el Brexit era que deberíamos controlar una vez más nuestras propias fronteras. Es imposible captar en una frase por qué la mayoría votó irse, pero es justo decir que querían comerciar con Europa pero que nosotros decidamos quién viene a vivir aquí. El hecho más importante y vital sobre el trato en frente si nosotros es que lo cumple.

Todos pueden discutir sobre los respaldos y los acuerdos de aduanas hasta que se agoten, pero a partir de finales de 2020, el Reino Unido podrá establecer sus propias reglas para las habilidades que queremos adquirir, los arreglos de visa para los trabajadores temporales, el momento por lo que tienen que salir, y todos los demás aspectos de nuestras leyes de inmigración. Ya sea que estemos a favor o en contra del Brexit, eso es una ventaja, dado la gran escala de la migración potencial a Europa en el futuro, y es un gran desarrollo.

En tercer lugar, los críticos del acuerdo tienen muchos argumentos legítimos que hacer acerca de cuánto seguiremos siguiendo las normas de la UE sobre productos manufacturados debido a los compromisos hechos en la frontera irlandesa. ¿Pero se dan cuenta de que las exportaciones de bienes solo representan el 15 por ciento de nuestro PIB, y la mitad de eso va a la UE? ¿Podrían esos críticos, sugiero educadamente, estar viviendo en un siglo anterior? En la década de 1850 fuimos el taller del mundo. Ahora somos una economía de servicios masiva, vendiendo ideas, productos financieros, software, películas, consultoría y educación. Los acuerdos aduaneros y las normas de fabricación no vinculan ninguna de estas cosas.


jueves, 29 de noviembre de 2018

La falta de credibilidad de Pablo Casado

 Emilio Campmany tiene un artículo en Libertad Digital que expone negro sobre blanco por qué el PP deja frío a sus antiguos votantes, y le dan la espalda, atraídos por la frescura y de momento creíble mensaje de VOX. Tomo el párrafo más relevante del artículo: 

Tienen sobrados motivos para dudar. La historia del PP, incluida la época de Aznar, pero sobre todo la de Rajoy, está amojonada con un rosario de traiciones. Todo lo que promete Casado ya fue prometido, y dos mayorías absolutas después todo sigue incumplido. Las dificultades para estudiar en español en la Galicia de Feijóo son prácticamente las mismas que en la Cataluña de Torra. Las protestas por las concesiones de Sánchez a la ETA olvidan denunciar las que hizo Rajoy en cumplimiento de lo cedido por Zapatero. La exigencia de que se cumpla la ley en Cataluña pasa por alto que sucesivos Gobiernos del PP hicieron la vista gorda durante lustros. La promesa de limitar el despilfarro y la disgregación que conllevan las autonomías no explica por qué nada se hizo cuando se gobernó. Por no hablar del compromiso de devolver la independencia a la Justicia, promesa traicionada por Aznar, por Rajoy y por el mismo Casado hace sólo unas semanas, cuando se avino a negociar con el PSOE la composición del Consejo General del Poder Judicial.

Es un buen resumen de las cantadas del PP. Por cierto, cantadas que no tienen que ver con izquierdas o derechas, sino con mantener instituciones sanas. Que en Galicia no se pueda estudiar el español es un escándalo que ha forjado Feijóo, eterno candidato a presidente del PP. Es el tema más alarmante de España y tenemos que cortarnos los ojos para creer que no es sólo la izquierda desorientada la culpable. Véase el mapa que se enseña el Baleares:



Un mapa lleno de falsedades y asincronías, pero que así se enseña a los niños. Esto es la Baleares en que participa el PSOE. Ídem, Valencia. No sé hasta dónde llegaremos en esto. Pero sí Feijóo es igual que Torras, pues me temo que muy lejos. 
Así que si empieza a haber fragmentación y desconfianza en la derecha, ella misma tiene la culpa, una vez que la izquierda dizque constitucionalista se pasa por el forro de sus caprichos éstos temas tan “preñados” de futuro. 
Que les den a todos. 

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Muerte del liberalismo

El liberalismo, como pensamiento que nunca fue dominante, está retrocediendo ante ideologías peligrosas por culpa de la crisis. Podría decirse que está “muriendo del éxito” que le dio Reagan y Thatcher, que en la década de los ochenta impulsaron medidas liberales, algunas de las cuales fueron claramente las causas de la crisis. La crisis de 2008 fue causada por por los excesos financieros que rompieron las barreras de seguridad que se habían erigido tras la II WW.
Me refiero, sobre todo, a la desregulación financiera mundial que al principio parecía funcionar tan bien, exhibida con orgullo infantil por Walter Street y sus cohortes. La liberación financiera trajo la mundializacion de los mercados, la igualación de los tipos de interés - primas de riesgo aparte -, lo que se consideraba más transparente e impedía la independencia monetaria de los países, más disciplina impuesta por la sumisión a los mercados. Un país no podía, y se suponía bueno, tener plena autonomía monetaria, pues o su tipo de interés o su tipo de cambio reaccionarían y anularían sus intenciones. Si éstas eran aumentar la inflación para reducir la tasa de paro, siguiendo una curva de Phillips propia, encallaría irremediablemente en una subida de tipos de interés y una devaluación de su divisa que impulsaría al alza la inflación. 
Desde luego, las cosas no fueron tan automáticas, pero sí que hubo un estrechamiento de los límites, e incluso un prurito de países a autodisciplinarse fijando su tipo de cambio y así someterse a la política monetaria de un país “serio”, como la Europa con el Sistema Monetario Europeo y Argentina con su Currency Board. 

Todo esto se fue al garete porque no se quería aprender la lección de que restringir la flexibilidad hacia salir los demonios por sitios impensables, como la fuga de capitales que estaba libérrimamente permitida. 
En suma se pasó de un mundo regulado financieramente, con libertades acotadas, a un mundo pretendidamente libre financieramente. Esto exigía una Fe en la racionalidad de los sujetos que distaba de ser realista. Pero el modelo de las “Expectativas Racionales” era lo que imperaba, y lo hacía como un dogma insiscutible, con gran descrédito del economista que no lo abrazara. Estaba fuera del circuito, sobre todo si no sabía matemáticas para demostrar sus propuestas. 
El resultado fue el que predijo Minsky, un economista - marginado como no miembro de la secta de las ER -: carrera cada vez más frenética hacia la acumulación de deudas que financiaban especulación, en vez de financiar inversiones productivas rentables que podían hacer frente a la devolución de las deudas. 
Como lo describe John Balder en RWE

La desregulación financiera y el cambio a las políticas neoliberales impulsaron ciclos financieros que antes estaban inactivos durante la era de la posguerra (1945-1980). Es importante destacar que la apreciación del precio de los activos no da lugar a la creación de valor. Si el precio de un activo aumenta, las ganancias para el vendedor se compensan con el aumento del costo para el comprador. Por ejemplo, si Susan obtiene una ganancia de $ 40,000 por la venta de su casa, el comprador debe pagar el precio más alto. Una transacción financiera necesariamente tiene un comprador y un vendedor. Si el precio de la casa aumenta, el vendedor se beneficia, pero el comprador paga el precio más alto. Desde una perspectiva de creación de riqueza, esta transacción es necesariamente de suma cero (suma negativa, una vez que se incluyen las tarifas). En resumen, la riqueza ha sido redistribuida, no creada. Esta distinción entre la creación de riqueza y la distribución de riqueza está en el corazón de las crisis financieras, dado que los aumentos de precios de los activos inducidos por el crédito en última instancia no son sostenibles (aunque hay que reconocer que el momento preciso de la reversión es altamente incierto, dado lo que Keynes describió como "animal"). espíritu.").

Desde 1980 hasta 2007, el rápido crecimiento del crédito impulsó principalmente las transacciones en activos ya existentes (en su mayoría inmobiliarios), no el crecimiento productivo real. [1] Además de los extensos préstamos a hogares durante este período, los préstamos otorgados por las firmas financieras a otras firmas financieras aumentaron de $ 0.5 billones en 1980 a más de $ 18 billones en 2008, o del 20% al 123% del PIB. Esta actividad reflejó el proceso de titulización y el crecimiento de interconexiones extensas entre instituciones financieras que aumentaron el riesgo sistémico.

En el gráfico siguiente, se representa la fase de euforia especulativa, que cuanto más se separa de los fundamentos más cree la gente que “esta vez es diferente” - que nunca va a dejar de subir el valor de las cosas. Los precios de los activos se alejan cada vez más del valor real del PIB, hasta que estallan las burbujas; pero la intervención salvadora del Banco Central hace que el proceso alcista vuelva a reiniciarse. Ahora estamos, según Balder, en la burbuja de la Liquidez del Banco Central. 



El buen funcionamiento exigía, pues, cada vez más especulación u subida de valor de los activos financiados, porque un cambio de sentimiento produciría el proceso contrario, pero más perverso por su velocidad imparable, como se ve el cuadro adjunto (que tomo de John Balder en RWE  las dos fases Minskyanas, una de financiación de inversión productiva y otra de especulación. 



Esa visión rosácea de los mercados autoregulados que además frenaban cualquier exceso como la inflación, ha fracasado estrepitosamente. El paso de una fase de financiación especulativa a la fase de caída  desenfrenada puede verse en el siguiente esquema, 



El Segundo ciclo representando es propiamente la crisis. La crisis se caracteriza por, como dice Bernanke,  el desarrollo de un pánico que hace que todo el mundo busque colocarse en liquidez, lo que desata una avidez infinita por los instrumentos más líquidos y más seguros. El reflejo de esta avidez es un avidez igual pero de sentido opuesto para vender todo lo que se transforme en dinero, lo que origina una caída de precios de todo lo vendible, la ruina de muchos, y el paso de la banca de una situación solvente a una ilíquida y después, insolvente, pues ciertamente la falta de liquidez y la caída sin freno de los activos bancarios se come las ratios de capital. 
Llevamos un año temiendo un pinchazo de la burbuja de Liquidez de los Bancos Centrales. Viendo el gráfico de arriba, es difícil, imposible diría yo, esperar que no se produzca. Ese gráfico no obstante, no ha producido ninguna reacción de los mercados, lo que hace sospechar doblemente que cuando ésta llegue, será más virulenta que la anterior. ¿Por qué? 
Las deudas que financian estas posiciones han aumentado. Es verdad que los bancos han mejorado sus ratios de capital, pero el riesgo sistémico, es decir, de contagio de un pánico como lo describe Bernanke, se puede llenar por delante al banco más solvente. ¿Que será de los insolventes? Porque los hay. Hay bancos que esconden, ocultan, posiciones insostenibles, activos incobrables, y lo peor, a precios falsos en una fase de pánico. 
¿Liberalismo? como decía Churchill de la democracia, es el peor sistema quitando todos los demás. Pero por eso mismo necesita vigilancia, mucha más que la que se le ha prestado. Defender el liberalismo no es cerrar los ojos a sus debilidades, defenderlo con planteamientos ilusos y utópicos, porque la prueba está ahí: sus enemigos están avanzando marchas forzadas para liquidarlo, gracias a la ceguera de sus amigos, excesivamente confiados en sus automatismos. Pero hay que defenderlo, porque es la base de nuestra democracia.

lunes, 26 de noviembre de 2018

El Brexit y España

 May ha desmentido tajantemente a Sánchez en sus ilusiones sobre Gibraltar y la co- soberanía que nos quiera vender. Theresa May ha dicho que “España no ha conseguido nada de lo que pretendía sobre Gibraltar”, frente a la afirmación del doctor Sánchez de que “ha sido un acuerdo histórico” de cara a la co soberanía. 
¿Por qué expreso más confianza en May que el Sánchez? Primero, porque creo que a los españoles les importa un pito esta cuestión, que además sería un boomerang en la cuestión de Ceuta, Melilla y Sobre todo Cataluña. Sí, tengo la impresión que Gibraltar es para los ingleses un tema tabú, y para los españoles, un tema más o menos folclórico. Para mí la prueba del nueve es que un dictador bastante nacionalista como Franco no movió un dedo para molestar a los ingleses. Si Franco no quiso hacer los suficientes esfuerzos, ni siquiera simbólicos, para recuperar Gibraltar, ni siquiera alharacas populistas, manifestaciones que hubieran entretenido a sus huestes callejeras, etc, por algo será. Nunca he visto una manifestación por el Peñón, con o sin Franco. Repito, nos importa un pito. 
Y ahora que se ha llegado a un acuerdo para la salida de Reino Unido de la UE, ¿qué les importa a los demás países miembros lo del peñón? Ni un ápice de apoyo a la posición del doctor Sánchez, que no pasaba por la meridiana del problema del Brexit. 
Porque el Brexit sí es un problema. Tanto para Europa como para RU. Por eso no estoy en parte - sólo en parte - de acuerdo con lo que dice García Domínguez de que el RU ha sido un freno para el avance hacia la unión política total, que nunca lo hubieran tolerado ni borrachos, y que ahora hay más posibilidades de alcanzar más acuerdos en temas como la unión bancaria, el papel del BCE como prestamista de última instancia, y - sobre todo - una unión fiscal central de verdad que permita jugar a los paiaes ricos el papel que juegan las provincias ricas en cualquier país. En otras palabras, una verdadera unión total, a la USA. 
Pues tampoco peco de optimismo en este asunto. Alemania nunca transigirá en esto, en ser un país que recibe menos fondos de los contribuyentes del Sur de los que salen de sus arcas, que esa es la cuestión. Es decir, que España tenga una relación con Alemania como la que tiene Extremadura o Andalucía con Madrid, valga como ejemplo. No se trata de fondos, llamados pomposamente estructurales, que no han servido para nada, sino de que haya una afluencia de ida y vuelta según la sincronía del ciclo: que los impuestos sobre el trabajo sean idénticos y que las ayudas al pago también, de manera que ese juego de compensación suavice los ciclos. Si hubiera existido, la crisis hubiera sido más leve en España, como sucede en EEUU con los fondos que reciben los estados federados con más problemas a la vez que la afluencia de impuestos hacia el centro disminuye. 
En suma, lo digo otra vez, que la que funcione como un Estado federal único, y que los paises miembros sean estados que voluntariamente hacen una cesión de soberanía sustancial. 
Pero ni esto está claro, porque los políticos nacionales ¿qué rascarían? Ni, sobre todo, Alemania ni compañía, como Holanda, quieren oír hablar de eso. 
Por eso no comparto la afirmación de García Domínguez de que “El Brexit es una bendición”, como si el único obstáculo a este programa de unión federal fuera RU. No lo es. Como decía en “Europa, en sus horas más grises” . 

Es difícil que esos países acepten las reformas que exigirían la estabilización definitiva del problema euro. Porque ello sería aceptar la cesión definitiva de todos de soberanía hacia otras instancias, fuera del control de sus gobiernos, y contra eso se han erigido nuevos partidos políticos amenazantes que no lo consentirán. 
Se ha llegado a un impasse. Ahora mismo Europa está en un momento aparentemente gris, sin brillantez, cuando en realidad está al borde de un nuevo abismo. ¡Ojalá nos mantuviéramos en esa grisura! Pero eso no depende de ningún poder. Los mercados decidirán sobre la confianza que le dan a las deudas nacionales según su valoración del crédito, y puede que no haya ni dinero ni voluntad para frenar las consecuencias. 

Europa ha llegado a su punto máximo de fusión. Lo demás es un engañabobos hasta que, como en el cuento de Grimm, un niño grite, ¡pero sí el rey está desnudo! Engañabobos que seguimos embaulándonos porque tenemos que creer en algo. Europa es una brocha a la que agarrarse, aunque no haya escalera ni la habrá. Créanme, Europa no nos enderecerá, dependemos de nosotros, y por eso es tan grave la baja catadura de los políticos de que gozamos. España es un país de mendicantes, gracias a que el tinglado de las CCAA ha creado una generación así. No miremos a Europa, porque las ayudas y subvenciones no van a aumentar. Las hemos dilapidado con sañudo empeño, dando su gestión a provincianos que recuerdan a la película (totalmente en vigor) de Berlanga “Bienvenido mister Marshall”. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

El ABC y Gibraltar

El ABC, si no existiera, habría que inventarlo. Incluso subvencionado. Mientras todos los medios analizan más o menos objetivamente el nuevo ridículo que va a hacer Sánchez ante la Cumbre europea sobre el Brexit, ABC, en plan Hooligan, pone todos sus deseos y esperanzas en un triunfo de Sánchez, que así lograría desbaratar el acuerdo gracias a su NO sí no le dan lo que quiere sobre Gibraltar. Tiene mérito el ABC porque es un enemigo furibundo de Sánchez, pero por un día le declara su campeón en un torneo burocrático que ya perdió de antemano cuando dijo que no iba a oponerse al Brexit. Ademas, la cuestión no se decide por unanimidad, sino por mayoría cualificada, y España no tiene cualificación para cargarse el acuerdo. 
El ABC, periódico sin par. 
Ahora en serio. El Brexit es otra cosa. 

jueves, 22 de noviembre de 2018

Malos tiempos cuando antes se excusa a un Rufián que a un Borrell

Espléndida lección la de Josep Borrell a ese incalificable provocador llamado para más inri Rufián, una lección de saber estar, hacer y decir. Por fin, después de tantos años, una muestra de que el famoso y perdido Seny catalán existe todavía. Lo de “serrín y excrementos” es una imagen de alto voltaje digna de un gran señor con imaginación. 
Luego viene la señorita pepis que es Ana Pastor a echar ambientador atufante y quita del diario de sesiones lo que se dijo, palabras como “fascista” y “golpista”. Esas palabras se pronunciaron y estuvieron unos segundos en el aire. El diario de sesiones está como testimonio, no como lección de moral estrecha y pacata. Mire señora o señorita Pastor: si se ha sembrado serrín y excrementos, si el Congreso es un circo que huele a tal, no sirve de nada echar ambientador y dar orden que se borren esas palabras. Como directora de Circo, ud no sirve, y es en lo que se ha convertido el Congreso, en un circo con olor a circo. 
Luego habría que comentar - pero se comenta por sí mismo - la tibieza teñida de frialdad con la que los del grupo parlamentario socialista han “defendido” (es un decir) a su compañero Borrell, el único que estuvo a una gran altura. Para rematar la faena, el presidente Sánchez, transgrediendo el castellano, con sus “diputados y diputadas” y demás embelecos, no mencionó al insultado y agredido Borrell, y echó la culpa de todo a Casado, qué casualidad. La culpa de los insultos de Rufián a los españoles, y del escupitajo o amago de, la tiene el PP. Toma ya. 
Muy malos signos de las ocas de Capitolio, cuando antes se defiende a un Rufián que a un Borrell. Algo escondido hay debajo de la mesa de juego. Adivinen qué. 

martes, 20 de noviembre de 2018

Sánchez y la economía. Pura ideología

Sánchez ha corroborado una vez más que él es el presidente de gobierno. Así que ya tenemos una certeza total. 
¿Quién es Sánchez? Uno presidente de gobierno que no tiene ni idea de economía. Vaya mala suerte que los dos últimos presidentes socialistas fueran ignorantes absolutos del tema. Así pasa que hay indicios muy fuertes de que la inversión empresarial, mosqueada por lo que está haciendo Sánchez con el presupuesto y otras cosas, se esté contrayendo a ojos vistas, como demuestra convincentemente José María Rotell en Libertad Digital
Primero está la inversión extranjera en España, dato elocuente sobre la síntesis de lo que piensan los inversores foráneos sobre nuestro país hoy respecto a la seguridad y rentabilidad de sus entradas de capital. (Aquí, como en todos los demás gráficos, debe notarse la coincidencia de fechas de la llegada de Sánchez con el principio del declive.)



Esta cifra es especialmente espeluznante en Cataluña, donde la inversión extranjera cae un elocuente 41%.


Hay que destacar que de estas inversiones foráneas, las que son inversiones directas (no de cartera) caen estrepitosamente, de Enero agosto 2017 a ídem meses de este año de 872 millones a -14996 millones de €. Estas, las inversiones directas, que son a largo plazo, son las más representativas de la imagen que se hacen de un país los inversores. 
Las inversores en cartera sin embargo también registran una fuerte caída, aunque no tan aguda, de 30872 a 15573 m €, lo que contribuye a explicar lo mediocre que va la bolsa últimamente. 
Añadamos a esto que mientras las empresas creadas también caen entre los mismos meses de un año al otro, las destruidas aumentan, lo que da una cifra global de descenso de número de empresas del 7%. 
No ha de extrañarse nadie por estos primeros indicios de repulsa de los empresarios nacionales y foráneos a la imagen de Sánchez de estar más cerca de sus aliados extremistas que de los partidos constitucionales. Sánchez ha buscado la cuadratura del círculo de aumentar gastos, impuestos especialmente sensibles a la actividad empresarial, y deuda, que no dejará de aumentar los tipos de interés. Este aumento de tipos tendrá un efecto expulsión sobre la inversión privada sí o sí, como explica JM Rallo, a través del efecto sobre la banca:

O dicho de otra manera, aun cuando las actuales emisiones de deuda pública puedan no estar acarreando en el presente un fuerte efecto expulsión ('crowding out') de la inversión privada, es muy probable que sí terminen generándolo en el futuro cercano a través del circuito ya descrito: aumento de tipos, caída del valor de la deuda, descapitalización de la banca, racionamiento del crédito y minoración de la inversión empresarial. Tales efectos, por cierto, no dependen del hecho de que los bancos reflejen esas pérdidas latentes en sus balances (si por ejemplo clasifican la deuda pública como inversión a vencimiento, no ajustarían su valor al precio de mercado): basta con que los acreedores de la banca, y la propia banca, sean conscientes de cuál es la realidad subyacente.

Lo que se ve en los indicadores visitados es que esto ya está empezando a ser descontado por los inversores. 
Sobre esto me gustaría hacer una reflexión sobre él famosos efecto Crowding out que menciona Rallo,   Que en mi opinión no hay que dar por un efecto automático del aumento del déficit fiscal. Hay que definir bien las condiciones en las que el supuesto multiplicador del gasto público es negativo, es decir, tiene un efecto de retraimiento sobre el gasto privado. Hay que suponer que el aumento de demanda de fondos por parte del estado hace subir tanto el tipo de interés que la inversión privada se retrae. Pero para que esto suceda debemos estar en una situación de extrema presión sobre los fondos prestables, una lucha entre sector público y privado por una cantidad fija de crédito disponible. Porque si nos así, en una situación de exceso de recursos inutilizados, y una política del Banco Central de bajos tipos de interés, el déficit público tendrá un multiplicador del gasto positivo, pues aumentará la demanda y el volumen de ventas en un contexto financiero relajado, de bajos tipos. 
Pero en España y EEUU no es esa la situación que se vive, sobre todo en este último país. En ambos se está creciendo - o se estaba creciendo hasta hace poco - al máximo potencial, y cualquier aumento marginal de la presión de la deuda pública sobre el crédito ha de subir los tipos y afectar negativamente a la demanda privada de inversión. 
Es el “riesgo Sánchez”: este incauto economista-ideólogo pretende lanzar el gasto y el déficit público cuando la demanda privada estaba muy alta, y las expectativas que ha suscitado ya se notan en el retraimiento de tal demanda. Como dice, la oferta  del crédito bancario debería bajar, aunque sólo sea por que los acreedores de los bancos vean subir los activos públicos de éstos.
Por lo tanto, debemos esperar un recrudecimiento del problema de la Deuda pública, en un contexto europeo nada favorable en los tipos de interés, empujados por Italia al alza. Más deuda con tipos más altos, más PIB para amortizar y pagar los intereses, menos dinero, oh! sorpresa, para sus limosnas socialistas a los “desheredados” (curiosamente, los que más han recibido durante la crisis. Véase la revisión de las pensiones). Menos dinero incluso para los trabajadores y autónomos, que deberán apencar más aún de lo que dice el presupuesto increíble. En fin, que lo pagaremos todos, que llegaremos a una presión fiscal como la de Francia, pues egun Sánchez nos falta un 15% del PIB para ponernos a nivel europeo. 


domingo, 18 de noviembre de 2018

Europa, en sus horas más grises

En respuesta al artículo de  Jürgen Habermas, ¿Hacia donde va Europa?, el Pais 18 noviembre 2018. 

El proyecto europeo tiene, según los expertos, varias directrices que se entrecruzan. La más importante, si no me equivoco, es la de los fundadores de la Comunidad Del Carbón y del Acero, en la que su eminencia gris el francés Robert Shuman y su colega Jean Monnet, abogaban por emprender un largo camino hacia la unión política, para que nunca más hubiera guerras en Europa, guerras en las que Francia y Alemania habían sido los focos de la discordia, los causantes de la guerra - aunque con un peso de culpa mayor sobre Alemania. 
Otra directriz era la de la Unión de la naciones, que era la idea de De Gaulle. Nada de una unión política total, sino la unión de los intereses comunes sin cesiones de soberanías esenciales. Curioso que De Gaulle y Adenauer, maximos líderes de Francia y Alemania, tuvieran la misma visión, mientras que la otra era más bien la de loa funcionarios como Shuman, que ya vislumbraban una burocracia matriz como génesis de la unión final. 
Ambas directrices tenían en común dar la espalda a la belicosidad que había arrasado a Europa desde las guerras de religión del siglo XVII, en las que ciertamente no fue la Alemania la principal culpable. Esas guerras acabaron en La Paz de Wetsfalia, en la que se reconocían por primera vez las naciones como estados en función de la religión dominante. Cuius regio, eius religio.
Que es una frase latina que significa que la confesión religiosa del príncipe se aplica a todos los ciudadanos del territorio. Una traducción posible en castellano Sería: «según sea la del rey, así será la religión [del reino]»; o más literalmente: «de quien rija, la religión» o «a tal rey, tal religión» o «de quien [es] la región, de él [es] la religión». (Wikipedia). Ahí, en 1648, nacieron las naciones europeas actuales, las principales, después de treinta años de masacrarse unos a otros. 
Las masacres perduraron, la Revolución Francesa se expandió, gracias a Napoleón, a las cuatro esquinas europeas. Napoleón, salvando Rusia y Gran Bretaña, controló Europa, la humilló, hasta que él mismo error que luego cometió Hitler - invadir Rusia - fue el principio de su fin. Después de un extraño periodo de un siglo de cierta paz, entre 1815 y 1914, dominado por Gran Bretaña - la gran liquidadora de Napoleón, con la ayuda de los bravos Españoles -, llegó la Primera Guerra Mundial, desoladora, perversa, en cuya paz de 1918 se gestó la Segunda Guerra Mundial, como conté aquí. De ahí el nacimiento de la idea de cambiar de rumbo, de sentar las bases de una paz duradera entre Francia y Alemania, con la cual toda Europa se pacificaría. 
Y comenzó a rodar y avanzar Europa hacia su nuevo designio. Al principio el acuerdo tácito acuerdo fue crear instituciones que no molestaran a ninguna nación. Pero cuando se crea una burocracia, se crea un deseo irrefrenable de dominio, y las Instituciones europeas comenzaron a tironear de las ropas de las soberanías nacionales, poco a poco robando trozos de poder que al principio incluso se daba por bueno, ya que ponía parches a problemas que los gobiernos nacionales no solucionaban. 
Pero eso no era suficiente para los europeistas más insaciables, que llegaron a hacer de la Comisión, en los años 1980, un auténtico poder independiente, pese a que eran las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno las decisorias. Sin embargo, las propuestas de la Comisión eran fácilmente admitidas por éstas últimas, tan fuerte era la personalidad de los jefes de la Comisión, al que se llegó a considerar futuro gobierno de Europa. Fue entonces, bajo el mandato de Delors, antiguo primer ministro francés, que se empezó al consolidar un movimiento consistente hacia un Tratado definitivo e irreversible hacia una Unión Total, empezando con una Unión Monetaria, base de la Definitiva Unión política. Eso fue el Tratado de Maastritch que se firmó en 1992 (con las salvedades permitidas a Inglaterra, que le permitían orillar la Unión Monetaria). 
Desde aquí la Comisión empezó a perder protagonismo y capacidad decisorias, que se trasladó al las Cumbres, en las que se pergeñó unas cuotas de votos que venían a sustituir la unanimidad vigente, aunque esas cuotas no representaban grandes cambios salvo cuando Aznar, en la Cumbre de Niza, logró una gran representación para España. Poco le duró a España esa cuota mayor de poder cuando el sucesor de Aznar lo cedió de nuevo en otra Cumbre. Francia y Alemania recuperaron un dominio aplastante, reforzado además porque tácitamente nunca votan separadas. El Parlamento europeo continuó siendo una cámara fantasmal, un cementerio de elefantes en la que venían a reposar sus huesos políticos nacionales molestos, a cambio de unas sinecuras más que sabrosas. 
Todo este proceso, ¿ha contribuido a La Paz definitiva? Aparentemente sí. Pero es que el euro, que se creó en Maastritch, ha causado evidentes problemas, pues cuando se crea una moneda - como dijo Nick Rowe - se crea una nación o se crea un problema. El euro ha desmotrado empíricamente que esto es así. Como predijo Martin Felstein o Milton Friedman , el euro iba a ser la causa de conflictos cada vez más graves y severos, y así lo fue en 2011-12 y lo volverá a ser en cualquier conjuntura en que se ponga en cuestión las credenciales de un país para hacer honor a su deuda en euros. El euro es el núcleo conflictivo cuyas reparaciones están enfrentadas a fuertes intereses nacionales de determinados países. Es difícil que esos países acepten las reformas que exigirían la estabilización definitiva del problema euro. Porque ello sería aceptar la cesión definitiva de todos de soberanía hacia otras instancias, fuera del control de sus gobiernos, y contra eso se han erigido nuevos partidos políticos amenazantes que no lo consentirán. 
Se ha llegado a un impasse. Ahora mismo Europa está en un momento aparentemente gris, sin brillantez, cuando en realidad está al borde de un nuevo abismo. ¡Ojalá nos mantuviéramos en esa grisura! Pero eso no depende de ningún poder. Los mercados decidirán sobre la confianza que le dan a las deudas nacionales según su valoración del crédito, y puede que no haya ni dinero ni voluntad para frenar las consecuencias. 

viernes, 16 de noviembre de 2018

Brexit. ¿Cuál es el sentido último del caos desatado?

Para mí el Brexit - me refiero al proceso negociador - ha sido un misterio insondable. El sentido último lo entiendo: Reino Unido quiere desligarse de determinadas obligaciones con la Unión Europea que considera lesivas para sus instituciones, particularmente el Parliament, demasiado coartado en su poder soberano por las normas y reglamentos europeos. Europa, por su parte, no quiere de ninguna manera que un miembro pueda romper con la UE fácilmente, lo que podría ser el principio de una huída de otros países (huida que podría venir por el lado de Italia...) 
Entonces, hace dos días la Premier, Theresa May, presenta triunfalmente un acuerdo de ruptura negociado con la UE, y su gobierno se descompone,  algunos ministros dimiten, parlamentarios critican el acuerdo, se habla de convocar otro referéndum... la opinión mayoritaria de los comentaristas dicen que es peor el acuerdo para el RU que haber permanecido miembro de la UE. ¿Qué ha pasado? Es difícil contestar sin leer las 585 páginas de documento del pre acuerdo, aunque bien pocos lo han hecho. Entre todas las opiniones expresadas - difíciles de seleccionar porque cada una tiene su sosegó pro y anti Brexit -la que más me ha convencido es la de Philip Stephens, del Financial Times, del destaco unos párrafos, para mi los más claros que he encontrado.

No hay necesidad de un análisis textual detallado de las cerca de 600 páginas del acuerdo de retiro para ver si es un mal negocio. Más aún, es un trato podrido que el parlamento no debería dudar en rechazar. Más allá de los aspectos poco controvertidos: Gran Bretaña paga una parte justa de los compromisos financieros pasados, los derechos de los ciudadanos de ambos lados están garantizados y el camino hacia nuevos acuerdos económicos se suaviza mediante una transición: los parámetros esenciales dejarían a Gran Bretaña notablemente más pobre, más débil en la búsqueda de sus intereses nacionales y menos seguros.

Después de una transición de 20 meses, demasiado breve para negociaciones sustanciales sobre el futuro a largo plazo, se prevé una unión aduanera temporal.... De cualquier manera, lo que está más allá de esto es una relación económica con la UE27 aún no especificada e incierta. La poca influencia negociadora que Gran Bretaña ha tenido hasta ahora se habrá disipado por completo.

Para decirlo de otra manera, la gran decisión exigida por Brexit, que establece el punto de equilibrio entre el compromiso económico y político con la UE-27 y la repatriación de la toma de decisiones a Westminster, aún no se ha hecho.

Algunos dicen que las conversaciones estaban condenadas desde el principio. El primer ministro nunca podría obtener un acuerdo tan bueno como el que disfruta Gran Bretaña como miembro de pleno derecho del bloque. Esto supone que el acuerdo sobre la mesa, con todas sus complejidades, los continuos enredos con los regímenes regulatorios de la UE y la incertidumbre final, fue la mejor oferta. Eso evidentemente no es así. El señor Barnier ofreció acceso al mercado único. La señora May, ansiosa por dibujar líneas rojas para impresionar a sus Brexiters, lo descartó.

Y sobre todo, el párrafo siguiente, que me parece que contiene una gran parte de la verdad. 

Algunos dicen que las conversaciones estaban condenadas desde el principio. El primer ministro nunca podría obtener un acuerdo tan bueno como el que disfruta Gran Bretaña como miembro de pleno derecho del bloque. Esto supone que el acuerdo sobre la mesa, con todas sus complejidades, los continuos enredos con los regímenes regulatorios de la UE y la incertidumbre final, fue la mejor oferta. Eso evidentemente no es así. El señor Barnier [el negociador de la UE] ofreció acceso al mercado único. La señora May, ansiosa por dibujar líneas rojas para impresionar a sus Brexiters, lo descartó.

¿Ha sido culpa de Theresa May, la Premier, por no haber sabido negociar, por no haber elegido un camino más fácil y accesible a la vez para RU y la UE? ¿Tenía otras opciones?
No lo sé. A mí me parece que todo el que quiere irse de un club, debe tener derecho a hacerlo, y creo que la UE no ha respetado este principio. May, por su parte, ha aplazado las decisiones que en RU se esperaba fueran resueltas, o encauzadas, pero ahora según el acuerdo no tienen fecha de resolución, lo que, según los comentaristas, dejan a RU como país sine die colonizado por la UE. Es es el sentimiento que parece desprenderse de tanto revuelo, dimisiones, y rasgarse las vestiduras en la Pérfida Albión
Un segundo referéndum me parece el reconocimiento de un fracaso nacional. Al fin y al cabo, un referéndum es siempre consultivo, y el primero no tenia porque haberse tomado al pie de la letra si se preveían estas dificultades. El Parlamient rechazará seguramente este acuerdo. ¿Nuevas negociaciones? 
En todo caso, todo este jaleo montado demuestra una cosa: que la Pérfida Albión sigue siendo el único país democrático donde un gobierno puede ser castigado por sus propios parlamentarios,  en el fondo los peores enemigos del gobierno. Solo por eso yo estoy de parte de la Pérfida Albión. Todavía hay clases de democracia y, que quieren, me dan mucha envidia. Por algo fueron los primeros (1668) e indicaron el camino a seguir, camino que no supo interpretar derechamente la France y su Revolución. Ni Europa continental. 

martes, 13 de noviembre de 2018

Europa, Europa. Armisticio (continuación)

Y bajo el punto de vista del artículo anterior, La Paz de París de 1918, ¿qué hemos avanzado?
Europa no sale de la inanidad. Tan pronto Macron hace una llamada a las patrias, en contraposición a los nacionalismos, como uno de sus ministros reclama para Europa un proyecto imperial, eso sí, pacifico y democrático (no como EEUU). Un proyecto que necesariamente liquidaría los parlamentos nacionales, pues requeriría la centralización de la economía y de ejército, que también ha salido de la caja de los sueños. Por soñar que no quede. 
La verdad es que europa se debate entre “El Ser y la Nada”. Si quiere salir de las amenazas de tormentas financieras, tendría que avanzar, como dice Evans-Pritchard  hacia una centralización fiscal, bancaria, y todo lo que lleva aparejado. Por ejemplo, un ejército único. 

Es la primera vez que un importante político de la UE [el ministro de finanzas de Francia, Le Maire] ha admitido abiertamente que la lógica de la integración europea es imperial, en lugar de ser un club de tratados híbridos de estados nación.

Los euroescépticos se han opuesto a esto por mucho tiempo, argumentando que una UE imperial necesariamente se volverá autoritaria. Su crítica es que no hay personas o "demostraciones" unificadas que puedan constituir la base de una auténtica democracia paneuropea, y que el lugar de gobierno responsable debe seguir siendo el estado nacional.

[Pero] En última instancia, el euro requiere una tesorería de la UE, un sindicato de deudas, un sistema de seguridad social y una autoridad fiscal, que evade los parlamentos nacionales al privarlos de su alma democrática: el poder de los impuestos y el gasto. La Unión Económica y Monetaria (UEM), por lo tanto, tiende hacia una estructura imperial tecnócrata, similar al papado medieval. La próxima alarma vendrá de Italia (y se contagiará a otros).
La incipiente fuga de capitales ha elevado los rendimientos de riesgo en bonos italianos a 10 años a 306 puntos básicos. Esto erosiona los colchones de capital de los bancos, que poseen € 380 mil millones de bonos italianos. La cotización de las acciones del prestamista de Génova se suspendieron el lunes en espera de una recapitalización de 400 millones de euros del fondo de rescate bancario de Italia.

Le Maire tendrá razón si Italia entra en crisis. La exposición de los bancos franceses al país es del 12 por ciento del PIB de Francia, seis veces la exposición de Grecia en 2010. BNP Paribas mantiene la deuda soberana y privada italiana equivalente al 47 por ciento de su capital principal CET1, y Credit Agricole está en el 29 por ciento, principalmente a través de subsidiarias. La cifra del nacionalizado banco franco-belga Dexia es 556pc.

“El riesgo de contagio es enorme. Italia es tan grande que representa claramente una amenaza sistémica para toda la zona del euro. El problema crucial es que el eurozona todavía no tiene un prestamista de última instancia ", dijo Eric Dor de la escuela de negocios IESEG en Lille.

Para mí todo esto suena como imposible. Un Imperio pacifista, un ejército, fiscalización única, unión bancaria, banear los parlamentos nacionales, patrias sí pero nacionalismos no... francamente, no lo veo. No lo veo porque cuando los lideres europeos hablan con estas palabras, están pensando en otras cosas. En el artículo citado, el último párrafo dice una gran verdad:

Ashoka Mody, ex jefe representante alemán para el Fondo Monetario Internacional, dijo que hay un axioma central en Berlín: Alemania no pagará las cuentas de otros estados miembros. "Mi lectura de 70 años de historia es que ningún canciller alemán cruzará esa línea", dijo.

El sentido desastroso del Armisticio de 1918

En España apenas ha pasado de puntillas el aniversario del armisticio de la I Guerra Mundial. Lógico, si nosotros no participamos en aquella locura (aunque no porque no hubiera dos bandos antagónicos que sí querían, como el rey Alfonso XIII a favor de Alemania o la generación de 98 a favor de los aliados. El rey quería un puesto para España en el Tratado de Paz, pero no lo logró). La consigna de aquel momento fue “Nuca más”, aunque bien se puede decir que en La Paz de Paris se sentaron metódicamente los pilares de la Segunda Guerra Mundial. 
Lo Dijo Keynes, que se fue de la Conferencia de Paris en la que estaba como uno de los miembros de la delegación británica, y escribió su famoso libro “Las consecuencias económicas de La Paz”, un libro del que se cumplieron punto por punto sus pronósticos: las indemnizaciones de Guerra exigidas, sobre todo por los franceses, llevarían a la postración económica de Alemania y Europa Central, lo que revolvería esas sociedades y las llevaría a una nueva guerra. 
(La guerra además propició la victoria del comunismo en Rusia, de la mano de Lenin y Trosky, algo que iba a traer muertos y hambrunas,  y al final la  división del mundo en dos bloques.)
Y así fue. El periodo de entre guerras fue un periodo de confusión, falta de coordinación, hiperinflación y luego depresión, que se inició con la crisis de 1929. Las distintas respuestas de los lideres mundiales no fueron brillantes, salvo la de Roosevelt en EEUU. Pero ya era tarde. Hitler gano las elecciones en 1933 (Justo cuando Roosevelt), y ahí empezó la cuenta atrás para el segundo acto. El triunfo de Hitler fue indudablemente debido al sentimiento de humillación y a la ineficacia de la República de Weimar para responder a la angustia del pueblo alemán. Hitler engaño a todos prometiendo orden y recuperación, Paz a las demás potencias, que fueron demasiado débiles ante las muestras reiteradas de audacia sin límites de la nueva amenaza. 
Nosotros hemos tenido a un representante en los festejos celebrados en París, Pedro Sánchez, cuya aportación fue ¿? Pedir un segundo referéndum para el Brexit. Don de la oportunidad no tiene, y asesores decentes tampoco. Pero en fin, tampoco es para sorprenderse. Tan sólo se trataba de coger el avión presidencial. ¿Y el rey? Parece secuestrado por Sánchez.
No estamos, dirán Uds, en una tesitura similar, pero como dejé escrito en un post, Kissinger dijo en una entrevista en el Financial Times que estábamos en un momento muy, muy, delicado (“We are in a very very grave period”).
No nos congratulemos mientras el mundo depende de las ocurrencias de Trump, Putin, el de China (no recuero su nombre) y la fragilidad creciente europea, mientras España se deshace bajo la batuta de Sánchez, decidido a ceder lo que sea a los separatistas. Vivimos un momento de aparente euforia por la rara situación económica de EEUU, nada tranquilizante a medio plazo por las tonterías trumpianas relativas a la deuda pública, cuya explosión nos afectaría a todos. 

sábado, 10 de noviembre de 2018

La liberación de Barcelona

Tomo este trozo de un artículo de José García Domínguez, siempre ilustrativo e informado. Luego explico su origen.

26 de enero de 1939

Son las cuatro de la tarde. Vivimos momentos únicos. Momentos de emoción sublime. Saltaría de gozo. Lloraría de alegría. Radio Zaragoza ha dado la noticia de que Barcelona ha sido totalmente rodeada y que ya han comenzado a entrar. Discursos. Gritos de "Barcelona" y "Cataluña". Barcelona reconquistada para España y para Cristo, Barcelona liberada del infierno rojo. El marxismo, bajo todos sus aspectos, ha sufrido el golpe más decisivo. Cataluña está ya salvada. Horas históricas. Estamos conmovidos. Aquí con la familia Casanelles y con los amigos Pallerols estamos emocionados junto a la radio (...) Dios mío, ¿es posible que llegue la hora de la liberación? (...) ¡Dios mío, Dios mío, gracias por haberme permitido presenciar tanto gozo, la alegría de un pueblo que resucita! ¡Dios mío, Dios mío! Laudare Dominum!

A las cinco de la tarde, en medio de una emoción indescriptible, Radio Asociación de Cataluña ha señalado la entrada del Ejército Nacional libertador de España en las Ramblas. Ha sido algo grandioso. A los gritos de "Arriba España" y "Viva Franco", con la voz fatigada, casi sin aliento, han anunciado a los cuatro vientos la conquista de Barcelona. Las lágrimas casi han asomado a los ojos. La emoción y el entusiasmo populares que se han lanzado a las calles es formidable. Nos abrazábamos en plena calle. La gente te paraba en medio de felicitaciones y gritos de alegría. Abrazos, besos, lágrimas. ¡Dios mío, qué admirable! ¡Ha sufrido tanto Cataluña! ¡Ha llegado la hora de su liberación! ¡Viva la Virgen de Montserrat! ¡Viva la Purísima e Inmaculada Concepción, patrona de España! Me he sentido profundamente español y nunca como hoy me sale del corazón un grito bien alto de ¡Viva España! ¡Viva Cataluña española! Dios mío, ilumina a Franco y los otros dirigentes, para que todos sus actos estén informados por las doctrinas de amor y de paz cristianos, como hasta ahora (...) Los desgraciados de la CNT-FAI están resistiendo todavía. Es cosa de pocas horas. Que Dios se apiade de ellos.

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España cristiana! ¡Viva Cataluña española!

Y pongo fin a mi Diario de Guerra.

El es final del diario de guerra de Pere Tarrés Claret  un médico, catalanistas y catolico convencido, que acabó sintiendo eso después de la liberación de Barcelona (más detalles de su vida él el artículo de JGD).
Es lo que siempre he leído de ese momento. Explosiones de alegria por la liberación de una República marxista, como era en realidad la República española. Barcelona recibió las tropas de Franco como libertadoras. Si estaban equivocados o no, el tiempo lo diría, pero que estaban hasta el gorro de los comunistas, es otra cosa, bien evidente. 
Nunca es suficiente el raciocinio frio para acabar con el tormento. El raciocinio puede ayudarte a aguantar estoicamente una situación, pero acabar esa situación exige un acto de fuerza que individualmente, tú y yo, no podemos emprender; entonces te acoges a cualquiera que venga, aunque sea un dictador, a liberarte de la pesadilla. 
En España va a suceder, tarde o temprano, que será un acto de fuerza, no sé de quién, que nos libere de este futuro que nos atenaza. Ya lo he dicho: una vez que Podemos, con la alianza del PSOE, ha entrado en todas las instituciones antaño democráticas, no será fácil desalojarlos, al revés: se harán cada vez más fuertes. Me dan pena los que sueñan con unas elecciones en las que se espera con una aplastante victoria ¿de PP y C’s? Cuando un partido constitucional se ha hecho aliado de los que sueñan con destruir el orden constituyente, la corrosión no va a parar. Además, no confío ni en PP ni en C’s, lo siento. No son conscientes de lo que nos jugamos. En todo caso, esa fuerza, que está ya legalmente constituida en las instituciones, si no se usa por debilidad de los políticos, se usará por otro. 
Así que será una fuerza, de signo hoy indeterminado, la que nos libre del huevo de la serpiente (si no, acabamos como Venezuela, que es lo que sueñan éstos). Que esa fuerza haga luego las reformas necesarias para que siga la democracia y la Constitución, ya digo que no depende de nosotros. Ojalá.

viernes, 9 de noviembre de 2018

¿Quién manda en España?

Es inquietante hacerse una pregunta así, porque lo que no manda en España son las instituciones democráticas con la separación preceptiva de poderes, sino la más pura arbitrariedad. Se ha visto negro sobre blanco en el caso del Tribunal Supremo y las hipotecas, que el presidente de Gobierno ha zanjado de un espadazo - decreto-ley al canto - sin miramientos para el Tribunal y diciendo “aquí mando yo”. Su mensaje no ha podido ser más claro. Jueces, sois unos incompetentes, y si mis antecesores en el cargo, al menos de palabra, decían respetar a la justicia, yo no. Yo no acato la justicia. Yo la enmiendo por decreto ley y la humillo. 
Hemos llegado a un punto extremo que atisbaba detrás de las cortinas en años anteriores, pero que este sujeto ha zanjado de golpe. A partir de ahora, el TC me obedece a mí, no porque tenga jueces afines en él, que me da igual, sino porque no le hago ni caso. 
Ídem para el próximo fallo sobre los golpistas catalanistas: ni rebelión ni pollas. Diga lo que diga el TC, yo seré el que decida, por decreto, el resultado final. Me importa un bledo el devenir de eso que llamáis España, que se irá al carajo o no, ya veremos, porque con mi salvífica intervención reconduciré a los catalanes (y vascos, esos chavales un poco díscolos pero buenos). Y de elecciones, no sigan por ahí, porque la Constitución dice “que sólo una persona puede decidir, y resulta que esa persona es quien os habla”.
Así, a golpe de arbitrariedades fundadas en la cantidad de gente que es capaz de sacar a la calle Podemos (los mamporreros del nuevo régimen), vamos debelando instituciones, mercados, empresas y lo que haga falta, para llegar ineluctablemente a un régimen de puro arbitrismo. 
¿Elecciones? Me parto la caja: sólo cuando yo las gane. ¿Dos mandatos? Y un huevo. Una vez debelado el régimen, iremos a por su disolución, la expulsión del rey, ese simio de uniforme al que juzgaremos - éste sí, y devolverá yodo lo que han robado -, y estableceremos una República presidencialista, como Venezuela pero mejor, porque semos europeos. 
Y Europa chitón, a callar, que esto será una democracia, sino de facto, de nombre. 
España se inclina, peligrosamente, hacia la inanidad de las instituciones del 78, porque todo el mundo ha encontrado gusto a este juego de salir a la calle a pedir lo que sea, que pase el AVE por su pueblo o que no pase, más pensiones y menos impuestos, si acaso que paguen los bancos. En españa manda Sánchez,  que mueve a los “afectados” - Nueva horda de mendicantes - con maestría, gracias a la ayuda impagable de Podemos, y su secuela Unidos. 
Yo esto - perdón por la inmodestia - lo veía venir desde que Podemos entró en el Congreso. Más con el poder que generosamente les cedió el PSOE en Comunidades y Ayuntamientos. Hay que reconocer que Sánchez ha sido para ellos como una aparición de la Virgen, porque resultó que era el candidato “fit” de las bases de PSOE, que conozco bien y hay muchos intercambiables con las bases de Podemos. 
Y en medio de esta arbitrariedad, las clases medias, las clases pacíficas, que quieren trabajar, prendidades en este engranaje cada vez más difícil de parar. Ya dije que “España es país de fondo antiliberal”: no hay una fuerza pujante que aúne voluntades liberal demócratas. Si acaso, nuevos brotes de fascismo. Otra cosa no cabe en el esquema mental del país. 
No esperen nada de las siguientes elecciones, que serán de todo menos libres, entre una CAT en efervescencia y una España en ebullición, las calles llenas de afectados, y ya veremos si el resultado final no refuerza este estado de cosas. No nos liberarán de ellas, en todos caso.